Pasada la primera parte

Resultado de imagen de imágenes de yes, you can¿Qué es de la vida de mis alumnos pos exámenes de oposiciones ?

Pues tenemos de todo un poco, por lo general  se están todavía ubicando, algunos no saben que hacer…tienen los horarios  cambiados, las rutinas ya no son las mismas, y la típica frase.., ¡¡ si no me duermo¡¡ pero bueno ¿Cuántas horas tiene el día?

 

Pero… llegan las primeras reflexiones tras el primer examen, incluso algunas ya leyeron… ¿ y cómo va la cosa? Pues tengo una sensación agridulce la verdad. Estoy muy contenta con mis alumnas de Asturias porque ninguna se ha quejado por la dificultad del supuesto, ni por su extensión, ni por los alumnos de necesidades, (altas capacidades, un repetidor, un niño en riesgo de exclusión social y 2 inmigrantes) que yo digo que son los hermanos de los alumnos de necesidades de la convocatoria de 2015, porque apenas cambiaron.

Y eso es buena señal, este año hemos trabajado muchísimo esa parte, semanas de uno y dos supuestos repletos de necesidades. Hemos hecho tablas de necesidades con intervención, simulacros y hemos resuelto los supuestos de otras comunidades y estamos muy contentas, porque lo que cayo en el simulacro todo lo habíamos trabajado durante el curso. Y la verdad que estoy feliz porque se han enfrentado a su gran miedo y han salido VICTORIOSAS, y la verdad sea dicha, no he dudado de ellas en ningún momento.

 

Pero por otro lado, tengo un sentimiento agridulce con la parte teórica:

En el caso de Asturias salieron los temas 21, 23 y 24. Me cansé de repetir mil veces: las opositoras estudian lineal,  los alumnos el bloque de temas del 20 al 25 no lo suelen estudiar, lo trabajamos en la academia en el mes de enero, siendo conscientes de esto mismo, porque yo también oposite,  hicimos su repaso en febrero y luego en junio repasamos de nuevo todo el temario, y os dije, este bloque esta muy flojo, apretar, estudiarlo bien, porque además es una buena arma para resolver supuestos o para tener una base en la programación. Pero cuando preguntas como salió… y te dicen… me sabía solo un tema, era de los que más flojos llevaba, escribí el tema a mi manera, me inventé la mitad… o bueno, yo lo hice a ver que les parece…En ese momento os digo…¡¡os mato¡¡

Mil veces os dije, estoy aquí, pedirme lo que queráis, me adapto a la clase, a las nuevas necesidades, reforzamos supuestos haciendo dos semanales, hicimos varias defensas de programación y de unidades didácticas…pero lo único que no puedo hacer por vosotras es estudiar, eso sí que es un trabajo individual por mucho que expliquemos los temas en clase.

 

Y como intenté haceros ver muchas veces, no solo es el contenido, es como lo leáis, hay que ir convencidas de que vuestro trabajo es el mejor, que no hay otro como el vuestro y solo por eso es especial, mentalidad positiva. Ya tenemos lecturas de la primera fase, y aquí si que estoy orgullosa, porque todas iban tranquilas. Lo hemos practicado en clase, también lo hemos preparado con la psicóloga, hoy hemos dado tips, para estar tranquilas, para saber leer y enganchar.

Y la frase que más me satisface…”pues oyes leí tranquila y el tema estaba mejor de como yo pensabas, me convenció ….” BIENNNN

En una semana sabremos si sigues jugando… Pero, si no es así mi consejo es que no te desanimes, esto nunca fue una pérdida de tiempo, has aprendido un montón de cosas buenas y  sabes dónde están tus errores, y puedes subsanarlos para la próxima convocatoria, y busca el lado positivo: tienes la experiencia de haber ido y otra gente no , otros tuvieron miedo a enfrentarse al examen y no fueron  y piensa que en unos años tienes otra oportunidad. Esto es una carrera de fondo y no queda otra que seguir luchando.

Resultado de imagen de el pato donald haciendo surfY mientras tanto sigue preparándote, disfruta, vive, coge fuerzas y ánimos, respira hondo, mira a tu alrededor y recuerda los colores del parque, de la playa o la montaña porque en nada hay que empezar de nuevo a darlo todo, por ti, por tu familia, por tus sueños…

 

 

 

Un esfuerzo total es una victoria completa. Mahatma Gandhi

 

 

FormArte, el arte de formar

Una habilidad más para tu mochila: la flexibilidad

La flexibilidad es una habilidad muy importante.

Como profesora.

Como opositora.

Y en la vida en general.

 

Hay factores que dependen de ti, de las elecciones que haces, de cómo afrontas las situaciones, etc. Pero hay otros que quedan lejos de tu control.

No siempre va a salir todo como esperas, como te han dicho que sucedería o cómo has planeado concienzudamente. Este es un hecho que probablemente has aprendido a lo largo de tu vida.

 

De buenas a primeras suena un poco decepcionante.

Te has estado preparando durante meses, has dado lo mejor de ti, llegan las opos, apruebas pero te quedas sin plaza.

Parece que el mundo se te viene abajo.

Tu plan inicial, y quizás el único que tenías en mente, se ha ido al garete.

 

 

Pero aunque parezca un verdadero drama, no lo es tanto.

Primero de todo porque vas a llegar a la meta. Quizás no ahora, quizás aún tienes que dar una vuelta más para descubrir nuevas cosas o para disfrutar de algo que no conoces. O quizás para aprender a ser más flexible. Porque sí, la flexibilidad es necesaria y, si la tienes por mano, estarás preparada para los giros inesperados de guión y para adaptarte a ellos y sacar lo mejor de ti y del momento.

En términos psicológicos, la flexibilidad es la capacidad para adaptarnos rápidamente a las circunstancias para convivir de forma sana y amena con nuestro entorno.

La flexibilidad te permite adoptar una actitud más abierta y positiva ante una situación que no se sucede como quieres/deseas/esperas/piensas.

 

Como profesora tendrás que poner en práctica la flexibilidad mil millones de veces. Si ya trabajas de profe, sabrás perfectamente que no puedes controlarlo todo y que ya puedes llevar una súper actividad planeada que, entre a,b y c, puede no salir como habías imaginado en tu cabeza. Incluso puedes creer que es la mejor actividad jamás hecha y luego te das cuenta que tu concepto de diversión y el suyo distan un poco.  (Te dejamos un vídeo genial de un maestro y cómo lo explica)

 

¿Por qué es importante ser flexible?

 

La flexibilidad te permite afrontar desafíos.

Si eres flexible, puedes cambiar el chip cuando sea necesario. Esto es fundamental cuando se trata de hacer frente a los retos.

Un ejemplo muy sencillo, estás haciendo un informe en el portátil y de repente te quedas sin internet a casa. Ante esto una persona flexible se irá a una cafetería o a la biblioteca y lo terminará, en cambio, una persona que no es tan flexible entrará en pánico, perderá mucho rato agobiada sin saber que hacer y quizás no lo llega a terminar.

 

 

La flexibilidad está relacionada con el éxito.

Si eres flexible, tienes ventaja ante las personas que te rodean. Te adaptas mejor a tu entorno, afrontas los desafíos con más facilidad y, lo que es  más importante, eres más eficaz y resolutiva ante los cambios.

Ante esta perspectiva, tus posibilidades de éxito son mucho más altas.

 

La flexibilidad facilita la convivencia.

Cuando eres flexible estás más abierto al diálogo y a la conciliación. Para ser flexible se debe sentir empatía por los demás, ser capaz de ponerse en su lugar, entender sus circunstancias particulares. Y esto facilita llegar a acuerdos y tener relaciones más saludables. Esto se puede aplicar a todos los ámbitos de tu vida y, en tu caso que trabajas día a día y mano a mano con estudiantes, otros profesores y padres, es fundamental.

 

La flexibilidad te da paz y reduce el estrés.

Todo problema, solo es preocupante si no puedes adaptarte. Incluso las peores situaciones se pueden superar si eres capaz de aprender a vivir con ello.

Así que, si eres flexible, puedes moldearte y superar todos los handicaps de la vida.

Saber que pase lo que pase, puedes sobreponerte y seguir adelante te da tranquilidad y reduce tu nivel de estrés.

 

¿Qué te parece? Es una buena estrategia ser más flexible, ¿verdad?

 

Y no olvides, ser flexible no es ceder en todo para evitar conflictos u optar por las soluciones fáciles por miedo. ¡Para nada! Ser flexible es adaptarse siempre en consonancia con tus valores y con lo que realmente sientes y quieres.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Las habilidades interpersonales y su importancia en tu vida

Hoy queremos hablarte de un aspecto muy importante al construir relaciones y al trabajar con otras personas, como tus alumnos, tus compañeros de trabajo e incluso tus amigos: las habilidades interpersonales.

 

¿Qué son las habilidades interpersonales?

 

Las habilidades interpersonales son las habilidades que usamos todos los días cuando nos comunicamos e interactuamos con otras personas, tanto individualmente como en grupos.

 

Las habilidades interpersonales incluyen una amplia variedad de habilidades, aunque muchas se centran en la comunicación, como escuchar, preguntar y comprender el lenguaje corporal. También incluyen las habilidades y los atributos asociados con la inteligencia emocional, o la capacidad de comprender y gestionar las emociones propias y de los demás.

 

Las personas con buenas habilidades interpersonales tienden a ser capaces de trabajar bien en un equipo o grupo, y con otras personas en general.

Pueden comunicarse eficazmente con los demás, ya sean familiares, amigos, compañeros del trabajo o, en tu caso, tus alumnos.

Por lo tanto, son vitales en todas las áreas de la vida; en el trabajo, en la educación y socialmente.

 

Todos hemos estado desarrollando estas habilidades desde la infancia, generalmente de forma inconsciente. Son algo natural que damos por sentado, no paramos a reflexionar cómo nos comunicamos con los demás. Sin embargo, a veces pueden estar frenando tus relaciones. Por ello, un buen primer paso es fijarte en cómo te comunicas tú.

 

Tomando consciencia de cómo interactúas con los demás y a través de la práctica, puedes mejorar tus habilidades interpersonales. Y esto es precisamente a lo que venimos hoy: a poner énfasis en algunos aspectos clave para tomar consciencia y mejorar tus habilidades interpersonales.

 

Consejos para mejorar las habilidades interpersonales:

Escuchar con la mente abierta.

¿Dónde está tu mente cuando estás escuchando? Hay veces en que escuchamos prestando mucha atención a lo que nos dice la persona que está hablando, con paciencia y tolerancia. En cambio, otras veces, nuestra mente vaga y se sitúa en un lugar de juicio e impaciencia, queriendo ir al grano.

Escuchar es el epicentro de cualquier relación social saludable.

 

Escuchar con la mente abierta significa hacerlo con curiosidad, compasión y de forma paciente. Dar oportunidades para profundizar y fortalecer relaciones.

 

 

Prestar atención al lenguaje corporal.

Lo habrás escuchado mil veces pero realmente la comunicación no verbal puede decir mucho más que las palabras que salen de tu boca.

A veces, el verdadero mensaje que deseas comunicar se envía a través de tu tono, volumen, ritmo y lenguaje corporal.

Es necesario e importante examinar tus propias expresiones no verbales y considerar cómo interpretas las de los demás.

A veces puedes no transmitir el mensaje que quieres por culpa del lenguaje corporal.  Cuando hablas con alguien y percibes un desajuste entre su selección de palabras y su comunicación no verbal, tu confianza en esa persona, inconscientemente, disminuye. Lo mismo al inrevés.

Por ejemplo, si alguien te dice “no pasa nada” con los brazos cruzados y un tono un poco arisco, por mucho que el mensaje sea “no te preocupes”, no lo percibes así, ¿verdad?

 

Es fundamental que ajustemos lo que decimos con lo que expresamos y el primer paso es centrar tu atención en tus propias señales no verbales. Quizás no puedes cambiar las de los demás, pero sí puedes cambiar las tuyas y aprender a interpretar las de los demás.

 

Y, ¿no te parece un aspecto interesante para poner en práctica con tus alumnos? Seguro que puedes plantear alguna actividad en la que se trabaje el lenguaje corporal y ayudarles a comprender la importancia de dar un mensaje congruente al comunicarse.

 

Ampliar la competencia cultural:

La competencia cultural es la capacidad de comprender, apreciar e interactuar con personas de culturas o sistemas de creencias distintos a los tuyos. Es la capacidad para navegar a través de las diferencias interculturales, ya sea para enseñar a los estudiantes, colaborar con compañeros de trabajo o socializar con amigos o nuevas personas.

Ser consciente de tu propia identidad pero también de las diferencias que puedan existir, ya sean generacionales, raciales, de género, nacionales, etc y de los sesgos inconscientes que realizamos.  La cultura puede desempeñar un papel importante en la comunicación, las emociones, el cumplimiento de las normas y las relaciones.

Y no olvides que los rasgos que compartimos en común (que siempre los hay), pueden ofrecer oportunidades para construir puentes en favor de las relaciones.

 

Saber gestionar los conflictos.

Ni a ti ni a nadie nos gusta tener conflictos, problemas o malentendidos con otra persona. Pero la realidad es que es muy difícil que jamás surjan. Un conflicto puede fortalecer o socavar una relación, pero la mayoría de nosotros somos reacios a ellos, intentamos sortearlos como podemos y muchas veces carecemos de las habilidades necesarias para enfrentarlos. Probablemente porque desde pequeños nos han educado para evitarlos.

Pero necesitamos aprender a manejarlos, sobre todo cuando estás al mando de una clase.

Aunque te pueda costar, si tienes un problema o una queja sobre alguien, llévalo directamente a esa persona. No te lo guardes, no empieces a contárselo a todo el mundo menos al implicado, no lo dejes ir. Las cosas hay que solucionarlas al momento para evitar rencores, resentimientos y grandes conflictos. Cuesta pero te garantizamos que, a la larga, tú y las personas de tu alrededor van a agradecértelo.

 

 

Una comunicación sólida y una comunidad saludable pueden reforzarnos a través de momentos difíciles, traer alegría a nuestras vidas y mejorar nuestra capacidad de recuperación.

 

 

Además, no solo tú puedes trabajarlas a nivel personal, sino que puedes ayudar a tus alumnos a desarrollarlas y mejorarlas a través de actividades y ejercicios, permitiéndoles ganar una herramienta muy poderosa para su futuro.

 

FormArte, el arte de formar.

Y tú, ¿apuestas por una educación inclusiva?

En tu día a día está presente la diversidad.


La realidad de las aulas de primaria de hoy en día, donde los alumnos cuentan con distintos antecedentes, necesidades, habilidades y contextos, piden a gritos apostar por una educación inclusiva. Una educación que se rija por principios de aceptación, integración y participación.

 

Y a pesar que sea una realidad en la mayoría de nuestras aulas, las herramientas para ofrecer una educación completamente inclusiva siguen sin ser todo lo poderosas que deberían ser.

 

Se requiere cada vez más que los maestros diseñen planes de educación individualizados que se ajusten a las necesidades de aprendizaje de todos los estudiantes, y para proporcionar apoyo conductual, social y emocional que ayudan a estos alumnos a participar en todos los aspectos de la vida escolar.

 

Tenemos que partir de la base que no hay infantes idénticos entre sí. Todos/as son distintos y, por lo tanto, necesitamos mecanismos para hacer posible la igualdad de oportunidades, para que cada uno/a de ellos/as puede encontrar su lugar y que este responda, dentro de las posibilidades, a sus intereses y capacidades. 

Seguimos educando a partir de unos valores generales, en masa, sin tener en cuenta la individualidad. Y precisamente esta individualidad es de lo más enriquecedora. No podemos pretender que todos los niños dentro de una misma clase sean iguales, ¿no nos damos cuenta que les estamos cortando las alas? ¿que los estamos limitando a encajar dentro de unos moldes que quizás no se ajustan a sus habilidades?

si en tu clase hay treinta alumnos/as, estás delante de treinta formas de pensar diferentes, treinta visiones del mundo distintas. Y es necesario preparar a los niños/as para vivir con esa diferencia, para no asustarse o poner una cruz porque el otro es diferente.

 

Vamos a ejemplificarlo un poco en uno de los contextos más sencillos.

Seguro que conoces la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Para Gardner la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupa distintas capacidades específicas, sino que la inteligencia es como una red de conjuntos autónomos relacionados entre sí.

Por el momento se han propuesto ocho tipos distintos de inteligencia:

  • Lingüística-verbal
  • Musical
  • Lógica-matemática
  • Espacial
  • Corporal-cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista

 

Gardner afirma que todas las personas son dueñas de cada una de estas ocho clases, pero cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las ocho más importantes o valiosas que las demás.

 

La educación que se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos enfocados a evaluar la inteligencia lingüística-verbal y lógico-matemática. Y no es que no sean importantes o útiles, es que es insuficiente para educar a los alumnos en la plenitud de su potencial y habilidad.

¡¡Hay cantidad de áreas de desarrollo!!

Quizás estamos perdiendo la oportunidad de que nuestra sociedad llegue al máximo de sí centrándonos solo en desarrollar unas áreas.

 

Sí, la situación en las escuelas hoy en día no es sencilla. Lo sabemos.

El volumen de alumnos en algunas aulas es muy alto, no hay o no se están empleando suficientes recursos económicos, falta profesorado preparado en áreas más específicas, la contratación de profesores/as es limitada… todo esto hace que sea difícil poder educar de forma específica. Pero… ¿y todo lo que nos ganaríamos? ¿todo lo que avanzaríamos? ¿cómo de útil sería eso para nuestro desarrollo personal?

Pero cuando hablamos de diversidad no nos referimos solo a la diversidad en cuanto a capacidades, estamos hablando de TODO TIPO DE DIVERSIDAD.

 

TODOS SOMOS DIFERENTES.

 

Estamos hablando de educar en una diversidad que permita lo diferente, sea una situación de discapacidad, distinto color de piel, distintos credos, distintas orientaciones sexuales, distintas habilidades y capacidades y así podríamos seguir.

Se trata de conseguir que TODOS encuentren su lugar y se sientan a gusto en él. Que lleguen al lugar donde quieren llegar, no ponerles límites, no quitarles oportunidades y esperanzas.

 

La diversidad nos nutre y aporta. Nos muestra diferentes culturas, razas, idiomas, capacidades, opiniones, ideales y formas de sentir, entender y desarrollarse. Podemos adquirir nuevos conocimientos, experiencias, valores y pensamientos, nos hace más tolerantes, nos abre la mente.

 

Piensa en la gente que has conocido a lo largo de tu vida, tus compañeros de clase, probablemente todos habréis llegado a puntos distintos en vuestras vidas, no sois iguales. Entonces, ¿por qué educamos de la misma forma?

 

Abramos las puertas a la diversidad, a intentar hacer de nuestra sociedad y de nuestras aulas espacios inclusivos, que cada uno de nuestros alumnos sienta que es aceptado, que forma parte del grupo, que pertenece al aula.

Identificar y pensar a través de las nociones de diferencia y cómo afectan el aula permite que abracemos un poco más esa inclusividad. 

Y obviamente la educación no se limita a un solo ámbito. Ni solo compete a los padres ni solo compete a las escuelas. La educación incluye todos los contextos en los que el niño/a participa y toma contacto.

 

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cómo boicotear tu propio aprobado en las oposiciones.

 

No sé si empezar a opositar.

 

Me lo estoy planteando pero tengo dudas porque claro, me han dicho que es muy complicado sacar plaza, que solo unos pocos sacan plaza y es mucha dedicación y no sé.

 

Hay tan pocas que…seguramente no seré yo quien saque esa plaza y claro… ¿para qué voy a sacrificar tanto tiempo? Habrá gente muy preparada, con más experiencia, y más apta para conseguirlo.

 

No sé qué hacer

 

¿Te suena? ¿Estás planteándote si opositar o no? ¿O estás en ello y estos son tus pensamientos?

 

Te lo vamos a decir sin tapujos: Si ya vas con esa idea preconcebida, apaga y vámonos.

No merece la pena ni que lo intentes si lo vas a hacer creyendo que será inútil y en vano.

 

¿Por qué te decimos esto?

 

Porque entonces va a acabar pasando: vas a invertir muchos años y no vas a conseguir tu plaza.

Y no porque no seas capaz o porque tú no te la merezcas o porque estés menos preparada que los demás, para nada. Sencillamente va a ser una profecía autocumplida (también se conoce como efecto pigmalión).

 

¿Has escuchado hablar de ellas?

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente lleva a su propio cumplimiento. Es decir que tu partes de una creencia y te comportas de tal forma que, se acaba cumpliendo.  Si crees que vas a fracasar en algo, es muy posible que tu conducta se vaya modificando para que esto sea lo que termine pasando ya que esta creencia condiciona tus respuestas y la forma en que concibes la realidad.

 

Una creencia es una premisa o una afirmación que influye sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta, sin que realmente esa afirmación sea verídica o existan pruebas que la sustenten. Creer algo no significa que ese algo sea real.

Si crees que no vas a ser capaz de sacar tu plaza, quizás vas a estudiar con menos ganas y motivación, vas a echarle menos horas o en el momento de las pruebas en lugar de darlo todo, vas a hacerlas a medio gas. ¿Y cuál será el resultado? No tener tu plaza.

¿Y qué te vas a decir a ti misma? Ya lo sabía yo, yo no valgo para esto. Mejor lo dejo.

Para más inri, como los hechos han corroborado tu creencia, esta aún se va a arraigar más. Es un pez que se muerde la cola.

 

Nuestras creencias, antes que la propia realidad, muchas veces dictaminan lo que nos ocurre en la vida y cómo nos sentimos.

 

Lo que te pasa es consecuencia directa de lo que estás pensando. Cuando vas a hacer algo y piensas que el resultado que vas a obtener va a ser malo, tú misma estás provocando que ese sea el resultado.

 

Si el foco de tu atención y pensamientos es que no vas a ser capaz, aumentas la probabilidad de no serlo.

 

Si vas a una entrevista de trabajo creyendo que no estás suficientemente cualificada para ello (aunque cumplas con todos los requisitos), que no vales y que no te cogerán, te vas a mostrar más nerviosa e insegura y posiblemente no te cojan.

 

 

Ir por la vida cargando una mochila llena de miedos y creencias negativas, te dirige al desastre. Lo que piensas de ti, de tus capacidades, de tus probabilidades, de los demás, de la vida en general… Te hace actuar de una forma determinada. Y en función de cómo actúas, tus resultados son unos u otros. No hay más.

 

Y no es una cuestión de magia o milagro, es el poder que tienen las creencias, las expectativas y los pensamientos respecto a las circunstancias y los resultados.

Tú eres tu mayor enemiga y tú te estás poniendo los límites.

 

Las personas que aprueban las oposiciones y sacan plaza no son más capaces, tienen más inteligencia o superpoderes. Son personas que creen en ello; confían en sus posibilidades y lo dan absolutamente todo para llegar a su meta.

También te podemos ofrecer resúmenes del temario de oposiciones de pedagogía terapéutica, primaria, infantil, etc. ¡Seguro que te ayudan!

 

Y tú puedes ser una de ellas.

Cuanto más convencida estás de que puedes hacer algo, mayor es la probabilidad de que lo logres.

Deja de boicotearte continuamente con tus pensamientos y no tendrás límites.

¿Te imaginas? Serías capaz de hacer cualquier cosa que te propusieras.

 

Y aprobar las oposiciones y conseguir tu plaza

 

 

FormArte, el arte de formar

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Experiencias cristalizantes y paralizantes

Esta nueva publicación en el blog también  está en: https://www.academiaformarte.com/blog-11

Ya David Feldman en 1980 utilizó el término de experiencias cristalizantes, para definir lo más señalado en el desarrollo de talentos, habilidades o capacidades de un individuo, estas experiencias suelen producirse durante la infancia y se dan en una o varias inteligencias, el mismo autor nos lo ejemplifica con Einstein y como a partir de ver una brújula magnética a los 4 años le motivó para querer averiguar todo ese proceso a sus ojos mágico, activando así su genialidad.

Experiencia Paralizante

Me reitero cuando digo como en otros post, que ya está todo inventado,¿y os preguntaréis porqué hablo de esto? si es que no la hay más tonta que yo…, tuve una preparadora como compañera aquí en la academia Formarte, a la que la escuché por primera vez el término “experiencias cristalizantessss” y lo mejor de todo es que lo acuñaba como propio, como innovador y fántástico, pero… ¿queréis que os cuente un secreto? lo mejor de esto es que yo me lo creí, hasta ella se lo llegaría a creer, pero si buscamos la lectura positiva,eso es lo que tienen que hacer nuestros alumnos/opositores/compañeros en esta academia de oposiciones magisterio o en cualquier otra, hacer suya la terminología, tener la capacidad de adaptarla en sus programaciones y temas, tener esa capacidad de hacer de un hilo conductor la magia, que en ocasiones pienso, que solo está en la literatura contemporánea de la que nos nutrimos, tocando temas como la muerte, la diversidad, el acoso escolar(“Vacío”, “Te quiero casi siempre”, “Malena la Ballena”,Orejas de Mariposa”) y tantos más, con ilustraciones que también nos harán volar, crear nuestras propias historias.

Escaleras del aula

Thomas Amstrong tiempo después acuñó las “experiencias paralizantes” para hablar de las situaciones que desactivan, que inhiben o “cierran la puerta” al desarrollo del potencial de las inteligencias, las emociones negativas y de nuevo en la infancia, como el miedo, la vergüenza, la ansiedad y si miramos la sociedad en la que vivimos está repleta de factores ansiógenos, que harán que impidamos el normal desarrollo de una o varias inteligencias.

Cuando pasa el tiempo, nuestros alumnos/amigos, que optan por esa plaza en dichas oposiciones de magisterio, para ser funcionarios de carrera nos dicen, que no solo se han preparado para las opos, que les ha servido su paso por nuestro centro de formación para la vida, el ejemplo claro está en nuestra entrada a las aulas, al mundo del color, a la magia a través de la Lupa, a las historias para desaprender.

Entrada a las aulas, academia formarte en asturias

Quién no ha visto u oído, como unos padres riñen a su hijo por tocar un instrumento musical, mal sí, cansino puede que también, pero ojo como lo hacemos y nosotros como educadores e incluso los propios compañeros del niño cuando se han burlado y este se siente humillado por ese dibujo, creación artística sí.. feo también, pero volvemos a los modos, a los acercamientos hacia ese menor.¿QUIÉN no conoce, a esa mamá que apunta a su hijo/a a ballet? aunque camine como un patito y sobre todo.. sobre todo.. no le guste a la criatura y haga sentir rídiculo y pavor al TUTuuuu.Pero es que fulanita los lleva o es que yo toda la vida quise bailar, jugar al fútbol o tocar la guitarra da igual.

Academia FormArte, el Arte de Formar opositores.

 

OPOSITOR SALTA…NO TE CONFORMES

¡Sufro el síndrome de la rana hervida!

Si metemos una rana en un cazo de agua hirviendo, esta saltará para escapar; pero si llenamos un cazo de agua fría, metemos una rana en el agua y ponemos el cazo a fuego lento, nuestra amiga la rana poco a poco irá ajustando su temperatura corporal a la del agua.

Cuando el agua esté a punto de hervir, la rana no podrá aumentar más su temperatura e intentará salir, pero como ha gastado todas sus energías adaptándose al agua, ya no le quedarán fuerzas suficientes y perecerá hervida.

Lo que hoy es un experimento científico, que demuestra que si se calienta el agua a 1,2 grados cada hora una rana permanece dentro del agua y muere, nació a partir de una fábula de Olivier Clerc que hacia referencia a lo peligroso que resulta el conformismo y la sobre-adaptación.

Yo actúo bajo el síndrome de la rana hervida cuando me adaptconsciente o inconscientemente apersonas situaciones o relaciones que me son perjudiciales de algún modo, ya sea porque me dañan o porque no me permiten avanzar o evolucionar.

El arte de adaptarse a lo dañino

Seguro que en tu entorno mas cercano conoces a alguien que nunca se queja, que se adapta, al que todo le parece bien, el típico buenazo….pues esa persona más que buenazo es una pobre “rana hervida”.

Estas conductas hiper-adaptativas, mansas y sumisas que suelen ser vistas como una virtud, suelen ser el resultado de, entre otros, una baja autoestima.

Existe una linea muy fina entre lo que supone el síndrome de la rana hervida, que lleva asociado una baja autoestima, con actitudes vitales que podríamos considerar sanas, como son la empatía y la paz interior.

Muchas personas confunden el amor hacia otra persona con relaciones dependientes, interesadas o abusivas en las que la manipulación es un medio para conseguir las cosas. En casos así lo que está ocurriendo realmente son situaciones de dependencia, desigualdad o abuso, ya sea emocional, psicológico, físico o económico; la persona ha dejado de respetarse, de escucharse, de no hacer caso de sus propias necesidades, porque no se sienten capaces de enfrentarse a la realidad de una situación que les da miedo o les resulta dolorosaPusimos de ejemplo el amor, pero este tipo de conducta también aparece en ámbitos familiares, laborales o sociales.

¿Qué nos lleva a no saltar a tiempo del cazo?

Algunas de las causas por las que no reaccionamos ante lo que nos daña puede ser:

  • Restarle importancia a cosas que la tienen, engañándose con pensamientos del tipo: “no vale la pena” o “no sirven para nada”.

  • Creer que “esto es lo que toca”, que no existe ni otra salida ni otra opción

  • No querer ver, por culpa de las expectativas que hemos creado sobre algo o sobre alguien.

  • Lo nocivo de pensar que “más vale lo malo conocido…”

  • La esperanza deque la situación mejorará o incluso llegará a cambiar con el tiempo.

  • La falta de contacto con nuestras necesidades reales, con lo que nos gusta, con lo que necesitamos, con lo que queremos que nos ocurra en la vida.

    Al igual que el agua se va calentando poco a poco, lo suficiente como para que la rana pueda ir adaptándose, por lo general las situaciones se transforman de manera muy lenta y paulatina y es complicado detectar el momento en el que empiezan a cambiar.

 

¿Qué actitudes pueden evitar el síndrome de la Rana Hervida?

Como el miedo, la incertidumbre, la comodidad, la inseguridad, la falta de Asertividad o una baja autoestima son alguna de las emociones que nos hacen permanecer dentro de la olla:

  • Escuchate, escucha tu entorno y SIENTE, actitudes de alerta nos harán darnos cuenta de que e“el agua se está calentando”.

  • No siempre es adecuado adaptarse; has de aprender a distinguir cuando lo haces por miedo o por comodidad.

  • No te creas falsas expectativas y asume cuanto antes que no se puede cambiar a las personas y que si actúan dañándote es porque no saben hacerlo de otra forma.

  • No aguantes situaciones por el qué dirán, por comodidad o con la esperanza de que cambien: no lo harán.

  • Marca tus límites en lo personal, laboral, etc… y mantente fiel a ellos y defiéndelos a “capa y espada”

  • Acepta la realidad tal y como es y se consciente de como te afecta.

  • ¡Atrevete a saltar del cazo!, ya sea por tus propios medios o aunque para hacerlo necesites ayuda terapéutica de profesionales como los que integran nuestro equipo en Gestión Emocional

¿Qué hacer?

Si consentimos permanecer en algo o con alguien que nos daña, quiere decir que estamos escondiéndonos a nosotros mismos nuestras emociones y nos estamos autoengañando. ¿Auto-engañando?, Si, autoengañando, porque nos estamos obligando a creer que no es para tanto, que no nos perjudica, que no nos daña, que no nos duele.

Aunque no sea posible cambiar las circunstancias porque a veces no dependen de nosotros, siempre podemos comprometernos en la parte que sí debemos asumir: en la elección de cómo enfrentarnos a ellas, tomar conciencia de cómo nos influyen y adoptar las medidas necesarias para vivirlas de la forma más sana y consciente posible.

… y recuerda, la “olla” no es solo cosa de complacientes o sumisos. En realidad, es tan perjudicial ser intransigente, estricto oinflexible como ser sumiso, extremadamente complaciente o adaptativo. Cualquier actitud, llevada a su extremo, nos perjudica.

Saltar de la olla es un acto no solo de valentía, sino más bien de respeto, valoración y amor hacia nosotros mismos.

TE AYUDAMOS CON EL SALTO.

MASTERCLASS GRATIS

STORYTELLING

17123
17125
17129
17132
17131

Diferénciate de la competencia y haz más ventas para tu negocio, aunque no te guste vender