Las habilidades interpersonales y su importancia en tu vida

Hoy queremos hablarte de un aspecto muy importante al construir relaciones y al trabajar con otras personas, como tus alumnos, tus compañeros de trabajo e incluso tus amigos: las habilidades interpersonales.

 

¿Qué son las habilidades interpersonales?

 

Las habilidades interpersonales son las habilidades que usamos todos los días cuando nos comunicamos e interactuamos con otras personas, tanto individualmente como en grupos.

 

Las habilidades interpersonales incluyen una amplia variedad de habilidades, aunque muchas se centran en la comunicación, como escuchar, preguntar y comprender el lenguaje corporal. También incluyen las habilidades y los atributos asociados con la inteligencia emocional, o la capacidad de comprender y gestionar las emociones propias y de los demás.

 

Las personas con buenas habilidades interpersonales tienden a ser capaces de trabajar bien en un equipo o grupo, y con otras personas en general.

Pueden comunicarse eficazmente con los demás, ya sean familiares, amigos, compañeros del trabajo o, en tu caso, tus alumnos.

Por lo tanto, son vitales en todas las áreas de la vida; en el trabajo, en la educación y socialmente.

 

Todos hemos estado desarrollando estas habilidades desde la infancia, generalmente de forma inconsciente. Son algo natural que damos por sentado, no paramos a reflexionar cómo nos comunicamos con los demás. Sin embargo, a veces pueden estar frenando tus relaciones. Por ello, un buen primer paso es fijarte en cómo te comunicas tú.

 

Tomando consciencia de cómo interactúas con los demás y a través de la práctica, puedes mejorar tus habilidades interpersonales. Y esto es precisamente a lo que venimos hoy: a poner énfasis en algunos aspectos clave para tomar consciencia y mejorar tus habilidades interpersonales.

 

Consejos para mejorar las habilidades interpersonales:

Escuchar con la mente abierta.

¿Dónde está tu mente cuando estás escuchando? Hay veces en que escuchamos prestando mucha atención a lo que nos dice la persona que está hablando, con paciencia y tolerancia. En cambio, otras veces, nuestra mente vaga y se sitúa en un lugar de juicio e impaciencia, queriendo ir al grano.

Escuchar es el epicentro de cualquier relación social saludable.

 

Escuchar con la mente abierta significa hacerlo con curiosidad, compasión y de forma paciente. Dar oportunidades para profundizar y fortalecer relaciones.

 

 

Prestar atención al lenguaje corporal.

Lo habrás escuchado mil veces pero realmente la comunicación no verbal puede decir mucho más que las palabras que salen de tu boca.

A veces, el verdadero mensaje que deseas comunicar se envía a través de tu tono, volumen, ritmo y lenguaje corporal.

Es necesario e importante examinar tus propias expresiones no verbales y considerar cómo interpretas las de los demás.

A veces puedes no transmitir el mensaje que quieres por culpa del lenguaje corporal.  Cuando hablas con alguien y percibes un desajuste entre su selección de palabras y su comunicación no verbal, tu confianza en esa persona, inconscientemente, disminuye. Lo mismo al inrevés.

Por ejemplo, si alguien te dice “no pasa nada” con los brazos cruzados y un tono un poco arisco, por mucho que el mensaje sea “no te preocupes”, no lo percibes así, ¿verdad?

 

Es fundamental que ajustemos lo que decimos con lo que expresamos y el primer paso es centrar tu atención en tus propias señales no verbales. Quizás no puedes cambiar las de los demás, pero sí puedes cambiar las tuyas y aprender a interpretar las de los demás.

 

Y, ¿no te parece un aspecto interesante para poner en práctica con tus alumnos? Seguro que puedes plantear alguna actividad en la que se trabaje el lenguaje corporal y ayudarles a comprender la importancia de dar un mensaje congruente al comunicarse.

 

Ampliar la competencia cultural:

La competencia cultural es la capacidad de comprender, apreciar e interactuar con personas de culturas o sistemas de creencias distintos a los tuyos. Es la capacidad para navegar a través de las diferencias interculturales, ya sea para enseñar a los estudiantes, colaborar con compañeros de trabajo o socializar con amigos o nuevas personas.

Ser consciente de tu propia identidad pero también de las diferencias que puedan existir, ya sean generacionales, raciales, de género, nacionales, etc y de los sesgos inconscientes que realizamos.  La cultura puede desempeñar un papel importante en la comunicación, las emociones, el cumplimiento de las normas y las relaciones.

Y no olvides que los rasgos que compartimos en común (que siempre los hay), pueden ofrecer oportunidades para construir puentes en favor de las relaciones.

 

Saber gestionar los conflictos.

Ni a ti ni a nadie nos gusta tener conflictos, problemas o malentendidos con otra persona. Pero la realidad es que es muy difícil que jamás surjan. Un conflicto puede fortalecer o socavar una relación, pero la mayoría de nosotros somos reacios a ellos, intentamos sortearlos como podemos y muchas veces carecemos de las habilidades necesarias para enfrentarlos. Probablemente porque desde pequeños nos han educado para evitarlos.

Pero necesitamos aprender a manejarlos, sobre todo cuando estás al mando de una clase.

Aunque te pueda costar, si tienes un problema o una queja sobre alguien, llévalo directamente a esa persona. No te lo guardes, no empieces a contárselo a todo el mundo menos al implicado, no lo dejes ir. Las cosas hay que solucionarlas al momento para evitar rencores, resentimientos y grandes conflictos. Cuesta pero te garantizamos que, a la larga, tú y las personas de tu alrededor van a agradecértelo.

 

 

Una comunicación sólida y una comunidad saludable pueden reforzarnos a través de momentos difíciles, traer alegría a nuestras vidas y mejorar nuestra capacidad de recuperación.

 

 

Además, no solo tú puedes trabajarlas a nivel personal, sino que puedes ayudar a tus alumnos a desarrollarlas y mejorarlas a través de actividades y ejercicios, permitiéndoles ganar una herramienta muy poderosa para su futuro.

 

FormArte, el arte de formar.

En la piel de una opositora: Entrevistando a Sara

Te traemos una nueva entrevista a otra opositora para que te de energía y motivación para seguir con el estudio.

Hoy te presentamos a Sara; una chica de 30 años que aprobó las oposiciones hace algunos añitos. Estudió educación primaria mientras trabajaba como monitora de niños los fines de semana y en verano. Mientras estudió las oposiciones, a tiempo completo, seguía trabajando como monitora porque le apasionan los niños. Hoy en día es profesora de inglés en ciclo medio y superior de primaria y está encantada con su trabajo.

Le hemos pedido que nos hable un poco de su experiencia durante el camino hacia las opos, ¿quieres conocer cómo fue?

Quédate leyendo e inspírate con su caso.

 

 

¿En qué momento decidiste empezar a opositar?

Lo decidí cuando termine la carrera. Sabía que ser profesora era mi vocación, siempre me han gustado los niños y trabajaba de monitora los fines de semana y en verano.  Además mis padres son docentes, trabajan en escuelas públicas y siempre tuve claro que quería que ese fuera mi camino.

 

¿Por qué decidiste empezar a opositar?

Supongo que por el mismo motivo que la mayoría de personas que se presentan a una oposición; para tener un trabajo estable e independiente.

 

¿Cómo te preparaste? ¿Por libre, preparador, academia…?

Al principio fui a una academia pero no me terminaba de convencer y lo dejé. Seguí estudiando por libre, pero veía que me costaba mucho y que no conseguía ponerme las pilas. Entonces decidí darle otra oportunidad a las academias y me topé con FormArte.

 

¿Por qué escogiste FormArte?

Sinceramente porque sentí que era mi sitio. La primera vez que busqué academia, no me lo plantee demasiado, escogí la primera que encontré. Después de esa primera experiencia estaba bastante desencantada y no confiaba mucho en encontrar una que me convenciera, pero llegué aquí, pregunté, me gustó mucho todo lo que me contaron, ví que eran innovadores y que hacían las cosas distintas y .. me quedé.

 

 

¿Qué has aprendido a lo largo del camino de opositar?

Muchas cosas, pero se podría resumir en que si quieres, puedes.

 

 

 

¿Cuál fue el momento más duro de cara a la oposición?

Hubo algunos momentos duros, pero una de las peores épocas fue justo el enero antes de opositar. Me había pasado las Navidades estudiando, había dejado de hacer muchas cosas por estudiar, sentía que no lo llevaba tan bien como debería… Fue el momento en que pensé que quizás, después de todo lo que me estaba esforzando, no lo conseguiría.

 

¿Cómo te organizabas para estudiar? 

Diariamente. Había terminado la carrera hacía relativamente poco y fue como seguir con la dinámica de la universidad, pero más en serio.

 

 

 

¿Qué crees que es lo más importante para opositar?

Rutina y organización.

 

 

 

¿Qué es lo mejor de haber opositado?

Además de lo que te llevas a nivel personal y ver que realmente puedes conseguirlo si te lo curras, la estabilidad económica y los derechos laborales que tienes.

 

¿Ha cambiado tu punto de vista acerca de la enseñanza durante la preparación de las oposiciones?

En mi caso creo que sí. No diría que  por la preparación en sí, pero cuando compartes este proceso con otras personas tienes la oportunidad de descubrir otros puntos de vistas y de pensar, diferentes formas de enfocar las cosas…

 

 

¿Cómo se superan los momentos de “no puedo más”?

Pensando en lo que te espera al final del camino.

 

 

¿Llegaste a plantear dejarlo en algún momento? Si es que sí, ¿Por qué y cómo lo superaste?

A dejarlo no. Como ya he comentado, hubo algún momento duro de “no puedo” pero no pensé en dejarlo. Sabía que me presentaría pasara lo que pasara.

 

¿Nos puedes dar algún consejo para las futuras opositoras?

Si quieres puedes.

 

Y con esta frase tan importante, cerramos el post de hoy.

Ya sabes opositora, ¡si ella quiso y pudo, TÚ TAMBIÉN!

 

Y si quieres seguir leyendo entrevistas a otras opositoras, puedes hacerlo aquí.

 

FormArte, el arte de formar.

5 formas de que tus alumnos participen más en clase

 

Conseguir que las alumnas/os participen en clase puede ser un gran reto. Especialmente según el grupo que tengas delante; hay grupos con estudiantes muy participativos y otros a los que arrancarles algunas palabras es casi misión imposible.

La buena noticia es que existen estrategias efectivas para conseguir aumentar la participación de tus alumnas/os y es mucho más fácil de conseguir de lo que puede parecer.

 

La curiosidad de los estudiantes puede ser estimulada de manera que fortalezca su conexión con las lecciones, las interacciones entre ellos y su voluntad de comprometerse con los objetivos de aprendizaje. Hay técnicas sencillas que tú puedes usar durante tu clase para aumentar esta curiosidad y, por lo tanto, el compromiso entre los alumnos, especialmente de los más mayores, que corren un mayor riesgo de perder el interés.

 

¿Quieres descubrirlas?

¡Desvelamos el misterio!

 

Estrategias para aumentar la participación en clase:

Aprovechar el poder del misterio.

Esto lo saben a la perfección desde escritores como Agatha Christie hasta los guionistas de Stranger Things. Los humanos tenemos una necesidad compulsiva de descubrir qué sucede a continuación. Nos encanta resolver misterios y encontrar secuencias y patrones. Así que, ¿por qué no introducir tu próximo tema con algún misterio?

Puedes plantear alguna pregunta amplia relacionada con el temario y que tus estudiantes las discutan en grupo. Después se pueden debatir las respuestas y enlazarlas con el tema que toca trabajar. Las conjeturas siempre son un punto de partida estupendo para el aprendizaje.

Menos es más.

Relacionado con el punto anterior, una buena estrategia para fomentar la participación puede ser hacer menos preguntas, pero que sean más profundas. Por ejemplo, usar preguntas que empiecen con un: “Qué pasaría sí…” o “Cómo podría…” y buscar preguntas que no tengan una respuesta indiscutible de sí o no, o que se basen en simplemente recordar hechos. El objetivo es fomentar el pensamiento y la discusión colaborativa.

Si hay alumnos que son menos participativos porque son más tímidos o tienen menos confianza, puedes hacer grupos y designar a estos alumnos como portavoces.

 

 

¿Qué quieres saber sobre…?

Hay parte de la lección o del conocimiento que debe ser dado por instrucción directa; es decir, necesitan aprenderlo a través de la transmisión. Pero si se juegan bien las cartas y se orienta a la alumna/o, se puede fomentar su curiosidad y con ello, el aprendizaje.

Podemos hacer alguna actividad para ver qué saben tus estudiantes sobre el tema que se está tratando y, una vez visto cuánto saben y hasta qué punto, podemos plantearles qué creen que deberían saber y que les gustaría saber. Les apetecerá más estar atentos y aprender si es algo que les pica la curiosidad.

Se puede hacer una lista con todas las curiosidades que vayan surgiendo y pedirle a cada alumno o grupo de alumnos que se encarguen de investigar y resolver una de las dudas. Luego ellos mismos pueden hacer de profes y entre todos terminar de aprender todos los conocimientos necesarios.

 

 ¿Y para qué sirve esto?

Muchas veces hemos tenido que aprender cosas que no sabemos para qué necesitamos saberlas. Hoy en día, con  lo fácil que es acceder a Internet y a la información, está pregunta puede estar aún más en la orden del día.

Puedes mostrarles a tus alumnos por qué ese contenido es importante para ellos: cómo lo van a usar más adelante en su vida o cómo usa la gente ese conocimiento en el mundo real. Esto puede hacer mucho más interesante un tema, además de dar pie a crear proyectos diferentes para aplicar los aprendizajes.

 

Fomentar la colaboración dinámica:

En todos los puntos anteriores te lo hemos dejado caer, pero el trabajo colaborativo en grupos pequeños puede ser un gran WIN con la orientación adecuada. Permite a los estudiantes desarrollar habilidades sociales y al mismo tiempo obtener conocimientos. Aprenden cómo el éxito individual y grupal son mutuamente dependientes y cómo llenar los vacíos en el conocimiento de los compañeros, además de hacerlo en un entorno que es atractivo porque es social. No es necesario que sean actividades largas, sino que se pueden hacer perfectamente cortas e informales.

 

 

Al principio puede costar conseguir que toda la clase participe, pero no hay nada imposible con la estrategia adecuada.

De hecho, ellos mismos se sentirán más a gusto y fomentaremos que tengan más ganas de involucrarse y aprender. Además, puede ser perfecto para crear más cohesión de grupo y que pierdan el miedo en expresarse.

FormArte, el arte de formar.

 

 

Descubre estas 5 apps ideales para opositoras

Tus dispositivos digitales y tu smartphones, pueden ayudarte en tu camino hacia las opos.

Sí, como lo lees, la tecnología puede ser tu aliado para ser más productiva, llevar un planing y una organización más efectiva o dejar de distraerte con tus redes sociales.

 

¿Cómo? Usando aplicaciones diseñadas para ello.

 

Si quieres conocerlas, ¡sigue leyendo!

 

Aplicaciones perfectas para opositoras como tú

Google Drive

Más que probablemente ya la conozcas y le des uso, pero por si acaso, mejor prevenir que curar. Google Drive es un servicio de almacenamiento de archivos de Google. Con una cuenta de Google tienes 15GB de almacenamiento gratuito, que viene a ser bastante si solo es de uso personal.

En él puedes guardar fotos, vídeos, pdf, excels, words e incluso almacenar copias de seguridad de WhatsApp. Las posibilidades son infinitas.

Desde google puedes crear documentos en formato similar a word, excel y powerpoint entre otros, muy útil para trabajar en línea y desde cualquier dispositivo u ordenador.

Además puedes compartir cualquier archivo o carpeta con otras personas mediante email o enlace.

Una alternativa gratuita muy útil y práctica para estudiantes, profesores y para cualquier persona en general.

 

Evernote

Con Evernote podrás tenerlo todo organizado en una sola app. Podrás apuntar tus notas, ideas, listas, recordatorios, guardar inspiración… una gran cantidad de opciones y ¡en muchos formatos! No solo como herramienta para el estudio sino también para organizar tu día a día. Podrás descubrir un montón de usos en el siguiente artículo.

 

Además, una de las mayores ventajas de esta app es que se sincroniza automáticamente, por lo cual podrás usarla y ver todas tus notas e información guardada desde el smartphone, tu ordenador o tu tablet.

Está disponible tanto para Android como para IOS y hay una versión de pago y otra gratuita.

 

Squid Notes / Good Notes:

Si prefieres tener los apuntes en formato digital pero te gusta hacerlos a mano y a tu gusto, estas dos aplicaciones son para ti.

Sirven para tomar notas a mano mediante un lápiz digital o con los dedos (aunque puede ser una tarea mucho más complicada) que posteriormente podrás convertirlos en formato PDF. Puedes hacer esquemas, dibujos, importar imágenes, documentos… ¡prácticamente de todo!

Squid Notes es para Android y Good Notes para IOS.

En Squid Notes hay versión gratuita y premium, pero con la gratuita es suficiente en términos generales.

 

DLE descargable

Esta app ya no es gratuita pero puede resultarte muy útil tanto como profe como estudiante de las opos. Al descargártelo (que es el momento en que haces el pago), tendrás acceso al Diccionario de la lengua española de la RAE en tu móvil o tablet.

Es muy muy fácil de usar y no solo sirve para conocer el significado o cómo se escribe una palabra, sino que también puedes buscar palabras por criterios, expresiones y locuciones, conjugaciones de los verbos, etc.

 

Y ¡no necesitas conexión a Internet para usarlo!

Disponible tanto para IOS como Android.

 

Si te da un poco de pereza gastar dinero y prefieres una aplicación gratuita WordReference también puede ser tu aliada. Además, no solo podrás buscar el significado de las palabras, sinónimos y antónimos en español sinó que tiene muchos idiomas integrados.

 

OFFTIME

Ya te hablamos de esta app en nuestro artículo sobre Cómo desintoxicarse de las redes sociales, pero si no lo leíste, te la volvemos a recordar.

Además de darte información de cuánto tiempo estás con tu smartphone, podrás quitar notificaciones durante ciertos periodos de tiempo y restringir el acceso al móvil. Una buena forma de luchar contra la procrastinación y desconectar del mundo digital.

 

Tiene distintos perfiles ya predeterminados que te ofrecen diferentes posibilidades, pero si ninguno de ellos se adapta a ti, puedes crear uno que encaje con tus necesidades.

 

De este tipo de apps hay muchas, si esta no termina de convencerte puedes buscar otra que te guste más.

También te hablamos de FOREST, con la que puedes plantar árboles y crear un bosque si estás suficiente tiempo alejada de tu teléfono. Todo es cuestión de probar.

 

Esperamos que estas Apps te sean útiles en tu día a día y te pongan las cosas un poquito más fáciles.

¡Ánimo opositora, que queda menos!

FormArte, el arte de formar.

 

¡No te olvides de la autoestima de tus estudiantes!

Te hemos hablado de la importancia de tener una autoestima positiva y cómo esta repercute en tu vida.

Una buena autoestima es imprescindible para cualquier persona y también lo es para tus estudiantes.

 

La autoestima de un estudiante tiene un impacto significativo en casi todo lo que hace, en la forma en que se involucra en actividades, cómo enfrenta desafíos e interactúa con los demás.

Sin embargo, la autoestima también puede tener un impacto destacable en el rendimiento académico. La baja autoestima puede disminuir el deseo de un estudiante de aprender, su capacidad para concentrarse y su disposición para asumir riesgos.
Una autoestima positiva, por otro lado, es uno de los grandes pilares del éxito escolar. Proporciona una base firme para el aprendizaje.

 

Cuando trabajas con niños te das cuenta de que uno de los grandes problemas que tienen, es esta falta de autoestima y falta de confianza en sí mismos.

Te vamos a dar un ejemplo de ello.
Una de las asignaturas más duras de roer por la muchos alumnos/as son las matemáticas o el inglés. Ellos mismos lo dicen; no me gusta, no sé hacerlo, no se me da bien. A medida que se hacen mayores tachan algunas asignaturas de su lista y profesiones de sus posibilidades por la imposibilidad de enfrentarse a ciertas áreas o asignaturas. Sí, claro que hay cosas que se nos dan mejor que otras, pero es interesante reflexionar acerca de este pánico, desinterés o desencanto generalizado hacia algunas asignaturas.

¿Realmente hay una parte tan elevada de los estudiantes que no tengan capacidad para las matemáticas, por ejemplo?

No, creemos que no.

Quizás el problema está en cómo se enseña la asignatura. En que no entienden la base y los fundamentos y luego es imposible coger el ritmo. ¿Cómo van a resolver sistemas de ecuaciones con denominadores si no saben hacer fracciones? Es verdaderamente complicado.

Entonces, van creciendo, le ponen una cruz a las mates y se cuelgan ellos mismos el cartel de: No soy capaz.

Y si encuentran a alguien con tiempo y paciencia para ir construyendo esa base, poco a poco ven que oye, ¡no se les dan tan mal las mates!

Han ido aumentando su confianza, a medida que ven que sí tienen posibilidades.

 

Aunque habrá casos y casos y el sistema educativo tiene parte de culpa en esta situación, uno de los desafíos pasa por restaurar su creencia en sí mismos para que perseveren frente a los desafíos académicos.

Y amiga, tú como profesora tienes parte de ese super poder a tus manos. Los educadores moldeamos la autoestima todos los días, en el curso normal de la interacción con los estudiantes.

 

Aunque no puedas enseñarle directamente a un alumno a creer más en sí mismo y a sentirse bien consigo mismo, sí puedes fomentar su autoestima a través de un proceso continuo de aliento y apoyo. En su forma más básica, esto significa mostrar aprecio por las cosas que hace bien, expresar confianza en que mejorará en las áreas en las que no le va bien y adaptar la instrucción, dentro de las posibilidades, para que pueda conseguir los objetivos.

 

¿Cómo hacerlo?

 

Los elogios son una buena forma de empezar. Pero no elogiar por elogiar o hacerlo de forma vacía, sino de forma específica y genuina. Nada de palabras vagas, centrémonos en la parte de su trabajo o comportamiento que están haciendo bien. Reforzar las conductas positivas para que quieran seguir llevándolas a cabo. Cada pequeño paso cuenta.

No es necesario hacerlo delante de toda la clase si crees que eso puede hacerle sentir incómodo/a, pero todos necesitamos palabras de aliento que nos motiven a seguir dando lo mejor de nosotros mismos. ¿o a ti no te pasa con las opos?

 

Además de elogiar, porque a veces las palabras solas pueden no ser suficientes, una buena forma de fomentar esa autoconfianza es mostrar a tus estudiantes evidencia tangible de su progreso. Ayudar a la alumna/o a apreciar su propia mejora señalando signos concretos del crecimiento. ¿De qué forma? Quizás comparando los trabajos de principio de curso con los posteriores, demostrándole que los problemas de mates con los que tenía problemas al principio ahora son mucho más fáciles, o haciendo un diccionario de todas las palabras que han aprendido durante el curso (tanto su significado como ortografía).

 

Otra forma de mostrarles a tus alumnos que confias en ellos y en sus capacidades es darles alguna tarea relacionada con el aula u otros compañeros. Es una manera de contribuir a que el estudiante se sienta importante en clase y que sepa que tiene un lugar. Por ejemplo hacer parejas entre alumnos para que se ayuden mutuamente en función de sus fortalezas. Puede estar relacionado con asignaturas de clase o con aficiones suya. No solo refuerza su autoestima en cuanto a capacidad, sino que también puede reforzar las relaciones entre ellos y su sentimiento de pertinencia en el grupo.

 

Y por último, pero no por ello menos importante, dejarles muy claro que equivocarse, cometer errores o fallar es totalmente NORMAL. Que nadie es perfecto y que todos tenemos algún patinazo. Crear un ambiente que favorezca el respeto y en el que todos puedan expresarse.

Los alumnos/as suelen bloquearse en las preguntas de opinión personal. No responden porque no saben y porque no se atreven a dar una respuesta por si está mal. No preguntan sus dudas y muchas veces, aunque sepan una respuesta o crean saberla, dejan ir el clásico: No sé.

Promover una dinámica de clase que evite estas situaciones y en dónde no tengan miedo de equivocarse o de dar su opinión, es muy importante. Muchos adultos aún son incapaces de expresar lo que piensan por no decir algo fuera de lugar o quedar mal, así que cuanto antes se trabaje en ello, antes van a poder expresarse libremente.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

El mito del multitasking y porque debes hacer solo una cosa

¿Cuándo fue la última vez que hiciste una sola cosa durante un período prolongado de tiempo?

 

Piénsalo bien. Solo UNA cosa. Atención al 100% en aquello.

 

Cuando somos jóvenes, creemos firmemente en nuestra  capacidad de hacer 80 cosas a la vez; la famosa multitarea. Nos convencemos que la multitarea optimiza la eficiencia y la productividad y que, para tener éxito y triunfar, es la mejor estrategia. Además, si ponemos las nuevas tecnologías en la ecuación, aún sentimos con más fuerza que somos capaces de hacer varias cosas a la vez.

 

Error.

 

Nada más lejos de la realidad.

 

Ya te lo hemos dicho alguna vez, pero sentimos decirte que la multitarea NO existe.

 

Crees (y creemos) que la multitarea es una parte necesaria e imprescindible de nuestra vida. ¿Cómo sino llegaríamos a satisfacer todas las demandas de nuestra agitada vida?

Pero, si somos sinceros, solo es posible llevar a cabo múltiples tareas si se dan los siguientes casos:

 

  • Una o más de las tareas es de “segunda naturaleza”. ¿Qué significa eso? Que es algo aprendido y automático, que no necesitamos realmente pensar para completar la tarea. Como por ejemplo masticar chicle o caminar.
  • Las tareas que se realizan implican distintos procesos cerebrales. Por ejemplo, puedes estar escuchando música instrumental y leyendo un libro al mismo tiempo, sí. Pero si cambias el tipo de música y te pones una canción de Rosalía, la cosa cambia. Ya no serás capaz de retener la información que estás leyendo ni de la misma forma ni en la misma cantidad. ¿Por qué? Porque tanto leer como escuchar música con letras, activan el centro de lenguaje de tu cerebro y este, no puede procesar más de una tarea en una categoría cada vez.

 

Entonces, cuando decimos que somos multitarea (o multitasking, que en inglés suena todo más profesional), ¿qué es lo que significa en realidad?

 

Básicamente significa que sentimos que estamos llevando a cabo varias tareas a la vez, e incluso los demás pueden creer que lo estamos haciendo, pero NO. En realidad, vas cambiando tu foco de atención de una a otra.

 

Por mucho que creas que puedes hablar por teléfono con tu madre, leer un email y responder un whatsapp, es literalmente imposible.

Lo que en verdad estás haciendo es ir cambiando de tarea constantemente.

Hago A, lo dejo, hago B, lo dejo, vuelvo a A, lo dejo, me pongo a C, lo dejo y así sucesivamente.

 

En términos psicológicos esto se conoce como tarea en serie y no multitarea.

Y juega en tu contra y no a tu favor.

 

Existen investigaciones de la Asociación Americana de Psicología (APA) que demuestran que lo que uno cree que es, la multitarea es ineficaz e ineficiente.

Según los estudios, al pasar de una tarea a otra, la transición no es suave. Hay un tiempo de retraso mientras tu cerebro cambia la atención de una tarea a otra. Lógico, ¿verdad?.

Y por mucho que nos parezca que este cambio es ininterrumpido, en realidad toma su tiempo. ¿Cuanto tiempo? Se ha demostrado que la multitarea lleva hasta un 40% más de tiempo que concentrarse en una tarea a la vez, especialmente si se trata de tareas complejas.

 

Pero piénsalo detenidamente: si tienes que ir cambiando el foco de tu atención, ¿no cometeremos más errores? ¿no nos fijaremos menos en los detalles? ¿No tardaremos mucho más en terminar?

 

¿Qué queremos decirte con todo esto? Que cuando estés estudiando las opos, te dediques sólo a ello. Nada de consultar redes sociales, de estar pendiente de las cosas de casa o hacer la lista de la compra mental.

Pero no solo se trata de las opos, sino cuando hagas cualquier cosa, limítate a ella.

Atención plena en lo que estás haciendo.

Probablemente verás un aumento de tu productividad y, aunque parezca mentira, ahorrarás tiempo.

 

Pero no solo aumentará tu productividad, sino que puede beneficiarte en tus relaciones. Si estás leyendo un mail mientras hablas con tu madre, probablemente ni te enteres del mail ni de lo que  te dice tu madre.

 

E iremos un paso más lejos; ganarás en bienestar y disminuirás el estrés.

 

¿Qué te parece? ¿La multitarea mata tu productividad o eres la excepción?

 

FormArte, el arte de formar

Enero no te va a ganar la batalla

La cuesta de enero es real.

Y no solo económicamente hablando, sino que enero es un mes que suele hacerse un poco cuesta arriba y empiezas a sentir que tus energías y tu motivación decrecen.

Empezaste el año súper motivada, con muchas ganas de comértelo con patatas, diciéndote: “este va a ser mi año, voy a aprobar las opos, conseguir mi plaza y lograr mis metas”, pero a estas alturas ya no estás tan convencida.

 

Esto no tiene nada que ver contigo y tu fuerza de voluntad, enero suele ser un mes complicado para la mayoría de personas. ¿Por qué? Los motivos son muy variados.

Por un lado lo que llamaríamos la resaca post Navidad: los excesos de dulces y de alcohol de la Navidad, la nostalgia de los días de reencuentros con familia y amigos.

Por otro lado, suele ser uno de los meses más fríos, nuestra cuenta bancaria se encuentra bajo mínimos, no hay días festivos hasta semana santa casi y encima se inventan días tan alegres como el blue monday.
Así no hay quien se venga arriba.

 

Pero esto no puede hacer que te vengas abajo y te duermas en los laureles. Si tienes en mente presentarte este año a las opos, te quedan menos de cinco meses.

 

Por lo tanto, es momento de sacar la fuerza que tienes dentro y darle esquinazo a enero y sus malas vibraciones.

Recuerda por qué estás haciendo esto.

Recuerda dónde quieres llegar.

Recuerda qué aspiras conseguir con esa plaza.

Recuerda la vida que quieres tener.

Recuerda que es tu sueño y que en tus manos está conseguirlo.

 

Cinco meses no son nada comparado con todo esto. Lo que te queda son menos de 151 días.

¿Y qué son 151 días? Nada.

Opositora, ponte en serio a ello.

Estudia, lee, saca momentos de dónde puedas, llévate al límite,

 

Perder la motivación después de toda una trayectoria de duro trabajo, sacrificio o estudio y, especialmente, cuando el final está tan cerca

 

Por lo tanto, es momento de inyectarnos un poco de buenas vibraciones y motivación para afrontar la recta final hacia las oposiciones.

 

¿Sabes que aprender es una suerte?

Sí, eres afortunada por tener la oportunidad de hacer este camino hacía las oposiciones. Aunque sea duro, a pesar que te robe el sueño en muchos momentos e incluso aunque te ponga al límite y, en ocasiones, quieras tirarlo todo por la borda.

 

Aprender te permite crecer como persona, te proporciona un mejor presente y te prepara para afrontar el futuro con mayores garantías de éxito.

 

Sabemos que no puedes percibir los beneficios inmediatos de tu esfuerzo y que la recompensa, al ser a largo plazo, a veces no suficiente para estimular tu voluntad y motivarte.

 

Pero tienes que tener fe ciega en ti y en lo que estás haciendo. No dejes que las circunstancias pesen más que la meta final.

Si no luchas ahora, ¿Cuándo lo harás?

 

Venga opositora, en pie. Toca sacar esa fuerza que sabemos que tienes y hacer el sprint final.

Quién sabe si es la última carrera antes de llevarte el premio, ¿no?

 

FormArte, el arte de formar.

Descubre cómo tus pensamientos te están frenando y cámbialos (II)

En el pasado post te hablamos de la importancia del diálogo interno y de cómo éste podía tener un importante impacto en tu vida.

 

Como lo prometido es deuda, hoy te vamos a contar cómo domesticar a la crítica imparable que vive en ti y que no para de tirarse dardos envenenados.

¿Empezamos?

 

Pasos para ser conscientes y cambiar tus pensamientos:

Paso número 1: Prestar atención a tus pensamientos.

Estás tan acostumbrada a escuchar tu propia voz y tu propio cuento que es muy fácil volverse inmune a los mensajes que te estás dando a ti mismas.

Se estima que tienes alrededor de 60.000 pensamientos por día. Menuda pasada, ¿verdad?

Pues estas son las 60.000 oportunidades de hacerte más fuerte o de derribarte.

Aprender a reconocer tus patrones de pensamientos es clave para entender cómo tu forma de pensar afecta a tu vida.

Intenta detectar qué tipo de pensamientos tienes. ¿Suelen ser negativos? ¿positivos? ¿focalizas en aquello que no has hecho? ¿te pre-ocupas de cosas que aún no han sucedido? ¿te machacas con cosas del pasado? ¿piensas en las oportunidades que tienes?

Sea cuál sea, ves apuntando los pensamientos que tienes durante un día. Y no solo el contenido sino también cómo lo expresas. ¿Reprendiéndote? ¿Quejándote? ¿Con compasión?

Si tus pensamientos suelen ser positivos y te hablas como hablarías a alguien a quién quieres, puedes dejar el artículo aquí. Si no, ¡vamos a cambiarlo!

 

Paso número 2: Cambia el canal.

Cuando te sigues repitiendo (y reprendiendo) por un error que has cometido una y otra vez o no puedes dejar de pensar en algo malo que te ha sucedido, te estás arrastrando hacia el pozo. Ese lugar en que todo va terriblemente mal, en el que sientes que solo cometes errores y que no tienes ni un ápice de fuerza o motivación para casi nada.

 

La mejor forma de cambiar el canal es activándote. Busca una actividad o algo que te distraiga temporalmente de esta canción negativa que se reproduce en tu cabeza.

 

Puedes probar un día el siguiente ejercicio: Cada vez que  tengas un pensamiento destructivo o que no te aporte nada, coloca tus dedos en forma de pistola, haz como si estuvieran apuntando a tu cabeza y dispara a ese pensamiento. Empezarás a ser consciente REALMENTE de la cantidad de pensamientos negativos que tienes y, simbólicamente los estarás echando.

 

Paso número 3: Examina las pruebas

Tus pensamientos no son siempre verdaderos. De hecho, apostamos lo que quieras a que, a menudo, son EXAGERADAMENTE NEGATIVOS.

Entonces, antes de creerte nada, es importante que examines si son ciertos o no.

Si piensas: “no voy a hacer bien la prueba oral de las opos”, coge un trozo de papel y apunta todas las evidencias que den soporte a esta afirmación. Después, enumera todas las pruebas de que no vas a hacerlo mal.

Mirar la evidencia en ambos lados puede ayudarte a ver la situación de forma más racional y menos emocionalmente. Recordarte a ti misma que tus pensamientos no son 100% verdaderos puede darte un impulso de confianza.

 

Paso número 4: Reemplaza los pensamientos negativos con declaraciones realistas.

Este paso requiere muuuuuuucha práctica. Mucha.

Cuando reconozcas que tus pensamientos negativos no son del todo ciertos, debes intentar reemplazarlos con declaraciones realistas. Si piensas: “Nunca voy a aprobar las opos”, una buena declaración para reemplazarlo podría ser: “Si trabajo duro e invierto en esta meta, es posible que consiga mi plaza algún día”.

 

No es necesario que te vayas al otro extremo happy flower y hagas declaraciones positivas poco realistas. También puede ser contraproducente. Pero una perspectiva equilibrada y realista es clave para volverte mentalmente más fuerte.

 

No hace falta decir que, cuando los pensamientos negativos son acerca de ti misma y tus propias cualidades, debes poner mucho más empeño en ser justa y realista contigo misma.

Debemos ser realistas con nuestras habilidades, virtudes y ser conscientes de nuestros defectos, pero una cosa es ser olvidadiza y otra ser un desastre y no hacer nada bien.

Cuando tus pensamientos sean autrodestructivos, piensa en todas aquellas cualidades que tienes, en todo lo que has conseguido con esfuerzo y en todas las personas que te quieren.

Paso 5: Pregúntate qué consejo le darías a un amigo.

Es mucho más fácil que seas compasiva y amable con otras personas, en lugar de hacia ti misma. Si muy fácilmente puedes llamarte (inserta aquí el insulto que más veces te dedicas). pero es poco probable que le digas eso a uno de tus seres queridos.

Cuando estés en un momento complicado, en un mal día o dudando de ti misma y tu capacidad para alcanzar tus metas, pregúntate: ¿Qué le diría a un amigo que está teniendo ese problema, esas dudas o pensando eso?

Una vez lo tengas, ofrécete estas mismas palabras amables y sabias a ti misma.

 

Paso 6: Equilibrar la superación personal con la autoaceptación.

Hay una diferencia abismal entre decirte que no eres suficientemente buena y recordarte que aún puedes llegar a una mejor versión de ti misma y de tu situación.

Acepta tus defectos por lo que son en este momento mientras te comprometes a hacerlo mejor en el futuro. Aunque suene un poco contradictorio, puedes hacer ambas cosas a la vez.

 

Puedes aceptar que se te olvidan las cosas, pero tomar la decisión de comprometerte a usar una agenda, apuntarlo todo y revisarla cada mañana y noche.

Y recuérdate lo bueno también.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Descubre cómo tus pensamientos te están frenando y cámbialos (I)

¿Cuáles son las últimas palabras qué te has dedicado?

¿Las recuerdas?

 

Estamos constantemente hablando con nosotras mismas y mandándonos mensajes. Quizás no te has parado a pensarlo, pero no, la mayoría de tus mensajes no son vía whatsapp a tu madre, a tu pareja o a tu grupo de amigas, la mayoría de mensajes te los dedicas a ti.

El diálogo interno que mantienes contigo misma puede ser un paso gigante para alcanzar tus metas o un obstáculo.

¿Qué queremos decir con esto?

 

Si constantemente haces predicciones del estilo: “No voy a aprobar las opos”, te estás tirando piedras a tu propio tejado. Solo consigues robarte motivación y fuerza mental, ahogarte en tus problemas, haciéndolos más grandes de lo que realmente son.

En cambio, si tu mensaje es: “Voy a aprobar porque me lo estoy currando como una campeona”, la cosa ya cambia.

Si creemos que estamos destinados al fracaso, probablemente encontraremos fracaso.

Si creemos que todo va a salir bien, quizás a la primera no salga bien, pero seguirás luchando y al final, llegarás a la meta.

Tus pensamientos afectan a cómo te sientes y cómo te comportas. La forma en que piensas tiene el poder de convertirse en una profecía autocumplida (ya te hablamos de esto en este artículo). Nuestra mente tiene un gran poder sobre nuestro comportamiento y emociones.

 

Gandhi decía algo así como:

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.”

 

Pero, ¿por qué sucede esto?
Pues, al igual que la mayor parte de tus conductas, tus pensamientos y el diálogo que mantienes contigo misma (sea positivo o negativo) son aprendidos. Sin dejar de lado la predisposición genética con la que naces, lo que determina tu forma de pensar, sentir y comportarte son las experiencias que has vivido, tus aprendizajes.
Todos los factores que influyen en estos aprendizajes son motivacionales, familiares y educativos, culturales, amistades y compañeros, las experiencias vividas y las expectativas

 

Si eres de las que se sabotean constantemente con pensamientos catastróficos y abocados al fracaso ¡NO ESTÁS SOLA!

Las dudas, las predicciones dramáticas y las palabras duras, son uno de los males comunes. Pero que sea un mal común no justifica que lo sigas haciendo.

Mal de muchos, consuelo de tontos. Y como tú eres una mujer inteligente, valiente y con un gran poder de cambio, se acabó eso de ser la víctima de tu propio abuso verbal.

Es por ello que tienes que aprender a gestionar esta conversación interior, dirigiendo de manera constructiva tus emociones y acciones y, así, tener más oportunidades de conseguir tus metas.

 

Suficiente tienes que aguantar para que encima tengas que lidiar con tus propios ataques, ¿no?

 

Y sí, es algo que se puede aprender. No podemos eliminar los patrones de comportamiento que ya tenemos, pero sí podemos aprender nuevos y entrenarlos para que se activen en primer lugar.

 

Suena bien, ¿verdad? Si quieres que te expliquemos cómo puedes ser consciente de tus pensamientos y trabajar en ellos, tendrás que esperar al próximo post.

¡La espera merecerá la pena! 😉

 

 

FormArte, el arte de formar

 

Aprende a Aprender. Una forma diferente de vivir tu oposición

Últimamente, desde Academia Formarte  llevamos pensando en vosotros opositores y opositoras, en vuestras dificultades, en los problemas que se os presentan cada día, y hemos vistos que uno de los problemas más importantes que se os plantean es el TIEMPO

Aunque la verdad pensar sólo en los problemas sirve para poco, debemos más bien encontrar la solución.

Y esto va de soluciones.

A quien no le gustaría disponer de más tiempo para todo:

– para estudiar

– para estar con la familia, con los hijos, con mi pareja

– para descansar,

 

Pero siempre nos viene a la cabeza ” ya, pero tengo que sacar mi plaza, y para ello tengo que estudiar, y eso me lleva mucho tiempo”

¿Pero cómo estudias?

 

 

La lectura constituye la habilidad esencial para el aprendizaje, para un aprendizaje eficaz, efectivo, así como para el desarrollo personal y profesional , sin embargo la lectura tradicional, la lectura que utilizan el 98% de las personas, genera, lectores lentos y lectores de baja comprensión , por lo que el aprendizaje no puede ser eficaz ni efectivo.

La lectura de alto rendimiento es esencial para lograr un aprendizaje eficiente, eficaz y que facilite la asimilación de la información sobre todo a la hora de opositar.

Facilita el estudio y por tanto la preparación de las oposiciones.

Quien no lee bien, no estudia bien, y es necesario que los opositores dispongan de una herramienta potente, de alto rendimiento para tener un aprendizaje altamente efectivo.

¿Sabes que hay expertos en este tipo de herramientas?

La lectura tradicional genera y conlleva mucha pérdida de tiempo, tiempo que es un lujo a día de hoy perderlo, porque de lo que se lee la comprensión a nivel medio es sólo del 50% o, menos .

De ahí que esta lectura tradicional genera pérdida de tiempo, supone muchísimo esfuerzo, genera mucho cansancio, el aprendizaje, se convierte en un aprendizaje lento que nos lleva muchas veces a la desidia y el agotamiento mental.

Por ello para preparar oposiciones requiere el dominio de esas herramientas de alto impacto, ya que es la única manera de garantizar el éxito.

¿Te imaginas poder multiplicar por 10 tu rendimiento?

¿ Poder llegar a otro estado de aprendizaje, que facilite la asimilación y la comprensión de los temarios, de tal forma que el tiempo que ahora dedicas al estudio , se vea minimizado con mas resultados , más conocimiento y menos esfuerzo?

¿Te das cuenta de que ese ahorro de tiempo podrías dedicarlo a cualquier otra actividad que te apetezca?

Pues bien esta es la primera solución, Hemos preparado el evento exclusivo Aprende a Aprender  el 2 de Febrero en Madrid  en el que contaremos entre otros con Gorka Aurre

 

Experto en desarrollo de habilidades intelectuales. Toda una vida dedicada a la enseñanza, Licenciado en Derecho, siendo profesor en la universidad del País Vasco, se dio cuenta de los serios problemas que tenían sus alumnos para poder tan siquiera leer algunos libros que les recomendaba, le decían ¡¡¡que no les daba tiempo!!!, no llegaban a comprender el léxico ni gran parte del contenido.

Se preocupó en diseñar un método que cambiara radicalmente la forma de leer y entender.

Cuenta con más de 15 años de experiencia en la docencia, especializándose en la enseñanza de métodos efectivos de desarrollo intelectual, creativo y emocional.

Este es una de las soluciones que queremos que aprendas en el evento exclusivo Aprende a aprender que hemos preparado para opositores y opositoras el que quieren conseguir su plaza de una vez por todas, sin sacrificar más tiempo del necesario y disponiendo de herramientas que hagan ese camino más fácil de recorrer.

Pero eso no es todo.

Otro de los problemas frecuentes que planteáis es la concentración, el estrés, la ansiedad.

– ¿Estás estudiando y te cuesta concentrarte?

– ¿Quieres conocerte mejor, entender tu mente y comprometerte con tu bienestar y tu vida?

– ¿Estas estudiando y te da ansiedad sólo pensar en el examen??

Pues ahí va la segunda solución

El Mindfulness es una técnica que lleva ya mucho tiempo practicándose en hospitales, colegios, empresas , fomenta el arte y la creatividad , también  trata la prevención y tratamiento de problemas psicológicos y relacionales,  manejo del estrés, la ansiedad, el miedo y los nervios.

Ya hay más de 5000 publicaciones científicas sobre mindfulness y está teniendo un fuerte impacto en todo el mundo. En EEUU se gastaron solamente en el 2007 más de 4 millones de euros en programas de <mindfulness para mejorar la salud.

En 2016 se inició un proyecto para evaluar el incluir el mindfulness en 76 escuelas.

Una filosofía en creciente expansión y que debemos conocer para nuestro propio beneficio y para trasmitirlo a nuestros futuros alumnos.

En Aprende a Aprender tendremos increíble experiencia de la mano de una experta en Mindfulness ALBA VALLE ROZ

Licenciada en Psicología y Psicóloga clínica y de la salud por el Instituto superior de Psicología clínica, Instructora de Mindfulness.

Especializada en Terapia de Aceptación, Compromiso y Mindfulness, una filosofía que da respuesta a todas esas preguntas que siempre os habéis hecho y que además no es sólo una filosofía, sino una práctica en la vida cotidiana.

El Mindfulness es una filosofía en creciente expansión y que debemos conocer para nuestro propio beneficio y para trasmitirlo a nuestros futuros alumnos.

-Te ayudará al entrenamiento de la atención y las capacidades mentales.

-Te hará descubrir cómo vivir más en tu vida y menos en tu mente.

-A vivir los momentos de una forma más intensa, más presente, más real.

Pero hay algo más.

¿Y los miedos a la exposición oral?

-Las limitaciones que nosotros mismos nos ponemos,

-La frustración.

-El cansancio

– Las ganas de tirar la toalla.

 

La transformación personal es algo fundamental, si nosotros no estamos bien, no funcionamos al 100%, algo nos falla para seguir adelante.

Tener claro nuestro objetivo, tomar buenas decisiones, adquirir confianza en nosotros mismos, aprender que una buena comunicación nos puede diferenciar del resto ,es la clave del éxito.

Y aquí llega la tercera solución

El método D.A.R.

Contaremos también en Aprende a Aprender con JULIO AMENGUAL

 

 

 

Fundador y director de la academia de oposiciones de educación FormArte, neuro speaker, coach transformacional y neurotrainer, nos dará las claves para superar para enfrentarnos a esas guerras interiores.

Con su método D.A.R totalmente innovador y eficaz, y la PNL descubriremos:

-Cómo enfrentarnos a los miedos, a las falsas creencias.

-Técnicas de comunicación no verbal

-A superar los miedos

-Aumentar la confianza.

-Automotivación

Aprende a Aprender El 2 de Febrero en Madrid, Gorka Aurre , Alba Valle y Julio Amengual, se reúnen, para prepararte un cóctel explosivo de conocimientos, de aprendizajes y de transformación que van a cambiar el rumbo de tu oposición y de tu vida.

No pierdas esta oportunidad, marcará un antes y un después en tu vida y en ese arduo camino de la oposición.

 

 

¿Quieres más información, quieres formar parte de esto ? Aprender a Aprender, 2 de Febrero en Madrid

 

“El aprendizaje es un tesoro que te seguirá allá donde vayas”