Maestra, no dejes que los estereotipos de género limiten tus clases

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
.

 

La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los discentes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

 

Como maestra, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

 

 

Cómo retomar el estudio después de vacaciones

 

Se han acabado las vacaciones de verano y con ellas llega la vuelta a las jornadas de estudio. En estos momentos te embarga ese sentimiento de hastío y pánico al pensar en volver a sentarte durante incontables horas delante del temario.

Bienvenida a la rutina opositora.

 

Aunque apetezca menos 0, toca volver a estudiar.

Sabemos que ahora mismo ves las pruebas en el horizonte, lejos, muuuuuuy lejos. Falta tanto, ¿verdad? Te planteas tomarte unos días más de vacaciones, quizás una semana, después te pones a tope y lo compensas.

No te engañes, si empiezas a posponer la vuelta al estudio, cada vez te va a costar más ponerte a ello.

Por lo tanto, ¡fuera pereza y al lío!

Hoy te contamos algunos truquillos para que sea más fácil volver a las jornadas de estudio y empieces ¡cuanto antes mejor!

Tips para retomar el estudio tras las vacaciones

 

Organízate (una vez más):

Somos muy pesados con esto, lo sabemos. Te hemos hablado de la importancia de la organización como un millón de veces, pero es que es FUNDAMENTAL.

Repasa el planning que  tenías, los objetivos a corto y medio plazo y de qué forma tenías programado el estudio. Revisa si sigue siendo válido para ti o si ha llegado el momento de reajustarlo u organizarse de otra forma.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento de hacer balance y ver en qué puedes mejorar y cómo hacerlo.

 

Haz limpieza:

Una vez tenemos en plan de estudio establecido, toca repasar material y apuntes. Quizás hay material desactualizado, que no sirve o que quieras pasar a limpio. Aprovecha este inicio para poner orden y establecer algún sistema para tener controlados, en todo momento, tus apuntes. Si tienes resúmenes o esquemas a medias, ¿por qué no aprovechar estos días para terminarlos?

Empieza poco a poco:

Posiblemente volver a sentarte ocho horas a estudiar sea muy difícil. No te preocupes, no has perdido la capacidad de estudio ni de concentración, es que llevas muchos días desconectada. Lo mejor es empezar pasito a pasito; un par de horas por la mañana, un par más por la tarde y progresivamente, las vayas aumentando.

Al retomar el hábito, te acostumbrarás, poco a poco irás avanzando y te animarás a estudiar más cada día (y no te sentirás culpable por no estar estudiando).

También te podemos ofrecer, por si te ayuda, temarios gratis de oposiciones a primaria, infantil, pt, etc.

 

Retoma los hábitos saludables:

Se está mucho mejor de vacaciones, sin horarios, haciendo el vermut, comiendo unas tapitas, tomando unas cañitas y acostándose y levantándose cuando el cuerpo lo pide. Sí, totalmente de acuerdo. Pero las vacaciones han terminado. Toca volver a poner el chip “work hard”.  Y para poder rendir en condiciones y dar el 100% de ti misma necesitas sentirte bien y darle a tu mente y cuerpo aquello que necesita:

 

  • Dieta saludable: Es importante nutrirse de forma adecuada para tener energía, rendir y concentrarse más y mejor. Sigue una alimentación variada que contemple todos los grupos nutricionales (hidratos, proteínas y grasas saludables) y huye de los productos ultraprocesados.
  • Hidrátate bien durante todo el día bebiendo agua, infusiones o zumos naturales. Evita bebidas azucaradas y gaseosas.
  • Haz ejercicio: Además de ayudarte a despejarte, airearte y aliviar ansiedad, es importante para estar saludable y descansar mejor. Mente sana in corpore sano.
  • Regula tus horas de sueño. Duerme las horas que necesitas para tener energía y estar activo durante el día. No quieres ir arrastrándote todo el día y distrayéndote cada dos por tres.

 

Y sobretodo, motivación. Las vacaciones deben haberte servido para recargar pilas y volver más motivada. Recuerda por qué estás aquí, por qué haces esto y cuál es tu meta.

Esto es solo un periodo de transición. Cuesta un poco volver a ponerse pero una vez estés metida en la rutina, será mucho más fácil.

 

Y si necesitas ayuda, siempre puedes venir a FormArte y nosotros te echamos una mano (o el brazo entero si hace falta!)

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Cómo boicotear tu propio aprobado en las oposiciones.

 

No sé si empezar a opositar.

 

Me lo estoy planteando pero tengo dudas porque claro, me han dicho que es muy complicado sacar plaza, que solo unos pocos sacan plaza y es mucha dedicación y no sé.

 

Hay tan pocas que…seguramente no seré yo quien saque esa plaza y claro… ¿para qué voy a sacrificar tanto tiempo? Habrá gente muy preparada, con más experiencia, y más apta para conseguirlo.

 

No sé qué hacer

 

¿Te suena? ¿Estás planteándote si opositar o no? ¿O estás en ello y estos son tus pensamientos?

 

Te lo vamos a decir sin tapujos: Si ya vas con esa idea preconcebida, apaga y vámonos.

No merece la pena ni que lo intentes si lo vas a hacer creyendo que será inútil y en vano.

 

¿Por qué te decimos esto?

 

Porque entonces va a acabar pasando: vas a invertir muchos años y no vas a conseguir tu plaza.

Y no porque no seas capaz o porque tú no te la merezcas o porque estés menos preparada que los demás, para nada. Sencillamente va a ser una profecía autocumplida (también se conoce como efecto pigmalión).

 

¿Has escuchado hablar de ellas?

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente lleva a su propio cumplimiento. Es decir que tu partes de una creencia y te comportas de tal forma que, se acaba cumpliendo.  Si crees que vas a fracasar en algo, es muy posible que tu conducta se vaya modificando para que esto sea lo que termine pasando ya que esta creencia condiciona tus respuestas y la forma en que concibes la realidad.

 

Una creencia es una premisa o una afirmación que influye sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta, sin que realmente esa afirmación sea verídica o existan pruebas que la sustenten. Creer algo no significa que ese algo sea real.

Si crees que no vas a ser capaz de sacar tu plaza, quizás vas a estudiar con menos ganas y motivación, vas a echarle menos horas o en el momento de las pruebas en lugar de darlo todo, vas a hacerlas a medio gas. ¿Y cuál será el resultado? No tener tu plaza.

¿Y qué te vas a decir a ti misma? Ya lo sabía yo, yo no valgo para esto. Mejor lo dejo.

Para más inri, como los hechos han corroborado tu creencia, esta aún se va a arraigar más. Es un pez que se muerde la cola.

 

Nuestras creencias, antes que la propia realidad, muchas veces dictaminan lo que nos ocurre en la vida y cómo nos sentimos.

 

Lo que te pasa es consecuencia directa de lo que estás pensando. Cuando vas a hacer algo y piensas que el resultado que vas a obtener va a ser malo, tú misma estás provocando que ese sea el resultado.

 

Si el foco de tu atención y pensamientos es que no vas a ser capaz, aumentas la probabilidad de no serlo.

 

Si vas a una entrevista de trabajo creyendo que no estás suficientemente cualificada para ello (aunque cumplas con todos los requisitos), que no vales y que no te cogerán, te vas a mostrar más nerviosa e insegura y posiblemente no te cojan.

 

 

Ir por la vida cargando una mochila llena de miedos y creencias negativas, te dirige al desastre. Lo que piensas de ti, de tus capacidades, de tus probabilidades, de los demás, de la vida en general… Te hace actuar de una forma determinada. Y en función de cómo actúas, tus resultados son unos u otros. No hay más.

 

Y no es una cuestión de magia o milagro, es el poder que tienen las creencias, las expectativas y los pensamientos respecto a las circunstancias y los resultados.

Tú eres tu mayor enemiga y tú te estás poniendo los límites.

 

Las personas que aprueban las oposiciones y sacan plaza no son más capaces, tienen más inteligencia o superpoderes. Son personas que creen en ello; confían en sus posibilidades y lo dan absolutamente todo para llegar a su meta.

También te podemos ofrecer resúmenes del temario de oposiciones de pedagogía terapéutica, primaria, infantil, etc. ¡Seguro que te ayudan!

 

Y tú puedes ser una de ellas.

Cuanto más convencida estás de que puedes hacer algo, mayor es la probabilidad de que lo logres.

Deja de boicotearte continuamente con tus pensamientos y no tendrás límites.

¿Te imaginas? Serías capaz de hacer cualquier cosa que te propusieras.

 

Y aprobar las oposiciones y conseguir tu plaza

 

 

FormArte, el arte de formar

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Cómo crear un hábito; lo que realmente necesitas saber

A partir de septiembre quieres empezar a prepararte las oposiciones y sabes, mejor que nadie, que será momento de tomar una rutina más estricta de la que has llevado hasta ahora. En FormArte vamos a trabajar con nuestras alumnas cómo crear estos hábitos para hacer mas ligerito este año…

Si leíste nuestro artículo de ¿Vas a empezar a opositar?, y decidiste empezar a tomar algún hábito para irte preparando pero… no hay manera. Empiezas muy motivada, duras un par de días y nada, se te olvida todo.

 

No tienes ni puñetera idea de cómo conseguir introducir nuevos hábitos y mantenerlos en el tiempo. Y sabes que lo necesitas.

 

Pues hoy vamos a ver cómo conseguirlo.

 

Un hábito no surge espontáneamente y por el amor al arte, los hábitos se aprenden. Ya lo decía Aristóteles “Somos lo que repetidamente hacemos.”.

Un hábito es una actividad que realizas de forma rutinaria hasta que la vuelves una costumbre y que se ve reforzada por una consecuencia positiva. Un hábito es una acción que es decidida conscientemente en el día en que se empezó, por lo tanto. TÚ LO ELIGES. Es decir, que uno de los verdaderos poderes de los hábitos es que están en tus manos. Y una vez que se automatizan en tu mente, empiezan a ser inevitables.

 

¿No te parece increíble? Es tu elección, tu decisión, puedes hacerlo.

Al fin y al cabo, es un proceso de aprendizaje que consta de cuatro elementos.

 

Estímulo activador

También llamado disparador. Es lo que promueve el inicio de una conducta o acción y es un factor clave para la formación de un hábito. Sin disparador no hay hábito ya que no se realiza la acción siguiente de forma habitual. ¡Muy importante! Debe estar definido de forma precisa.

 

Por ejemplo, tener un vaso o botella de agua en la mesita de noche dispara la acción al levantarte de beber agua. O tenerla en tu mesa de trabajo te recordará de ir bebiendo durante la jornada laboral.

 

Si el hábito que deseas adquirir es estudiar y preparar las oposiciones cada tarde al llegar a casa, puedes dejar preparado tu lugar de estudio con los libros y apuntes necesarios y tu material ordenado. Esto hará que cuando llegues a casa, lo veas ya todo dispuesto y dispare la rutina de sentarte y empezar con el estudio.

 

Un truquillo muy útil, especialmente al principio, es la de poner recordatorios. Esto te permite recordar el estímulo activador todos los días ya que, al no tener la costumbre, puedes olvidarte algún día. Puedes hacerlo mediante pos-its o notas en lugares concretos que sabes que vas a ver durante el día (la nevera, el espejo del baño, la puerta…). Pero también puedes usar la alarma del móvil.

También te podemos ofrecer resúmenes gratis de temario de oposiciones a inglés, primaria, secundaria, etc.

Lo hagas como lo hagas, no escribas la rutina “estudiar”, sino que escribas el estímulo activador o disparador.

 

La rutina:

Es la actividad que se lleva a cabo debido al disparador. Siguiendo con el caso de estudio: ponerse a estudiar. Una rutina debe ser específica, concreta y medible.

 

Lo mejor que puedes hacer es ponerte objetivos específico y realistas. Es decir, estudiar X tema, hacer Y, etc. No te pongas una rutina de estudiar 5 horas seguidas porque puede ser desmesurado, pero además, puedes estar sentada delante de los apuntes 5 horas seguidas y no avanzar. Márcate unas metas.

La recompensa:

El beneficio que vas a obtener al realizar la acción.

Para asentar cualquier hábito y terminar este proceso de aprendizaje, necesitas una recompensa impuesta por ti.

 

La recompensa real es aquella ligada con tus valores y principios.

En tu caso, seguramente habrá tres tipos de recompensas. A largo plazo conseguir la plaza, a medio plazo aprobar las oposiciones y a corto plazo todo lo que irás adquiriendo durante el camino. Por ejemplo, cómo te sentirás cuando avances temario y estés más preparada, todo lo que estás aprendiendo, descubrir técnicas nuevas e innovadoras, el orgullo de ver que eres capaz de conseguir lo que te propones, etc.

 

Pero puedes empezar poniéndote recompensas más tangibles para adquirir el hábito más fácilmente. Por ejemplo: ver un capítulo nuevo de esa serie a la que estás tan enganchada.

El deseo:

El deseo de obtener la recompensa. Probablemente el elemento fundamental para que el hábito realmente se establezca. ¿Cuánto deseas aprobar las oposiciones para poder conseguir tu plaza? ¿Cómo de importante es para ti?

Si realmente lo sueñas, si verdaderamente lo deseas, está en tus manos.

Y como la mayoría de cosas realmente grandes y valiosas, no es fácil de conseguir. Pero tampoco es imposible.

 

Cuando estés cansada, cuando te de pereza, cuando no te apetezca… RECUERDA CUÁL ES TU DESEO.

Tiempo y esfuerzo. Eso necesitas.

Y lo tienes en tus manos.

 

 

Opositora, ¡a tus rutinas!

 

Formarte, el arte de formar

 

 

¿Es posible trabajar y opositar a la vez?

Trabajar y opositar es posible.

Sí, como lo oyes, hemos visto de todo, no solo maestras, alumnas que trabajaba en bares, tiendas o en hoteles con turnos de noches, fines de semana, horarios partidos, alumnos con varios trabajos…y es posible!!!

 

 

No es fácil, no hay que tomárselo a broma, es realmente jodido y te va a costar, tanto física como psicológicamente.  Pero, ¿hay algo que no puedas alcanzar si te lo propones?

 

Ya respondemos nosotros por ti: NO.

 

Puedes con esto y más.

 

Es evidente que, si pudieras elegir, no escogerías trabajar y opositar al mismo tiempo, pero las circunstancias te han llevado a este punto y tú has decidido liarte la manta a la cabeza e ir a por todas.

 

Como punto de partida, debes asumir que opositar en esta situación implica sacrificio y esfuerzo. Tendrás menos tiempo libre y de ocio y tras la jornada laboral debes ser consciente que tocará ponerse a estudiar.

 

Sin embargo, tienes la tranquilidad de que trabajando tienes una serie de ingresos fijos que te permiten tomártelo con cierta tranquilidad, no necesitas aprobar con urgencia. No te agobies porque no sirve de nada.

 

La planificación será la llave del éxito

Para trabajar y opositar a la vez, se necesita saber gestionar el tiempo eficazmente y tener una buena planificación (y eliminar los ladrones de tiempo de tu vida). Y lo que es más complicado aún, mantenerla a largo plazo.

Primero de todo, decide en cuánto tiempo quieres prepararte las oposiciones. En función de esta decisión, reparte el temario a lo largo de ese periodo y fíjate metas.

 

Es fundamental tener una planificación de horas semanales. No tienes porque estudiar la misma cantidad de horas cada día, distribuyelas en función de tu rutina. Por ejemplo, si

un día terminas antes de trabajar puedes dedicarle más horas que otro día que termines más tarde.

Si tienes un horario fijo de estudio, o una rutina marcada, el cerebro se acostumbra. Si todos los días, te levantas de la siesta a las 16:30, te preparas un café, y a las 17:00 te pones a estudiar, tu cerebro se va a acostumbrar y después de varios días, a las 17h estará listo para ponerse en faena. Y no te olvides del mindfulness puedes prácticarlo siempre unos minutos antes de estudiar y te ayudará a concentrarte. Os dejo una nueva adquisición en nuestra cuentería que es útil para mayores y para pequeños.

 

 

Decidir si quieres hacerlo por libre o con una academia.

Hoy justo tuvimos una llamada de una alumna que se prepara por primera vez y estaba indecisa, si hacerlo por libre, por preparador o con una academia. Eso depende de ti y de cómo te veas. Si crees que necesitas una ayuda externa, confiar en una academia puede ser una buena decisión. Hay muchas academias que tienen clases los fines de semana o que te permiten hacerlo de forma online. La parte positiva de confiar en una academia es que podrán ayudarte a planificarte, te quitarán el trabajo de tener que buscarte la vida tu sola y contarás con un apoyo especializado, te guiará y te acompañará durante todo el proceso.

 

Sea como sea, busca apoyo a tu alrededor sobre todo si te preparas por libre. Habrá momentos de bajón y de no poder más, por lo que es necesario tener puntos de soporte que te ayuden a remontar. También puedes buscar grupos de facebook o comunidades en internet donde encontrar a otras opositoras; la unión hace la fuerza, créenos.

 

Los benditos truquillos nemotécnicos para ir repasando

¿Por qué no aprovechar el trayecto al trabajo o cuando sales a correr para seguir repasando? Estás trabajando y es evidente que no cuentas con todo el día para ponerte delante de los libros pero eso no significa que no puedas estudiar y repasar.

No todas las técnicas sirven para todos, debes encontrar aquella que te funcione mejor. Puedes usar fichas con notas de conceptos claves o ponerte post-its por casa para verlos y repasar.

Si te gusta leer antes de irte a la cama, puedes aprovechar media horita para leerte de nuevo aquello que hayas estudiado ese día o el día anterior. No es un capítulo de tu novela favorita, pero esa lectura nocturna te va a ayudar con tus oposiciones.

Otra opción fantástica es grabarte los temas, ponértelos en el móvil y escucharlos cuando vayas a correr, a pasear a tu perro, o cuando te desplaces de un lado a otro. Parece una tontería pero tu cerebro estará reteniendo la información mientras haces cualquier otra cosa.

 

No te olvides del relax y el ocio

Es muy fácil caer en la vorágine de trabajar y opositar a la vez y descuidar nuestra vida personal. Y aquí entra tanto tener un hábito saludable como disfrutar del tiempo de ocio. No descuides tu alimentación, hacer algún tipo de ejercicio físico ni dormir entre 6 y 8 horas diarias. Es imprescindible tener energía suficiente para concentrarse como es debido y rendir al máximo, hay alimentos que ayudan a la concentración y descansar para rendir es fundamental.

Pero tampoco dejes de lado la desconexión. Márcate un tiempo a la semana para salir con tus amigos, pareja o familia y hacer aquello que te gusta. Ir al cine, de excursión, salir a cenar fuera o a bailar. No te dejes de lado y mímate.

Motivación NON STOP

Solemos empezar muy motivados y, con el paso de los días, vamos perdiendo la motivación a causa del ritmo frenético de nuestra rutina.

 

¿Cómo mantener esa motivación? Piensa en la vida que aspiras a conseguir (y que vas a conseguir, sin duda alguna) y visualízala. Hazlo cuando te levantes, cuando debas ponerte a estudiar o cuando notes que te fallan las fuerzas. Pero no solo eso, dedica 5 minutillos antes de ir a dormir a imaginar cómo cambiarán las cosas cuando consigas esa plaza.  Deja de lado los miedos, los “no puedo” y cualquier obstáculo que te esté quitando fuerzas. No tienes tiempo para perderlo con pensamientos negativos.

 

 

Trabajar y opositar no es una tarea sencilla, pero es apta para heroínas como tú. Para mujeres valientes que hacen malabares pero acaban consiguiendo todo aquello que se proponen. Sabemos que eres capaz superwoman.

No estás sola, tienes muchas posibilidades y desde FormArte te enviamos toda la energía y fuerza del mundo, y estaremos aquí para hacerte reír, para motivarte y para superar a tu lado las oposiciones.

 

Formarte, el arte de formar

 

Cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio sin morir en el intento

Que no te engañen, las oposiciones de magisterio no son un camino de rosas y sobrevivir a ellas no es tan sencillo como puede parecer. Es un trabajo duro y que tiene sus momentos de “no puedo más”, “hasta aquí”, “lo dejo”. Pero aunque no sea oro todo lo que reluce, SÍ SE PUEDE.

Hemos acompañado a muchísimas opositoras a lo largo del camino. Las hemos visto reír, llorar, alegres, preocupadas… y sintiendo un sin fin de emociones. Y a pesar de todos los momentos que han vivido a lo largo de este proceso, han podido sobrevivir a las oposiciones y la mayoría de ellas, las han aprobado.

 

Hoy queremos traerte unos consejillos sobre cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio sin perder la cabeza. Esperamos que te sirvan de ayuda. ¿Empezamos?

 

Cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio: 8 consejos

 

Mentalízate

Opositar es un proceso que puede durar meses o incluso años. Va a haber momentos duros y es muy fácil caer en el derrotismo y que empieces a dudar de ti y de tus capacidades.Ten paciencia y mentalízate de todo lo que va a conllevar dedicarte a unas oposiciones.

Sé constante

De nada te sirve empezar muy motivado y a tope, si luego no eres capaz de perseverar en el estudio. Fíjate unos horarios y cúmplelos.

También es importante tener en cuenta que habrá días en que no estarás al 100% y no vas a poder rendir como te gustaría. No hay nada de malo en ello, somos humanos. Si necesitas tomar un poco de aire durante un día, date la libertad. Eso sí, que un día no se conviertan en 200.

Sé organizado

El orden es importante para muchos aspectos de la vida, pero en unas oposiciones, se convierte en fundamental. Divide el temario en partes, y busca la forma más efectiva de ir avanzando. Puedes hacer una planificación anual, mensual y semanal para ir cumpliendo tus objetivos. Es importante que la planificación sea realista y que dejes un margen para los imprevistos. Al ir cumpliendo la planificación establecita te sentirás más autorealizada y eficiente y eso, a su vez, te dará dosis extras de motivación.
Pero no solo es importante la organización del tiempo, también debes tener en cuenta la organización de tus apuntes. Separa tus apuntes por carpetas, enuméralos y busca una forma sencilla y efectiva de tenerlo todo organizado. ¡Lo vas a agradecer!

No te aisles

Sabemos que opositar es un proceso un tanto solitario, pero no tienes porque recorrerlo sola. En una academia vas a encontrar a otras personas como tú, con ilusión, dudas, preocupaciones, etc.,  que pueden ser un gran apoyo durante esta carrera de fondo. Pero aunque no sea el caso, seguro que puedes encontrar grupos y comunidades de opositores de magisterio con los que compartir el camino. Y sobre todo, haz partícipe a tu família y amigos. Quizás ellos no estén opositando, pero seguro que pueden ser un apoyo fantástico en esos momentos de bajón.

 El ocio también es importante

Nadie es capaz de estudiar 24h al día, por eso es fundamental que sepas gestionar bien tu tiempo. Pero por mucho que lo gestiones, si no disfrutas de un poquito de tiempo libre para hacer aquello que te gusta, preparar las oposiciones de magisterio va a ser una tarea mucho más árdua. Esfuérzate al máximo, sí, pero también haz aquello que te apasione. ¿Salir a tomar unas cañas con tus amigos? ¿Una salida de fin de semana con tu pareja? ¿Una excursión en familia? Desconecta por un rato y ¡A vivir!

Haz alguna actividad que te motive

Intenta encontrar tiempo en tu rutina para alguna afición que te permita desconectar. ¿tocar algún instrumento? ¿Salir a correr? ¿Yoga? ¿Pintura? Seguro que hay alguna actividad que te apasiona y has dejado de hacer o que te encantaría probar. Este puede ser el momento. No solo para desenchufarte un rato de las oposiciones sino para tomártelas con más ganas. Si sabes que a las 20h vas a clase de yoga seguro que eres mucho más productiva para poder tener tu ratito.

Busca ayuda

Si sientes que te está superando y que no eres capaz de hacerlo por ti sola, no pasa nada. Es completamente normal. Existen academias y preparadores que van a enseñarte cómo prepararte, qué es lo fundamental, qué debes tener en cuenta y pequeños truquillos para afrontar las oposiciones con más recursos. Además, vas a poder apoyarte en ellos que saben perfectamente lo que se sufre.

Si sientes que no es lo tuyo, déjalo.

Opositar NO es obligatorio. Desde FormArte te animamos a que lo des todo e intentes sacar esa plaza, pero si sientes que ya no puedes más y opositar te está pasando factura, no hay nada de malo en dejarlo. Nos han educado de tal forma que abandonar algo parece sinónimo de fracaso, pero no es cierto. Tan valiente es conseguir nuestro objetivo como ser capaz de decir: hasta aquí hemos llegado. Lucha todo lo que puedas pero que opositar no te cueste la vida.

Esperamos que pongas en práctica estos consejos (si aún no lo haces) y que te ayuden a hacer más llevaderas y sobrevivir a las oposiciones de magisterio.

 

Para terminar queremos dejarte con una bonita frase de Jean Cocteau:

“No sabían que era imposible y lo consiguieron.”

 

FormArte, el arte de formar

 

 

A la caza de la plaza

Hoy os vengo a contar la historia de una gran amiga, de esas con las que ya jugabas en el patio del colegio. Vamos a llamarla Irene…

Irene, lleva casi 10 años trabajando en un local de comida rápida mientras se sacaba la carrera, el máster y por último preparaba las oposiciones; durante estos años, conoció el amor de su vida, se independizó y hace un año se casó, ahora quiere ser madre y por supuesto sacar las oposiciones. Este fin de semana Irene se va a hacer más de 1000km para ir a examinarse, dejando atrás muchas cosas, pero luchando por su futuro.

Me imagino que esa historia os sonará a muchas, y por ella y por vosotras hoy escribo este post.

Para muchas este es el primer año, pero para otras muchas personas es ya casi una tradición que si hay suerte pasa cada dos años y si no, cada cuatro, como el mundial… pero al final todas con las mismas ilusiones, todas con vuestros sueños, vuestras vidas, y con esos nervios de los días antes, así que, aquí van nuestras recomendaciones para estas últimas horas:

 

¡NO ESTUDIES! Se recomienda que las 24 horas antes de un examen no se estudie. Llevas un año entero estudiando, ¿en 24 horas cuántos temas te da tiempo a repasar? Eso solo va a servir para ponerte más nerviosa y generarte confusión.

 

DUERME. Es difícil, lo sé, pero hay que descansar antes del examen, acuéstate pronto, intenta dormir 8 horas, y también levántate temprano y llega pronto a la prueba, si llegamos corriendo 3 minutos antes solo generamos ESTRÉS.

 

 

RELÁJATE. ¿Qué es lo que más te gusta hacer? ¡Pues hazlo! Sal a correr, vete a nadar, escucha música, lee o haz maratón de tu película favorita, si estás en otra ciudad aprovecha para conocerla, pero relájate.

 

PIENSA QUE LA PLAZA ES TUYA. Aumenta tus niveles de testosterona de manera natural. Si vas con la cabeza gacha, desanimada, tu cuerpo generará cortisol, por muy bien que te lo sepas estarás jugando en contra de ti misma. Ponte tu canción favorita antes de entrar, haz como los gorilas levanta el pecho y entra al examen pensando que lo vas a conseguir.

 

Aunque ya sabemos que en estas oposiciones todo depende de muchos factores, vuestra tarea ya está hecha, ahora mucha suerte a todas, en especial a todas nuestras alumnas que estos días se van a presentar aquí en Asturias, en Aragón, Baleares, en la Comunidad Valenciana, Extremadura, Canarias, Castilla y león, Galicia…

FormArte, el arte de formar

 

 

8 rasgos de un buen docente 

Ser profesor es un importante trabajo, los buenos docentes hacen el mundo; inspiran a los mejores profesionales y construyen los cimientos para la próxima generación.

Puede parecer una profesión sencilla, pero como bien sabes, es de las que suponen un mayor reto profesional y que tienen un impacto mayor en nuestra sociedad.

 

Seguro que si te preguntamos por algún profesor de tu infancia, hay uno al que recuerdas con cariño por haberte marcado de una forma u otra; ya sea por haber aprendido valores importantes o por la confianza y ánimo que te transmitió para conseguir tus metas.

 

Y tú, como docente puedes producir el mismo efecto en tus alumnos. Un buen docente inspira a sus alumnos y les deja mella. Pero, ¿cuáles son las características de un buen docente? Hay 8 rasgos que son fundamentales. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!

 

Paciencia 

Como ya sabrás, necesitas armarte de paciencia para afrontar una clase de alumnos, tengan la edad que  tengan. No hay dos niños/as iguales, ergo, su forma de comportarse, su ritmo de trabajo y todas aquellas circunstancias que los rodean, crean necesidades de aprendizaje distintas.

Algunos necesitarán más tiempo para comprender los conceptos y hacer sus tareas y otros necesitarán más estímulos porque terminaran antes. Es importante que sepas ser constante y paciente con todos ellos para estimular su confianza y sus ganas de seguir aprendiendo. 

 

Empatía y cercanía 

Es imprescindible mostrarse abierto y crear el espacio necesario para que tus alumnos confíen en ti, tanto para poder hacerte preguntas y expresar sus dudas como para contarte los problemas que puedan acecharlos dentro y fuera del aula.

Además, es importante que seas capaz de ponerte en el lugar de tus estudiantes, ver las cosas desde su perspectiva y entender sus dificultades o inquietudes. De esta forma les ayudarás a desarrollar sus habilidades y superar los obstáculos que les frenan o ponerles retos que les permitan llegar más lejos.

La comprensión es fundamental para construir un puente comunicativo entre tú y tus alumnos.

 

Entereza y autoridad 

No solo es importante ser cercano y transmitir simpatía, como profesora, también es importante tener entereza y saber ser autoritaria cuando la situación lo requiera.

La base de la educación es el respeto y para ganarte el respeto de tus alumnos,  debes ser capaz de establecer los límites en el aula así como mantenerte firme cuando sea necesario. Construir un vínculo positivo con ellos para poder ser un modelo a seguir.

 

Capacidad de adaptación 

 O lo que es lo mismo; una mente abierta para manejar cualquier circunstancia que se de en el aula. Vas a encontrarte con situaciones inesperadas y tendrás que ser capaz de cambiar la dinámica y ser flexible. En la escuela actual el profesor ya no es el transmisor del saber sino el posibilitador del aprendizaje, por lo cual, una cualidad imprescindible es facilitar que tus alumnos sean los constructores de su propio aprendizaje. Y, en ocasiones, tendrás que buscar la forma de que asimilen ese aprendizaje cogiendo una vía distinta a la que tenías en mente.

Si por ejemplo, una gran parte de tus alumnos no comprenden un concepto debes poder encontrar otra forma de explicárselo aunque eso retrase el planning. En definitiva, poder cambiar el rumbo y adaptarte a las necesidades de tu grupo.

Por eso en la academia FormArte siempre decimos que la programación ha de ser dinámica, flexible y se debe ajustar el proceso de enseñanza-aprendizaje y a las necesidades del alumno.

 

Motivador e Inspirador

Uno de los principales problemas que frenan el aprendizaje y buenos resultados de los alumnos es la falta de confianza en sí mismo y sus capacidades. Hecho que desencadena una falta de motivación hacia el aprendizaje.

Como profesora debes poder motivar a tus alumnos, transmitirles entusiasmo y curiosidad. Con ello no solo estimularás su concentración, perseverancia o atención sino que les ayudarás a conseguir seguridad para enfrentar cualquier reto y lograr superar, con éxito, todos los objetivos establecidos.

 

Ser un buen comunicador 

Una característica muy importantes de un buen maestro son sus habilidades de comunicación. Y va más allá de usar una gramática correcta. Una buena comunicación incluye ser capaz de expresar pensamientos y conceptos complejos de forma simple para que tus alumnos puedan asimilarlos.

Pero no toda la comunicación va a ser con tus alumnos. Recuerda que vas a comunicarte periódicamente con sus padres y deberás hacerlo con fluidez y propiedad. Transmitir a sus padres el mismo entusiasmo que transmites a tus alumnos.

A mí me gusta trabajar con los padres las tertulias dialógicas, hace unos meses trabajábamos la diversidad así que nos reunimos una tarde y les presenté tres libros: Topito terremoto, te quiero (casi siempre) y el monstruo rosa. Dedicamos una tarde a leer, ver, comparar y decidir entre todos cual íbamos a trabajar en clase. De este modo los padres se ven implicados en la educación de sus hijos, son ellos los que deciden que cuento vamos a trabajar y desde casa nos pueden ayudar reforzando estos aprendizajes.

 

Ser un buen oyente y un buen observador 

La comunicación es un camino de doble sentido, es decir, incluye tanto el habla como la escucha. Por lo tanto, como profesora debes ser una buena oyente.

Escuchar con atención las preguntas y comentarios de tus alumnos para conocer su grado de comprensión e interés. Pero también para ser capaz de empatizar con ellos y ponerte en su lugar, característica que, como ya hemos mencionado, también es fundamental.

Pero además, ser observadora te va a permitir fijarte en los detalles y saber cómo actuar: cuándo exigir más a un alumno, cómo evaluarlos, cuando acercarte a un alumno distante, etc. De esta forma serás consciente de todo lo que sucede en tu clase y cómo manejar la situación.

 

 

Pasión por los niños y la enseñanza  

El rasgo fundamental para ser una buena profesora es sentir pasión por lo que haces. La docencia es una profesión vocacional y se nota la diferencia cuando existe dicha pasión y cuando no.

Si disfrutas con tu trabajo, transmitirás vitalidad y energía positiva en tus clases y motivarás a tus alumnos a aprender, independientemente de lo aburrida o tostón que pueda parecer la asignatura.

 

 

Con ilusión, ganas y motivación vas a conseguir todos los objetivos que te propongas y tus alumnos van a disfrutar de tus clases y de aquello que les enseñes.

 

Por último, queremos dejarte esta frase tan inspiradora de Henry Adams:

 

El maestro deja una huella para la eternidad; nunca puede decir cuando se detiene su influencia.

 

Y tú, ¿Cuáles crees que son los rasgos de un buen docente?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

El copia y Pega en las Programaciones.

Como opositora ¿qué opinas?, parece que el próximo año, tal y como me hacen saber desde sindicatos y desde los más altos estamentos educativos, habrá que entregar las programaciones en cd también, para como en un máster que estoy haciendo, en el TFG no puede haber más de un 20% similar en algún otro sitio digásmolo así y se controlará a través de un programa informático, detectan los copia y pega, los calcos con otros trabajos, las coincidencias o incluso las Progras que en ocasiones, en mil anuncios o similares, se venden a uno y a otro, a diestro y siniestro; las macro academias que generan Programaciones y Planes de Apoyo como churros, el toma mi programación de hace 2 años que saqué un 9, el uso fraudulento de preparadores y academias que pasan a alumnas nuevas, Progras de otros años de antiguas alumnas y se conocen casos. Vaya lío.

De verdad, como persona que dirige una academia, FormArte me parece ya rizar el rizo, para una academia pequeña como la nuestra y en la que cada alumna,  hace su Progra desde el min uno y es suya.. muy suyaaa …suyiiisima... es una buena noticia, al igual que para esos opositores, que se lo curran todo ellos , sus Temas, sus Supuestos, Programación y UD esos si que son los verdaderos cracks, por la complejidad que ello conlleva, cuentan con todos mis respetos y admiración, no es que no respete al resto también, por supuesto, soy de los que si va al gym, necesita tutorización del entrenador o si se pone a dieta, va al nutricionista para que le controle, respeto ante todo, para todos, cada uno y sus circunstancias, no seré yo quien diga que no he copiado, o hecho corta- pega jajaja, que vaya por delante, después se me criticará tanto si digo uno como otro, o se pondrá en entredicho mi profesionalidad o esto y lo otro, pero me da igual, lo pongo encima de la mesa, creo que es un sano debate, e interesante para todos, habrá defensores y detractores, habrá gente a la que le sirva de aviso o de por si acaso no lo haré y habrá otros que dirán, claro para que se apunten a tu academia o para crear más miedos, ¿cómo que ya no estáis suficientemente puteadas verdad?, pero para mis alumnas sería buenísimo, menos competencia seguro.  ¿Qué opináis al respecto?¿Podrá ser verdad?

Pincha en la imagen y verás, como programamos en Formarte. La pieza clave