Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.