Si no puedes vivir sin redes sociales, toca desintoxicarse

Las redes sociales se han hecho un hueco importante en nuestra vida. Para algunos es una herramienta de trabajo, para otros una forma de difundir contenido, para muchos una forma de mantenerse conectado y al día con los amigos (y los no tan amigos), y también una forma de entretenerse.

 

Las redes sociales han revolucionado la sociedad y han traído multitud de cambios con ellas. Algunos mejores y otros no tanto. Pasar tiempo en ellas está muy bien, sin embargo, el problema llega cuando pasamos demasiado tiempo. Y cuando les dedicamos un tiempo que deberíamos estar dedicando a otras cosas.

 

Ya te contamos en nuestro post acerca de los ladrones de tiempo, que las redes sociales son uno de los mayores ladrones de tiempo de hoy en día.

¿Cuánto tiempo pasas cada día en Instagram, twitter, facebook, youtube…? Si empiezas a contar, te darás cuenta que le dedicas varias horas de tu jornada y eso está afectando a tu estudio.

 

Estás estudiando y te llega una notificación de instagram (ya te has distraído), primero decides ignorarla pero al cabo de 5 minutos decides que mejor lo miras, respondes si es necesario en un segundo y ya te vuelves a poner. ERROR.

Probablemente ese segundo que has pronosticado, pase a ser mínimo 5 minutos y ya has perdido el hilo y la concentración. Súmale que las redes sociales suelen tener un punto de adictivo, que una vez entras, te atrapan y acabas perdiendo el tiempo.

 

Las redes sociales nos atrapan y, sin darnos cuenta, las revisamos una y otra vez, arruinando la productividad o el disfrutar de la vida desconectados.

 

Echarle un vistazo a Facebook e instagram en momentos de ocio o cuando estás aburrida como en el autobús o en la sala de espera del dentista, no es un problema por sí mismo (aunque puedes aprovechar esos momentos muertos para repasar ;)). No obstante, se convierte en un mal hábito cuando perjudica a tu rendimiento. Si los descansos o las revisiones de las redes sociales son un big deal para ti y te gustaría volver a ser más productiva y centrarte en el estudio 100%, sigue leyendo porque este post te interesa.

 

Cómo desintoxicarte de las redes sociales y dejar de perder el tiempo ahí

 

Paso 1:

Primero de todo puede ser muy positivo saber cuánto tiempo pasas en ellas. Quizás solo con ver el número te asustas y decides dejarlo. ¿Cómo hacerlo?

Por un lado puedes saber las horas exactas que pasas en instagram y facebook desde las mismas aplicaciones. En ambas redes hay un apartado llamado “Tu actividad”, en el que te da el número de horas al día que pasas.

Y por otro lado, hay aplicaciones externas, como moment,  que te dicen cuántos minutos pasas en el  móvil además del número de veces que lo desbloqueas.

 

Paso 2:

Una vez hemos identificado la magnitud del problema, pasaremos al primer paso: desactivar las notificaciones.

En la configuración de tu móvil puedes desactivar todas las notificaciones relativas a una aplicación y, como no es probable que un mensaje, comentario o like de instagram sean una emergencia, puedes mantenerlas silenciadas. Ver que tienes una interminable lista de notificaciones puede generar ansiedad en plan “work to do”, por lo tanto, si no las ves, adios problema. Ojos que no ven….

También es una buena práctica silenciar las notificaciones de whatsapp durante las sesiones de estudio. Si es algo realmente importante, pueden llamarte. Si no sabes que recibes mensajes, no te distraes. Además, la mitad de las veces los mensajes son de esos grupos llenos de gifs, vídeos y fotos que realmente no te dicen nada con chicha. Mejor, déjalo para tu rato de ocio.

 

Paso 3:

Piensa y planifica cuánto tiempo quieres pasar en redes sociales. Raciona el acceso, sobre todo mientras estás estudiando. Las redes sociales y los smartphones, son adictivos, por eso, lo mejor es medir su consumo.

Deja el teléfono lejos de ti mientras estés estudiando y fíjate la meta de estar 2-3 horas sin revisarlo. Lo ideal sería que tampoco lo cojas durante los ratitos de descanso y que en lugar de aprovecharlos para chequear tus redes o mensajes, estires las piernas y te despejes de otra forma.

 

Paso 4:

Si ves que no puedes dejar de desbloquear el móvil y mirar si la luz de las notificaciones parpadea, una ayudita extra nunca está mal.

Hay algunas aplicaciones que pueden ayudar con esta tarea:

  • Freedom: Es una de las apps más completas que puedes encontrar. Con ella puedes programar horarios durante los que quieres que el smartphone no emita ningún tipo de notificación y el kid de la cuestión, restringir el acceso a las aplicaciones que consideres que te hacen perder más tiempo. ¿Lo malo? Solo es para el team Iphone
  • Offtime: Es una alternativa de la anterior. Además de restringir el acceso y quitar notificaciones durante ciertos periodos de tiempo, puedes configurar recordatorios para ver cuánto tiempo llevas mirando el móvil y hacer un seguimiento de este.
  • Forest: Esta app es un poco más divertida. Plantas árboles y bosques en función del tiempo que te mantengas alejada del teléfono. Plantas semillas, que tardan 30 minutos en crecer, según el tiempo que quieras mantenerte centrada y el objetivo es no salir de esta app porque sinó mueren. Además ganas monedas virtuales que luego puedes donar a la ONG Trees for the Future. Es un buen motivo para dejar el móvil de lado, ¿verdad?

 

Paso Bonus

Si ni con esas puedes desengancharte y tu rendimiento sigue viéndose afectado, ha llegado el momento de plantearse dejar el mundo 2.0 por una temporada. Borra las apps de tu móvil e intenta vivir sin ellas. Quizás 15 días son suficientes, pero un mes puede ser un buen objetivo.

 

Observa cómo cambia tu vida (y sobre todo tu rendimiento) sin ellas y fliparás.

 

Y recuerda que cuando eres pequeña esto no existía. Si podíamos vivir sin ellas entonces, podemos hacerlo ahora.

 

Si consigues desintoxicarte de las redes sociales, puedes ponerte algún tipo de premio, ¿no? Premiarse siempre es una forma estupenda de estar más motivada y lograr lo que te propones.

 

¿Qué te parece? ¿Lo intentamos?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

 

No dejes que los estereotipos de género limiten tus clases. 

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
.

 

La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los infantes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

Como profesora, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

 

 

Cuida de ti. Nadie más lo hará.

 

Encontrar el equilibrio entre cuidar a los demás y cuidar de ti misma es un desafío intimidante.

 

Estamos acostumbrados a dar, ayudar, hacer todo lo posible para los demás, estar todo el día en marcha, llegar a todo y más, hacer 80.000 cosas en nuestro día a día y aceptar ciertos comportamientos y ciertas situaciones como normales.

No, no hay “tiempo para tí” que suceda pronto.

Tirar, tirar, empujar, empujar, no hay tiempo para estar centrado.

Olvídate de ti porque no hay tiempo de sobras para perder en ti mismo.

 

No es de extrañar que la consecuencia sea retroceder en tus propios objetivos y apartarte de tus sueños.

No comes adecuadamente, estás estresada y te vas a la cama agotada sin marcar nada de TU PROPIA lista de tareas pendiente.

 

Y no, no nos referimos a hacer esa lavadora que llevas tres días atrasando. Hablamos de tus verdaderas tareas, aquellas que quieres hacer por y para ti, aquello que te va a ayudar a avanzar como persona, como profesional, como mujer o simplemente aquellas cosas que son importantes para tu salud.

Te excusas regularmente de las actividades agradables diciendo “No tengo tiempo”. Estás tan ocupada que tu cuidado personal se va por la ventana.

Relegas lo verdaderamente importante a un segundo plano.

¿No eres tú la que se quita horas de sueño, tratas con personas tóxicas, comes mal y a deshoras o no vas a esa clase de baile que tanto te gusta porque no tienes tiempo?

Anteponerlo todo a ti, puede pasarte factura con el paso del tiempo y hace que te olvides de lo importante que es cuidar de ti misma.

Que te olvides de lo importante que eres tú.

 

Sí, TÚ.

 

Estás demasiado ocupada con tu propio drama para darte cuenta: tu tiempo es tuyo y te mereces dedicártelo. Te mereces tiempo para ti, cuidar de ti. Darte esa paz, ese momento que solo te pertenezca a ti.

 

 

 

Desafortunadamente, la sociedad en la que vivimos no favorece el autocuidado. Parece que tus necesidades personales no son tan importantes. Estamos bombardeados por información y por la imposición de una forma de actuar. Hay demasiada presión para llegar a lo más alto, para ser de una forma concreta,para hacer las cosas bien (según la sociedad, claro), para intentar alcanzar una perfección que no existe.

E ir a contracorriente y decir BASTA no es tan sencillo.

 

Pero, ¿cómo puedes ser productivo, cuidar de los demás y llegar a lo más lejos si primero no te ocupas de ti misma?

 

Si sabes la fórmula mágica para hacerlo, que te haga feliz y a la larga no te perjudique, cuéntanoslo, por favor.

 

Si como nosotros no conoces dicha fórmula, te pedimos que pares un minuto.

 

Para un minuto y plantéate lo siguiente:

 

 

¿Qué pasa si te tomas un momento para evaluar tus propias necesidades y atenderlas sin falta (sin excusas, sin retrasarla, sin anteponer nada ni nadie)?

Puede que estés pensando: ¡Ni hablar! ¡Si tengo 1.500 cosas por hacer aún! Quizás dentro de dos semanas, el domingo, de 17:00 a 19:00 tengo tiempo. Eso sí, siempre y cuando haya tachado toda la lista de tareas pendientes. 

Entonces, te preguntamos: ¿Dónde está tu lista de tareas personales? Sí, esa lista que has dejado medio abandonada detrás de todas las demás y que dijiste: lo haré algún día.

Aquellas cosas en las que piensas de vez en cuando, mientras estás haciendo otras, pero descartas porque si te dedicas tiempo a ti, no lo tendrás para todo lo demás.

 

Se terminó. Ha llegado el momento.
HAZ UNA COSA.

Te lo debes a ti misma. Te debes hacer una sola cosa por ti. Ponte por delante de todo lo demás y haz una cosa de esa lista. Apúntate a bailar, aprende a tocar el piano, desempolva tus acuarelas y compra lienzos, participa en un grupo de música o lo que sea que te haga disfrutar, aquello que es solo tuyo y que te hará sentir bien.

Si aún tienes la mente bloqueada y lo que estás pensando es: es que entonces me quitará tiempo para estudiar o para hacer las tareas de casa o para avanzar trabajo, vamos a rebobinar.

 

Antes de comenzar, piensa en cómo te sentirás después.

Piensa en las otras cosas que tienes que hacer ese día, e imagínate haciéndolas con el sentimiento posterior de haber hecho algo para ti.

¿Sabes qué es ese sentimiento?

Satisfacción.

Gratificación.

Orgullo.

Una sensación de relajación y paz.

 

Al principio quizás te sientas mal y a tu mente vengan pensamientos de culpabilidad. Pero luego se pasa. Plantéatelo; ¿culpabilidad por estar cuidando de ti? ¿por regalarte un rato? Ese rato puede darte la energía, motivación y subidón de la semana.

Si te sientes bien contigo, lo demás va más rodado.

 

Si te va a costar, empieza con una cosa, como te comentamos. Una y no más.

Y luego, poco a poco, regálate más. Como en una relación, que vas dando y que te vas comprometiendo a medida que pasa el tiempo. No descuidas una relación, ¿verdad?

 

Pues esto es lo mismo.

Es un tipo de compromiso, pero esta vez, contigo misma.

Y eres lo más importante que tienes.

Recuérdalo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Opositora, deja de compararte con la vecina de al lado

Las personas tenemos tendencia a compararnos con los demás.  Compararnos a nosotros mismos como personas, comparar nuestras vidas y también nuestras posesiones.

 

No es nada nuevo, es totalmente normal compararse con el del lado. En FormArte lo vemos mucho con nuestras alumn@s, Fulanita ya trabaja en un cole y le salen mejor los supuestos, Pepito tiene el B2 y ya tiene más puntos que yo…

Pero con la entrada del mundo digital y las redes sociales, estas comparaciones se hacen mucho más evidentes y cuesta mucho no caer en el ERROR (sí, error) de analizarnos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias en comparación con las de los demás.

Los efectos de las comparaciones pueden ser muy negativos para tu autoestima y, además, te hace sentir mejor o peor en relación a X que estás comparando, lo que provoca una distorsión de tu propia imagen. Cuando lo haces y sales perdiendo, es tu autoestima la que se ve afectada, terminas sintiendo insatisfecha en tu propia piel y subestimándote.

 

Lo que no ves cuando te estás comparando con alguien es que estás midiendo un solo aspecto de su vida y lo estás contrastando con toda tu vida. Craso error.

 

Te estarás preguntando por qué te estamos contando todo esto.

Te lo contamos porque nuestro mensaje de hoy es: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS.

En la vida en general, pero también en el camino hacia las opos.

 

Tus circunstancias no son las mismas que las de las demás personas. Tampoco tus habilidades, tus puntos fuertes, tu situación familiar, tu ritmo de vida o tus virtudes.

Quizás tú estudias dos horas y asemejas mucho mejor la información pero a lo mejor retienes mejor las ideas esquematizando o haciendo resúmenes, aunque te cuesten más horas.

O puede que retengas mejor la información si la escuchas que si la lees.
Que tu momento ideal de estudio sea por la noche en lugar de por el día.
O que estés más concentrada en una biblioteca que en casa.

A lo mejor es mucho más útil rodearte de otras personas que también se estén preparando las oposiciones, pero puede que no tengas tiempo de ir a una academia presencial.

Quién sabe si cuentas con una situación que te permita tomarte este reto con más calma y no tengas prisa en presentarte a la próxima convocatoria o tengas tiempo para darlo todo y prepararte para la siguiente.

 

Y estas son solo algunas de las variables que pueden entrar en juego…

 

No tiene sentido que mires a los demás y te entre el bajón porque se pasan más horas que tú o tienen unas circunstancias que les permitan estar ocho horas delante del temario.

No conoces su situación y compararte con ellos no te va a aportar nada.

 

Sí, compararte con los demás puede ser positivo en algunos casos. Si estás opositando y una de tus compañeras le pone mucha pasión y dedicación, puede ser un buen ejemplo a seguir y una inspiración para ti.

Compararte puede ayudarte a descubrir qué cambios deseas incorporar en tu estilo de vida. Si tu compañera dedica dos horas del domingo por la mañana a preparar las cenas de toda la semana y poder dedicar más tiempo al estudio o a hacer sus cosas, puedes descubrir que adoptando esta rutina tú también consigues ahorrar mucho tiempo.

Sin embargo, cuando te comparas con los demás sueles sentirte peor, no mejor. Porque no te fijas en estos pequeños detalles, te dedicas a comparar tu persona y tu vida en general machacándote por todo lo que no tienes o no eres.

 

En lugar de poner el foco en las demás personas, ponlo en ti misma. Descubre qué puedes cambiar de ti misma. Si te comparas y sales perdiendo es porque hay algo en ti que no te satisface. Debes buscar complacerte a ti, no ser como la vecina del cuarto o tu compañera de academia.

 

Piensa en qué es aquello que crees que puedes mejorar. ¿La organización? ¿La forma de proceder? ¿Dedicarle más tiempo al estudio? ¿Encontrar un rato libre al día para ti porque te está consumiendo?

Averigua qué puede ayudarte y cómo conseguirlo.

Es muy fácil compararse y pensar: Joder es que yo no puedo, yo no sé, yo no tengo, yo no…

 

Lo complicado es decidirse a ponerle remedio. Averigua cómo quieres vivir tu vida y qué cambios deberías hacer para sentirte más a gusto, confiada y empoderada opositando.

Cuando los cambios que hagas te den más seguridad, compararte con los demás ya no tendrá sentido porque ya te sentirás satisfecha contigo misma y con la forma en que estás procediendo.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

¿Es posible trabajar y opositar a la vez?

Trabajar y opositar es posible.

Sí, como lo oyes, hemos visto de todo, no solo maestras, alumnas que trabajaba en bares, tiendas o en hoteles con turnos de noches, fines de semana, horarios partidos, alumnos con varios trabajos…y es posible!!!

 

 

No es fácil, no hay que tomárselo a broma, es realmente jodido y te va a costar, tanto física como psicológicamente.  Pero, ¿hay algo que no puedas alcanzar si te lo propones?

 

Ya respondemos nosotros por ti: NO.

 

Puedes con esto y más.

 

Es evidente que, si pudieras elegir, no escogerías trabajar y opositar al mismo tiempo, pero las circunstancias te han llevado a este punto y tú has decidido liarte la manta a la cabeza e ir a por todas.

 

Como punto de partida, debes asumir que opositar en esta situación implica sacrificio y esfuerzo. Tendrás menos tiempo libre y de ocio y tras la jornada laboral debes ser consciente que tocará ponerse a estudiar.

 

Sin embargo, tienes la tranquilidad de que trabajando tienes una serie de ingresos fijos que te permiten tomártelo con cierta tranquilidad, no necesitas aprobar con urgencia. No te agobies porque no sirve de nada.

 

La planificación será la llave del éxito

Para trabajar y opositar a la vez, se necesita saber gestionar el tiempo eficazmente y tener una buena planificación (y eliminar los ladrones de tiempo de tu vida). Y lo que es más complicado aún, mantenerla a largo plazo.

Primero de todo, decide en cuánto tiempo quieres prepararte las oposiciones. En función de esta decisión, reparte el temario a lo largo de ese periodo y fíjate metas.

 

Es fundamental tener una planificación de horas semanales. No tienes porque estudiar la misma cantidad de horas cada día, distribuyelas en función de tu rutina. Por ejemplo, si

un día terminas antes de trabajar puedes dedicarle más horas que otro día que termines más tarde.

Si tienes un horario fijo de estudio, o una rutina marcada, el cerebro se acostumbra. Si todos los días, te levantas de la siesta a las 16:30, te preparas un café, y a las 17:00 te pones a estudiar, tu cerebro se va a acostumbrar y después de varios días, a las 17h estará listo para ponerse en faena. Y no te olvides del mindfulness puedes prácticarlo siempre unos minutos antes de estudiar y te ayudará a concentrarte. Os dejo una nueva adquisición en nuestra cuentería que es útil para mayores y para pequeños.

 

 

Decidir si quieres hacerlo por libre o con una academia.

Hoy justo tuvimos una llamada de una alumna que se prepara por primera vez y estaba indecisa, si hacerlo por libre, por preparador o con una academia. Eso depende de ti y de cómo te veas. Si crees que necesitas una ayuda externa, confiar en una academia puede ser una buena decisión. Hay muchas academias que tienen clases los fines de semana o que te permiten hacerlo de forma online. La parte positiva de confiar en una academia es que podrán ayudarte a planificarte, te quitarán el trabajo de tener que buscarte la vida tu sola y contarás con un apoyo especializado, te guiará y te acompañará durante todo el proceso.

 

Sea como sea, busca apoyo a tu alrededor sobre todo si te preparas por libre. Habrá momentos de bajón y de no poder más, por lo que es necesario tener puntos de soporte que te ayuden a remontar. También puedes buscar grupos de facebook o comunidades en internet donde encontrar a otras opositoras; la unión hace la fuerza, créenos.

 

Los benditos truquillos nemotécnicos para ir repasando

¿Por qué no aprovechar el trayecto al trabajo o cuando sales a correr para seguir repasando? Estás trabajando y es evidente que no cuentas con todo el día para ponerte delante de los libros pero eso no significa que no puedas estudiar y repasar.

No todas las técnicas sirven para todos, debes encontrar aquella que te funcione mejor. Puedes usar fichas con notas de conceptos claves o ponerte post-its por casa para verlos y repasar.

Si te gusta leer antes de irte a la cama, puedes aprovechar media horita para leerte de nuevo aquello que hayas estudiado ese día o el día anterior. No es un capítulo de tu novela favorita, pero esa lectura nocturna te va a ayudar con tus oposiciones.

Otra opción fantástica es grabarte los temas, ponértelos en el móvil y escucharlos cuando vayas a correr, a pasear a tu perro, o cuando te desplaces de un lado a otro. Parece una tontería pero tu cerebro estará reteniendo la información mientras haces cualquier otra cosa.

 

No te olvides del relax y el ocio

Es muy fácil caer en la vorágine de trabajar y opositar a la vez y descuidar nuestra vida personal. Y aquí entra tanto tener un hábito saludable como disfrutar del tiempo de ocio. No descuides tu alimentación, hacer algún tipo de ejercicio físico ni dormir entre 6 y 8 horas diarias. Es imprescindible tener energía suficiente para concentrarse como es debido y rendir al máximo, hay alimentos que ayudan a la concentración y descansar para rendir es fundamental.

Pero tampoco dejes de lado la desconexión. Márcate un tiempo a la semana para salir con tus amigos, pareja o familia y hacer aquello que te gusta. Ir al cine, de excursión, salir a cenar fuera o a bailar. No te dejes de lado y mímate.

Motivación NON STOP

Solemos empezar muy motivados y, con el paso de los días, vamos perdiendo la motivación a causa del ritmo frenético de nuestra rutina.

 

¿Cómo mantener esa motivación? Piensa en la vida que aspiras a conseguir (y que vas a conseguir, sin duda alguna) y visualízala. Hazlo cuando te levantes, cuando debas ponerte a estudiar o cuando notes que te fallan las fuerzas. Pero no solo eso, dedica 5 minutillos antes de ir a dormir a imaginar cómo cambiarán las cosas cuando consigas esa plaza.  Deja de lado los miedos, los “no puedo” y cualquier obstáculo que te esté quitando fuerzas. No tienes tiempo para perderlo con pensamientos negativos.

 

 

Trabajar y opositar no es una tarea sencilla, pero es apta para heroínas como tú. Para mujeres valientes que hacen malabares pero acaban consiguiendo todo aquello que se proponen. Sabemos que eres capaz superwoman.

No estás sola, tienes muchas posibilidades y desde FormArte te enviamos toda la energía y fuerza del mundo, y estaremos aquí para hacerte reír, para motivarte y para superar a tu lado las oposiciones.

 

Formarte, el arte de formar

 

Storytelling en el aula

Hoy te queremos hablar del storytelling en el aula; uno de los métodos más completos para aprender y fijar una lengua, tanto nativa como extranjera, especialmente en la etapa de primaria. ¿A quién no le entretiene una buena historia? Te aseguramos que a los más pequeños les fascina y, ¿qué mejor que aprovecharlo como herramienta educativa?

El storytelling existe desde hace siglos. Incluso antes de que se inventara la escritura, ya se contaban historias que se transmitían, de forma oral, de generación en generación con el fin de entretener, educar o difundir la cultura.

¿Qué es el storytelling y por qué es útil usarlo en el aula?

Con el nombre de storytelling entendemos lo que, comúnmente, llamamos narrativa. Por todos es sabido que a los niños hay que contarles cuentos, pero, ¿por qué contar historias en el aula es tan útil? Te damos algunas razones para que implantes este recurso cuanto antes en tu aula:

 

  1. Porque son divertidas, involucran a los alumnos y ayudan a que muestren una actitud positiva frente a la lengua.
  2. Los niños y niñas se involucran personalmente en las historias porque se identifican con cierta facilidad con los personajes. En cierto modo, viven esa historia.
  3. Favorecen su creatividad e imaginación que es una de las primeras fuentes de resolución de problemas en los niños.
  4. Escuchar historias además hace que los pequeños sean conscientes de la entonación y el ritmo, factores esenciales para la adquisición y posterior uso de una lengua.
  5. La narración permite trabajar muchos aspectos de la lengua, desde estructuras gramaticales hasta los lenguajes no verbales.
  6. A través de las narraciones se presentan contenidos culturales del país donde se habla la lengua, por ende, las narraciones fomentan el conocimiento y la relación intercultural.

 

¿Cómo puede funcionar un storytelling?

 

Queremos mostrarte distintas actividades que puedes llevar a cabo en el aula relacionadas con el storytelling.

 

  • Historias incompletas: Se presenta una historia sin principio, sin final o sin el desarrollo. El objetivo es que entre tus alumnos completen la parte que falta. Tanto puede hacerse de forma individual, en grupos o entre toda la clase.
  • Focalización y punto de vista: La misma historia se puede plantear desde el punto de vista de dos personajes (protagonista y antagonista, por ejemplo, o desde el punto de vista de un objeto o animal). También se puede alterar el punto de vista del narrador (como protagonista, personaje secundario o narrador externo). Con este ejercicio, tus alumnos van a aprender tanto a empatizar y ponerse en la piel de distintos personajes como a poner en marcha su creatividad e imaginación.

  • Orden temporal: Se puede jugar a cambiar el orden de la narración. Por ejemplo, alterando el orden cronológico usando el flash back.

 

  • Ambientación: Este recurso se basa en cambiar el tiempo y espacio de una historia y pone el foco en la fantasía de los alumnos. Por ejemplo, una historia ambientada en la época de los antiguos romanos, se pasa a ambientar en la actualidad y de esta forma, cambian los roles, costumbres y caracterización de personajes. Con este ejercicio no solo estimularán su imaginación sino que puede ser una excelente forma de aprender historia, sobre otras culturas o ¡lo que se te ocurra!

 

¡Un último consejo! Siempre es útil usar elementos extratextuales para motivar e involucrar más a los alumnos en una historia. Por ejemplo imágenes, objetos, efectos sonoros o luz. Añadiendo atrezzo a las historias, cogerán los ejercicios con más ganas y el tiempo se les pasará volando. No hay excusas para no divertirse en clase.

No olvides que el uso del storytelling, además de todo lo que ya te hemos comentado, favorece el aprendizaje cooperativo entre tus alumnos. Si planteas los ejercicios para ser desarrollados en grupos o de forma global, propiciarás también un ambiente de intercambio de opiniones.

 

Una misma historia, además, se puede usar como hilo conductor que, a lo largo del año, desemboca en todo un conjunto de actividades. En otro artículo te explicaremos cómo puedes llevarlo a cabo.

 

¿Te animas a empezar a usar el storytelling en clase?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Razones por las que deberías aplicar PNL en el aula

Nos gusta innovar y nos gusta encontrar nuevas formas de enseñar, no limitarnos a los métodos tradicionales. Estamos hablando que la PNL nace a principios de los 70, que nosotros no inventamos la pólvora, fue Richard Bandler junto con de John Grinder profesor de lingüística cuando empezaron a desarrollar la PNL en sí misma. En nuestra academia de oposiciones para maestros buscamos técnicas para que nuestros alumnos den ese salto de calidad que se precisa para sacar la plaza, y como docentes, para llevar a cabo en sus aulas con sus propios alumnos. Como digo siempre

sin emoción no hay aprendizaje y el que mejor comunica marca la diferencia

La sociedad está cambiando, ¿por qué no vamos a hacerlo los docentes?

 

Mucho se ha hablado de la Programación Neurolingüística aplicada a algunos campos como la psicología o la empresa, pero no son los únicos. ¿Por qué no usarla en la enseñanza?

 

En este artículo te vamos a hablar un poco de esta técnica y por qué usarla, 4 pinceladas que es lo que da tiempo a poner en un post. De cara a este curso estamos trabajando para ofrecer nosotros también ese carácter diferenciador, a través de la PNL, el mindfulness, el coach educativo…

¿Qué es la Programación Neurolíngüística? 

 

Seguro que has escuchado hablar de la PNL, pero quizás no tienes muy claro qué es eso. Pues vamos a empezar explicándote qué es exactamente eso de la PNL.
La Programación Neurolingüística, también llamada PNL, es una técnica de autodesarrollo que pretende ayudar a las personas a entender y tomar el control de sus procesos de pensamiento y sentimientos, y usarlos para conseguir un cambio positivo en sus vidas.
Como profesora tu trabajo no implica solo la enseñanza de conocimientos y valores, sino también poder proporcionarles a tus alumnos herramientas para que sean más seguros de sí mismos, más proactivos y, en definitiva, más felices.

 

Hablando en claro, la PNL nos permite mejorar los procesos mentales a través del uso y asociación adecuadas de palabras y lenguaje. Cada palabra y frase que decimos da inicio a un proceso neuronal interno y éste, definirá la conducta futura.

Como bien sabes, ser profesora no se limita a tener un amplio conocimiento de tu asignatura, sino también disponer de una buena habilidad comunicativa para liderar a tu grupo de alumnos y ser un referente para ellos.

 

¿Por qué usar la PNL en el aula? 

 

  • Mejora la efectividad de la enseñanza a través de una comunicación clara y entendiendo cómo el lenguaje puede afectar e influenciar a tus alumnos. Debes poder explicar de forma clara y en un formato fácil de comprender para cada uno de tus niños. La PNL puede mejorar las habilidades de comunicación y lenguaje y marcar una gran diferencia en el entorno del aula. Si das las explicaciones de una forma comprensible y que ellos puedan relacionar, es mucho más probable que escuchen y participen, con lo que tendremos un entorno de aprendizaje mucho más saludable.

 

  • La PNL puede ayudarte a lidiar con el comportamiento desafiante y aliviar cualquier situación difícil en el aula. Tratar con alumnos con una actitud más complicada puede ocupar muchísimo tiempo, además de alterar a toda la clase. La programación neurolingüística puede garantizar a los profesores que estén mejor equipados y preparados para enfrentar este tipo de situaciones. Te proporciona los recursos y herramientas necesarios para tomar el control durante los tiempos de prueba y abordar y erradicar el mal comportamiento perjudicial.

 

  • Encontrar un estilo de aprendizaje que se adapte al estudiante es una parte clave de un buen sistema educativo. Hay muchos estilos distintos de aprendizaje y cada alumno es diferente; lo que funciona para uno no tiene porque funcionar para los demás. Tu, como profesora, debes ser flexible. Hay que intentar satisfacer las necesidades de cada uno de los alumnos, en lugar de usar un enfoque único para todos. La PNL puede ayudarte a identificar los mejores estilos de aprendizaje para tus alumnos y comprender cómo aplicarlos de la mejor manera posible.

 

 

  • La Programación Neurolingüística puede ser clave para ayudarte también a aprender y comprender las herramientas de gestión del aula necesarias para tener un entorno de aprendizaje más feliz y efectivo para sus alumnos. Esto a menudo involucra la construcción de la confianza de los maestros, que a menudo pueden caer en situaciones desafiantes y cuando no se sienten en control del aula, al desarrollar y aumentar sus habilidades de liderazgo y gestión. Parte de la buena dirección del aula implica poder participar y construir una buena relación con los alumnos a fin de construir un ambiente de aprendizaje de apoyo y de confianza, lo que ayudará a fomentar la seguridad y la actitud de los estudiantes hacia la educación.

 

 

 

Como te hemos expuesto, la Programación Neurolingüística es una metodología de comunicación interpersonal que puedes aplicar en el aula y que va a ayudarte a conectar, motivar y enseñar a tus alumnos, apoyándolos para afrontar las dificultades durante el aprendizaje.

 

 

En FormArte estamos siempre a favor de las nuevas técnicas y metodologías que promuevan una educación positiva que atienda las diferencias individuales entre alumnos. Y tú, ¿aplicarías técnicas de PNL en el aula?

 

FormArte, el arte de formar

 

¿Es posible sacar tiempo de calidad opositando?

Desde esta nuestra Academia Formarte, lo vemos  imprescindible, como decimos, no solo preparamos oposiciones para maestros, preparamos opositoras para la vida, es el plus o como dice mi hijo “ese punch” que nos hace destacar, ser carismáticas, en definitiva “diferentes”.

“Tenemos que crear tiempo de calidad”, el tiempo con tus hijos tiene que ser “tiempo de calidad”, con tu pareja, con tus amigos, tiempo para ti.

¿Te suena?

Quién no lo ha escuchado alguna vez,¿verdad?

Aplicado a la actividad como maestra/opositora, yo lo entiendo como convertir el tiempo en una dimensión “elástica”: en la que fluyes haciendo una tarea en la que estás completamente enfocada, concentrada.

Alcanzar ese grado de calidad debe ser un objetivo para desarrollar la mayor creatividad y eficiencia en un momento concreto.

El día a día de nuestras vidas nos dificulta alcanzar ese “estado” en el que, realmente, el tiempo desaparece. El email, el whatsapp, las redes sociales, las llamadas de teléfono, las reuniones con papás en cole(tutorías), claustros, o cualquier otro trabajo que tengamos, mientras opositamos, para lograr nuestra ansiada plaza o al menos cubrir esa vacante,¡¡¡ algooo por dios!!!

Parece que todo juega en contra de conseguir ese tiempo de calidad, para poner el foco en desarrollar el corazón de nuestra pasión . Juega en contra de poner el foco en aquello en lo que somos realmente buenos/as.

Para mí, la diferencia entre una persona productiva y la que no lo es, está precisamente en esto: en saber gestionar su tiempo de tal manera que consiga generar tiempo de calidad.

Y, ojo, la cantidad (dimensión cuantitativa) también es importante. Precisamente no puede separarse del aspecto cualitativo.

¿De qué nos sirve ser capaces de crear ese estado en el que nuestra concentración y habilidades funcionan al máximo nivel si no tenemos la cantidad de tiempo para hacerlo?

Por eso te recomiendo algo que yo planifico de antemano: programar cómo va a ser tu día. ¿Este día estarás centrada en estudiar o, por el contrario, será un día de foco( Progra y Supuestos)? ¿Cuándo vas a hacer tus descansos?

De esta manera, nos aseguramos de que tenemos la cantidad necesaria de tiempo de calidad cada semana. No descuidamos nuestro tiempo y no dejamos que nos arrastre el día a día.

Esto no se puede conseguir sin una consciencia total de la necesidad de generar diferentes tipos de tiempos para desarrollar diferentes tipos de habilidades.

Y tú, ¿trabajas de esta manera en tu vida/trabajo/oposición? ¿Reservas horas de tiempo de calidad destinado al desarrollo de tu objetivo, que no es otro que sacar la plaza?

Podemos comprar coches, casas, ropa, móviles de última generación, pero tiempo no ¿verdad?

Aprendamos a generar ese tiempo, no somos tan solo, una academia de oposiciones de educación más.