Opositando en Semana Santa

Este año ha tardado en llegar, pero ya tenemos aquí al semana santa; esos días de vacaciones después del largo periodo invernal. ¡Qué lejos queda la Navidad!

 

Y por mucha Semana Santa que sea, tú sigues con las oposiciones por delante.

 

Una de las claves para aprobar las oposiciones es encararlas como si fueran un trabajo; ser constante y tener una rutina de estudio bien marcada. Pero llegan vacaciones y no sabes qué hacer. Por un lado, desaprovechar los días y perder la rutina puede afectar tus resultados, pero por otro tú también necesitas un descanso y oxigenarte.

 

Dependiendo de si trabajas o no, si tienes hijos o cómo vives la semana santa, tu rutina puede cambiar más o menos durante estos días. Los cambios de rutina o que la mayor parte de tus conocidos estén de vacaciones, no es excusa para dejar de estudiar. Sin embargo, tampoco debes obsesionarte con estudiar sin parar. No es cierto que cuanto más estudies y menos descanses, más avances, en realidad, lo único que te generará es más ansiedad y estrés.

 

Por lo tanto, nuestro consejo es que aproveches estos días para darle caña pero sin agobiarte o ponerte al límite. Encuentra el equilibrio entre el estudio y el ocio.

Tan importante es que aproveches los días festivos para avanzar todo lo posible, como para tomarte un break. Los descansos sirven para renovar energías y recargar pilas para seguir (y para divertirte y despejarte, obviamente).

 

Si quieres que realmente los momentos de descanso sean efectivos, necesitas desconectar por completo del estudio y de la oposición.

Disfruta de las procesiones de semana santa si te gustan, sal con tu familia y amigos, ves al cine, al teatro, aprovecha para ir de excursión, para hacer deporte o algún taller de algo que te apetezca. El qué es lo de menos, siempre y cuando consigas aprovechar el momento, olvidar un poquito la oposición y divertirte.

 

Como es habitual, te recomendamos planificar el estudio de esta semana. Decide qué vas a hacer cada día y márcate objetivos REALISTAS. Hacer un planning de las horas está bien pero no te estanques en medir el tiempo por horas. Mídelo por tareas concretas y objetivos. Es decir, mejor dí: hoy voy a hacer X, Y y Z, en lugar de: Hoy voy a estudiar 8 horas.

 

Respeta tu ritmo biológico y estudia cuando te sea más fácil y efectivo hacerlo, independientemente de si es de noche o de día. Eso sí, no te duermas en los laureles y ponte alarmas para recordar que es momento de empezar.

 

Si estudias en casa y durante estos días crees que no vas a poder concentrarte bien con toda la familia a tu alrededor, busca algún lugar que te  inspire a estudiar. También puedes hacerlo si crees que cambiar de aires te va a sentar bien.

Una biblioteca, una cafetería tranquila… encuentra tu lugar ¡y a darle duro!

 

Un truquito para estos días es que aproveches los primeros días para emplearte a fondo en el estudio. ¿Por qué? Porque aún tienes el chip de la rutina en marcha y te costará mucho menos ponerte a ello. Empieza fuerte y ve disminuyendo el ritmo hasta poder tomarte un par de días para ti, alejada de las opos.

Si tienes que volver a estudiar cuando todos están aún de vacaciones va a ser más duro. En cambio, cuando el lunes  debas volver a la rutina, al igual que la mayoría de la gente, será un poco más fácil. Ya sabes lo que dicen: mal de muchos, consuelo de tontos. Pero consuelo, al fin y al cabo 😉

 

Esperamos que te lo tomes con calma estos días y que disfrutes de momentos para ti.

¡Feliz Semana Santa!

FormArte, el arte de formar.

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