Cómo afrontar la prueba oral y no morir por el camino

Las opos cada vez están más cerca y con ellas, la temida prueba oral.

 

Hasta el momento no eras muy consciente de ella, pero estás empezando a entrar en pánico solo de pensar que debes ponerte ante un tribunal.

¡No te preocupes!

Es totalmente normal sentir más ansiedad ante esta parte de las oposiciones, al fin y al cabo, estás frente a un grupo de profesionales relacionados con tu sector y especialidad que no solo están valorando tus conocimientos sino también tu competencia y tus habilidades de comunicación.

 

La reacción normal es sentir temor, nervios e inseguridad.

 

Pero con una buena preparación puedes reducir parte de esta ansiedad e ir al exámen con mucha más confianza y seguridad en que lo vas a clavar.

Si eres alumna de FormArte, ya sabes que te ayudaremos todo lo que haga falta para que bordes tu prueba oral.

En caso de que aún no te hayas unido a nuestra gran familia, hoy venimos con algunos consejos para que enfrentes la prueba oral de forma positiva y no te dé un jamacuco antes de entrar.

 

Para empezar, tienes que ir segura con la programación didáctica que vas a presentar. Si no te sientes orgullosa y satisfecha del trabajo que has realizado, defenderlo te va a ser mucho más complicado y, además, vas a transmitir inseguridad. Recuerda lo mucho que te lo has currado, las horas invertidas y créete que llevas algo que merece la pena ser escuchado y valorado. Sé positiva, nadie mejor que tú conoce el trabajo y puede defenderlo. Nada de empequeñecerte ni compararte con otros.

En FormArte siempre insistimos en innovar y llamar la atención del tribunal elaborando programaciones originales y que pongan sobre la mesa estrategias y recursos revolucionarios. Desmárcate.

 

Si en algo insistimos e insistiremos hasta la saciedad  es en la organización durante las opos. Debes estar hasta las narices de leer organización por todas partes. Pues aquí no vamos a ser menos. Haz una exposición organizada y presenta tus ideas y tu propuesta de forma clara, concisa y ordenada. La exposición debe ser como un cuento, un discurso continuo y coherente con una introducción, exposición de ideas y una conclusión. Nada de ir saltando de un punto a otro como pollo sin cabeza.

Elabora un guión previo en el que aparezcan las ideas principales esquematizadas y así hilar tu discurso.

Además, puedes llevar tu propio material para hacer más dinámica y entretenida la exposición, siempre congruente con lo que estás explicando. Eso sí, asegúrate si en la convocatoria de tu comunidad se puede llevar.

 

Y una vez puestos en la presentación hay algunos detalles que debes tener en cuenta. El lenguaje no verbal transmite mucho más de lo que podamos pensar; es una forma de que el tribunal empatice contigo y transmitir buen feeling (solo te diremos que el 90% de la información que emitimos lo hacemos a través de miradas, expresiones y gestos). Sonríe, mantén contacto visual con el tribunal, evita gesticular en exceso pero tampoco te quedes clavada como un soldado, evita poner brazos en jarra o las manos en los bolsillos… etc. Otros aspectos a tener en cuenta es el uso excesivo de muletillas (a todos se nos escapa alguna) o dar la espalda al Tribunal.

 

Y claro, dado que es una exposición oral, no podemos olvidarnos de la voz. A través de la voz transmites confianza y convicción acerca de lo que estás contando. Por lo tanto, toca controlar el volumen, el tono y la velocidad. No vayas muy rápido y lo sueltes todo de carrerilla, haz las pausas adecuadas para crear expectación y evita usar un tono monótono y que pueda aburrir al jurado. Juega con los distintos aspectos de la voz, pero ¡sin pasarse!

 

Prepárate la exposición a conciencia, prueba distintas formas de llevarla a cabo y ensaya sola, con tus amigos, familia y con el gato. Obviamente si estás con nosotros, en cualquier academia o preparador, aprovecha para practicar con ellos y nutrirte de su experiencia para mejorar e ir sobre seguro.

 

¡Extra Tip! Hoy en día todos los móviles llevan una cámara, aprovéchate de ello y grábate practicando la exposición. De esta forma, podrás ver cómo te expresas, si te mueves mucho, si no te mueves nada, etc. Es decir, verás todo aquello que haces bien y todo aquello que aún puedes pulir un poquito.

 

El día de la exposición quizás vas a estar comiéndote las uñas y a punto de entrar en combustión. Intenta el día anterior no pasarte el día repasando como una loca y haz algo que te relaje y te ayude a controlar los nervios. Aún queda tiempo, por lo que si sabes que te vas a poner muy nerviosa, puedes empezar a llevar a cabo algún tipo de técnica de relajación o meditación para tenerla a mano antes de las opos.

¡No te agobies! Va a salir bien y vas a hacerlo muy bien. Y si sientes mucha ansiedad y te hace sufrir, pide ayuda. Lo importante es que estés segura y tranquila.

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.