Maestra, no dejes que los estereotipos de género limiten tus clases

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
.

 

La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los discentes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

 

Como maestra, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

 

 

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