Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cómo boicotear tu propio aprobado en las oposiciones.

 

No sé si empezar a opositar.

 

Me lo estoy planteando pero tengo dudas porque claro, me han dicho que es muy complicado sacar plaza, que solo unos pocos sacan plaza y es mucha dedicación y no sé.

 

Hay tan pocas que…seguramente no seré yo quien saque esa plaza y claro… ¿para qué voy a sacrificar tanto tiempo? Habrá gente muy preparada, con más experiencia, y más apta para conseguirlo.

 

No sé qué hacer

 

¿Te suena? ¿Estás planteándote si opositar o no? ¿O estás en ello y estos son tus pensamientos?

 

Te lo vamos a decir sin tapujos: Si ya vas con esa idea preconcebida, apaga y vámonos.

No merece la pena ni que lo intentes si lo vas a hacer creyendo que será inútil y en vano.

 

¿Por qué te decimos esto?

 

Porque entonces va a acabar pasando: vas a invertir muchos años y no vas a conseguir tu plaza.

Y no porque no seas capaz o porque tú no te la merezcas o porque estés menos preparada que los demás, para nada. Sencillamente va a ser una profecía autocumplida (también se conoce como efecto pigmalión).

 

¿Has escuchado hablar de ellas?

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente lleva a su propio cumplimiento. Es decir que tu partes de una creencia y te comportas de tal forma que, se acaba cumpliendo.  Si crees que vas a fracasar en algo, es muy posible que tu conducta se vaya modificando para que esto sea lo que termine pasando ya que esta creencia condiciona tus respuestas y la forma en que concibes la realidad.

 

Una creencia es una premisa o una afirmación que influye sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta, sin que realmente esa afirmación sea verídica o existan pruebas que la sustenten. Creer algo no significa que ese algo sea real.

Si crees que no vas a ser capaz de sacar tu plaza, quizás vas a estudiar con menos ganas y motivación, vas a echarle menos horas o en el momento de las pruebas en lugar de darlo todo, vas a hacerlas a medio gas. ¿Y cuál será el resultado? No tener tu plaza.

¿Y qué te vas a decir a ti misma? Ya lo sabía yo, yo no valgo para esto. Mejor lo dejo.

Para más inri, como los hechos han corroborado tu creencia, esta aún se va a arraigar más. Es un pez que se muerde la cola.

 

Nuestras creencias, antes que la propia realidad, muchas veces dictaminan lo que nos ocurre en la vida y cómo nos sentimos.

 

Lo que te pasa es consecuencia directa de lo que estás pensando. Cuando vas a hacer algo y piensas que el resultado que vas a obtener va a ser malo, tú misma estás provocando que ese sea el resultado.

 

Si el foco de tu atención y pensamientos es que no vas a ser capaz, aumentas la probabilidad de no serlo.

 

Si vas a una entrevista de trabajo creyendo que no estás suficientemente cualificada para ello (aunque cumplas con todos los requisitos), que no vales y que no te cogerán, te vas a mostrar más nerviosa e insegura y posiblemente no te cojan.

 

 

Ir por la vida cargando una mochila llena de miedos y creencias negativas, te dirige al desastre. Lo que piensas de ti, de tus capacidades, de tus probabilidades, de los demás, de la vida en general… Te hace actuar de una forma determinada. Y en función de cómo actúas, tus resultados son unos u otros. No hay más.

 

Y no es una cuestión de magia o milagro, es el poder que tienen las creencias, las expectativas y los pensamientos respecto a las circunstancias y los resultados.

Tú eres tu mayor enemiga y tú te estás poniendo los límites.

 

Las personas que aprueban las oposiciones y sacan plaza no son más capaces, tienen más inteligencia o superpoderes. Son personas que creen en ello; confían en sus posibilidades y lo dan absolutamente todo para llegar a su meta.

También te podemos ofrecer resúmenes del temario de oposiciones de pedagogía terapéutica, primaria, infantil, etc. ¡Seguro que te ayudan!

 

Y tú puedes ser una de ellas.

Cuanto más convencida estás de que puedes hacer algo, mayor es la probabilidad de que lo logres.

Deja de boicotearte continuamente con tus pensamientos y no tendrás límites.

¿Te imaginas? Serías capaz de hacer cualquier cosa que te propusieras.

 

Y aprobar las oposiciones y conseguir tu plaza

 

 

FormArte, el arte de formar

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cómo mejorar tu baremo en las oposiciones de magisterio

Hoy toca un post, un poco denso no os voy a engañar jajaja, pero uno de los más interesantes, últimamente recibimos miles y miles de preguntas sobre este tema, así que como ya te hablamos de los requisitos para opositar y de cómo son las pruebas de las oposiciones docentes, pero hoy queremos contarte un poquito más acerca del baremo en las oposiciones docentes y cómo mejorarlo.

Cuando estás opositando, y especialmente  ANTES de ponerte a ello, debes tener en cuenta que estas en una fase de concurso- oposicion y debes  mejorar el baremo de la fase concurso en la medida de lo posible , para así  aumentar las posibilidades de conseguir tu plaza, y no vamos a perder ninguna opción, ¿verdad?

 

Para ayudarte a conseguirlo, seguramente puedan ayudarte unos temarios de oposiciones gratis de secundaria, primaria, infantil, etc.

 

¡Pues vamos a por ello!

 

Para sacar plaza debes superar un concurso-oposición, es decir, que no vale con aprobar los examanes, ya que solo representa un porcentaje de tu nota final. Hay otro porcentaje reservado para la fase de concurso. Este 2018 ha cambiado el porcentaje y se le está dando más peso a los puntos del baremo, ahora nos regimos por el  Real Decreto  84/2018 de 23 febrero por el que se modifica el RD 276/2007 de 23 febrero por el que se aprueba el reglamento de ingreso y acceso y adquisición de nuevas especialidades a los cuerpos docentes

 

Antes (RD 247) la fase oposiciones eran 2/3 y el concurso 1/3. Ahora con la nueva legislación, la fase oposición (las pruebas del examen) valen un 60%. El concurso (baremo) representa el 40% restante.

 

La nota final es la que se obtiene al sumar la nota de la fase de oposición (multiplicada por 0,60) y la de la fase de concurso (multiplicada por 0,40), y aplicando un % de corrección.

 

Por lo tanto tu posición en la lista de aprobados y por tanto tu posibilidad de tener plaza dependerá tanto de las pruebas de examen como de tus méritos. Y obviamente es importante conseguir una buena nota en la prueba, pero poder sumar puntos con el baremo también es primordial.

 

Debes saber que el baremo  o  los méritos se califican de forma diferente  en función de la Comunidad Autónoma y  siempre teniendo en cuenta la convocatoria de ese año, por lo que debes enterarte bien de cómo funciona en tu caso.

 

Sin embargo, hay algunos aspectos generales que debes tener en cuenta:

 

La calificación de la fase de concurso se aplicará únicamente a los aspirantes que hayan superado la fase de oposición

Experiencia : máximo 7 puntos

Es un factor importante para poder conseguir plaza, sobre todo a partir de este 2018. La experiencia se mide en función de los años trabajados.

Este año, la experiencia docente puede alcanzar hasta 7 puntos (frente a los 5 puntos máximo que se podían alcanzar), se valoran un máximo de 10 años.

La experiencia docente puntúa más si es en el mismo cuerpo al que se optas que si trabajasen otra especialidad, hay comunidades que puntuan si trabajas en centros privados, otras como que no. Pero tampoco descartes opciones esperando un puesto que puntúe más, toda experiencia es buena y no sabes nunca si finalmente iras por tu comunidad o cambiaras a otra que si lo valoran

 

Formación académica: máximo 5 puntos

Este es uno de los méritos básicos que deberías tener Expediente académico en el título alegado. Debes tener en cuenta la nota media de tu grado, hay comunidades que premian las buenas notas, y este apartado te puede dar 1 punto o punto y medio.

Postgrados, Doctorado, Máster, otras titulaciones universitarias de primer grado y de segundo.

Las titulaciones de enseñanzas de régimen especial otorgadas por las Escuelas Oficiales de Idiomas, Conservatorios Profesionales y Superiores de Música y Escuelas de Arte, así como las de la Formación Profesional específica, puntúan y varía el baremo dependiendo de las comunidades

 

 

Otros méritos: máximo  2 puntos

Pero no descuides los cursos acreditados y homologados que tengan que ver con tu especialidad, no vale cualquier curso. Cuidado que este punto varia muchisiiiisimo de unas comunidades a otras. Por ejemplo Cantabria son 200 horas, Madrid 400, en Castilla y León hace falta  600h, en cambio en Asturias son 1000 horas en cursos para conseguir los 2 puntos. Por lo tanto, antes de ponerte a hacer cursos a diestro y siniestro, comprueba que van a ser válidos y sobre todo asegúrate que son homologados, de verdad. Hay mucho timador por ahí suelto, no es lo mismo un curso homologado, que homologable.

Recuerda NO SOLAPAR los periodos de realización de los cursos para oposiciones porque pueden no puntuar. Y otro dato muy importante los méritos tienen que ser y presentados antes de que finalice el plazo de convocatoria de oposiciones, que habitualmente suele salir entre Marzo y Abril, eso significa que los cursos tienes que hacerlos antes.

También puntúan las publicaciones, trabajos de investigación con ISBN o registro de la propiedad intelectual

 

¿Qué pasa con los idiomas?

No es obligatorio tener inglés para dar clase, pero si es verdad que en la mayor parte de puestos de trabajo (sobre todo en colegios privados)  se valoran muy positivamente los idiomas y  tener formación en lenguas extranjeras. Piensa en mejorar tu nivel de idiomas, especialmente el de inglés.

Hay comunidades que valoran los idiomas en el apartado de formación académica, si tienes el titulo por la escuela de idioma, pero hay comunidades como Asturias que además si tienes el titulo por Trinity te puntúa en el apartado de otros méritos

 

 

 

 

Los aspirantes no podrán alcanzar más de diez puntos por la valoración de sus méritos. Pero si sumamos todos… Experiencia 7, más Formación académica 5, más Otros méritos 2 son un total 14 puntos, lo sé, solo te bareman 10. Ahora juega con tus puntos y saca el máximo partido de ellos. Esta claro que la experiencia docente depende de que nos llamen de consejería de educación o no, pero en el resto de los puntos tu decides

 

 

Para saber qué es lo que puntúa y de qué forma, leete bien la convocatoria y los requisitos de tu CCAA antes de nada. No malgastes tiempo o dinero.

 

¡Ah! Y no te olvides de enterarte de cómo se justifica cada uno de los apartados para tener claro qué documentación debes entregar y que no te quedes tirada.

 

En FormArte te ayudaremos a saber qué baremo tienes y qué tipo de cursos pueden valerte para mejorarlo.

 

 

FormArte, el arte de formar

 

¡Gracias por ser la mejor profe!

 

Enseñarás a volar
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir
pero no vivirán tu vida.

Enseñarás a cantar
pero no cantarán tu canción.

Enseñarás a pensar
pero no pensarán como tú.

Pero sabrás que cada vez que ellos vuelen, sueñen, vivan, canten y piensen estará la semilla del camino enseñado y aprendido.

 

Todos te dicen lo afortunada que eres por tener esas vacaciones tan largas, por salir a una hora razonable del trabajo y poder ir a excursiones y colonias durante tu jornada laboral. Eso lo saben todos, claro.

 

Lo que ya no saben son las horas que te tiras en tu casa corrigiendo exámenes, preparando actividades o buscando nuevas formas de que tus alumnos se diviertan y motiven.

Las preocupaciones que te llevas cuando ves que uno de tus alumnos no avanza como te gustaría.

Cuando sabes que otro está sufriendo por el divorcio de sus padres.

Cuando detectas que las dificultades de lectura de alguno en particular pueden ser algo más.

O cuando aparece un conflicto en clase que va mucho más allá que una simple discusión entre alumnos.

 

Tampoco saben que tú también tienes días en que estás cansada, menos animada o sumida en tus propias preocupaciones pero que debes ponerte una máscara y seguir al pie del cañón con tu clase, que no puedes escudarte detrás de la pantalla de un ordenador, poner la música a tope y desconectar del mundo.

Que hay días en que te gustaría pegar cuatro gritos pero debes contenerte y que hay veces en que debes mantenerte firme ante tus pupilos y no es tan fácil. Que hay ocasiones en que tienes que hacer de tripas corazón.

No tienen ni idea de lo cansada que terminas después de 8 horas entre 20 alumnos tan distintos entre ellos, con sus particularidades, con sus días malos, con su inocencia, alboroto e inmadurez propia de la niñez. Y que después de eso, tú también tienes una casa que poner en orden, amigos, familia y pareja con quien quieres pasar un rato, cursos por hacer y otras responsabilidades.

 

No tienen ni puñetera idea de todo esto.

 

Pero tampoco de lo feliz que te sientes cuando consigues que tus alumnos rían, progresen y disfruten aprendiendo. Que se motivan y poco a poco van cogiendo confianza en sí mismos. Que los no , los no puedo, pasan a ser intentos para lograr una meta.

De esa alegría que sientes cuando una actividad que llevas días preparando, es útil y os permite pasar una hora agradable.

De la ilusión de ver que hay un progreso de conocimientos, sí, pero también a nivel personal.

De cuando te das cuenta que te respetan y se respetan entre ellos, que hay un compañerismo que muchos quisieran en sus puestos de trabajo.

Que al entrar en clase, entran en un espacio seguro, feliz y tolerante.

 

No saben el orgullo que sientes al ver cómo tu trabajo transforma, guía y aporta algo día tras día. No perciben lo mucho que ganas tú con tu vocación, la pasión que hay detrás.

En FormArte lo sabemos. Sabemos que ser profesora es duro a veces pero que es algo que te aporta mucho más y te realiza.

Estás aquí porque quieres ser un agente transformador, porque lo crees, porque sientes pasión por la enseñanza.

 

No te rindas, sigue así.

Valoramos inmensamente lo que haces. Y tus alumnos, también.

 

Gracias.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cómo crear un hábito; lo que realmente necesitas saber

A partir de septiembre quieres empezar a prepararte las oposiciones y sabes, mejor que nadie, que será momento de tomar una rutina más estricta de la que has llevado hasta ahora. En FormArte vamos a trabajar con nuestras alumnas cómo crear estos hábitos para hacer mas ligerito este año…

Si leíste nuestro artículo de ¿Vas a empezar a opositar?, y decidiste empezar a tomar algún hábito para irte preparando pero… no hay manera. Empiezas muy motivada, duras un par de días y nada, se te olvida todo.

 

No tienes ni puñetera idea de cómo conseguir introducir nuevos hábitos y mantenerlos en el tiempo. Y sabes que lo necesitas.

 

Pues hoy vamos a ver cómo conseguirlo.

 

Un hábito no surge espontáneamente y por el amor al arte, los hábitos se aprenden. Ya lo decía Aristóteles “Somos lo que repetidamente hacemos.”.

Un hábito es una actividad que realizas de forma rutinaria hasta que la vuelves una costumbre y que se ve reforzada por una consecuencia positiva. Un hábito es una acción que es decidida conscientemente en el día en que se empezó, por lo tanto. TÚ LO ELIGES. Es decir, que uno de los verdaderos poderes de los hábitos es que están en tus manos. Y una vez que se automatizan en tu mente, empiezan a ser inevitables.

 

¿No te parece increíble? Es tu elección, tu decisión, puedes hacerlo.

Al fin y al cabo, es un proceso de aprendizaje que consta de cuatro elementos.

 

Estímulo activador

También llamado disparador. Es lo que promueve el inicio de una conducta o acción y es un factor clave para la formación de un hábito. Sin disparador no hay hábito ya que no se realiza la acción siguiente de forma habitual. ¡Muy importante! Debe estar definido de forma precisa.

 

Por ejemplo, tener un vaso o botella de agua en la mesita de noche dispara la acción al levantarte de beber agua. O tenerla en tu mesa de trabajo te recordará de ir bebiendo durante la jornada laboral.

 

Si el hábito que deseas adquirir es estudiar y preparar las oposiciones cada tarde al llegar a casa, puedes dejar preparado tu lugar de estudio con los libros y apuntes necesarios y tu material ordenado. Esto hará que cuando llegues a casa, lo veas ya todo dispuesto y dispare la rutina de sentarte y empezar con el estudio.

 

Un truquillo muy útil, especialmente al principio, es la de poner recordatorios. Esto te permite recordar el estímulo activador todos los días ya que, al no tener la costumbre, puedes olvidarte algún día. Puedes hacerlo mediante pos-its o notas en lugares concretos que sabes que vas a ver durante el día (la nevera, el espejo del baño, la puerta…). Pero también puedes usar la alarma del móvil.

También te podemos ofrecer resúmenes gratis de temario de oposiciones a inglés, primaria, secundaria, etc.

Lo hagas como lo hagas, no escribas la rutina “estudiar”, sino que escribas el estímulo activador o disparador.

 

La rutina:

Es la actividad que se lleva a cabo debido al disparador. Siguiendo con el caso de estudio: ponerse a estudiar. Una rutina debe ser específica, concreta y medible.

 

Lo mejor que puedes hacer es ponerte objetivos específico y realistas. Es decir, estudiar X tema, hacer Y, etc. No te pongas una rutina de estudiar 5 horas seguidas porque puede ser desmesurado, pero además, puedes estar sentada delante de los apuntes 5 horas seguidas y no avanzar. Márcate unas metas.

La recompensa:

El beneficio que vas a obtener al realizar la acción.

Para asentar cualquier hábito y terminar este proceso de aprendizaje, necesitas una recompensa impuesta por ti.

 

La recompensa real es aquella ligada con tus valores y principios.

En tu caso, seguramente habrá tres tipos de recompensas. A largo plazo conseguir la plaza, a medio plazo aprobar las oposiciones y a corto plazo todo lo que irás adquiriendo durante el camino. Por ejemplo, cómo te sentirás cuando avances temario y estés más preparada, todo lo que estás aprendiendo, descubrir técnicas nuevas e innovadoras, el orgullo de ver que eres capaz de conseguir lo que te propones, etc.

 

Pero puedes empezar poniéndote recompensas más tangibles para adquirir el hábito más fácilmente. Por ejemplo: ver un capítulo nuevo de esa serie a la que estás tan enganchada.

El deseo:

El deseo de obtener la recompensa. Probablemente el elemento fundamental para que el hábito realmente se establezca. ¿Cuánto deseas aprobar las oposiciones para poder conseguir tu plaza? ¿Cómo de importante es para ti?

Si realmente lo sueñas, si verdaderamente lo deseas, está en tus manos.

Y como la mayoría de cosas realmente grandes y valiosas, no es fácil de conseguir. Pero tampoco es imposible.

 

Cuando estés cansada, cuando te de pereza, cuando no te apetezca… RECUERDA CUÁL ES TU DESEO.

Tiempo y esfuerzo. Eso necesitas.

Y lo tienes en tus manos.

 

 

Opositora, ¡a tus rutinas!

 

Formarte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Creemos en tí opositora, hazlo tú también.

Tienes todos los ingredientes necesarios para conseguirlo. Tú, sí, tú opositora vas a lograrlo. ¿Lo sabes? Si aún no te lo crees, empieza a cambiar el chip y déjate de tonterías. Conseguirlo está en tus manos.

Haz oídos sordos a todos aquellos que no creen en ti. No pierdas tu tiempo con ellos, no se lo merecen. Quien te quiere bien, te apoyará, te dará calor, aliento y estará a tu lado. Aunque no sepan lo qué significa ser opositora.

Por mucho que no comprendan qué duro es, cuántas dudas te asaltan o ese miedo irracional que sientes al pensar en los años que llevas luchando, o los que te quedan por luchar. Antes que nada, deshazte de ese miedo. Échalo a patadas porque no sirve de nada. Solo te paraliza.
Y tú no has nacido par quedarte quieta muerta de miedo. Para nada. Tú estás aquí para sacar tus garras y pelear por lo que quieres.

Es tu sueño, ¿verdad?
Pues lucha por él. Cree en ti antes que en nadie y quiérete mucho.
No es fácil, lo sabemos. Noches en vela, largos días de estudio, encerrarse en casa cuando los demás se divierten, hacer malabarismos para llegar a todo, sacarle horas al día y quitártelas del sueño, dar uno, dos, tres o cinco años de tu vida para intentar cumplir ese sueño.

Nos quitamos el sombrero. Por lanzarte a vivir esta aventura, aún sabiendo que las ibas a pasar canutas. Por ser valiente. Eres una mujer bella, poderosa, decidida y con la vida por delante.
Este proceso, este camino tan jodido, te hará aún más fuerte. Prometido.

Cierra los ojos un minuto e imagina que ya lo has conseguido. Sí, lo has conseguido. Visualiza el momento, ponle todo lujo de detalles.

¿Cómo te sientes? Estás feliz, radiante. Lo has logrado. Sí, por fin. Lloras de alegría, gritas, ries, saltas de la emoción. Después de tanto tiempo, de todos los tropiezos y los obstaculos, has llegado a la meta.

Lo celebras con tus amigos, tu pareja, tu familia, con todos aquellos que sí creyeron en ti, que te han apoyado y con quienes has compartido esta etapa. Descorchas una botella de cava, de vino o de lo que sea y brindas. Por ti, por el futuro, por ser una mujer valiente, por tener los ovarios de apostar por ti. Focalízate en esa imagen y recuérdala. Tenla siempre presente cuando te fallen las fuerzas, cuando creas que no puedas más.

Porque sí que puedes más. Y llegará un día en que te levantarás y sabrás que lo has conseguido. Que ha sido jodido pero que aquí estás.

Aviso para opositoras: Cree en ti. Si no crees en ti, ¿Quién lo hará? Esta batalla la vas a ganar.

Paciencia, fuerza e ilusión. Porqué cuando te dejas la piel, cuando tienes fe en ti, cuando pones el corazón en lo que haces… Lo demás llega solo.

Opositora, no estás sola.
No desistas.
No dejes que la vida te pase.

Abraza tu meta. Deséala, anhélala.

Estamos contigo y queremos que vivas este sueño, y en FormArte queremos formar parte de él, no podemos prometerte la plaza (ni nosotros ni nade, que no te engañen), pero te guiaremos y te acompañaremos como si de tu familia se tratase, porque para nosotros nuestras opositoras son nuestra familia. Trabajaremos técnicas de neurolingüística, mindfulness, que te harán crecer a nivel profesional pero aún más en el personal. Pero sin tu compromiso, si no crees en ti, no funcionará, así que, vuelve a esa imagen, en el momento en el que te ves con tu sueño cumplido, y vete a por todas.

 

FormArte, el arte de formar

 

Érase una vez….

¿Te gusta leer? Ay la lectura… poder evadirse durante un buen rato de todo y centrarte en una historia que te guste, ya sea de intriga, romántica, de miedo o dramática. Meterse tanto en un libro que sin darte cuenta te han pasado ya 2 horas y terminas acostándote a la 1 de la madrugada, ¿Te suena?.

En FormArte, nada más abrir la puerta encuentras nuestra cuentería, para mí uno de los rincones favoritos. Las alumnas alargan 5 minutos más del descanso del café aquí, mirando los cuentos nuevos, comparte unas con otras “con este hice yo una actividad en clase”, “mira este para trabajar la familia que divertido”… y no sólo cuentos, también tenemos libros para ellas como maestras, libros de PNL, de educación emocional…

 

Leer es un placer y es fundamental transmitir a los más pequeños el gusto por la lectura y, en su caso, por los cuentos.

 

Gianni Rodari decía:

“El primer conocimiento de la lengua escrita no ha encontrado ningún itinerario más rico, más lleno de color y más atractivo que un libro de cuentos”.

 

A través del cuento podemos introducir a nuestros alumnos el gusto por la literatura, que es la base esencial para la cultura. A medida que la narración o el relato es presentado, se motiva e incita a los alumnos a introducirse, mediante el lenguaje, en mundos distintos al suyo. Es una fuente para aprender, comprender, escuchar, saber y pensar.

BENEFICIOS DE LOS CUENTOS

Pero los cuentos no solo son interesantes en la educación porque llevan la mente del niño más allá del presente, también aporta aprendizajes del mundo físico y social que les rodea, de las cosas, fenómenos y relaciones, actitudes, normas y valores.

 

El valor de los cuentos radica en dos aspectos fundamentales:

  • Ofrecer una visión animista del mundo
  • Los cuentos expresan problemas existenciales típicos de los niños.

 

Pero no son solo estas las virtudes de los cuentos. Por medio de los cuentos, se puede empezar a reconocer la estructura de la lengua, el cambio de significado que tienen las palabras, el sentido de las pausas, la diferencia entre relato y diálogo. El cuento usa recursos expresivos y plásticos que ayudan en la comprensión del texto a la vez que potencian habilidades necesarias para el uso de la lengua escrita.

 

Todo lo que pueden aportar los cuentos a tus alumnos, podríamos resumirlo en los siguientes puntos:

  • Los cuentos infantiles ofrecen la posibilidad de traducir la fantasía de los niños en palabras mientras despiertan y desarrollan la sensibilidad hacia la belleza del lenguaje.
  • Ponen en contacto al niño/a con la realidad, los prepara para la vida dado que se les da la oportunidad de conocer hechos y situaciones distintas a las suyas y a saber cómo pueden resolverlas.
  • Facilitan la estructuración temporal de la mente infantil mediante la comprensión de la simultaneidad y la sucesión ordenada de hechos en el tiempo.
  • Les inician en el código moral; el concepto de bueno y malo y la aproximación a virtudes como el respeto, la honestidad, la generosidad… de forma que ayudan a superar su egocentrismo y a preocuparse por los demás.
  • Satisface su deseo de saber y la curiosidad infantil. Los cuentos ofrecen informaciones y conocimientos de una forma concreta, atractiva y accesible.
  • Ayudan a descargar momentos de ansiedad y agresividad, a eliminar miedos y tensiones. Los cuentos intentan transmitir consuelo, esperanza y confianza en el final feliz y el triunfo del bien sobre del mal.
  • Dan la oportunidad de vivir con la imaginación lo que le gustaría ser y hacer mediante la identificación con los personajes del relato.
  • Desarrollan la fantasía infantil. El carácter vivo de los personajes, las escenas y situaciones contribuyen a educar la imaginación infantil. Así mismo también les ayuda a distinguir entre fantasía y realidad.
  • Los cuentos son una forma excelente de aprender, de manera natural, la lengua, tanto materna como no.
  • Favorecen la relación y el nexo entre adultos y niños; es un medio sencillo y eficaz de establecer una corriente de simpatía y afecto.
  • Les ayuda a evadirse y a concentrarse desarrollando su inteligencia de forma intencionada.

 

Los cuentos son esenciales en cualquier etapa, pero podemos afirmar que sin ellos, la educación infantil sería inviable. Como profesora deberías incluir rutinas que sumerjan a los más pequeños en este mundo de imaginación y fantasía, acercarles los cuentos y, con suerte, abrirles las puertas a una afición que les durará toda la vida.

 

LOS CUENTOS EN EL AULA

Seguro que como maestr@ ya utilizas en el aula mil dinámicas diferentes a través de los cuentos y los libros, ¿conoces estás?

  • Storytelling, o lo que es lo mismo contar historias que conecten con el alumnado que les haga sentir. Uno de los rasgos más importantes que desarrolla en nuestros alumnos el uso del storytelling es la inteligencia. Para Howard Gadner la inteligencia es “la capacidad mental de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”, pero añade que al igual que hay cantidad de problemas para resolver, no solo poseemos una sola inteligencia sino que cada individuo posee 8 tipos y que desarrolla de un modo y a un nivel particular, usando cada una de manera personal y única…
  • Mi libro favorito: una actividad que gusta tanto a padres, a alumnos, como a nosostras maestras es crear un libro con los cuentos o libros preferidos desde nuestros alumnos. Cada semana uno de nuestros alumnos puede traer su libro favorito, el que le gusta leer antes de dormir o el que se lleva cada vez que se va de vacaciones. Nos lo presentá y nos dirá porque le gusta tanto. Con esos datos iremos creando “una enciclopedia” con los libros favoritos de nuestra clase. Así daremos ideas a los padres de libros que les pueden gustar, a nosotras para nuestra propia biblioteca y el niño la oportunidad de llevarnos su libro favorito.
  • A través de los cuentos podemos trabajar actividades de creatividad, de psicomotricidad, trabajar la salud, las diferencias, podemos llevar a cabo incluso talleres… si en el libro hacen una fiesta ¿por que no la vamos a hacer nosotros? podemos hacer las invitaciones, preparar la decoración, pensar el menú, ¡incluso hacer una tarta!

Hoy en día existen miles de cuentos preciosos para todas las edades que puedes emplear en tus clases. ¡Solo es cuestión de explorar un poco!

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