Maestra, no dejes que los estereotipos de género limiten tus clases

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
.

 

La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los discentes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

 

Como maestra, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

 

 

Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Consejos para opositar siendo madre

Hace unas semanas, reflexionamos acerca de si era compatible ser madre y opositar en este artículo.

Es una tarea dura, implica más esfuerzo y, según tus circunstancias puede ser un verdadero reto. Pero no es misión imposible.

Si después de reflexionarlo y darle vueltas, has decidido empezar a opositar, BIENVENIDA.

 

Sabemos que puedes lograrlo, sabemos que vas a lograrlo.

Pero como un poquito de ayuda nunca está de más, hoy queremos darte algunos consejillos basados en nuestra experiencia con muchas mamis opositoras. Como siempre que damos consejos, debes adaptarlos a ti y a tus necesidades.

No hay una fórmula mágica, no hay un camino correcto, siempre tienes que buscar aquello que te funcione a ti y que pueda ser sostenible a largo plazo.

Y dicho esto, ¡vamos a ello!

 

Algunos consejos para opositar siendo madre

 

Organización.

No nos cansaremos de repetir lo importante que es organizarse y planificarte, pero en tu caso, lo es mucho más. Lo primero de todo será determinar el tiempo que vas a dedicarte a prepararte y estudiar.

 

Fíjate un horario estricto (dentro de la medida de lo posible) y no te salgas de él.

Obviamente siempre habrá situaciones para salirte de él y tendrás que ser flexible, pero cuidado con las excusas. No poder estudiar un día porque el peque se encuentra mal, no ha podido ir a piano y vas a pasar la tarde con él es justificable, no poder estudiar porque tienes que llevar un vestido a la tintorería, ya es otro cantar. (un ejemplo tonto, pero ya nos entiendes, ¿verdad?).

 

Desconecta de tus otros yo, eres opositora. 

Para que el tiempo que dedicas a estudiar sea fructífero y obtengas resultados, debes estar concentrada. Para mantener esta concentración es imprescindible que desconectes de tu “yo madre/pareja/hija/nuera/loquesea”. Cuando estudias eres una opositora y todas las tareas y pensamientos que no tengan que ver con estudiar, tienen que ir fuera. Sí, a la práctica no es tan sencillo pero debes aprender a desconectar lo máximo posible. Si por horarios te lo puedes permitir, quizás ir a una biblioteca puede ayudarte o estudiar en algún lugar de casa preparado para tu estudio que favorezca la evasión de todo lo demás.

 

Crea tu rinconcito de estudio

Aunque puedas ir a estudiar a alguna biblioteca vas a tener que echarle horas en casa sí o sí. Intenta reservar un espacio de casa para ti aunque sea pequeño. Un lugar donde poder dejar tus cosas y en el que, en la medida de lo posible, puedas aislarte y que nadie te interrumpa en tus momentos de estudio. Si lo necesitas, plantéate poner un pestillo en la habitación para evitar interrupciones.

 

Implica a tus seres queridos, en la medida de lo posible.

¿Sabes aquello que dicen de si quieres dejar de fumar o ser vegetariano, es importante que lo digas a tu entorno para estar más cerca del éxito? Viene a ser algo parecido. Es tu reto, pero implicar a los tuyos puede hacerte el camino mucho más llano. Pareja, padres, suegros, hermanos, amigos muy próximos… Todas aquellas personas con las que compartas tu día a día.  Va a ser una época dura y cuanta más ayuda mejor. Son las personas que te quieren y te cuidan y no les va a importar echarte una mano dentro de sus posibilidades. ¿No harías lo mismo tú por ellos? La recompensa será para todos.

 

Disfruta de tus hijos y tus seres queridos.

Dedica tus ratitos libres a pasarlo bien con ellos, a jugar, a reír… a disfrutar de ellos, vamos. Prohibido sentirse culpable por nada. Posiblemente en algún momento te aceche la culpa y pienses que no estás dedicándoles suficiente tiempo pero recuerda por qué opositas. No opositas solo para ti, también para ellos, por y para el bienestar de tu familia. Un día ellos estarán orgullosos de ti y valorarán lo que haces. Sigue luchando SUPERWOMAN.

 

En FormArte creemos en ti. Sabemos que vas a ir a por todas y que te sacaras esas oposiciones.

No olvides que puedes pedirnos ayuda cuando lo necesites. Estamos aquí para echarte una mano y hacerte el camino un poquito más fácil.

 

 

FormArte, el arte de formar

Cómo retomar el estudio después de vacaciones

 

Se han acabado las vacaciones de verano y con ellas llega la vuelta a las jornadas de estudio. En estos momentos te embarga ese sentimiento de hastío y pánico al pensar en volver a sentarte durante incontables horas delante del temario.

Bienvenida a la rutina opositora.

 

Aunque apetezca menos 0, toca volver a estudiar.

Sabemos que ahora mismo ves las pruebas en el horizonte, lejos, muuuuuuy lejos. Falta tanto, ¿verdad? Te planteas tomarte unos días más de vacaciones, quizás una semana, después te pones a tope y lo compensas.

No te engañes, si empiezas a posponer la vuelta al estudio, cada vez te va a costar más ponerte a ello.

Por lo tanto, ¡fuera pereza y al lío!

Hoy te contamos algunos truquillos para que sea más fácil volver a las jornadas de estudio y empieces ¡cuanto antes mejor!

Tips para retomar el estudio tras las vacaciones

 

Organízate (una vez más):

Somos muy pesados con esto, lo sabemos. Te hemos hablado de la importancia de la organización como un millón de veces, pero es que es FUNDAMENTAL.

Repasa el planning que  tenías, los objetivos a corto y medio plazo y de qué forma tenías programado el estudio. Revisa si sigue siendo válido para ti o si ha llegado el momento de reajustarlo u organizarse de otra forma.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento de hacer balance y ver en qué puedes mejorar y cómo hacerlo.

 

Haz limpieza:

Una vez tenemos en plan de estudio establecido, toca repasar material y apuntes. Quizás hay material desactualizado, que no sirve o que quieras pasar a limpio. Aprovecha este inicio para poner orden y establecer algún sistema para tener controlados, en todo momento, tus apuntes. Si tienes resúmenes o esquemas a medias, ¿por qué no aprovechar estos días para terminarlos?

Empieza poco a poco:

Posiblemente volver a sentarte ocho horas a estudiar sea muy difícil. No te preocupes, no has perdido la capacidad de estudio ni de concentración, es que llevas muchos días desconectada. Lo mejor es empezar pasito a pasito; un par de horas por la mañana, un par más por la tarde y progresivamente, las vayas aumentando.

Al retomar el hábito, te acostumbrarás, poco a poco irás avanzando y te animarás a estudiar más cada día (y no te sentirás culpable por no estar estudiando).

También te podemos ofrecer, por si te ayuda, temarios gratis de oposiciones a primaria, infantil, pt, etc.

 

Retoma los hábitos saludables:

Se está mucho mejor de vacaciones, sin horarios, haciendo el vermut, comiendo unas tapitas, tomando unas cañitas y acostándose y levantándose cuando el cuerpo lo pide. Sí, totalmente de acuerdo. Pero las vacaciones han terminado. Toca volver a poner el chip “work hard”.  Y para poder rendir en condiciones y dar el 100% de ti misma necesitas sentirte bien y darle a tu mente y cuerpo aquello que necesita:

 

  • Dieta saludable: Es importante nutrirse de forma adecuada para tener energía, rendir y concentrarse más y mejor. Sigue una alimentación variada que contemple todos los grupos nutricionales (hidratos, proteínas y grasas saludables) y huye de los productos ultraprocesados.
  • Hidrátate bien durante todo el día bebiendo agua, infusiones o zumos naturales. Evita bebidas azucaradas y gaseosas.
  • Haz ejercicio: Además de ayudarte a despejarte, airearte y aliviar ansiedad, es importante para estar saludable y descansar mejor. Mente sana in corpore sano.
  • Regula tus horas de sueño. Duerme las horas que necesitas para tener energía y estar activo durante el día. No quieres ir arrastrándote todo el día y distrayéndote cada dos por tres.

 

Y sobretodo, motivación. Las vacaciones deben haberte servido para recargar pilas y volver más motivada. Recuerda por qué estás aquí, por qué haces esto y cuál es tu meta.

Esto es solo un periodo de transición. Cuesta un poco volver a ponerse pero una vez estés metida en la rutina, será mucho más fácil.

 

Y si necesitas ayuda, siempre puedes venir a FormArte y nosotros te echamos una mano (o el brazo entero si hace falta!)

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Cómo boicotear tu propio aprobado en las oposiciones.

 

No sé si empezar a opositar.

 

Me lo estoy planteando pero tengo dudas porque claro, me han dicho que es muy complicado sacar plaza, que solo unos pocos sacan plaza y es mucha dedicación y no sé.

 

Hay tan pocas que…seguramente no seré yo quien saque esa plaza y claro… ¿para qué voy a sacrificar tanto tiempo? Habrá gente muy preparada, con más experiencia, y más apta para conseguirlo.

 

No sé qué hacer

 

¿Te suena? ¿Estás planteándote si opositar o no? ¿O estás en ello y estos son tus pensamientos?

 

Te lo vamos a decir sin tapujos: Si ya vas con esa idea preconcebida, apaga y vámonos.

No merece la pena ni que lo intentes si lo vas a hacer creyendo que será inútil y en vano.

 

¿Por qué te decimos esto?

 

Porque entonces va a acabar pasando: vas a invertir muchos años y no vas a conseguir tu plaza.

Y no porque no seas capaz o porque tú no te la merezcas o porque estés menos preparada que los demás, para nada. Sencillamente va a ser una profecía autocumplida (también se conoce como efecto pigmalión).

 

¿Has escuchado hablar de ellas?

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente lleva a su propio cumplimiento. Es decir que tu partes de una creencia y te comportas de tal forma que, se acaba cumpliendo.  Si crees que vas a fracasar en algo, es muy posible que tu conducta se vaya modificando para que esto sea lo que termine pasando ya que esta creencia condiciona tus respuestas y la forma en que concibes la realidad.

 

Una creencia es una premisa o una afirmación que influye sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta, sin que realmente esa afirmación sea verídica o existan pruebas que la sustenten. Creer algo no significa que ese algo sea real.

Si crees que no vas a ser capaz de sacar tu plaza, quizás vas a estudiar con menos ganas y motivación, vas a echarle menos horas o en el momento de las pruebas en lugar de darlo todo, vas a hacerlas a medio gas. ¿Y cuál será el resultado? No tener tu plaza.

¿Y qué te vas a decir a ti misma? Ya lo sabía yo, yo no valgo para esto. Mejor lo dejo.

Para más inri, como los hechos han corroborado tu creencia, esta aún se va a arraigar más. Es un pez que se muerde la cola.

 

Nuestras creencias, antes que la propia realidad, muchas veces dictaminan lo que nos ocurre en la vida y cómo nos sentimos.

 

Lo que te pasa es consecuencia directa de lo que estás pensando. Cuando vas a hacer algo y piensas que el resultado que vas a obtener va a ser malo, tú misma estás provocando que ese sea el resultado.

 

Si el foco de tu atención y pensamientos es que no vas a ser capaz, aumentas la probabilidad de no serlo.

 

Si vas a una entrevista de trabajo creyendo que no estás suficientemente cualificada para ello (aunque cumplas con todos los requisitos), que no vales y que no te cogerán, te vas a mostrar más nerviosa e insegura y posiblemente no te cojan.

 

 

Ir por la vida cargando una mochila llena de miedos y creencias negativas, te dirige al desastre. Lo que piensas de ti, de tus capacidades, de tus probabilidades, de los demás, de la vida en general… Te hace actuar de una forma determinada. Y en función de cómo actúas, tus resultados son unos u otros. No hay más.

 

Y no es una cuestión de magia o milagro, es el poder que tienen las creencias, las expectativas y los pensamientos respecto a las circunstancias y los resultados.

Tú eres tu mayor enemiga y tú te estás poniendo los límites.

 

Las personas que aprueban las oposiciones y sacan plaza no son más capaces, tienen más inteligencia o superpoderes. Son personas que creen en ello; confían en sus posibilidades y lo dan absolutamente todo para llegar a su meta.

También te podemos ofrecer resúmenes del temario de oposiciones de pedagogía terapéutica, primaria, infantil, etc. ¡Seguro que te ayudan!

 

Y tú puedes ser una de ellas.

Cuanto más convencida estás de que puedes hacer algo, mayor es la probabilidad de que lo logres.

Deja de boicotearte continuamente con tus pensamientos y no tendrás límites.

¿Te imaginas? Serías capaz de hacer cualquier cosa que te propusieras.

 

Y aprobar las oposiciones y conseguir tu plaza

 

 

FormArte, el arte de formar

 

Carta a mis futuros alumnos

 

Hace unos días recibí LA LLAMADA.

 

Sí, la llamada en mayúsculas, esa que cualquier opositora de magisterio ansía con todas sus fuerzas recibir.

¡Empiezo a trabajar como profe!

 

Septiembre y la vuelta al cole. Nunca mejor dicho. Volveré a un cole después de muchos años pero esta vez como profesora. ¡Menudos nervios!

La plaza está algo lejos. El tute que me voy a pegar no me lo quita nadie pero… merecerá la pena. Lo sé.

 

Tengo tantas ganas y tantas cosas en la cabeza…

¿Cómo serán mis primeros alumnos? ¿Sabré ser una buena profesora? ¿Podré aprenderme todos los nombres? ¿Les dejaré huella? ¿Aprenderán? ¿Conseguiré que seamos un grupo bonito?

Mil actividades y cosas me vienen a la mente y no paro de apuntar cada idea que se me ocurre. Nunca se sabe.

Estoy aprovechando para refrescar leyendo libros y repasando mis blogs de profes favoritos.

 

Pienso en mis futuros alumnos mil veces. Me imagino el primer día, cómo voy a ir vestida (he cambiado de opinión 90 veces ya), cómo voy a presentarme… y tengo muchas ganas de conocer a toda la clase con la que voy a compartir este primer año de profe. Ojalá pudiera decirles unas palabras antes de empezar…

 

A mis queridos futuros alumnos,

 

Aún no os conozco pero quedan muy pocos días para veros por primera vez y poner cara a la lista de nombres que tengo en mi mano.

¿Podré acordarme de todos? Espero no tardar demasiado en aprendérmelos.

Me pregunto cómo vais a ser cada uno de vosotros y como grupo. ¿Conseguiré que seamos una piña y formemos un bonito equipo?

 

Estoy nerviosa, quizás mejor decir que estoy atacada. Yo sola delante de 30 alumnos. Muy lejos quedan esas prácticas de la uni, ahora me pongo al frente yo sola y eso da un poco más de miedo.

Es como la prueba de fuego. ¿Estoy preparada? ¿Seré capaz de encontrar el equilibrio entre saber ser autoritaria y permisiva? ¿Me escucharéis? ¿Aprenderéis? ¿Os gustará mi forma de enseñar y os será útil? Las dudas y el síndrome del impostor me están acechando. Sé que es normal este miedo inicial y sé que (pre)ocuparse no sirve de nada, pero ya veréis vosotros cuando os enfrentéis a vuestro primer día de trabajo… ¡aunque os queda una eternidad para eso!

 

 

También estoy emocionada. Me he imaginado este momento millones de veces.  Por fin voy a poder ejercer la profesión que, con tantas ganas, llevo años preparándome. Ya ha llovido un poco desde que empecé la carrera pero, finalmente, aquí estoy. ¡Joder, qué ganas!

 

Estos días estoy empezando a preparar todo lo que nos viene por delante y aunque sé que,del dicho al hecho hay un trecho, espero que salga bien.  Quiero que nos lo pasemos bien y que aprendáis mucho, que sea un año lleno de momentos divertidos però también un año para crecer y evolucionar, tanto vosotros como yo.

 

Durante estos meses que vienen vamos a aprender muchas cosas.

Espero que le cojáis el gusanillo a esto de ir adquiriendo conocimientos y sé que no es fácil y que habrá temas y asignaturas que os gustarán menos, pero haré todo lo que pueda para que, incluso lo más aburrido, no lo sea tanto y encontréis la motivación suficiente.

 

También quiero que, todos juntos, aprendamos a conocernos, a respetarnos y a expresar nuestras emociones. Llorar cuando sea necesario, hablar de lo que nos sucede y reír a carcajada limpia. ¿Será una misión muy difícil?

 

No quiero dejar a ninguno de lado, prometo que daré lo mejor de mi para que cada uno encuentre su sitio, para transmitiros que sois perfectos tal cual sois y para que creáis en vosotros y en vuestras capacidades. Cada vez me doy más cuenta que, uno de los grandes problemas, es la falta de confianza y seguridad. No quiero que tiréis la toalla o que creáis que no sois buenos en mates, inglés o tecnología. Todo empieza por creérselo.

Quiero derribar muros.  

 

Y espero que os equivoquéis y no temáis hacerlo. Vamos a dejar de lado las vergüenzas, los miedos, los “no puedo”. Todos juntos vamos a poder.

 

Por favor, tened paciencia conmigo al principio, yo estoy aprivisionándome de grandes dosis para todo el curso.

 

También estoy haciéndome a la idea de que no todo saldrá según lo previsto o como me gustaría. Intento mentalizarme que habrá días mejores y peores, espero encontrar la fuerza para sacar adelante cada situación inesperada.

 

¿Sabéis? Quiero ser esa profesora de la que, dentro de quince o veinte años, aún os acordéis. Dejar un poquito de mi en cada uno de vosotros. Suena muy utópico, lo sé. Pero yo tuve el placer de tener profesores que me marcaron de alguna forma y a los que recuerdo con mucho cariño.

 

 

Mi pasión por la lectura empezó en cuarto de primaria gracias a una profesora que nos trajo libros de cuando era pequeña. ¡Me aficioné a las aventuras de los cinco como una loca! 

Hasta primero de ESO creía que las mates y yo no estábamos hechos el uno para el otro. Era negada. Miento. Me consideraba negada. Pero entonces tuve un profesor de mates que me demostró que sí que se me daba bien, que si yo quería podía. Gracias a su paciencia acabé haciendo un bachillerato de ciencias, ¡mira tú por donde!

Lo mismo me pasó con escribir. Era una tarea de lo más tediosa y en la que me esforzaba lo mínimo. Hasta que una profesora me animó a participar en un concurso de cuentos e.. ¡increíble! ¡Gané! A partir de ahí escribir se convirtió en una de mis pasiones.

 

Quiero conseguir un poquito de esto en vosotros; ayudaros en algo, influir, de forma positiva, en vosotros para que ganéis confianza para que creáis que podéis.

 

Vengo con muchas ganas de aprender de vosotros y con vosotros.

Porque sé que, yo puedo enseñaros muchas cosas (y espero que así sea) pero esto va a ser recíproco. Creo que la persona que escribe esto, no va a ser la misma que termine el curso.

Nos espera un gran año, ya lo veréis.

 

Ahora empieza el curso y nuestras profes están así, los nervios de conocer a sus nuevos alumnos, las ganas de emocionar, de ver los aprendizajes de sus chicas… al final, somos una gran familia, la familia FormArte, ¿quieres formar parte de esta aventura?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Antídotos para combatir los ladrones de tiempo

Hace unos días decíamos que no te dejaras perseguir por los ladrones de tiempo para que fueras capaz de identificarlos y combatirlos.

Hoy te contamos cómo puedes hacerles frente y luchar contra ellos.

A lo largo del día te encuentras con un montón de distracciones que te hacen perder la concentración, el tiempo y tu energía. Porque no nos engañemos, nadie te roba la atención, eres tú quién decide a qué le dedicas tu tiempo.

 

¿Has podido detectar cuáles son tus principales ladrones de tiempo?

¿Aún no?

Pues antes que nada, te proponemos un experimento para que investigues y puedas tomar consciencia de cuáles son tus ladrones de tiempo.

Coge una libreta y tómate unos días para observar en qué momento dejas de prestar atención o hacer aquello que estabas haciendo. Apunta la hora y la razón y, al cabo de unos días, analizalo y saca tus propias conclusiones. Seguro que ves patrones repetidos y puedes pillar a algunos de estos ladronzuelos.

 

Antídotos para ganar a los ladrones de tiempo

 

–       Móvil apagado, silenciado, en modo avión o sin notificaciones.

Nos jugamos lo que quieras a que gran parte de las interrupciones vienen de ese aparatejo que llevas contigo a todas partes. Whatsapps, publicaciones de facebook, instagram, nuevos tweets, llamadas, emails… y si además le sumas ese ratín que dedicas a mirar las nuevas fotos de tus amigos… esto se te va de las manos. La solución es fácil, aleja el móvil mientras estés estudiando y solo responde en caso de llamadas realmente urgentes.

–       Fíjate un horario para responder emails.

Esto depende de tu trabajo y de si la comunicación vía email es vital en tu vida. Sea como sea, ponte un horario para contestar todos los emails que te hayan llegado y el resto de tiempo, ¡a tus cosas!

 

–       Orden.

Sí, el orden es importante. Si cada vez que necesitas encontrar unos apuntes o una hoja en concreto pierdes 15 minutos, adiós productividad. Cada cosa en su sitio. Además

 

, no es lo mismo ponerse a estudiar en un lugar ordenado que en medio del caos. ¡El desorden quita las ganas a cualquiera!

También te pueden ayudar unos temarios de oposiciones a orientación educativa, inglés, primaria, secundaria, etc.

 

–       Informar a los demás de que estás estudiando o trabajando.

Parece una tontería, pero no lo es. Trabajar o estudiar con más personas puede ser más entretenido y hacer que tu día a día sea más ameno, pero también que hagas menos. Avisa a tus compañeros para que no te interrumpan a menos que sea cuestión de vida o muerte. Y evidentemente, respeta sus momentos y no seas tú la que les interrumpe.

 

–       Usar auriculares.

Puede parecer una broma, pero usar auriculares puede venirte de perlas en algunas circunstancias. ¿Te distraes con el vuelo de una mosca? Uns buenos auriculares o cascos te aislaran de los ruidos ajenos y evitaran que pierdas el hilo si alguien está hablando, si los vecinos empiezan a discutir o si alguien improvisa un concierto a escasos metros de ti. Si trabajas o estudias con más gente también es un repelente a conversaciones. Si ves a alguien con cascos, te lo piensas dos veces antes de hablarle, ¿verdad?

 

–       Aprende a decir no.

Tanto para hacer frente a los ladrones del tiempo como para tu vida en general. Si te cuesta decir que no y acabas haciendo lo que los demás quieren aunque no contribuya en tu trabajo ni te aporten nada, houston, tenemos un problema. Al principio cuesta hacerlo, pero si lo haces de forma amable y con asertividad, puede ser una clave importante para tu éxito.

 

–       No al multitasking.

Sabemos que tienes el superpoder de hacer 50 cosas a la vez, pero mejor ir de una en una porque empiezas a hacerlo todo y, al final, no haces nada. Organízate, escribe una lista de todas las tareas por prioridad y empieza por una. Querer hacer muchas cosas a la vez tiene como consecuencia que no le dediques a cada cosa la atención que merece.

 

–       Borra el “lo dejo para luego/ mañana de tu mente”.

¿Cuántas veces has dicho esta frase porque te daba palo hacer algo? Aplazar una tarea, en sí, no es malo, pero cuando termina por ser la norma, es otro cantar. Dejar las tareas más pesadas para después no hará que desaparezcan, al contrario, seguirán ahí, tendrás menos ganas de hacerlas y tu estrés alcanzará las nubes. Proponte sacártelas de encima cuanto antes y seguir adelante.

 

Pero no solo estos factores te roban el tiempo, tu cabecita también tiene vida propia y es probable que mientras estás estudiando o haciendo alguna tarea, pienses que tienes que ir a hacer algún recado o que te venga a la cabeza alguna otra preocupación. Cuando se trate de algo que debas hacer, apúntalo para recordarlo más tarde y sigue con tu tarea. Sin embargo, en casos de pensamientos y emociones relacionadas con tu vida personal, intenta apartarlas y poner atención plena en el presente. El mindfulness es una buena técnica para aprender a focalizarte. Con la práctica, ¡todo es posible!

¡Ah! Y como te hemos repetido un millón de veces, no te olvides de tomarte algunos descansos para despejarte un poco y ser más productiva. Queda con unos amigos, vete al cine o sal a correr, justo hoy vino una futura alumna a vernos con el novio, y decía que era su cuarta oposición y que lo peor de todo era el tiempo que no le podía dedicar, pues date un capricho y de vez en cuando llévalo a cenar y aprovecha para despejar la mente.

En tu mano está ganar esta batalla opositora, ¡haz que el tiempo reluzca!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Cómo mejorar tu baremo en las oposiciones de magisterio

Hoy toca un post, un poco denso no os voy a engañar jajaja, pero uno de los más interesantes, últimamente recibimos miles y miles de preguntas sobre este tema, así que como ya te hablamos de los requisitos para opositar y de cómo son las pruebas de las oposiciones docentes, pero hoy queremos contarte un poquito más acerca del baremo en las oposiciones docentes y cómo mejorarlo.

Cuando estás opositando, y especialmente  ANTES de ponerte a ello, debes tener en cuenta que estas en una fase de concurso- oposicion y debes  mejorar el baremo de la fase concurso en la medida de lo posible , para así  aumentar las posibilidades de conseguir tu plaza, y no vamos a perder ninguna opción, ¿verdad?

 

Para ayudarte a conseguirlo, seguramente puedan ayudarte unos temarios de oposiciones gratis de secundaria, primaria, infantil, etc.

 

¡Pues vamos a por ello!

 

Para sacar plaza debes superar un concurso-oposición, es decir, que no vale con aprobar los examanes, ya que solo representa un porcentaje de tu nota final. Hay otro porcentaje reservado para la fase de concurso. Este 2018 ha cambiado el porcentaje y se le está dando más peso a los puntos del baremo, ahora nos regimos por el  Real Decreto  84/2018 de 23 febrero por el que se modifica el RD 276/2007 de 23 febrero por el que se aprueba el reglamento de ingreso y acceso y adquisición de nuevas especialidades a los cuerpos docentes

 

Antes (RD 247) la fase oposiciones eran 2/3 y el concurso 1/3. Ahora con la nueva legislación, la fase oposición (las pruebas del examen) valen un 60%. El concurso (baremo) representa el 40% restante.

 

La nota final es la que se obtiene al sumar la nota de la fase de oposición (multiplicada por 0,60) y la de la fase de concurso (multiplicada por 0,40), y aplicando un % de corrección.

 

Por lo tanto tu posición en la lista de aprobados y por tanto tu posibilidad de tener plaza dependerá tanto de las pruebas de examen como de tus méritos. Y obviamente es importante conseguir una buena nota en la prueba, pero poder sumar puntos con el baremo también es primordial.

 

Debes saber que el baremo  o  los méritos se califican de forma diferente  en función de la Comunidad Autónoma y  siempre teniendo en cuenta la convocatoria de ese año, por lo que debes enterarte bien de cómo funciona en tu caso.

 

Sin embargo, hay algunos aspectos generales que debes tener en cuenta:

 

La calificación de la fase de concurso se aplicará únicamente a los aspirantes que hayan superado la fase de oposición

Experiencia : máximo 7 puntos

Es un factor importante para poder conseguir plaza, sobre todo a partir de este 2018. La experiencia se mide en función de los años trabajados.

Este año, la experiencia docente puede alcanzar hasta 7 puntos (frente a los 5 puntos máximo que se podían alcanzar), se valoran un máximo de 10 años.

La experiencia docente puntúa más si es en el mismo cuerpo al que se optas que si trabajasen otra especialidad, hay comunidades que puntuan si trabajas en centros privados, otras como que no. Pero tampoco descartes opciones esperando un puesto que puntúe más, toda experiencia es buena y no sabes nunca si finalmente iras por tu comunidad o cambiaras a otra que si lo valoran

 

Formación académica: máximo 5 puntos

Este es uno de los méritos básicos que deberías tener Expediente académico en el título alegado. Debes tener en cuenta la nota media de tu grado, hay comunidades que premian las buenas notas, y este apartado te puede dar 1 punto o punto y medio.

Postgrados, Doctorado, Máster, otras titulaciones universitarias de primer grado y de segundo.

Las titulaciones de enseñanzas de régimen especial otorgadas por las Escuelas Oficiales de Idiomas, Conservatorios Profesionales y Superiores de Música y Escuelas de Arte, así como las de la Formación Profesional específica, puntúan y varía el baremo dependiendo de las comunidades

 

 

Otros méritos: máximo  2 puntos

Pero no descuides los cursos acreditados y homologados que tengan que ver con tu especialidad, no vale cualquier curso. Cuidado que este punto varia muchisiiiisimo de unas comunidades a otras. Por ejemplo Cantabria son 200 horas, Madrid 400, en Castilla y León hace falta  600h, en cambio en Asturias son 1000 horas en cursos para conseguir los 2 puntos. Por lo tanto, antes de ponerte a hacer cursos a diestro y siniestro, comprueba que van a ser válidos y sobre todo asegúrate que son homologados, de verdad. Hay mucho timador por ahí suelto, no es lo mismo un curso homologado, que homologable.

Recuerda NO SOLAPAR los periodos de realización de los cursos para oposiciones porque pueden no puntuar. Y otro dato muy importante los méritos tienen que ser y presentados antes de que finalice el plazo de convocatoria de oposiciones, que habitualmente suele salir entre Marzo y Abril, eso significa que los cursos tienes que hacerlos antes.

También puntúan las publicaciones, trabajos de investigación con ISBN o registro de la propiedad intelectual

 

¿Qué pasa con los idiomas?

No es obligatorio tener inglés para dar clase, pero si es verdad que en la mayor parte de puestos de trabajo (sobre todo en colegios privados)  se valoran muy positivamente los idiomas y  tener formación en lenguas extranjeras. Piensa en mejorar tu nivel de idiomas, especialmente el de inglés.

Hay comunidades que valoran los idiomas en el apartado de formación académica, si tienes el titulo por la escuela de idioma, pero hay comunidades como Asturias que además si tienes el titulo por Trinity te puntúa en el apartado de otros méritos

 

 

 

 

Los aspirantes no podrán alcanzar más de diez puntos por la valoración de sus méritos. Pero si sumamos todos… Experiencia 7, más Formación académica 5, más Otros méritos 2 son un total 14 puntos, lo sé, solo te bareman 10. Ahora juega con tus puntos y saca el máximo partido de ellos. Esta claro que la experiencia docente depende de que nos llamen de consejería de educación o no, pero en el resto de los puntos tu decides

 

 

Para saber qué es lo que puntúa y de qué forma, leete bien la convocatoria y los requisitos de tu CCAA antes de nada. No malgastes tiempo o dinero.

 

¡Ah! Y no te olvides de enterarte de cómo se justifica cada uno de los apartados para tener claro qué documentación debes entregar y que no te quedes tirada.

 

En FormArte te ayudaremos a saber qué baremo tienes y qué tipo de cursos pueden valerte para mejorarlo.

 

 

FormArte, el arte de formar