Y tú, ¿apuestas por una educación inclusiva?

En tu día a día está presente la diversidad.


La realidad de las aulas de primaria de hoy en día, donde los alumnos cuentan con distintos antecedentes, necesidades, habilidades y contextos, piden a gritos apostar por una educación inclusiva. Una educación que se rija por principios de aceptación, integración y participación.

 

Y a pesar que sea una realidad en la mayoría de nuestras aulas, las herramientas para ofrecer una educación completamente inclusiva siguen sin ser todo lo poderosas que deberían ser.

 

Se requiere cada vez más que los maestros diseñen planes de educación individualizados que se ajusten a las necesidades de aprendizaje de todos los estudiantes, y para proporcionar apoyo conductual, social y emocional que ayudan a estos alumnos a participar en todos los aspectos de la vida escolar.

 

Tenemos que partir de la base que no hay infantes idénticos entre sí. Todos/as son distintos y, por lo tanto, necesitamos mecanismos para hacer posible la igualdad de oportunidades, para que cada uno/a de ellos/as puede encontrar su lugar y que este responda, dentro de las posibilidades, a sus intereses y capacidades. 

Seguimos educando a partir de unos valores generales, en masa, sin tener en cuenta la individualidad. Y precisamente esta individualidad es de lo más enriquecedora. No podemos pretender que todos los niños dentro de una misma clase sean iguales, ¿no nos damos cuenta que les estamos cortando las alas? ¿que los estamos limitando a encajar dentro de unos moldes que quizás no se ajustan a sus habilidades?

si en tu clase hay treinta alumnos/as, estás delante de treinta formas de pensar diferentes, treinta visiones del mundo distintas. Y es necesario preparar a los niños/as para vivir con esa diferencia, para no asustarse o poner una cruz porque el otro es diferente.

 

Vamos a ejemplificarlo un poco en uno de los contextos más sencillos.

Seguro que conoces la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Para Gardner la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupa distintas capacidades específicas, sino que la inteligencia es como una red de conjuntos autónomos relacionados entre sí.

Por el momento se han propuesto ocho tipos distintos de inteligencia:

  • Lingüística-verbal
  • Musical
  • Lógica-matemática
  • Espacial
  • Corporal-cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista

 

Gardner afirma que todas las personas son dueñas de cada una de estas ocho clases, pero cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las ocho más importantes o valiosas que las demás.

 

La educación que se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos enfocados a evaluar la inteligencia lingüística-verbal y lógico-matemática. Y no es que no sean importantes o útiles, es que es insuficiente para educar a los alumnos en la plenitud de su potencial y habilidad.

¡¡Hay cantidad de áreas de desarrollo!!

Quizás estamos perdiendo la oportunidad de que nuestra sociedad llegue al máximo de sí centrándonos solo en desarrollar unas áreas.

 

Sí, la situación en las escuelas hoy en día no es sencilla. Lo sabemos.

El volumen de alumnos en algunas aulas es muy alto, no hay o no se están empleando suficientes recursos económicos, falta profesorado preparado en áreas más específicas, la contratación de profesores/as es limitada… todo esto hace que sea difícil poder educar de forma específica. Pero… ¿y todo lo que nos ganaríamos? ¿todo lo que avanzaríamos? ¿cómo de útil sería eso para nuestro desarrollo personal?

Pero cuando hablamos de diversidad no nos referimos solo a la diversidad en cuanto a capacidades, estamos hablando de TODO TIPO DE DIVERSIDAD.

 

TODOS SOMOS DIFERENTES.

 

Estamos hablando de educar en una diversidad que permita lo diferente, sea una situación de discapacidad, distinto color de piel, distintos credos, distintas orientaciones sexuales, distintas habilidades y capacidades y así podríamos seguir.

Se trata de conseguir que TODOS encuentren su lugar y se sientan a gusto en él. Que lleguen al lugar donde quieren llegar, no ponerles límites, no quitarles oportunidades y esperanzas.

 

La diversidad nos nutre y aporta. Nos muestra diferentes culturas, razas, idiomas, capacidades, opiniones, ideales y formas de sentir, entender y desarrollarse. Podemos adquirir nuevos conocimientos, experiencias, valores y pensamientos, nos hace más tolerantes, nos abre la mente.

 

Piensa en la gente que has conocido a lo largo de tu vida, tus compañeros de clase, probablemente todos habréis llegado a puntos distintos en vuestras vidas, no sois iguales. Entonces, ¿por qué educamos de la misma forma?

 

Abramos las puertas a la diversidad, a intentar hacer de nuestra sociedad y de nuestras aulas espacios inclusivos, que cada uno de nuestros alumnos sienta que es aceptado, que forma parte del grupo, que pertenece al aula.

Identificar y pensar a través de las nociones de diferencia y cómo afectan el aula permite que abracemos un poco más esa inclusividad. 

Y obviamente la educación no se limita a un solo ámbito. Ni solo compete a los padres ni solo compete a las escuelas. La educación incluye todos los contextos en los que el niño/a participa y toma contacto.

 

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

Opositora no te estreses: algunas claves para superar el estrés.

 

Quizás estés empezando a preparar las oposiciones por primera vez o vuelvas a ello después de un pequeño parón durante las vacaciones. Sea como fuere, es probable que en estos momentos el estrés no te haya acechado aún. Pero como mejor prevenir que curar, queremos advertirte un poco ante este enemigo y darte unas claves para que puedas hacerle frente a tiempo.

 

Aunque el momento en que, más probablemente sentirás estrés será cuando quede poco tiempo para las pruebas, el estrés y la ansiedad pueden aparecer en cualquier momento.

 

Pero, ¿qué diantres es el estrés?

 

En sí mismo, el estrés es la respuesta a una situación o acontecimiento que ejerce cierta presión sobre ti. Te afecta a nivel emocional y físico y altera tus pensamientos y comportamiento.

 

Tampoco nos malinterpretes, el estrés en sí no es siempre malo. De hecho hay veces que estar bajo presión puede ayudarte a alcanzar el éxito. El estrés tiene un efecto positivo porque nos motiva y nos ayuda a superar dificultades. Desde un punto de vista evolutivo estamos hechos para sobrevivir, ¿verdad? y aunque una situación nos provoque tensión, podemos hacerle frente.

 

El problema viene cuando sobrepasamos el límite. Cuando el estrés es intenso, prolongado y mal llevado tienes la sensación de perder el control, te angustias y puede bloquearte y hacerte perder el tiempo (¡ya tenemos suficientes ladrones de tiempo!).

 

Seguro que en algún momento de estrés alguien te ha dicho: cálmate. Y probablemente le has fulminado con la mirada y has querido matarlo. Es uno de los consejos más inútiles que se pueden dar en estos casos, por muy buena intención que tenga quien lo da.

 

 

No obstante, hay algunos truquillos para hacer frente al estrés.

 

¿Vamos a por ellos?

 

Truquitos para hacer frente al estrés

 

Cuando ya sientas el estrés a flor de piel: Hay tres técnicas para rebajar la tensión que sientes. Pruébalas todas antes de descartarlas. Quizás, de buenas a primeras, piensas que ni de coña te van a ayudar, pero ¿quién sabe? ¡De perdidos al río! Seguramente una te funcionará mejor que las otras, pero para ello debes probarlas todas 😉

  1. Relajación muscular: Al aparecer el estrés, tus músculos se tensan, pero como probablemente tu mente ya está ocupada con otras cosas, ni te enteras hasta tiempo después. Tensar i destensar varios músculos provoca un estado de relajación profunda (¡y ayuda a aclarar las ideas!). Durante el tiempo en que estás haciendo esto, tu mente se centra en tu cuerpo y en las sensaciones que percibe, en lugar de en tus problemas o cosas por hacer.
  2. Respirar hondo: cuando estás estresada respiras con dificultad o contienes la respiración. Centrarte en respirar es un modo de calmar el cuerpo y a tu cerebro. Además de facilitar que el oxígeno llegue al cerebro, los factores que se dan cuando estás estresada, disminuyen (aumento de la frecuencia cardíaca, presión arterial alta, etc.). Hay muchísimos ejercicios de respiración para que encuentres cuál te funciona a ti, pero ¿sabes lo mejor? ¡Puedes hacerlo en cualquier lugar!
  3. Visualización: te hemos hablado muchas veces de visualizar para motivarte, pero la visualización también es útil para reducir la ansiedad. Es un poquito distinta y, en un primer momento, puede parecerte un poco locura pero ¡funciona! Esta consiste en imaginar un lugar bonito y que te relaje: una playa paradisíaca, un bosque, la montaña, la selva, muy up to you. Visualízate ahí y vive la experiencia. Recuerda cada detalle, olor, sonido, los colores, los sabores, etc. Si realmente consigues creer que estás ahí, se convertirá en tu vía de escape. Puedes teletransportarte hasta allí cada vez que estés estresada.

Cuando notes que estás llegando a tu límite:

Primero de todo, intenta reducir las presiones a las que estás sometida, que seguro que son muchas. Plantéate hasta qué punto te concierne a ti llevar esa carga y de qué puedes deshacerte. Evidentemente hay ciertos factores estresantes de los cuales no puedes librarte, pero seguro que hay alguno del que sí. Es cuestión de prioridades. Pregúntate: ¿realmente tengo que hacer esto? Replantearte lo que importa y lo que no.

 

En segundo lugar, potencia tu capacidad de solucionar problemas. Ser capaz de controlar aquello de lo que no puedes librarte, te ayudará a sentirte más relajada.

¿Cómo hacerlo?

  1. Organización: Si despejas tu vida, despejarás tu mente. Por ejemplo; quizás piensas que el desorden no te afecta, pero no es así. Vivir rodeada de desorden conlleva estrés. Simplifica aquello que puedas y busca los cambios que te ahorrarán tiempo, caos y quebraderos de cabeza.
  2. Hacer listas:  Es una forma muy útil de poner orden en tu vida, saber organizarte y poder priorizar tus tareas. Al escribir ciertas tareas, estas pasan a ser más oficiales, además que escribir las cosas estimula la memoria. Y por si fuera poco… ¿hay mejor motivación y satisfacción que tachar algo de una lista?
  3. Asume menos responsabilidades: Acerca de este punto hay poco que añadir. Sé realista con tu tiempo, aprende a delegar, pregúntate si tienes que hacerlo y no te presiones más de la cuenta.
  4. No procrastines. Aplazar tareas puede crear muchíiiiiisimo estrés. Cuando pospones algo, a parte de que luego te da más pereza hacerlo, estás reduciendo la confianza en ti misma y estás subestimando tu capacidad para enfrentarte a ello. Una vez empieces a hacer lo que sea que estás aplazando, tu nivel de ansiedad bajará.

Y por último, pero no por ello menos importante… DESPÉJATE y HAZ ALGO DIVERTIDO Y QUE TE GUSTE. Parece obvio pero a veces te olvidas de ti misma, de distraerte, de divertirte y eso no es bueno. Hacer cosas que te gustan no solo te relajará sino que te hará sentir más feliz.

Es mucho más fácil hacerle frente al estrés cuando te has dado un break, ¿verdad?

 

FormArte, el arte de formar

Maestra, no dejes que los estereotipos de género limiten tus clases

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
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La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los discentes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

 

Como maestra, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

 

 

Cómo retomar el estudio después de vacaciones

 

Se han acabado las vacaciones de verano y con ellas llega la vuelta a las jornadas de estudio. En estos momentos te embarga ese sentimiento de hastío y pánico al pensar en volver a sentarte durante incontables horas delante del temario.

Bienvenida a la rutina opositora.

 

Aunque apetezca menos 0, toca volver a estudiar.

Sabemos que ahora mismo ves las pruebas en el horizonte, lejos, muuuuuuy lejos. Falta tanto, ¿verdad? Te planteas tomarte unos días más de vacaciones, quizás una semana, después te pones a tope y lo compensas.

No te engañes, si empiezas a posponer la vuelta al estudio, cada vez te va a costar más ponerte a ello.

Por lo tanto, ¡fuera pereza y al lío!

Hoy te contamos algunos truquillos para que sea más fácil volver a las jornadas de estudio y empieces ¡cuanto antes mejor!

Tips para retomar el estudio tras las vacaciones

 

Organízate (una vez más):

Somos muy pesados con esto, lo sabemos. Te hemos hablado de la importancia de la organización como un millón de veces, pero es que es FUNDAMENTAL.

Repasa el planning que  tenías, los objetivos a corto y medio plazo y de qué forma tenías programado el estudio. Revisa si sigue siendo válido para ti o si ha llegado el momento de reajustarlo u organizarse de otra forma.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento de hacer balance y ver en qué puedes mejorar y cómo hacerlo.

 

Haz limpieza:

Una vez tenemos en plan de estudio establecido, toca repasar material y apuntes. Quizás hay material desactualizado, que no sirve o que quieras pasar a limpio. Aprovecha este inicio para poner orden y establecer algún sistema para tener controlados, en todo momento, tus apuntes. Si tienes resúmenes o esquemas a medias, ¿por qué no aprovechar estos días para terminarlos?

Empieza poco a poco:

Posiblemente volver a sentarte ocho horas a estudiar sea muy difícil. No te preocupes, no has perdido la capacidad de estudio ni de concentración, es que llevas muchos días desconectada. Lo mejor es empezar pasito a pasito; un par de horas por la mañana, un par más por la tarde y progresivamente, las vayas aumentando.

Al retomar el hábito, te acostumbrarás, poco a poco irás avanzando y te animarás a estudiar más cada día (y no te sentirás culpable por no estar estudiando).

También te podemos ofrecer, por si te ayuda, temarios gratis de oposiciones a primaria, infantil, pt, etc.

 

Retoma los hábitos saludables:

Se está mucho mejor de vacaciones, sin horarios, haciendo el vermut, comiendo unas tapitas, tomando unas cañitas y acostándose y levantándose cuando el cuerpo lo pide. Sí, totalmente de acuerdo. Pero las vacaciones han terminado. Toca volver a poner el chip “work hard”.  Y para poder rendir en condiciones y dar el 100% de ti misma necesitas sentirte bien y darle a tu mente y cuerpo aquello que necesita:

 

  • Dieta saludable: Es importante nutrirse de forma adecuada para tener energía, rendir y concentrarse más y mejor. Sigue una alimentación variada que contemple todos los grupos nutricionales (hidratos, proteínas y grasas saludables) y huye de los productos ultraprocesados.
  • Hidrátate bien durante todo el día bebiendo agua, infusiones o zumos naturales. Evita bebidas azucaradas y gaseosas.
  • Haz ejercicio: Además de ayudarte a despejarte, airearte y aliviar ansiedad, es importante para estar saludable y descansar mejor. Mente sana in corpore sano.
  • Regula tus horas de sueño. Duerme las horas que necesitas para tener energía y estar activo durante el día. No quieres ir arrastrándote todo el día y distrayéndote cada dos por tres.

 

Y sobretodo, motivación. Las vacaciones deben haberte servido para recargar pilas y volver más motivada. Recuerda por qué estás aquí, por qué haces esto y cuál es tu meta.

Esto es solo un periodo de transición. Cuesta un poco volver a ponerse pero una vez estés metida en la rutina, será mucho más fácil.

 

Y si necesitas ayuda, siempre puedes venir a FormArte y nosotros te echamos una mano (o el brazo entero si hace falta!)

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Opositora, no te dejes perseguir por los ladrones de tiempo

“El tiempo es la cosa más valiosa que una persona puede gastar”

 

Esto lo dijo Teofrasto, un filósofo griego del siglo III a.C. y tropecientos años más tarde, sigue siendo una frase muy cierta y que no admite réplica alguna.

 

Probablemente a lo largo de la semana se escapa de tu boca más de una frase del estilo “no me da la vida para llegar a todo”, “no tengo tiempo”, “el día debería tener más horas”.

¿Te suenan?

Primero de todo, vamos a decirte que es mentira. SÍ TIENES TIEMPO.

 

Uno de los grandes problemas que tenemos en pleno siglo XXI es el tiempo y su gestión; nos cuesta horrores llegar a todo y focalizarnos a hacer aquello que debemos hacer.

El día tiene 24 horas y aunque te parezcan insuficientes, no lo son.

Este no es el problema, amiga.

El verdadero problema es cómo inviertes tu tiempo. Y durante la gestión del tiempo te vas a encontrar con los temidos ladrones de tiempo.

 

¿Te suena este concepto? ¿No? Pues hoy te contamos un poquito acerca de ellos para que sepas identificarlos y eliminarlos. De esta forma vas a ver como se multiplica tu productividad y eficiencia (y como tendrás más tiempo libre para ti y para hacer aquello que te gusta).

 

¿Qué son los ladrones del tiempo?

Los ladrones del tiempo es un concepto que explica los distintos factores negativos que te impiden sacar partido, de forma efectiva, del tiempo del que dispones.

 

Algunos ladrones de tiempo son inevitables y necesarios, otros en cambio, no lo son. Estos son los que debes intentar reducir o erradicar .Saber autogestionar el tiempo es una habilidad que, con práctica, puedes aprender.

 

¿Sabías que los ladrones de tiempo reducen un 60% tus horas efectivas de trabajo? ¿O que afectan a tu capacidad de concentración? ¿que cada vez que sucumbes a una tentación pierdes entre 6 y 9 minutos?

Los datos son un poco escalofriantes, ¿verdad?

 

Los ladrones de tiempo no solo te quitan tiempo sino que te alejan de aquello que realmente quieres conseguir; de tu trabajo, tus tareas, tus objetivos, tus metas y, al fin y al cabo, de tus sueños. Cada vez que te dejas vencer por los ladrones de tiempo, te estás alejando de aquello que persigues y les estás restando valor. 

 

¿Es eso lo que quieres?

 

¿Qué tipos de ladrones de tiempo existen?

Hay muchos ladrones de tiempo y con Internet y las nuevas tecnologías han aparecido muchos más que se suman a los que ya existían. Tenemos dos tipos de ladrones de tiempo; los internos y los externos. Y necesitas conocerlos bien para hacerles frente.

 

Los ladrones de tiempo externos son aquellas circunstancias que no dependen de ti y que no puedes controlar como por ejemplo, llamadas de teléfono, visitas inesperadas, reuniones de trabajo y, en general, cualquier interrupción que venga de fuera.

 

Los ladrones de tiempo internos son aquellas circunstancias tuyas que corresponden a tu forma de actuar y a la manera en cómo gestionas tu tiempo y tus tareas. Por ejemplo, los hábitos multitarea, no tener objetivos concretos y específicos, la falta de motivación, no ser capaz de dar respuestas negativas a los demás, el hecho de posponer, de procrastinar…

 

 

 

Ya ves por donde van los tiros. Debes estar empezando a ver cómo algunos de estos ladrones te han estado acechando, ¿puede ser?

 

Como cuando estás estudiando tus opos, escuchas una notificación de WhatsApp y miras quién te ha escrito, respondes y, de paso, abres instagram para ver qué están haciendo tus amigos. Si esto sucede cada media hora, ¿cuánto tiempo estás perdiendo?

No te preocupes, no eres la única, la mayoría de nosotros caemos en ellos.

 

Independientemente del tipo de ladrones de tiempo que más te acechen, una vez detectados, debes analizar cuáles son los que más frecuentemente te roban el tuyo. Eso dependerá de tu forma de ser, de tus hábitos de trabajo, rutina, etc.

 

Pinta un poco negro, pero ¿la buena noticia?

¡Tiene solución! Próximamente te contaremos cómo evitar estos ladrones de tiempo y ganarles la batalla. ¿Estás preparada?

 

Eso sí, ahora que lo sabes, ya no vale eso de decir: No tengo tiempo.

 

 

Desde FormArte queremos darte un último mensaje: no desprecies tu tiempo, no le quites importancia a tus metas y objetivos. Deja a un lado aquellas tareas intrascendentes y céntrate en lo que realmente te importa o en aquello que tienes que hacer para conseguir tus sueños. Y como recomendación un cuento, un cuento que deberían leernos nuestros alumnos o nuestros hijos a nosotros…

 

 

 

FormArte, el arte de formar

Creemos en tí opositora, hazlo tú también.

Tienes todos los ingredientes necesarios para conseguirlo. Tú, sí, tú opositora vas a lograrlo. ¿Lo sabes? Si aún no te lo crees, empieza a cambiar el chip y déjate de tonterías. Conseguirlo está en tus manos.

Haz oídos sordos a todos aquellos que no creen en ti. No pierdas tu tiempo con ellos, no se lo merecen. Quien te quiere bien, te apoyará, te dará calor, aliento y estará a tu lado. Aunque no sepan lo qué significa ser opositora.

Por mucho que no comprendan qué duro es, cuántas dudas te asaltan o ese miedo irracional que sientes al pensar en los años que llevas luchando, o los que te quedan por luchar. Antes que nada, deshazte de ese miedo. Échalo a patadas porque no sirve de nada. Solo te paraliza.
Y tú no has nacido par quedarte quieta muerta de miedo. Para nada. Tú estás aquí para sacar tus garras y pelear por lo que quieres.

Es tu sueño, ¿verdad?
Pues lucha por él. Cree en ti antes que en nadie y quiérete mucho.
No es fácil, lo sabemos. Noches en vela, largos días de estudio, encerrarse en casa cuando los demás se divierten, hacer malabarismos para llegar a todo, sacarle horas al día y quitártelas del sueño, dar uno, dos, tres o cinco años de tu vida para intentar cumplir ese sueño.

Nos quitamos el sombrero. Por lanzarte a vivir esta aventura, aún sabiendo que las ibas a pasar canutas. Por ser valiente. Eres una mujer bella, poderosa, decidida y con la vida por delante.
Este proceso, este camino tan jodido, te hará aún más fuerte. Prometido.

Cierra los ojos un minuto e imagina que ya lo has conseguido. Sí, lo has conseguido. Visualiza el momento, ponle todo lujo de detalles.

¿Cómo te sientes? Estás feliz, radiante. Lo has logrado. Sí, por fin. Lloras de alegría, gritas, ries, saltas de la emoción. Después de tanto tiempo, de todos los tropiezos y los obstaculos, has llegado a la meta.

Lo celebras con tus amigos, tu pareja, tu familia, con todos aquellos que sí creyeron en ti, que te han apoyado y con quienes has compartido esta etapa. Descorchas una botella de cava, de vino o de lo que sea y brindas. Por ti, por el futuro, por ser una mujer valiente, por tener los ovarios de apostar por ti. Focalízate en esa imagen y recuérdala. Tenla siempre presente cuando te fallen las fuerzas, cuando creas que no puedas más.

Porque sí que puedes más. Y llegará un día en que te levantarás y sabrás que lo has conseguido. Que ha sido jodido pero que aquí estás.

Aviso para opositoras: Cree en ti. Si no crees en ti, ¿Quién lo hará? Esta batalla la vas a ganar.

Paciencia, fuerza e ilusión. Porqué cuando te dejas la piel, cuando tienes fe en ti, cuando pones el corazón en lo que haces… Lo demás llega solo.

Opositora, no estás sola.
No desistas.
No dejes que la vida te pase.

Abraza tu meta. Deséala, anhélala.

Estamos contigo y queremos que vivas este sueño, y en FormArte queremos formar parte de él, no podemos prometerte la plaza (ni nosotros ni nade, que no te engañen), pero te guiaremos y te acompañaremos como si de tu familia se tratase, porque para nosotros nuestras opositoras son nuestra familia. Trabajaremos técnicas de neurolingüística, mindfulness, que te harán crecer a nivel profesional pero aún más en el personal. Pero sin tu compromiso, si no crees en ti, no funcionará, así que, vuelve a esa imagen, en el momento en el que te ves con tu sueño cumplido, y vete a por todas.

 

FormArte, el arte de formar

 

Por qué es importante trabajar las emociones en el aula

 

 

Creemos firmemente que la inteligencia emocional es una de las habilidades de la vida que deberían enseñarse en el sistema educativo.

 

Las investigaciones al respecto nos muestran en sus resultados que los niños y adolescentes que aprenden habilidades sociales y emocionales logran un mejor desarrollo académico, salud física y calidad de vida. Algunos de los modelos teóricos de Inteligencias múltiples, como el expuesto por Gadner, asume que la Inteligencia no es algo unitario, sino que debemos entenderla como un complejo de distintos factores susceptibles de ser analizados independientemente. Entre ellos la capacidad de regular las propias emociones y sentimientos y la comprensión de la de los demás, son unos de los pilares esenciales.

 

¿Qué es la inteligencia emocional?

 

La inteligencia emocional es la capacidad de entender, tomar conciencia y manejar nuestras emociones y las de terceras personas.

¿Y qué entendemos por emociones? Tal como nos explican desde Psicoactiva, una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia.

 

La educación de las emociones es una de las tareas pendientes de nuestro sistema educativo que, poco a poco se va incluyendo dentro del currículo escolar, pero que aún necesita ser más valorado e incluido como foco principal.

 

¿Cuáles son los objetivos de la educación emocional?

 

Adquirir un mejor conocimiento de las emociones propias.

Identificar las emociones de los demás.

Desarrollar la habilidad de controlar las propias emociones.

Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas.

Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas.

Desarrollar una mayor competencia emocional.

Desarrollar la habilidad de automotivarse.

Adoptar una actitud positiva ante la vida.

 

 

 

Como consecuencia de conseguir estos objetivos los niños van a ser capaces de aumentar sus habilidades sociales y construir mejores relaciones interpersonales, construir una autoconcepto más positivo de sí mismos, así como una mejor autoestima, mejorar tanto el rendimiento académico como la adaptación escolar, familiar y social. Y, a largo plazo, como han demostrado distintos estudios, tener habilidades emocionales y sociales puede ayudar a aumentar la probabilidad de graduarse de la escuela secundaria, la preparación para la educación postsecundaria, el éxito profesional, las relaciones positivas y una mejor salud mental. Educando en emociones, estamos preparando los cimientos para una vida más feliz, preparando a los alumnos para afrontar la vida desde una perspectiva optimista, dándole las herramientas que necesita para saber gestionar sus emociones y cómo reacciona a los distintos acontecimientos. No podemos prever qué circunstancias van a sucederles a lo largo de su vida, pero sí podemos ayudarles para que, sean cuáles sean, puedan afrontarlas de la mejor manera posible.

 

 

Para desarrollar una inteligencia emocional satisfactoria es imprescindible trabajar las emociones en el aula para que los niños conozcan y comprendan sus sentimientos y los de sus compañeros. De esta forma, aprenderán a autorregularse cuando sea preciso.

 

Y ¿de qué forma implementar la educación emocional en clase?

Se puede hacer mediante una gran variedad de recursos, dinámicas y técnicas. Desde ejercicios, juegos, películas, libros, etc. Puedes dedicar 10 minutos al día para conversar con tu clase, hacer ejercicios puntuales o emprender actividades que puedan llevarse a cabo durante todo el curso escolar. ¡Las posibilidades para trabajar emociones son infinitas!

 

El próximo día te contaremos algunas dinámicas que puedes llevar a cabo para trabajar las emociones en el aula.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

El copia y Pega en las Programaciones.

Como opositora ¿qué opinas?, parece que el próximo año, tal y como me hacen saber desde sindicatos y desde los más altos estamentos educativos, habrá que entregar las programaciones en cd también, para como en un máster que estoy haciendo, en el TFG no puede haber más de un 20% similar en algún otro sitio digásmolo así y se controlará a través de un programa informático, detectan los copia y pega, los calcos con otros trabajos, las coincidencias o incluso las Progras que en ocasiones, en mil anuncios o similares, se venden a uno y a otro, a diestro y siniestro; las macro academias que generan Programaciones y Planes de Apoyo como churros, el toma mi programación de hace 2 años que saqué un 9, el uso fraudulento de preparadores y academias que pasan a alumnas nuevas, Progras de otros años de antiguas alumnas y se conocen casos. Vaya lío.

De verdad, como persona que dirige una academia, FormArte me parece ya rizar el rizo, para una academia pequeña como la nuestra y en la que cada alumna,  hace su Progra desde el min uno y es suya.. muy suyaaa …suyiiisima... es una buena noticia, al igual que para esos opositores, que se lo curran todo ellos , sus Temas, sus Supuestos, Programación y UD esos si que son los verdaderos cracks, por la complejidad que ello conlleva, cuentan con todos mis respetos y admiración, no es que no respete al resto también, por supuesto, soy de los que si va al gym, necesita tutorización del entrenador o si se pone a dieta, va al nutricionista para que le controle, respeto ante todo, para todos, cada uno y sus circunstancias, no seré yo quien diga que no he copiado, o hecho corta- pega jajaja, que vaya por delante, después se me criticará tanto si digo uno como otro, o se pondrá en entredicho mi profesionalidad o esto y lo otro, pero me da igual, lo pongo encima de la mesa, creo que es un sano debate, e interesante para todos, habrá defensores y detractores, habrá gente a la que le sirva de aviso o de por si acaso no lo haré y habrá otros que dirán, claro para que se apunten a tu academia o para crear más miedos, ¿cómo que ya no estáis suficientemente puteadas verdad?, pero para mis alumnas sería buenísimo, menos competencia seguro.  ¿Qué opináis al respecto?¿Podrá ser verdad?

Pincha en la imagen y verás, como programamos en Formarte. La pieza clave

Opositora y plaza, a la primera.

Cuando como el sábado, entraron 2 niñas de infantil, con la carrera recién acabada y les hay que decir la verdad…, me puedo comprometer a que si sigues las pautas que te marcan las preparadoras, te esfuerzas y lo das todo, puede ser que apruebes las oposiciones y como les digo ir metiendo la cabecina, cubrir alguna vacante o sustitución, perooooo¿Sacar la plaza nooo? misión imposible o casi imposible jajaja, siempre y más en esta casa, los milagros existen, los astros se alinean con quién se lo merece y tanto Ainhoa como alumna y Rebeca como su preparadora, lo dieron todo y ehhh , aquí su testimonio.

SI SE PUEDE…

Como os dije ,todas las semanas escribirá una alumna y yo no tocaré nada, estas son las palabras de esta vasca de pro, incansable trabajadora, que se merece todo lo bueno que le pase y todo desde Asturias, se crea una unión entre alumna y mentora sin igual, a través de las redes, ¿será que se organizan mejor desde casa? productividad, tiempos de estudio, organización, cercanía en la distancia, si es que este es nuestro carácter diferenciador.

Llega el momento de escuchar la palabra temida: OPOSICIONES. No sabes ni qué son, ni cómo se preparan. Sólo sabes que la gente se agobia con tan solo escuchar esa palabra, y por lo tanto, tu también. ¿Programación? ¿Qué es eso? 50 páginas llenas de líneas tristes sin ningún color. Leyes, más leyes… ¡y no sabes ni por dónde empezar!

 

“¡Para las siguientes oposiciones me busco una academia!” piensas. Y así es como empecé yo. Ponerme en frente del ordenador y buscar “academias de oposiciones magisterio” en google. Y así di con FormArte. Entrar en su página web y ya piensas que hay algo diferentes en esta academia.

 

No sabría como describir mi experiencia con ellos. Además de prepararme las oposiciones (y muy bien por cierto ya que conseguí plaza a la primera) aprendí como maestra y como persona. Lo que no aprendí en la carrera de Educación Infantil (Sí, en tres años casi no aprendí nada y seguro que tú tampoco) lo aprendí con ellos. Metodologías activas, estrategias para utilizar con mis alumnos, técnicas  mágicas que te enamoran… ¡me encantaron!

 

Prepararse unas oposiciones no es fácil. Es duro, no te voy a mentir. Estás en una atracción que de repente estás muy arriba y al día siguiente querrías mandar todo a la mierda. Pero, la verdad que FormArte me hizo disfrutar en este proceso. A mirar desde otra perspectiva las oposiciones de magisterio. Los temas, son actuales y eso facilita el proceso. ¡Y los casos prácticos! ¡Cómo olvidarlos! Les coges el gusto. Obtuve muy buena nota en las oposiciones gracias a ellos. Llegaron a gustarme los casos prácticos y vas al examen con confianza.

 

Lo mejor de esto es que los formadores de la academia son profesores también. Ejercen como profesores en colegios y saben de lo que hablan y de lo que forman. Es impresionante como viven la educación, y te transmiten todo eso.

 

Lo que aprendas con ellos, no lo utilizarás solo para aprobar y sacar plaza en las oposiciones. Lo utilizarás como profesional en los colegios que estés. Yo todavía sigo leyendo todo lo que me enviaron poco a poco para seguir utilizándolo en mi clase. Imagínate que por una parte me da pena haber sacado plaza porque no puedo seguir con ellos. Me encantaría seguir con ellos para seguir aprendiendo.

 

No es una academia para las oposiciones sólo. Para mi, y lo digo con total sinceridad, es un centro de formación para maestros. Aún siendo funcionario, los profesores deberíamos seguir formándonos en lugares como FormArte. Formación de metodologías proactivas y actuales, con estrategias que pueden ser muy aplicables en nuestras aulas. Muy prácticos y reales.
Sólo me falta dar las gracias a la academia. De verdad, GRACIAS. Gracias por vuestra simpatía y cercanía. Por estar siempre apoyándome. No hay palabras para vosotros. Y a ti, al que está buscando todavía “academias de oposiciones magisterio” en google, que no te equivocarás con FormArte. Dale al enter y disfrútalo.

 

@ainhoamitxelena