Gamificación en el aula de Inglés

Play is the highest form of research

Fue Albert Einstein quién nos dejó esta frase célebre, y si el científico más popular del siglo XX lo dijo, algo de cierto debe haber en ella, ¿verdad?

 

Los juegos son un recurso importante en cualquier proceso de aprendizaje.
El juego es una actividad natural y espontánea en el niño a la que dedica la mayor parte del tiempo y que posibilita su desarrollo.

¿Recuerdas tu infancia? ¿Cuántas horas le dedicabas al juego? ¡Seguro que muchísimas! Y probablemente, la hora del recreo era tu momento favorito del cole, cuando podías dar rienda suelta a tu imaginación y el tiempo pasaba a la velocidad de la luz.

Pero el juego no es solo para el recreo, no. La gamificación, como te contamos en este artículo, tiene cabida dentro del aula y más si estamos hablando de aprender una lengua extranjera como el inglés.

Estarás de acuerdo en que es importantísimo el conocimiento de esta lengua hoy en día. Casi una necesidad. Por lo tanto, saber manejarse con fluidez es un valor añadido para el futuro de los niños.

Para adquirir una segunda lengua, que además es extranjera, hay que plantearse la enseñanza y el aprendizaje de forma global y estimulante. Hasta el momento se han estado usando métodos desmotivadores basados en los aspectos gramaticales y teóricos de la lengua; explicaciones aburridas y ejercicios mecánicos.

Teniendo en cuenta la necesidad que existe hoy en día para conocer esta lengua, es fundamental encontrar una fórmula tanto para motivar a los alumnos como para garantizar el aprendizaje de forma duradera. Si en vez de usar libros de textos, ejercicios monótonos y tradicionales, usamos juegos y otros métodos podemos aumentar la motivación, concentración y estimulación del niño ante el inglés. Y no estamos para desaprovechar las ventajas. A través de la neurolingüística se están obteniendo grandes resultados en alumnos y profesores ya que mejora tanto la relación profesor-alumno como los procesos de aprendizaje.

Pero ¿por qué es tan importante usar el juego en nuestras clases de inglés?

A los niños les gusta jugar porque los juegos son divertidos, y si se divierten, van a aprender más y mejor. Crean un entorno agradable brindándoles la oportunidad de practicar y consolidar lo aprendido.

Si jugamos el aprendizaje es entretenido y más ameno, nuestros alumnos están más dispuestos a participar e involucrarse y eso, permite que centren su atención, asocien conceptos más fácilmente y retengan la información.

A través del juego los niños pueden explorar su imaginación y aplicarla a distintos contextos. Les da confianza en sí mismos y en sus capacidades, se atreverán a participar cuando en un contexto de aprendizaje reglado quizás no se atreverían ni a abrir la boca.

Y dado que estamos hablando de aprender un idioma que no les es conocido, es fundamental poder adaptar el sistema educativo para que les sea más fácil aprenderlo.

¿Desde cuando hace falta motivar a un alumno a jugar? Por lo tanto… ¿Por qué no sacarle partido?

5 juegos para aprender inglés en el aula

BINGO 

Si en Navidad con tu familia, jugáis al bingo, ¿por qué no hacerlo en clase con tus alumnos? Es un juego perfecto para aprender los números en inglés.Puedes hacer fichas de casillas con distintos números o dejar que cada niño escoja los números que quiera, dándoles una plantilla que puedan rellenar. Tú vas diciendo números en inglés al azar y el alumno que consiga tachar toda su ficha sin equivocarse, gana. Puedes usar imágenes, números, palabras, ¡lo que se te ocurra!.

 

GUESS WHO?

Un juego fácil que no necesita de mucho material. De hecho, se puede preparar en clase en menos que canta un gallo. Además se puede tunear al gusto. Desde jugar con distintas temáticas como profesiones, animales, familia hasta con los alumnos del aula.

El juego consiste en escribir en un papel nombres de la temática y dejar que cada alumno coja uno. El resto de la clase debe intentar adivinar la palabra mediante preguntas. Puedes ajustar la temática y el tipo de preguntas al temario así como fijar las normas que quieras. Un juego con muchísimas posibilidades.

AHORCADO 

Un juego que siempre funciona e ideal para practicar vocabulario. ¿Lo recuerdas? Piensas una palabra y tus alumnos la deben adivinar. Para ello tienes que indicar cuántas letras tiene la palabra, y ellos deberán ir diciendo nombres de letras para saber si forman parte de la palabra. Si las letras están, las escribes, pero si no, vas dibujando la figura del ahorcado.
Puedes adaptar su complejidad al nivel de los alumnos, así como crear tus propias reglas para que el juego sea aún más divertido.

MEMORY

Un clásico que se puede adaptar a distintas edades y conceptos. Es un juego ideal para aprender vocabulario. En este caso sí necesitaremos un poco más de planificación. Debemos hacer dos tipos de fichas; unas con la palabra y otra con el dibujo o imagen que representa la palabra. (En Internet puedes encontrar miles de dibujos).

Vamos a poner todas las fichas boca abajo, e ir levantándolas de dos en dos hasta encontrar las parejas (palabra-imagen). Con este juego no solo reforzarán su vocabulario sino que además ejercitarán la memoria.

COMPLETA LA CANCIÓN 

Dedicar un rato a cantar y bailar va a ser una fantástica actividad que encantará a tus alumnos. Una buena forma de romper la rutina y la monotonía. Puedes adaptar la dinámica y las canciones en función de la edad de tus estudiantes.
Para los más pequeños escoger canciones sencillas que traten los colores, las partes del cuerpo, etc., y enseñárselas junto con algún tipo de movimiento. Para los mayores puedes elegir canciones de moda, escribir la canción dejando espacios en blanco y dejar que ellos mismos la completen mientras le escuchan.

Estos son solo algunos ejemplos, pero ¡las posibilidades son infinitas! Pon en marcha tu imaginación y seguro que se te ocurrirán miles de juegos para hacer en clase.

Deja que tus alumnos disfruten de su propio aprendizaje, no dejemos que les corten las alas con clases monótonas y aburridas. ¡Demuéstrale al mundo que aprender puede ser divertido!

A veces nos parece más difícil de lo que es en realidad, ¿qué fácil las profes de infantil, no? ¡Que va! En primaria e incluso en secundaria la gamificación también es posible, pero a veces es más fácil, más cómodo seguir el libro, hay que reconocerlo. Nosotros en FormArte contamos con una preparadora que es una crack en este ámbito, realiza mogollón de actividades con los críos de cine y teatro, ¡¡ganando premios con su cole!! Innovación pedagógica real y probada en el aula.

 

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