Trabajo…niños..familias…amor?

Qué bonito, hablar de la neurociencia, de la necesidad de que los niños sean felices, aprendan felices, se desarrollen felices…que bien suena, que bonito es…pero ¿y cuando no es así? Cuando ese niño ha pasado por maltratos, abandono, negligencias emocionales… ¿qué pasa con esos niños ? Llevo toda la semana dándole vueltas, quizás porque el otro día estuve trabajando el tema 7″ La familia” con mis alumnas de infantil en la Academia.

FAMILIA, que palabra tan grande, tan bonita, si cierras los ojos y piensas en familia a todos nos viene una imagen ¿verdad?… El diccionario de la lengua española la define como :  un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Como ves, cada uno contesta a un aspecto diferente, grupo de personas, derechos…pero ¿y el amor, el cariño? ¿La protección, el cuidado? ¿ el sentirme amado y arropado? Nadie habla de eso…de que me sirve tener personas a mí alrededor si no me quieren, si no soy valiosa para ellos…

Casi ningún padre está dispuesto a admitir que no ama a su hijo, pero los hay…conozco casos de… tengo un hijo, para que mi padre vea que tiene nietos, otros para no separarse o por cumplir o por entretener a la mujer…tanto se ve en los coles y en nuestras ciudades…Y el problema es que  esto sucede con más frecuencia de lo que debiera y es muy doloroso.

Como decía antes las razones para esa falta de amor son muchas. Una de la más importantes sería que la decisión de tener descendencia no obedeció a un deseo consciente y suficientemente razonado, es un porque si, porque la sociedad lo dice, mi padre me lo pide, porque tengo que contentar a la mujer… No había un lugar en el corazón para ese niño y por lo tanto fue imposible construirlo y ahora ese corazón no sabe darlo.

La situación se complica cuando los padres se resisten a admitir conscientemente que sí, que esto les viene grande, que no es lo que pensaban, creían que iba a ser más fácil, en definitiva…que un hijo no les iba a cambiar la vida .  ¿Y el niño, todo esto como lo vive?  Siente que no encaja, que algo debe estar haciendo mal y se esfuerza el doble en….. Un niño que no es amado percibe que casi todo lo que hace molesta a sus padres. Y que nada de lo que haga es suficiente para que, por fin, ellos lo acepten. . Creará una autopercepción negativa y desarrollará una indefensión aprendida: tiene la sensación de que haga lo que haga el resultado siempre es el mismo, y por lo tanto, incontrolable. Las madres incluso dicen que el niño  la exaspera, que le saca de sus casillas .Pero el problema reside en el alto nivel de estrés que tiene, porque no sabe cómo interaccionar con el niño.

 

Sin embargo, basta con ver a un niño que no es amado y enseguida se detectan esas huellas indelebles de la falta de afecto…Cuando un niño no es amado, su corazón se rompe. Como no logra darle forma ni sentido al sufrimiento que experimenta, lo manifiesta de manera indirecta. Desarrolla comportamientos o ideas cuya función es dejar salir la angustia y el dolor que habita en su interior.

Algunas de las conductas que revelan la carencia de afecto en un niño son:

Se “invisibiliza” o lo intenta. Está ahí, pero es como si no estuviera. Trata de esconderse, de parapetarse, de “no existir”.

Tiene pocas habilidades sociales. Se siente incómodo o es muy transgresor cuando está con otros niños o adultos.

Se vuelve muy impulsivo. No logra contener la ira, o el llanto, o la risa, o cualquier emoción. Sus expresiones emocionales siempre tienen un tono exagerado.

Desarrolla miedos y fobias. A la oscuridad, a algunos objetos o animales, a ciertas situaciones. Son incontrolables para el pequeño.

Un niño que no es amado, sin afecto, se vuelve muy desconfiado. Muestra muchas señales de confusión y de inquietud. A veces son muy necios y otras, extremadamente acartonados y formales para su edad. En general, se les ve tristes, serviles y ansiosos por el refuerzo.

Piensa …seguro que conoces algún niño así!!!!

Todos los niños necesitan de caricias, abrazos y palabras cariñosas durante toda su vida. Especialmente en los primeros años, esas muestras de afecto son el alimento emocional imprescindible necesario para poder crecer: es una necesidad tan  básica, como comer o dormir. Ósea que si tienes un hijo, que nadie te diga, no lo cojas tanto, no lo achuches, no le acostumbres a tus brazos, no le des tantos besos que le pasas los virus…si puede que coja un virus llamado AMOR .

 

Esta claro que ningún padre es perfecto, pero una vez  que se tiene un hijo, sí o sí, hay que trabajar para que se sienta querido y acogido en la familia en la que va a crecer, aprender, va a sonreír y llorar…Nosotros casi siempre fuimos los que elegimos que nuestro hijo viniera a este mundo el Nooo. Hoy cuando llegues a casa, deja la lavadora sin poner, no recojas los platos…y siéntate con tu hijo, háblale, escúchale, abrázale y cógele en tus brazos como el día en que nació y mírale a los ojos y dile TE QUIERO, eres muy importante para mí y siempre lo serás, y perdóname por parecer una máquina que va a todo gas, acelerada ,detenme y bésame.

 

 

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