Y tú, ¿apuestas por una educación inclusiva?

En tu día a día está presente la diversidad.


La realidad de las aulas de primaria de hoy en día, donde los alumnos cuentan con distintos antecedentes, necesidades, habilidades y contextos, piden a gritos apostar por una educación inclusiva. Una educación que se rija por principios de aceptación, integración y participación.

 

Y a pesar que sea una realidad en la mayoría de nuestras aulas, las herramientas para ofrecer una educación completamente inclusiva siguen sin ser todo lo poderosas que deberían ser.

 

Se requiere cada vez más que los maestros diseñen planes de educación individualizados que se ajusten a las necesidades de aprendizaje de todos los estudiantes, y para proporcionar apoyo conductual, social y emocional que ayudan a estos alumnos a participar en todos los aspectos de la vida escolar.

 

Tenemos que partir de la base que no hay infantes idénticos entre sí. Todos/as son distintos y, por lo tanto, necesitamos mecanismos para hacer posible la igualdad de oportunidades, para que cada uno/a de ellos/as puede encontrar su lugar y que este responda, dentro de las posibilidades, a sus intereses y capacidades. 

Seguimos educando a partir de unos valores generales, en masa, sin tener en cuenta la individualidad. Y precisamente esta individualidad es de lo más enriquecedora. No podemos pretender que todos los niños dentro de una misma clase sean iguales, ¿no nos damos cuenta que les estamos cortando las alas? ¿que los estamos limitando a encajar dentro de unos moldes que quizás no se ajustan a sus habilidades?

si en tu clase hay treinta alumnos/as, estás delante de treinta formas de pensar diferentes, treinta visiones del mundo distintas. Y es necesario preparar a los niños/as para vivir con esa diferencia, para no asustarse o poner una cruz porque el otro es diferente.

 

Vamos a ejemplificarlo un poco en uno de los contextos más sencillos.

Seguro que conoces la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Para Gardner la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupa distintas capacidades específicas, sino que la inteligencia es como una red de conjuntos autónomos relacionados entre sí.

Por el momento se han propuesto ocho tipos distintos de inteligencia:

  • Lingüística-verbal
  • Musical
  • Lógica-matemática
  • Espacial
  • Corporal-cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista

 

Gardner afirma que todas las personas son dueñas de cada una de estas ocho clases, pero cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las ocho más importantes o valiosas que las demás.

 

La educación que se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos enfocados a evaluar la inteligencia lingüística-verbal y lógico-matemática. Y no es que no sean importantes o útiles, es que es insuficiente para educar a los alumnos en la plenitud de su potencial y habilidad.

¡¡Hay cantidad de áreas de desarrollo!!

Quizás estamos perdiendo la oportunidad de que nuestra sociedad llegue al máximo de sí centrándonos solo en desarrollar unas áreas.

 

Sí, la situación en las escuelas hoy en día no es sencilla. Lo sabemos.

El volumen de alumnos en algunas aulas es muy alto, no hay o no se están empleando suficientes recursos económicos, falta profesorado preparado en áreas más específicas, la contratación de profesores/as es limitada… todo esto hace que sea difícil poder educar de forma específica. Pero… ¿y todo lo que nos ganaríamos? ¿todo lo que avanzaríamos? ¿cómo de útil sería eso para nuestro desarrollo personal?

Pero cuando hablamos de diversidad no nos referimos solo a la diversidad en cuanto a capacidades, estamos hablando de TODO TIPO DE DIVERSIDAD.

 

TODOS SOMOS DIFERENTES.

 

Estamos hablando de educar en una diversidad que permita lo diferente, sea una situación de discapacidad, distinto color de piel, distintos credos, distintas orientaciones sexuales, distintas habilidades y capacidades y así podríamos seguir.

Se trata de conseguir que TODOS encuentren su lugar y se sientan a gusto en él. Que lleguen al lugar donde quieren llegar, no ponerles límites, no quitarles oportunidades y esperanzas.

 

La diversidad nos nutre y aporta. Nos muestra diferentes culturas, razas, idiomas, capacidades, opiniones, ideales y formas de sentir, entender y desarrollarse. Podemos adquirir nuevos conocimientos, experiencias, valores y pensamientos, nos hace más tolerantes, nos abre la mente.

 

Piensa en la gente que has conocido a lo largo de tu vida, tus compañeros de clase, probablemente todos habréis llegado a puntos distintos en vuestras vidas, no sois iguales. Entonces, ¿por qué educamos de la misma forma?

 

Abramos las puertas a la diversidad, a intentar hacer de nuestra sociedad y de nuestras aulas espacios inclusivos, que cada uno de nuestros alumnos sienta que es aceptado, que forma parte del grupo, que pertenece al aula.

Identificar y pensar a través de las nociones de diferencia y cómo afectan el aula permite que abracemos un poco más esa inclusividad. 

Y obviamente la educación no se limita a un solo ámbito. Ni solo compete a los padres ni solo compete a las escuelas. La educación incluye todos los contextos en los que el niño/a participa y toma contacto.

 

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cómo boicotear tu propio aprobado en las oposiciones.

 

No sé si empezar a opositar.

 

Me lo estoy planteando pero tengo dudas porque claro, me han dicho que es muy complicado sacar plaza, que solo unos pocos sacan plaza y es mucha dedicación y no sé.

 

Hay tan pocas que…seguramente no seré yo quien saque esa plaza y claro… ¿para qué voy a sacrificar tanto tiempo? Habrá gente muy preparada, con más experiencia, y más apta para conseguirlo.

 

No sé qué hacer

 

¿Te suena? ¿Estás planteándote si opositar o no? ¿O estás en ello y estos son tus pensamientos?

 

Te lo vamos a decir sin tapujos: Si ya vas con esa idea preconcebida, apaga y vámonos.

No merece la pena ni que lo intentes si lo vas a hacer creyendo que será inútil y en vano.

 

¿Por qué te decimos esto?

 

Porque entonces va a acabar pasando: vas a invertir muchos años y no vas a conseguir tu plaza.

Y no porque no seas capaz o porque tú no te la merezcas o porque estés menos preparada que los demás, para nada. Sencillamente va a ser una profecía autocumplida (también se conoce como efecto pigmalión).

 

¿Has escuchado hablar de ellas?

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente lleva a su propio cumplimiento. Es decir que tu partes de una creencia y te comportas de tal forma que, se acaba cumpliendo.  Si crees que vas a fracasar en algo, es muy posible que tu conducta se vaya modificando para que esto sea lo que termine pasando ya que esta creencia condiciona tus respuestas y la forma en que concibes la realidad.

 

Una creencia es una premisa o una afirmación que influye sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta, sin que realmente esa afirmación sea verídica o existan pruebas que la sustenten. Creer algo no significa que ese algo sea real.

Si crees que no vas a ser capaz de sacar tu plaza, quizás vas a estudiar con menos ganas y motivación, vas a echarle menos horas o en el momento de las pruebas en lugar de darlo todo, vas a hacerlas a medio gas. ¿Y cuál será el resultado? No tener tu plaza.

¿Y qué te vas a decir a ti misma? Ya lo sabía yo, yo no valgo para esto. Mejor lo dejo.

Para más inri, como los hechos han corroborado tu creencia, esta aún se va a arraigar más. Es un pez que se muerde la cola.

 

Nuestras creencias, antes que la propia realidad, muchas veces dictaminan lo que nos ocurre en la vida y cómo nos sentimos.

 

Lo que te pasa es consecuencia directa de lo que estás pensando. Cuando vas a hacer algo y piensas que el resultado que vas a obtener va a ser malo, tú misma estás provocando que ese sea el resultado.

 

Si el foco de tu atención y pensamientos es que no vas a ser capaz, aumentas la probabilidad de no serlo.

 

Si vas a una entrevista de trabajo creyendo que no estás suficientemente cualificada para ello (aunque cumplas con todos los requisitos), que no vales y que no te cogerán, te vas a mostrar más nerviosa e insegura y posiblemente no te cojan.

 

 

Ir por la vida cargando una mochila llena de miedos y creencias negativas, te dirige al desastre. Lo que piensas de ti, de tus capacidades, de tus probabilidades, de los demás, de la vida en general… Te hace actuar de una forma determinada. Y en función de cómo actúas, tus resultados son unos u otros. No hay más.

 

Y no es una cuestión de magia o milagro, es el poder que tienen las creencias, las expectativas y los pensamientos respecto a las circunstancias y los resultados.

Tú eres tu mayor enemiga y tú te estás poniendo los límites.

 

Las personas que aprueban las oposiciones y sacan plaza no son más capaces, tienen más inteligencia o superpoderes. Son personas que creen en ello; confían en sus posibilidades y lo dan absolutamente todo para llegar a su meta.

También te podemos ofrecer resúmenes del temario de oposiciones de pedagogía terapéutica, primaria, infantil, etc. ¡Seguro que te ayudan!

 

Y tú puedes ser una de ellas.

Cuanto más convencida estás de que puedes hacer algo, mayor es la probabilidad de que lo logres.

Deja de boicotearte continuamente con tus pensamientos y no tendrás límites.

¿Te imaginas? Serías capaz de hacer cualquier cosa que te propusieras.

 

Y aprobar las oposiciones y conseguir tu plaza

 

 

FormArte, el arte de formar

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Experiencias cristalizantes y paralizantes

Esta nueva publicación en el blog también  está en: https://www.academiaformarte.com/blog-11

Ya David Feldman en 1980 utilizó el término de experiencias cristalizantes, para definir lo más señalado en el desarrollo de talentos, habilidades o capacidades de un individuo, estas experiencias suelen producirse durante la infancia y se dan en una o varias inteligencias, el mismo autor nos lo ejemplifica con Einstein y como a partir de ver una brújula magnética a los 4 años le motivó para querer averiguar todo ese proceso a sus ojos mágico, activando así su genialidad.

Experiencia Paralizante

Me reitero cuando digo como en otros post, que ya está todo inventado,¿y os preguntaréis porqué hablo de esto? si es que no la hay más tonta que yo…, tuve una preparadora como compañera aquí en la academia Formarte, a la que la escuché por primera vez el término “experiencias cristalizantessss” y lo mejor de todo es que lo acuñaba como propio, como innovador y fántástico, pero… ¿queréis que os cuente un secreto? lo mejor de esto es que yo me lo creí, hasta ella se lo llegaría a creer, pero si buscamos la lectura positiva,eso es lo que tienen que hacer nuestros alumnos/opositores/compañeros en esta academia de oposiciones magisterio o en cualquier otra, hacer suya la terminología, tener la capacidad de adaptarla en sus programaciones y temas, tener esa capacidad de hacer de un hilo conductor la magia, que en ocasiones pienso, que solo está en la literatura contemporánea de la que nos nutrimos, tocando temas como la muerte, la diversidad, el acoso escolar(“Vacío”, “Te quiero casi siempre”, “Malena la Ballena”,Orejas de Mariposa”) y tantos más, con ilustraciones que también nos harán volar, crear nuestras propias historias.

Escaleras del aula

Thomas Amstrong tiempo después acuñó las “experiencias paralizantes” para hablar de las situaciones que desactivan, que inhiben o “cierran la puerta” al desarrollo del potencial de las inteligencias, las emociones negativas y de nuevo en la infancia, como el miedo, la vergüenza, la ansiedad y si miramos la sociedad en la que vivimos está repleta de factores ansiógenos, que harán que impidamos el normal desarrollo de una o varias inteligencias.

Cuando pasa el tiempo, nuestros alumnos/amigos, que optan por esa plaza en dichas oposiciones de magisterio, para ser funcionarios de carrera nos dicen, que no solo se han preparado para las opos, que les ha servido su paso por nuestro centro de formación para la vida, el ejemplo claro está en nuestra entrada a las aulas, al mundo del color, a la magia a través de la Lupa, a las historias para desaprender.

Entrada a las aulas, academia formarte en asturias

Quién no ha visto u oído, como unos padres riñen a su hijo por tocar un instrumento musical, mal sí, cansino puede que también, pero ojo como lo hacemos y nosotros como educadores e incluso los propios compañeros del niño cuando se han burlado y este se siente humillado por ese dibujo, creación artística sí.. feo también, pero volvemos a los modos, a los acercamientos hacia ese menor.¿QUIÉN no conoce, a esa mamá que apunta a su hijo/a a ballet? aunque camine como un patito y sobre todo.. sobre todo.. no le guste a la criatura y haga sentir rídiculo y pavor al TUTuuuu.Pero es que fulanita los lleva o es que yo toda la vida quise bailar, jugar al fútbol o tocar la guitarra da igual.

Academia FormArte, el Arte de Formar opositores.

 

OPOSITOR SALTA…NO TE CONFORMES

¡Sufro el síndrome de la rana hervida!

Si metemos una rana en un cazo de agua hirviendo, esta saltará para escapar; pero si llenamos un cazo de agua fría, metemos una rana en el agua y ponemos el cazo a fuego lento, nuestra amiga la rana poco a poco irá ajustando su temperatura corporal a la del agua.

Cuando el agua esté a punto de hervir, la rana no podrá aumentar más su temperatura e intentará salir, pero como ha gastado todas sus energías adaptándose al agua, ya no le quedarán fuerzas suficientes y perecerá hervida.

Lo que hoy es un experimento científico, que demuestra que si se calienta el agua a 1,2 grados cada hora una rana permanece dentro del agua y muere, nació a partir de una fábula de Olivier Clerc que hacia referencia a lo peligroso que resulta el conformismo y la sobre-adaptación.

Yo actúo bajo el síndrome de la rana hervida cuando me adaptconsciente o inconscientemente apersonas situaciones o relaciones que me son perjudiciales de algún modo, ya sea porque me dañan o porque no me permiten avanzar o evolucionar.

El arte de adaptarse a lo dañino

Seguro que en tu entorno mas cercano conoces a alguien que nunca se queja, que se adapta, al que todo le parece bien, el típico buenazo….pues esa persona más que buenazo es una pobre “rana hervida”.

Estas conductas hiper-adaptativas, mansas y sumisas que suelen ser vistas como una virtud, suelen ser el resultado de, entre otros, una baja autoestima.

Existe una linea muy fina entre lo que supone el síndrome de la rana hervida, que lleva asociado una baja autoestima, con actitudes vitales que podríamos considerar sanas, como son la empatía y la paz interior.

Muchas personas confunden el amor hacia otra persona con relaciones dependientes, interesadas o abusivas en las que la manipulación es un medio para conseguir las cosas. En casos así lo que está ocurriendo realmente son situaciones de dependencia, desigualdad o abuso, ya sea emocional, psicológico, físico o económico; la persona ha dejado de respetarse, de escucharse, de no hacer caso de sus propias necesidades, porque no se sienten capaces de enfrentarse a la realidad de una situación que les da miedo o les resulta dolorosaPusimos de ejemplo el amor, pero este tipo de conducta también aparece en ámbitos familiares, laborales o sociales.

¿Qué nos lleva a no saltar a tiempo del cazo?

Algunas de las causas por las que no reaccionamos ante lo que nos daña puede ser:

  • Restarle importancia a cosas que la tienen, engañándose con pensamientos del tipo: “no vale la pena” o “no sirven para nada”.

  • Creer que “esto es lo que toca”, que no existe ni otra salida ni otra opción

  • No querer ver, por culpa de las expectativas que hemos creado sobre algo o sobre alguien.

  • Lo nocivo de pensar que “más vale lo malo conocido…”

  • La esperanza deque la situación mejorará o incluso llegará a cambiar con el tiempo.

  • La falta de contacto con nuestras necesidades reales, con lo que nos gusta, con lo que necesitamos, con lo que queremos que nos ocurra en la vida.

    Al igual que el agua se va calentando poco a poco, lo suficiente como para que la rana pueda ir adaptándose, por lo general las situaciones se transforman de manera muy lenta y paulatina y es complicado detectar el momento en el que empiezan a cambiar.

 

¿Qué actitudes pueden evitar el síndrome de la Rana Hervida?

Como el miedo, la incertidumbre, la comodidad, la inseguridad, la falta de Asertividad o una baja autoestima son alguna de las emociones que nos hacen permanecer dentro de la olla:

  • Escuchate, escucha tu entorno y SIENTE, actitudes de alerta nos harán darnos cuenta de que e“el agua se está calentando”.

  • No siempre es adecuado adaptarse; has de aprender a distinguir cuando lo haces por miedo o por comodidad.

  • No te creas falsas expectativas y asume cuanto antes que no se puede cambiar a las personas y que si actúan dañándote es porque no saben hacerlo de otra forma.

  • No aguantes situaciones por el qué dirán, por comodidad o con la esperanza de que cambien: no lo harán.

  • Marca tus límites en lo personal, laboral, etc… y mantente fiel a ellos y defiéndelos a “capa y espada”

  • Acepta la realidad tal y como es y se consciente de como te afecta.

  • ¡Atrevete a saltar del cazo!, ya sea por tus propios medios o aunque para hacerlo necesites ayuda terapéutica de profesionales como los que integran nuestro equipo en Gestión Emocional

¿Qué hacer?

Si consentimos permanecer en algo o con alguien que nos daña, quiere decir que estamos escondiéndonos a nosotros mismos nuestras emociones y nos estamos autoengañando. ¿Auto-engañando?, Si, autoengañando, porque nos estamos obligando a creer que no es para tanto, que no nos perjudica, que no nos daña, que no nos duele.

Aunque no sea posible cambiar las circunstancias porque a veces no dependen de nosotros, siempre podemos comprometernos en la parte que sí debemos asumir: en la elección de cómo enfrentarnos a ellas, tomar conciencia de cómo nos influyen y adoptar las medidas necesarias para vivirlas de la forma más sana y consciente posible.

… y recuerda, la “olla” no es solo cosa de complacientes o sumisos. En realidad, es tan perjudicial ser intransigente, estricto oinflexible como ser sumiso, extremadamente complaciente o adaptativo. Cualquier actitud, llevada a su extremo, nos perjudica.

Saltar de la olla es un acto no solo de valentía, sino más bien de respeto, valoración y amor hacia nosotros mismos.

TE AYUDAMOS CON EL SALTO.

¿Y TU QUÉ CREES?

Pediatra cuelga cartel en su consulta, ahora se vuelve viral y revoluciona a todas las madres.

 

 

 

El texto se llama “Lo mejor es…” dice así…

Lo mejor es…

Lo mejor no es el pecho.

Lo mejor tampoco es el biberón.

Lo mejor no es que lo cojas.

Lo mejor tampoco es que lo dejes de coger.

Lo mejor no es que lo tumbes así.

Lo mejor tampoco es que lo tumbes del otro modo.

Lo mejor no es que lo tapes de una forma.

Lo mejor tampoco es que lo tapes de la otra forma.

Lo mejor no es que lo abrigues con esto.

Lo mejor tampoco es que lo abrigues con aquello.

Lo mejor no es que le des purés.

Lo mejor tampoco es que le des trozos.

Lo mejor no es lo que te dice tu madre.

Lo mejor tampoco es lo que te dice tu amiga.

Lo mejor no es que esté con una niñera.

Lo mejor tampoco es que vaya a la guardería o esté con abuelos.

Lo mejor no es que siga ese tipo de crianza.

Lo mejor tampoco es que siga ese otro estilo de crianza.

¿Sabes lo que realmente es lo mejor?

LO MEJOR ERES TÚ.

Lo mejor es lo que a ti te hace sentir mejor.

Lo mejor es lo que tu instinto te dice que es mejor.

Lo mejor es lo que a ti te ayuda a estar bien también.

Lo mejor es lo que te permite a ti ser feliz con tu familia.

Porque si tú estás bien, ellos reciben lo mejor. Porque lo mejor eres tú.

Porque si tú te sientes segura, ellos también se sienten seguros.

Porque si tú crees que lo estás haciendo bien, tu tranquilidad y felicidad les llega a ellos.

 

PORQUE LO MEJOR ERES TÚ.

 

   

 

 

Educación y grupos de WhastApp…

Como ha cambiado la educación, como ha cambiado nuestra visión de los derechos y deberes de nuestros hijos.

Vamos a retroceder20, 25 años atrás, piensa en tu etapa de la EGB, para los más jóvenes en  la LOGSE. ¿Tenías deberes? ¿Qué pasaba si no los hacías?  ¿Qué pasaba si te olvidabas del cuaderno? ¿Qué pasaba cuando estabas malo, como los conseguías..?

 

Yo niña de la EGB te cuento.. Deberes teníamos, por supuesto que sí, unos pocos ejercicios todos los días ..y el tema del estudio…hacia lo que podía. A mi pocas veces se me olvido el cuaderno en el colegio, pero si así era, lo apuntaba en otro cuaderno y listo…que se me había olvidado apuntar que había que hacer mates, en el cambio de hora como loca lo hacía o lo copiaba de la compi y me salvaba. Si me ponía mala y no fui al cole, pues como no había teléfono en mi casa, mi hermana o una amiguita me los pasaba  o simplemente le decía a la profe no vine y al día siguiente los hacia

Volvemos a la triste realidad… ¿Si tu hijo no trae los deberes? No apunto los deberes en la agenda? ¿Si no trae el libro?….TRANQUILA….para eso están los GRUPOS DE WHASTAPP.

Los grupos de whastapp  vuelven… o bueno no se han ido dependiendo, algunos usuarios.. Porque no hay nada mejor que recibir unos mensajes a las 6 de la mañana para decirte que el niño se despertó con nervios porque no hay cole, hay excursión…y sinceramente tu hijo me cae muy bien, es un amor…pero tú lo estas dejando de hacer…porque yo no te estoy contando que  hace dos horas me acosté después de que mi pequeño llorará durante 1hora.

Todavía me acuerdo cuando el año pasado, Marina no fue el cole una semana porque se fue de vacaciones, y su madre todos los días nos mandó una foto para que viéramos los feliz que era su hija… de verdad…ese tipo de cosas cansan, son fotos innecesarias e irresponsables, porque  el mundo video chorra  que  no hace ni pizquita de gracia…ahí no voy a entrar.

Y al final tanto grupo, tanto grupo para deberes y al final es para lo que menos se usa…y que daño hacen estos grupos…¿ y por qué? Muy sencillo…nuestros hijos se acostumbran a que hay un grupo en el que están los deberes, las tarea, los exámenes y si algo se me olvida…pues mi madre se entera…que no preste atención y no sé qué hay examen…mi madre se entera …que me deje el libro de science, no pasa nada…por whastapp me lo pasan ¿ y de verdad esto es bueno?…ummm permitidme que lo dude, yo acabé la EGB hace ya 20años y al cole voy, siii, pero como maestra…no como alumna, y ves a las madres agobiadas, porque no han escrito nada en el grupo y tu hijo tiene anotado 3 ejercicios…y piensas… ¿será que no los acabó en clase? ¿Será un castigo? y no te atreves a decir nadaaaaaa

 

Pero por encima de todo, lo que peor llevo es que se propaguen rumores sin fundamento sobre los docentes, niños…padres…y por ahí por ahí sí que ya no paso. Quien quiera cotilleos, que compre la revista Hola¡¡¡, Que me dices¡¡ y demás … Los grupos de WhatsApp de padres y madres del colegio son la evolución de los corrillos que antes se daban en la puerta de la escuela.

Porque como madre, yo soy de las que no me gusta dar ruedas de prensa de lo que pasa en mi vida, soy celosa de mi intimidad y yo decido lo que quiero contar, cuando y como…que vengan a decirme que si dijeron, dimes y diretes….andaaaa…ya veré yo lo que hago. Me preocupa quizás más, el último informe de El Defensor del Profesor del sindicato independiente ANPE, donde se refleja el aumento del ciberacoso a través de las redes sociales a los profes.

Yo he visto como criticaban a profes y lo penoso es …si tienes un problema dilo, háblalo, no intentes esparcir mierda para que otro hable por ti.

¡Ojo yo no critico la existencia de los grupos!, pero sí el mal uso de ellos. Los comentarios que se hacen llegan a muchas personas, a veces se insulta a los docentes, se critica la forma de corregir, de dar clase y hasta el volumen de deberes y  luego llega la hora de las reuniones obligatorias con el tutor de los alumnos, pero no asiste casi nadie.

Lo recomendable sería hablar  padres y tutores sobre la necesidad o no de crear un grupo de whastapp, quién será el administrador, cuál será su finalidad y fijar unas normas. Hay que informar a todo el mundo y luego que cada uno decida si quiere participar en él o no. Estos grupos deberían servir  para resolver dudas puntuales en cuanto a temas educativos, y  en muchas ocasiones se utilizan, por ejemplo, para cuestiones personales como organizar cumpleaños, algo que también “genera controversia porque no todos los niños están invitados”.

Venía el otro día en el coche escuchando la radio , y me quede con el nombre Miquel Àngel  Prats (es director de grado de infantil, en una universidad española) y decía “No podemos pedir a los hijos que hagan un buen uso de las redes sociales si no tenemos autoridad moral, ni somos un buen ejemplo para ellos. Más que nativos digitales, muchos son huérfanos digitales porque no tienen a ningún adulto como referencia y modelo a seguir”. Y que razón que tiene, nuestros hijos están en la era de la tecnología, nos ven con ordenadores, portátiles, móvil, redes sociales Facebook, whastapp… y no les estamos enseñando a ser consumidores responsables …solo a consumir y consumir..

Pero no todo es negativo en el campo de los grupos de WhatsApp escolares. Hay padres y madres que los utilizan bien, por ejemplo, a la hora de organizar dónde se pueden realizar los trabajos en equipo o de ofrecerse para llevar a más de un alumno al autobús , organizar tertulias dialógicas , etc. El uso que le quieras dar depende de ti .

Una bonita historia que he leído en un blog. Mi experiencia como opositora…¿Te identificas?

YO SIIIIII…….

Allá por el año 97 (sí, lo sé, soy muy mayor), en septiembre, volvía yo de mi viaje de novios, y me traía bajo el brazo, recién compradito en Madrid, el temario de las oposiciones. No sabía que ese temario me iba a acompañar en tres mudanzas y durante los siguientes once años. Pero si lo hubiera sabido, probablemente no habría cambiado nada.

 

Entonces no sabía lo que iba a ser de mí, lo que la vida me iba a deparar, pero tenía claro que quería ser profe, y me iba a dedicar a ello hasta que lo consiguiera.

 

A mi alrededor surgieron un montón de voces discordantes. No de mi chico, la persona más cercana que tenía entonces, en nuestro apartamento alquilado con cuatro muebles, sino de los amigos, los familiares…

 

Recuerdo, como un puñal que tengo clavado y que nunca he devuelto pero no creáis que no se me pasa por la cabeza, a uno de los amigos de la pandilla decirme:

 

– Pero si ya estás casada, y tu marido tiene un sueldo fijo… ¿qué vas a estudiar tú? Mira, te aseguro que no vas a trabajar nunca.

 

Sí, vale, soy una blanda y sigo hablándole casi veinte años después, y mis hijos juegan con el suyo, pero no me olvido de aquello.

 

Mis tías, todas maestras (sí, todas; en mi familia la vocación es hereditaria) entendían perfectamente mis horas de estudio, mis esfuerzos, que lo mío era un trabajo a jornada completa, estudiando, y que no era cuestión de interrumpirme. Mi madre no tanto. Ella venía a verme a cualquier hora, con cualquier excusa (su niña se había marchado de casa y se encontraba sola) y le daba igual hacerme perder media tarde de estudio.

Me presenté por primera vez en el 98. Aprobé el primer examen y suspendí el segundo, el oral. Gracias a ese aprobado, y con un sistema antiguo de listas de interinos, empecé a trabajar ese mismo año con una vacante completa, y en mi provincia.

 

A partir de ahí, oposiciones un año sí y uno no, seis. Sí, habéis oído bien, seis veces hasta conseguir aprobar. Unas me fueron mejor, y conseguí aprobar todos los exámenes, pero sin plaza. Otras me fue peor y solo pasé el primero. Unas me parecieron justas, bien organizadas, coherentes. Otras fueron una auténtica pesadilla y una tomadura de pelo para los opositores.

 

Y durante todos estos años he visto a mi alrededor a la gente diciéndome que dejara de estudiar, mirándome con verdadera lástima cuando le pedía a mi chico que se llevara a los niños al parque, o al centro comercial o donde fuera para poder aprovechar la tarde de estudio, cuando pasaba las tardes en la biblioteca, cuando a estas alturas de julio, y más tarde, no sabía aún qué iba a ser de mí el curso siguiente, si trabajaría o no y dónde.

 

Pero seguí en ello, me empeñé y al final una de esas plazas fue mía. No sé si las horas de estudio invertidas han merecido la pena, y nunca lo sabré, porque no pienso en ello. Sólo sé que el día que supe que había aprobado y que tenía plaza, tardé unas horas en reaccionar. No podía hablar, no podía sonreír, no podía llorar… Luego me pasé varios días llorando por las esquinas, como una loca. Y nadie, nadie salvo mi chico, que lleva conmigo esas seis oposiciones, sabe todo lo que he pasado.