¿Cómo hacer una buena planificación?

 

 

En nuestro último post te hablamos de todos los beneficios que te iba a aportar una buena planificación, pero no todo vale.

No es suficiente con hacer cuatro anotaciones en una hoja, dividiendo el número de temas a estudiar por el número de días.

Se tiene que hacer bien o apaga y vámonos.

 

Una planificación útil es un poco más compleja  y lleva un poco más de tiempo realizarla, pero también te va a aportar más beneficios.

 

¿Cómo tiene que ser una planificación?

REALISTA

Ya lo hemos comentado muchas veces, al principio estás súper mega motivada, llena de energía y ganas. Y claro, parece que cada día de estudio va a cundir mucho y que va a ser mucho más fácil. Es posible que peques de optimista al realizar tu planificación, tanto en el tiempo dedicado a redactar temas como al dedicado al estudio y repaso.

Tienes que intentar ser realista, dejar tiempo para descansar y para divertirte, y un tiempo extra en plan comodín, para rellenar los huecos ocasionados por los imprevistos (que ten por seguro, van a ocurrir).

Es mejor que empieces con una preparación suave y, a medida que veas que vas cumpliendo los objetivos y que puedes rendir más, que apretes un poco con las horas dedicadas o el nivel de exigencia.

 

FLEXIBLE

No dejes que la planificación sea algo rígido e inalterable. Habrá imprevistos, es como la ley de Murphy, siempre los hay por A, B o C. Y no pasa nada, es totalmente normal. Pero precisamente por ser algo tan normal, es bueno tenerlo en cuenta al hacer la planificación. Un buen truquillo es reservar unas horas extras, en plan comodín, bien para dedicarlo a un tema complejo que te está costando más de lo esperado, para suplir el retraso que lleves, repasar, etc. En caso que no lo necesitases, puedes avanzar materia o darte un merecidísimo descanso.

 

REVISABLE

No nos engañemos, un plan a largo plazo es difícil que esté bien diseñado desde el minuto uno. Por ello, es importante que vayas revisándolo cada X tiempo para comprobar si estás cumpliendo con los objetivos programados. En caso que no acabe de ajustarse a la realidad, puedes readaptarlo según las circunstancias.

 

PERSONALIZADA

Nosotros, los demás opositores y las personas de referencia, te vamos a dar consejos de cómo planificarte para intentar ayudarte, pero tienes que hacer tu propia planificación. Solo tú conoces tus circunstancias y sabes qué es lo mejor para ti. Cada persona es un mundo y para algunos va a ser más o menos complicado concentrarse, redactar un tema, estudiarlo o repasarlo. Pero no solo eso, hay muchísimas variables en juego: las horas que puedes dedicarle, tu ritmo circadiano (cuándo estás más activa para estudiar), dónde te concentras mejor, etc. Por eso tu planing debe ser personalizado y revisable.

 

ESCRITA.

Si no la pones por escrito es como si no hubieras hecho nada, por mucho que hayas meditado al respecto y hayas tomado cincuenta mil decisiones. Para que sea efectiva debes plasmarla en papel o de forma digital. ¿Por qué?

  • Porque la podrás consultar y ver cómo está yendo.
  • Porque va a ser mucho más concreta; qué harás y cuándo lo harás.
  • Porque va a ser un
  • Porque te va a servir para motivarte.
  • Porque si no está escrito te vas a relajar y dejarás de lado los objetivos concretos que te hayas marcado.

EQUILIBRADA:

Debes equilibrar el tiempo dedicado a cada tarea. Por mucho que repasar te de una pereza tremenda, también es importante y necesaria. Evidentemente, en un principio dedicarás más tiempo a elaborar los temas y a estudiar, pero no dejes de lado ninguna de las partes.

 

 

¿Ya tienes tu planificación hecha?

 

Si aún no estás del todo convencida de hacer un planing y quieres saber qué beneficios tiene, puedes leerte nuestro post sobre las ventajas de hacerte tu propia planificación

 

 

FormArte, el arte de formar

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.