Fraude en las oposiciones a maestro

12.08.2015 | 05:14

 Fraude-en-el-seguro

A las 6,30 de la mañana estaba Julio leyendo toda la prensa y se topó con algo tan interesante como este artículo, que plasma literalmente y con datos, lo acontecido en Asturias durante el proceso. Yo se que Luis Velasco es de la cuenca, pero si es del PP, del PSOE, PODEMOS, o lo que le de la gana. Dice la verdad, aunque duela, porque duele. Ayer nos descojonábamos con la incoherencia en algunos seguidores, si la publicación es positiva frente a las plazas que se convocarán… POLITIQUEO DE MIERDA, ACADEMIAS QUE SE FROTAN LAS MANOS, si colgamos con todo el arduo trabajo y con fuentes, lo que las comunidades han publicado…MENUDA MIERDA, ESO ES IMPOSIBLE, VAN A SALIR MÁS… y yo creo que tiran por abajo, que si saldrán plazas a reventar en algunas comunidades, pero mi opinión no es suficiente, datos, datos, datos.

Si entras en cualquier “Superacademia Nacional” de esas que no tienen ni puta idea, te cobran por adelantado y sus alumnos son números, verás la pila de plazas que van a salir… nosotros pasamos de ese rollo, perseguimos la verdad y lo hacemos porque creemos en dar una formación de calidad a compañeros que bastante tienen con ellos, la lucha es la madre de todos los Santos. Como pa que te puteen.

Me ducho y me piro, que tengo que hablar con un pintor grafitero, un artista brutal, para que nos ponga un paseo de abedules, pureza, tranquilidad… me encanta. Algún día os contaré la historia de la Betularia y lo que significa para mi, os encantará… y no tengo preferencias políticas, tiro pa la izquierda, pero nada me satisface, pa que lo sepáis.

Pues lo dicho, ahí va un artículo de los buenos, a mi parecer.

Luis Velasco Álvarez. Veneros de Abajo, Lada (Langreo) Todos los ciudadanos tienen derecho al acceso al empleo público de acuerdo con los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad. El acceso se realizará mediante procedimientos en los que se garanticen los principios constitucionales antes expresados, así como los establecidos a continuación:

-Publicidad de las convocatorias y de sus bases.

-Transparencia.

-Imparcialidad y profesionalidad de los miembros de los órganos de selección.

-Independencia y discrecionalidad técnica en la actuación de los órganos de selección.

-Adecuación entre el contenido de los procesos selectivos y las funciones o tareas a desarrollar.

-Agilidad, sin perjuicio de la objetividad, en los procesos de selección.

Recientemente ha tenido lugar, después de cuatro años, el concurso oposición para el acceso a plazas de maestros en el Principado de Asturias.

El seguimiento del proceso hasta la resolución final del mismo, en el caso concreto de la especialidad de Infantil, donde se ofertaban 67 plazas en concurso libre, para unos 2.000 opositores, muestra bien a las claras que se incumple de forma escandalosa el principio de igualdad tras la valoración de las capacidades y méritos.

El desarrollo de la fase de oposición y la valoración de méritos (concurso) es claro y diáfano; como resultado final, cada opositor obtiene, una vez ponderadas cada una de las dos fases, una calificación final.

La aplicación del principio de igualdad, en esta fase del proceso, debería dar lugar al establecimiento de un orden de prelación, siendo la máxima nota del concurso posición, en este caso una calificación de (9,5446), la que opte a la primera plaza y la calificación n.º 67 en este caso (6,6232) la que opte a la última plaza de las convocadas.

Pues no ha sido éste el caso, produciéndose una flagrante falta de igualdad; tanto es así que opositores (6) con notas inferiores a la que sería punto de corte han obtenido plaza, mientras que otros seis que han mostrado en concurso público, ante tribunales imparciales y profesionales, más capacidad y mérito, han quedado excluidos.

Estos principios básicos consagrados por la propia Constitución (32,3 y 103,3) y por el Estatuto Básico del empleado público, solamente podrían ser transgredidos y de forma excepcional con una justificación objetiva y razonable, para resolver una situación también excepcional (TC).

No parece existir ningún motivo, ni objetivo ni razonable, para que la norma que regula este concurso permita transgredir estos principios constitucionales dividiendo lo que es una convocatoria única en 10 convocatorias, con asignación de un número de plazas a cada tribunal.

El cambio de norma producido en esta convocatoria, que, como se ve, provoca el incumplimiento del principio básico de igualdad, no sólo se me antoja producto de la ignorancia o negligencia del que dicta la norma, sino, incluso, constitutivo un delito de prevaricación (dictar a sabiendas una resolución injusta).

En esta fase del proceso no queda más que la reclamación legal, para intentar preservar los derechos particulares, frente al criterio arbitrario de la Administración, con el consiguiente desgaste moral y económico del reclamante, ante una maquinaria pública incompetente, eso sí, sufragada por los impuestos de todos, a la que le importan un bledo los resultados; total a ellos no les cuesta nada, lo pagamos todos.

LA NUEVA ESPAÑA.logo-nuevo

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3 thoughts on “Fraude en las oposiciones a maestro

  1. Es de auténtica vergüenza que se rían así descaradamente de la gente y de sus sueños y ambiciones, pero como siempre que pasa algo similar con el sistema, se irán de rositas y no se exigirán responsabilidades ni se tomarán medidas contra ello. Sociedad enferma terminal es lo que tenemos, que pena….!!

  2. También habría que tener en cuenta la diferencia de calificaciones de los tribunales. Según ese planteamiento en PT las plazas serían asignadas a los tribunales 1 y 2 . Los más válidos están en esos tribunales?? O con los mismos criterios la evaluación es diferente depende del tribunal?? Lo siento pero considero que no hay sistema perfeto.

  3. Que las oposiciones son muy injustas, estamos todos de acuerdo, pero para que se adjudiquen plazas teniendo en cuenta las mejores notas deberían de empezar por poner el mismo tema, en mi caso, mi tribunal fue el que menos puntuación ha obtenido, ¿quiere decir eso que había menos nivel o que mi tribunal era más exigente que otro con notas más altas? No creo que mi nota, ( menos del 6,30) no se merezca una plaza, porque igual, en otro tribunal habría sido un 8, o un 3. La subjetividad es el mal de todo esto.

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