¿Quieres ser mi amigo?

Nunca escribo para un gran público, pero hoy no me importa si son muchos o pocos los que lo leen.

Yo escribo historias, pero no de esas de colorín colorado, de esas otras que  hacen que la mirada caiga al suelo mientras buscas su lugar en tu mente. Al menos eso pretendo… eso dicen mis alumnas, mi hijo. No necesito más público, pero tal día como hoy no puedo mas que pensar sobre el tema que estamos desarrollando en el centro y esta historia va por ellos.

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Buen viaje, espero que os guste.

4 de Noviembre  de 2015

 

– ¿Quieres ser mi amigo?

Siempre la misma pregunta, incesante, acompañada de ilusión y segura del triunfo…

– No

La respuesta era como el sonido del segundero del reloj de su madre, siempre lo mismo, no importa la forma, ni la manera.

Ni amigos, ni juegos…ni nada,  en resumen, una tarde de parque con olor a soledad,  de paisaje su madre a lo lejos mirando con tristeza.

A Miguel no le importaba estar solo, quería verse con amigos  por ella, para hacerla feliz…

Pero le encantaba saltar, trotar libre sin control, ir a la fuente a cada momento… como si desconociera su funcionamiento, hasta que un alma piadosa le apretaba el botón.

– Gracias!!! (como si no lo supiera de sobra)

Miguel era FELIZ cuando eran amables con él, pero los niños no lo eran, no lo eran nunca.

Una señora agarró fuerte el brazo de Joaquín y tiró de él

– Con ese no!!

– Jo, para uno que quería estar conmigo su madre tenia prisa.

Vio a Tata levantarse, no sin esfuerzo y hablar con la madre de Joacu, parecían enfadadas, a Miguel no me gusta el enfado y las riñas, saben a sal y dejan el gusto a miedo todo el día.

 

… Pero ahí estaba el perfume de los abetos, las formas de las nubes, hay gente que dice que ve animales y cosas así en ellas, Miguel veía nubes y eso era maravilloso mientras sonaba la melodía de los niños disfrutando.

Mami en su sitio, vigilante, con la mirada saltando por encima de las gafas, y sus brazos cruzados sujetando sus pechos ya cansados.

A lo lejos Miranda, sabía todo de ella, era una niña especial, enseñaba sin pudor las bragas y merendaba con la boca abierta, como él.

Pero ya no se acercaba a la rubita, el día que se le ocurrió darle un abrazo vinieron a arrancársela los brazos, y una mujer le dio una patada o mil… se tapó la cara.

Dolió mas la bronca de Tata, se lo había dicho mil veces: nada de abrazos, besos ni amor… que triste.

… Ahora solo la miraba.

Le encantaba que comiera primero lo de dentro del bocadillo, sobre todo cuando tocaba nocilla y se deja el vestido lleno de chocolate, parecía que se había restregado en caca.

 

23 de Octubre, hoy era un día especial, eso le dijo su padre mientras se ponía la dentadura a las 8:33 de la mañana.

 

Hoy es tu cumpleaños Miguel!!! Le había dicho su madre mientras intentaba meter toda su carne en la faja. Vienen las tías de Mieres… como si las tías de Mieres fueran los “Canta Juegos”… dos cacatúas que no debían tener espejo en casa, con una maraña de pelo que parecía un nido de gorriones y los labios pintados con tropezones rojos asomando por el bigote.

Él siempre quiso amigos, canciones, estallido de alegría corriendo por el infinito pasillo de su casa… pero no era así.

 

– Cariño!!!!! Nos vamos a casa ¿te acuerdas? Tu cumplaños, ya deben estar al llegar Carmina y Dolores.

Por Miguel como si las atropellaba un coche, pero Tata estaba ilusionada, hizo tarta y bollos de aire ( no se por que se llaman así, porque saben a algo… lo del aire debe ser una broma, serían mejor de chocolate o membrillo, pero luego dicen que me  engorda y ya estoy muy fuerte)

 

No le gustaba el  23 de Octubre

 

El año pasado se puso un gorrito y lloraron los 5… Pero ya no le importaba, estaba cansado de verlos llorar.

– Si les gusta que lloren, menos mean. Eso me dijeron siempre

Este año no hay gorrito

Y otra vez la misma faena, cuando él se va, empieza lo bueno, el parque se llena de niños y los sentados, agarrados de la mano de su padre,se levantan corriendo… qué faena.

 

El señor serio con gorro y traje también se va a la misma hora que Miguel. Así son las cosas.

 

El camino a casa de todos los días, la misma gente amable, la misma que desayuna picante.

 

Portal 3 de la calle Miranda Duero Primero B de bueno, somos 3 en casa… recordar la calle fue  más difícil pero conseguido.

 

El ascensor para nosotros solos, como cada día, el espejo de las muecas y casita.

 

Ya habían llegado de la cuenca las petardas de las tías, gritos falsos de ilusión y su padre en la cocina con mantel de colores y las manos sujetando la cabeza…

– Felicidades hijo

– Gracias papá!!!

Un estruendo de fondo

– No le hagas daño!!!! Dijeron la pareja de cómicas

Alguien respondió de fondo como una tormenta:

–  ¡¡nunca le haría daño a nadie, no lo entendéis todavía!!!

– Y así empezó mi fiesta, la de todos los años

 

4 de Noviembre  del 84, el día mas feliz de mi vida,  hijo. 31 maravillosos años. ya eres un hombretón.

 

Hay ángeles que caminan por la tierra el amor es su bandera

Dedicado a todos aquellos que por un cromosoma de más sus opciones son menos, pero son felices, complejamente felices.

 

María Pizarrofachada

wwww.academiaformarte.com

 

 

 

 

 

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