Opositor, Moby Duck

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Cuantas veces he pensado cuál es el motivo de que compañeros maestros, que luchan convocatoria tras convocatoria no saquen la plaza y otros en un empujón del destino lo hagan rápidamente, siempre quise encontrar una respuesta a tal despropósito, pero hasta ahora no lo vi tan claro.

Somos patitos de goma en medio del Océano, está claro.

En Enero de 1992 una enorme tormenta sorprendió a un buque en medio del Océano Pacífico, cerca de las Islas Aleutianas. Un carguero que surcaba esas aguas transportando grandes contenedores desde Hong Kong hasta la costa Oeste de Estado Unidos, perdió, a causa de la tormenta, parte de su carga.

Al principio eran casi 30.000 patitos de juguete navegando por el Océano Pacífico en el calor de un container –como en un gran vientre maternal-,  Pero un giro del destino hizo que los patitos quedaran entonces indefensos ante las corrientes marinas y se fueron dispersando por los mares del mundo –probablemente aterrados.

¿No os recuerda a vosotros mismos? Al final estamos solos frente a las corrientes impredecibles del tiempo. Seguro que esos patitos pensaron en la injusticia de tal futuro, en la lucha imposible para llegar a destino…

Algunos llegaron en poco tiempo,empujados por las corrientes precisas a playas de Hawai, Alaska o Escocia. El resto, pobres seres de goma sin rumbo, ya no importan a nadie, habrían desaparecido.Pero hoy en día esos patitos de Hule siguen aparaciendo, y lo han hecho durante todo este tiempo

Esos han cruzado el mundo, apilando experiencias inefables en su piel. Ahora son PATOS que llegaron a la playa después de tener que olvidar lo visto, animales marinos muertos, peripecias entre conchas y basura, esa lucha contra la corriente y la inteligencia desarrollada para servirse de ella. Ahora resurge su piel de goma que nunca desapareció.

Ahora ya ha cambiado mi punto de vista, la imagen más encantadora de todo esto es la de un minúsculo pato amarillo que desafía en solitario al océano salvaje. Varias veces me he imaginado estar tumbado en la playa y de repente ver aparecer en el horizonte un patito amarillo, que un día no tan lejano, decidió que llegaría a la costa.

 

Llegarás, espero poder verlo.

CARTEL NUEVO

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