Inspirándonos en el sistema educativo finlandés (Parte II)

En el pasado post te hablamos del sistema educativo finlandés y de algunas de sus claves para obtener tan buenos resultados.

 

Como dato curioso, apenas un 8% de los estudiantes finlandeses no terminan los estudios obligatorios. Si lo comparamos con España, en que uno de cada tres estudiantes dejan los estudios antes de terminar la educación obligatoria, es evidente la necesidad de hacer algunas reformas en nuestro sistema.

 

Como limitarnos a 5 aspectos era quedarse muy corto y nos parecen muy interesantes algunas de sus prácticas e ideas, hoy te traemos más claves para que entiendas su éxito y por qué funciona tan bien.

 

Relación profesor-alumno:

Las relaciones entre profesores/as y alumnos/as, son de gran familiaridad y fuertes, hecho que no excluye el respeto mútuo. Los profesores son cercanos, están disponibles, son abiertos y positivos. Su objetivo es ayudar a los alumnos a aprender y hacerlo de la forma más amistosa y cálida posible. Generalmente es una práctica común que los profesores/as tengan el mismo grupo de alumnos durante más de un año.

Además, el vínculo con la familia es considerado por los profesores como parte del trabajo y sí, también fuera del horario escolar.

 

Alumnos activos  y comprometidos:

El profesor en Finlandia tiene un papel de guía, de favorecer el aprendizaje de los estudiantes en un atmósfera de tolerancia y respeto. Parte de su trabajo es crear situaciones de aprendizaje diversos y estimulantes y no imponer el conocimiento.
Hay muchos medios y recursos para poner a los alumnos en contacto con los conocimientos y estos son motivados a adquirir los conocimientos a partir de todo lo que tienen a su alcance. No hay obligación, hay posibilidades para aprender. Son los verdaderos protagonistas de su aprendizaje.

¿Esto que permite? Que los alumnos/as construyan ellos/as mismas su autonomía y desarrollen un sentido de responsabilidad. Además de fomentar la autoestima.

 

 

La famosa evaluación

Para empezar, hasta los 9 años los estudiantes no son evaluados con notas. En este momento se evalúan por primera vez, pero sin usar cifras. Y hasta los 11 no hay más evaluaciones. ¿Qué tiene de positivo? Adiós presión. Sin notas, la tensión desaparece y tampoco entra en juego la comparación de alumnos por sus resultados en exámenes. Cada alumno/a puede progresar a su ritmo sin sentirse menos o inferior por tener una calificación u otra y sin sentirse más o menos con respecto a los demás.

Esto no quita que no se informe a las familias sobre el progreso de sus hijos/as.

El objetivo es valorar aquello que el alumno/a sabe y no lo que no sabe, que sientan que hay áreas en las que son unos cracks y dejar de lado el carácter competitivo. Simplemente aprender por su curiosidad y por querer desarrollarse, estimular la curiosidad.

 

 

El trabajo del profesor:

Los profesores tienen completa libertad pedagógica y un elevado margen de autonomía e iniciativa. Este hecho contribuye a la motivación y a las ganas de seguir dedicándose a la docencia año tras año. Se confía en el profesor y en la forma de organizar y trabajar con sus estudiantes. De hecho, parte de la jornada laboral de un/a profesor/a implica preparar las clases. No pasan tanto tiempo dando clase, sino que dedican muchas horas a preparar sus lecciones, investigar, organizarse o trabajar de forma colaborativa con otros/as docentes.

Además mantenerse al día es importante. Participan de forma regular en acciones de formación continua.

 

La implicación de los padres:

Ya hemos comentado que hay una estrecha relación entre profesores y padres, pero además, las propias familias consideran la educación como algo fundamental y la complementan con actividades culturales. También es verdad que la conciliación de la vida laboral y familiar es un aspecto al que se le da importancia; existen ayudas para facilitarlo y que las familias dispongan de más tiempo para dedicarles a sus hijos/as.

 

 

 

Evidentemente la calidad de la educación en Finlandia es una consecuencia de múltiples factores externos. Este sistema está arraigado a un país y a una cultura concreta. No podemos implementar este sistema en nuestro país de un día para otro o quizás incluso copiarlo al 100%.  pero si podemos inspirarnos en él para ir mejorándolo.

 

¿Qué te ha parecido?

¿Cuál es el cambio más importante que crees que deberíamos hacer en nuestro sistema educativo?

 

FormArte, el arte de formar.

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