Aún puedes dar un poco más.

En la película En busca de la felicidad de Will Smith, dicen algo así como:

 

“No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos”

Quizás estás en ese punto en que tú misma te dices que no vas a conseguirlo.

 

Estás harta de estudiar y hay momentos en que sencillamente no puedes más. Te gustaría tirarlo todo por la borda y hacer cualquier otra cosa. Te preguntas más de una vez ¿en qué momento pensé que era una buena idea eso de opositar?

 

Cuando te despiertas y recuerdas que te espera otro día más delante de libros y apuntes, lo último que te apetece es salir de la cama. Te gustaría cerrar los ojos, que avanzara el reloj y terminar de una vez por todas. Hacer los exámenes y pruebas y poder desconectar.

Tus fines de semana son una prolongación de la semana, estás harta de las paredes de tu casa y de estar sentada en una silla durante horas. Estás cansada de ser la que siempre dice que no a todos los planes, la que tiene que hacer malabarismos para poder ir a cenar o a hacer un café con una amiga. Y ni hablar de unos días de vacaciones.

 

Lo sé, te entiendo y te comprendo. Sé que estás desanimada y que últimamente ves tu alrededor un poco más gris de la cuenta. Lo sé.

 

Pero no te rindas ahora, por favor. No dejes que la desmotivación y el hastío te ganen la partida. No cedas. Aguanta un poquito más.

Solo un poquito.

Te quedan cuatro meses. Cuatro meses y no más. Unos 100 y pico días.

¿Qué son 100 días comparado con todo lo que has recorrido hasta ahora?

¿Recuerdas por qué empezaste?

¿Recuerdas la ilusión?

¿Recuerdas cuál es tu sueño?

Sé que hay momentos en que lo ves tan lejos… tan inalcanzable que da miedo y te frustra y te apetece llorar de impotencia. Pero hay otros en que simplemente lo ves. Ves tu plaza, tu sitio, tu pasión, tus ganas. Te ves a ti misma feliz en el lugar en el que siempre has querido estar. Es tu vocación.

 

El mundo necesita más personas como tu. Más luchadoras que pongan todo su empeño en alcanzar sus metas. Más mujeres dispuestas a cambiar el mundo, a enseñar valores, a crear una sociedad mejor. Y sí, tú tienes ese poder en tus manos y sé que lo vas a hacer bien. Sé que eres de las buenas, de las que conseguirán dejar huella, que tienes mucho que dar y algo muy bonito que crear. No desfallezcas. No dejes que todo lo que llevas currado, caminado y sacrificado hasta ahora, sea en balde.

Todo aquello a lo que has tenido que renunciar, todos los no que has tenido que dar a amigos y familiares por arrancarle unas horas más al día y seguir preparándote, todo eso.. haz que cuente.

 

Porque cuando crees que no puedes más, en realidad, sí puedes.

No te permitas a ti misma decirte que eres incapaz de hacerlo.

Hazlo.

Sigue.

Alcanzar tu sueño no es una utopía. Puede ser una realidad.

TU realidad.

Y este es el momento de pelear con uñas y dientes y dejarse la piel.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

 

 

 

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