Queridos Reyes Magos,

Os escribimos desde FormArte porque este año queremos pediros algo muy importante para nosotras y para la mayoría de las personas con las que compartimos este mundo.

 

Nos gustaría vivir en un mundo diferente.

 

Sabemos que las cosas no se pueden cambiar de un día para otro, pero no queremos que este sea el mundo en el que crezcan las futuras generaciones. Tenemos miedo que todo siga igual y nada cambie. Que siga habiendo injusticias, intolerancias y miedo. Que no haya libertad de casi ninguna clase ni condición.

 

Por eso venimos a pediros algunas cosas, a ver si podéis ponerlas en marcha para que, en un futuro, esta sea nuestra realidad.

 

Primero de todo, y para ayudaros a que nuestro deseo sea más fácil de cumplir, pedimos que todas aquellas personas que aún andan dormidas en los laureles, despierten y tomen la decisión de luchar por un mundo más justo. A veces es por desconocimiento, otras por creencias erróneas y otras simplemente por pereza. Pero no podemos dejar que haya tantas personas que no se pronuncien y que esto nos frene, queremos un mundo en que todos luchemos por conseguir una sociedad mejor.

 

Después y, porque nosotros vivimos esta realidad de cerca y nos importa, pedimos que se empiece a poner el foco en la educación. Sabemos de lo que hablamos, estamos en contacto día a día y mano a mano con profesoras y futuras docentes y no se les da la importancia que se merecen. Ellas forman y formarán parte de la educación de la generación del mañana. Ellas luchan a diario para conseguir un mundo mejor. Pero con las barreras y la poca atención que les presta la sociedad, el camino es un maldito despropósito.

¿Qué estamos haciendo?

¿Por qué nadie se da cuenta que los niños de hoy son nuestro futuro? Que ellos pueden seguir cambiando el mundo, haciéndolo un lugar más tolerante, más respetuoso, más libre y menos peligroso.

 

Tiene cojones que a día de hoy aún estemos así.

 

También queremos pediros más tolerancia para que cualquier persona pueda decir, sin temor, así soy yo. Y que se le acepte incondicionalmente, que se le mire como a un igual. Independientemente de si es o se siente mujer u hombre, de si ha nacido aquí o en la conchinchina, de sus capacidades o condiciones. Independientemente de todo. ¿Podríamos empezar a valorar a los demás por lo que tienen que aportar? ¿Por su bondad? ¿Por aquellas pequeñas cosas que les hacen especiales y únicos?

 

Puestos a pediros tolerancia para todos, queremos pediros que ser normal englobe todas las posibilidades. O directamente que eliminemos el concepto NORMALIDAD de nuestro vocabulario. Que aprendamos a tratar y respetar a las personas que han nacido con alguna discapacidad o trastorno. Hay mucho desconocimiento sobre este tema. Aún hay personas que no entienden que una depresión es muy jodida o que hay niños que tienen dislexia y que les cuesta el doble.  Por eso nos gustaría que todos comprendamos y aceptemos a cualquier persona con la que nos cruzamos y que dejemos de poner etiquetas que solo hacen más daño.

 

Y porque nosotras estamos muy concienciadas, queremos pediros que TODAS/OS nos unamos al movimiento feminista. Que las mujeres podamos ir solas por la calle sin temor. Sin tener que mirar a todos lados, sin acelerar el paso, sin hacer llamadas para tranquilizarnos y saber que hay alguien que nos “escolta” a su manera. Que se terminen los mensajes de: ya he llegado a casa o enviar la ubicación en directo, por si las moscas. Que podamos sentirnos libres y saber que no hay peligro.

Que ya no tengamos que escuchar barbaridades por cómo vamos vestidas, por cómo actuamos o por hacer o dejar de hacer algo. Que no tengamos que demostrar con el doble de esfuerzo lo que valemos en nuestros puestos de trabajo. Ni que se nos mire con asombro porque parecemos jóvenes e inexpertas.

Ya está bien,¿no?

Y, aunque no debería hacer falta aclararlo, NO, nuestra lucha no es contra los hombres. Luchamos por la IGUALDAD y en esta lucha estamos todos; no es exclusivamente de mujeres.

 

Os pedimos todo esto para que no tengan que pedíroslo las próximas generaciones. Que los niños que estamos educando den por hecho el respeto y que se encuentren con una sociedad igualitaria dónde todos valemos por igual.

 

Os pedimos que las niñas y niños que mañana serán presidentes, banqueras/os, consejeras/os, docentes, diseñadoras/es, médicos, peluqueras/os o lo que les dé la real gana ser, miren hacia atrás y se asombren de la sociedad en que estamos viviendo nosotros. Ojalá piensen que cómo era posible que aún fuéramos tan atrasados.

 

Sabemos que es mucho pedir pero…

Pero es que lo necesitamos.

 

Ya no se trata de nosotras. No.

Se trata de todas/os aquellas/os que vendrán.

FormArte, el arte de formar

 

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