Como no es lo mismo vivirlo que contarlo…..”Síndrome del niño Emperador”

Hoy os voy a hablar de niños con síndrome del emperador. Hablas con madres y comentan mi niño es perfecto, es listísimo, es un amor, un sol, vale por mil, bueno a veces un poco trasto … y yo os lo traduzco …mi hijo es asperger, tiene altas capacidades, es tdha,es un emperador.

 

Si ,te informo tu hijo es un tirano, emperador. Las horas de verano cunden mucho para analizar a los niños en el parque, en la playa, en las tiendas… y todos acabamos con la misma amaneza o te comportas o marchamos para casa, lo que cambia o hace que te quedes un poco más en el parque, es el niño y sus ganas de imponerse o no , sobre el resto. Porque yo entiendo que los niños quieran jugar, correr , saltar, poner sus normas por encima de los demás, pero cuando ya es imposición…ahí ya tenemos un problema.

Ojo porque se inicia a corta edad amiga mía. Un niño tirano no es solamente un niño caprichoso sin más , no es  que tenga  Déficit de Atención e Hiperactividad (THDA). No es un oposicionista, es un niño que, desde muy corta edad, siente placer y disfruta retorciendo la muñeca de su padre o de su madre, para conseguir lo que él se propone o se tira al suelo en mitad del supermercado a chillas, escogen qué comida hay que cocinar, dónde viajará la familia para pasar las vacaciones, la cadena de televisión que se mira en casa, las horas para ir a dormir o para realizar distintas actividades.

 

Estos niños tienen la filosofía deprimero yo y luego yo y después yo.” Piensa que todo el mundo gira a su alrededor y tiene el poder y la verdad absoluta.. que leches que eres un cagonis de 4 años. Para conseguir sus propósitos, gritan, amenazan y agreden física y psicológicamente a sus padres. Se podría decir que su nivel madurativo en el ámbito de la empatía (esa capacidad para ponerse en la piel de la otra persona) está subdesarrollado. Por esta razón parece que no sean capaces de experimentar sentimientos como el amor, la culpa, el perdón o la compasión. Tendemos a sobreprotegerlos y de esta forma estamos limitando su capacidad de aprender, de resolver problemas de forma autónoma e independiente y de enfrentarse a la realidad, retrasando lo inevitable, ya que es poco probable que nunca tengamos ningún problema en la vida. «El niño ha de aprender que no puede tener todo lo que quiere»

 

Los niños emperadores son fácilmente distinguibles: suelen mostrar rasgos de personalidad propios del egocentrismo y tienen una exigua tolerancia a la frustración: no conciben que sus exigencias no sean cumplidas. Estos rasgos no pasan desapercibidos en el entorno familiar, y mucho menos en el escolar, donde sus exigencias pueden ser menos satisfechas. Son niños que no han aprendido a auto-controlarse ni a regular sus propios sentimientos y emociones. Tienen la pericia de conocer las flaquezas de sus padres, a quienes acaban manipulando en base a amenazas, agresiones y argumentos volubles.

 

Entre las causas de este síndrome, lo cierto es que existe un gran consenso de que el Síndrome del Emperador tiene causas de origen psicosocial. Hay mujeres que están solas en la vida y es difícil educar desde la soledad, hay otras que están con el marido, pero es como si estuvieran solas, hay padres que se separan y malmeten contra el otro o ridiculizan a la madre. Muchos psicólogos afirman que la causa es el escaso tiempo de los padres para educar y establecer normas y límites a los hijos. Las necesidades económicas y el inestable mercado laboral no ofrece a los tutores el tiempo y espacio necesarios para la crianza, ocasionando un estilo educativo de tipo culpógeno, y siendo proclives a consentir y sobreproteger a los hijos.

 

 El problema es que hay un aspecto tóxico de la sociedad en general que dice que los niños son lo primero. Vamos a ver… los niños son importantes, pero ojo con afirmar que son lo primero para todo. La cultura del todo vale: la ética del hedonismo y el consumismo , esta abogándonos a fracasos educativos El estilo educativo imperante décadas atrás se basó en el autoritarismo: padres que gritaban, que dictaban órdenes y que ejercían un gran control. En cierto modo por miedo a volver a caer en ese estilo que muchos padecieron en sus propias carnes, el estilo educativo actual ha virado hacia el extremo opuesto: la ultrapermisividad.

Para educar a futuros niños, adolescentes y adultos sanos, libres y responsables, es preciso no renunciar a poner límites claros, permitir a los niños experimentar cierto grado de frustración para que puedan comprender que el mundo no gira en torno a su ego, y para inculcarles poco a poco la cultura del esfuerzo y el respeto hacia las demás personas. Solo así podrán tolerar la frustración, se comprometerán con sus objetivos y se esforzarán por alcanzar sus metas, tomando consciencia del valor de las cosas.

Pero estas conductas van empeorando con los años si no se pone remedio, es un proceso que se va degenerando, con muy mal pronóstico en poco tiempo. No tiene nada que ver con el adolescente que pega un portazo a los padres, sino con alguien que veja, que es muy despótico, injurioso y, normalmente, contra la madre.

Si las rabietas no se corrigen pueden mantenerse en el tiempo y transformarse, es decir, «que en un niño de ocho años se traduce en que éste hablará mal y puede llegar a amenazar e insultar a los padres» ,En caso de aumentar la exigencia, pueden convertirse en ser niños muy exigentes, que quieren las cosas ya, y que las piden de forma déspota. Pueden desarrollar también un exceso de apego a lo material, no valorando lo que tienen. Con lo que el niño que no aprende a gestionar la frustración, podrá ser en el futuro un adulto con problemas de insatisfacción, «con problemas para respetar límites; además de personas infelices, frustradas, con dificultades para manejar los inconvenientes de la vida desde los más cotidianos a otros más complejos».

Para incidir en la idea de que no es bueno emocionalmente darles todo y a costa de lo que sea, «no hay que darles todo ni quitarles todos los problemas», los niños «no pueden vivir en una burbuja».

Recientemente leí un articulo sobre el juez Calatayud, que la verdad comparto sus ideas  y en uno de sus artículos le preguntaban ¿Hasta cuándo los hijos deben obedecer a sus padres?

Hasta que se mueran. No hay que obedecer, pero respetar siempre. Un padre educa hasta el mismo día que se muere.

 

Pero lo que mas me impacto y siguiendo la temática de este articulo es “De un niño dictador, que hace lo que le da la gana, a los malos tratos hay un paso” Los niños que no toleran la frustración puede convertirse en adultos infelices e insatisfechos, con dificultades para manejar los inconvenientes de la vida, con problemas de agresividad, así como para respetar los límites.

 

 

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3 thoughts on “Como no es lo mismo vivirlo que contarlo…..”Síndrome del niño Emperador”

  1. “Hay mujeres que están solas en la vida…es difícil educar desde la soledad, hay otras que están con el marido, pero es como si estuvieran solas, hay padres que se separan y malmeten contra el otro o ridiculizan a la madre” creo que solo se habla desde el punto de vista de una mujer cuando hay muchas que ridiculizan al padre y malmeten con el padre. Una mujer puede educar perfectamente sola y un padre puede educar perfectamente q un hijo/a. Se habla de niños que se convierten en maltratadores pero no de niñas que hacen bulling y que se convierten en mentirosas mitómanas malas compulsivas que hacen daño a buenos hombres. Hay cositas que modificar en este artículo Aunque hay cosas que me parece bastante acertadas.

    • Completamente de acuerdo, al ver reflejada mi situación y momento actual no doy una visión más amplia, abierta y real de la situación actual , claro que hay de todo, mil disculpas si alguien se ha sentido ofendido

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