QUERIDA YO

 

MAMAEspero que al leer esta carta simplemente la firmes, todo habrá pasado y será momento de pensar.

Has perdido amigos en el camino, el tiempo era necesario y decir que no puedes salir varias veces, es desaparecer del grupo ¿Ahora te das cuenta? No, no eran amigos…colegas, pero esos los puedes recuperar o hacer otros, lo que importa es que no te quisieron cuando sufrías, cuando dormir era un privilegio y quedar una obligación con sabor a culpabilidad.

Era tu futuro joder ¿nadie lo entendía?

-Estás estudiando todo el día, es imposible que no la saques

 

¡Y una mierda! Que coño sabían de puntos, de suerte, de supuestos y de mil cosas que te han hecho perder el buen carácter, las gansa de reír o la puta salud.

Mi pareja, esa persona que tanto me quería hasta que terminó hasta los guevos de tanta cita cancelada y de mis kilos de más.

Llevaba un libro en el bolso y me temblaban las manos.

Frente a mi un muro en el tiempo, un telón negro con una fecha y mil personas que parecían saber mucho más que yo.

 

Y para rematar, mi madre. Con preocupación continua en la mirada, sus comidas sanas aunque no tuviera hambre, sus desayunos con zumo de naranja cuando ya llevaba despierta dos horas y su apoyo a todas horas sin saber de qué estaba hablando.

Hizo materiales para las unidades,  pero no estaban como yo quería, no era así en mi mente.

Me escuchaba en la defensa, pero cómo le va a parecer mal, si era su hija y no sabía de qué hablaba.

Menos mal que me dejaron ir sola al examen, con estampitas y chorradas, eso si.

 

Y ahora que todo ha pasado, me doy cuenta de tantas cosas… es el Día de la Madre, pero lo son todos, me querías como ahora, con todo tu ser, no dormías por verme así y yo ni tan siquiera me fijé en tu rostro, cansado, débil, sin fuerzas.

Ropa de hace años, pero con dinero para cursos, academia y mil cosas que yo necesitaba tanto, como tú ir a la peluquería.

Mami, perdóname, los demás se fueron, pero tu te quedaste en el fuego de mi ser, soportaste estupideces y reproches absurdos. Nunca lo mereciste.

El tiempo mientras hice los exámenes fueron siglos para ti, tus lágrimas furtivas aún dejan sabor a sal en el aire… que injusta.

 

Ahora que soy de las que llaman funcionarias, he de decir unas cuantas cosas:

  • Teniendo el trabajo que siempre quise, y para toda la vida, a mi ex, le pueden dar por el culo
  • Las que se llamaban amigas, se darán cuenta a los 40 que trabajar sirviendo copas o vendiendo ropa no tiene futuro
  • Y esos billetes de encima de la mesa, son un crucero por los Balcanes para mis padres, cada vez que tenga un minuto será de ellos y nunca pasarán necesidad, porque aquí estoy yo, SU HIJA

 

Así me hubiera gustado que fuera en mi caso, pero no lo fue. De hecho cuando le dije a mi madre que había sacado la plaza me respondió:

 

¿Pero no la tenías ya?

 

Si hubiera sido interina y estuviera trabajando, aún hubiera podido entender su pregunta,  pero después de un año de mierda aislada y sin un duro ni para comer… hoy no le puedo dar las gracias a mi madre.

A las de mis alumnas SI, son tal y como he contado, aún tengo en la cabeza la madre de Sara, de Patri, de tantas… que grandes y que pedazo de mujeres. OLE POR ELLAS

 

Pero como todos los días son el de la madre , mañana os contaré lo que veo a diario en madres opositoras que dejan la vida en la carretera, en la noche, en mil rincones con tal de estar con sus hijos y darles una estabilidad. El mundo está lleno de grandes personas.

 

IRÁ POR ELLAS.

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