En la piel de una opositora: Entrevistando a Sara

Te traemos una nueva entrevista a otra opositora para que te de energía y motivación para seguir con el estudio.

Hoy te presentamos a Sara; una chica de 30 años que aprobó las oposiciones hace algunos añitos. Estudió educación primaria mientras trabajaba como monitora de niños los fines de semana y en verano. Mientras estudió las oposiciones, a tiempo completo, seguía trabajando como monitora porque le apasionan los niños. Hoy en día es profesora de inglés en ciclo medio y superior de primaria y está encantada con su trabajo.

Le hemos pedido que nos hable un poco de su experiencia durante el camino hacia las opos, ¿quieres conocer cómo fue?

Quédate leyendo e inspírate con su caso.

 

 

¿En qué momento decidiste empezar a opositar?

Lo decidí cuando termine la carrera. Sabía que ser profesora era mi vocación, siempre me han gustado los niños y trabajaba de monitora los fines de semana y en verano.  Además mis padres son docentes, trabajan en escuelas públicas y siempre tuve claro que quería que ese fuera mi camino.

 

¿Por qué decidiste empezar a opositar?

Supongo que por el mismo motivo que la mayoría de personas que se presentan a una oposición; para tener un trabajo estable e independiente.

 

¿Cómo te preparaste? ¿Por libre, preparador, academia…?

Al principio fui a una academia pero no me terminaba de convencer y lo dejé. Seguí estudiando por libre, pero veía que me costaba mucho y que no conseguía ponerme las pilas. Entonces decidí darle otra oportunidad a las academias y me topé con FormArte.

 

¿Por qué escogiste FormArte?

Sinceramente porque sentí que era mi sitio. La primera vez que busqué academia, no me lo plantee demasiado, escogí la primera que encontré. Después de esa primera experiencia estaba bastante desencantada y no confiaba mucho en encontrar una que me convenciera, pero llegué aquí, pregunté, me gustó mucho todo lo que me contaron, ví que eran innovadores y que hacían las cosas distintas y .. me quedé.

 

 

¿Qué has aprendido a lo largo del camino de opositar?

Muchas cosas, pero se podría resumir en que si quieres, puedes.

 

 

 

¿Cuál fue el momento más duro de cara a la oposición?

Hubo algunos momentos duros, pero una de las peores épocas fue justo el enero antes de opositar. Me había pasado las Navidades estudiando, había dejado de hacer muchas cosas por estudiar, sentía que no lo llevaba tan bien como debería… Fue el momento en que pensé que quizás, después de todo lo que me estaba esforzando, no lo conseguiría.

 

¿Cómo te organizabas para estudiar? 

Diariamente. Había terminado la carrera hacía relativamente poco y fue como seguir con la dinámica de la universidad, pero más en serio.

 

 

 

¿Qué crees que es lo más importante para opositar?

Rutina y organización.

 

 

 

¿Qué es lo mejor de haber opositado?

Además de lo que te llevas a nivel personal y ver que realmente puedes conseguirlo si te lo curras, la estabilidad económica y los derechos laborales que tienes.

 

¿Ha cambiado tu punto de vista acerca de la enseñanza durante la preparación de las oposiciones?

En mi caso creo que sí. No diría que  por la preparación en sí, pero cuando compartes este proceso con otras personas tienes la oportunidad de descubrir otros puntos de vistas y de pensar, diferentes formas de enfocar las cosas…

 

 

¿Cómo se superan los momentos de “no puedo más”?

Pensando en lo que te espera al final del camino.

 

 

¿Llegaste a plantear dejarlo en algún momento? Si es que sí, ¿Por qué y cómo lo superaste?

A dejarlo no. Como ya he comentado, hubo algún momento duro de “no puedo” pero no pensé en dejarlo. Sabía que me presentaría pasara lo que pasara.

 

¿Nos puedes dar algún consejo para las futuras opositoras?

Si quieres puedes.

 

Y con esta frase tan importante, cerramos el post de hoy.

Ya sabes opositora, ¡si ella quiso y pudo, TÚ TAMBIÉN!

 

Y si quieres seguir leyendo entrevistas a otras opositoras, puedes hacerlo aquí.

 

FormArte, el arte de formar.

Descubre estas 5 apps ideales para opositoras

Tus dispositivos digitales y tu smartphones, pueden ayudarte en tu camino hacia las opos.

Sí, como lo lees, la tecnología puede ser tu aliado para ser más productiva, llevar un planing y una organización más efectiva o dejar de distraerte con tus redes sociales.

 

¿Cómo? Usando aplicaciones diseñadas para ello.

 

Si quieres conocerlas, ¡sigue leyendo!

 

Aplicaciones perfectas para opositoras como tú

Google Drive

Más que probablemente ya la conozcas y le des uso, pero por si acaso, mejor prevenir que curar. Google Drive es un servicio de almacenamiento de archivos de Google. Con una cuenta de Google tienes 15GB de almacenamiento gratuito, que viene a ser bastante si solo es de uso personal.

En él puedes guardar fotos, vídeos, pdf, excels, words e incluso almacenar copias de seguridad de WhatsApp. Las posibilidades son infinitas.

Desde google puedes crear documentos en formato similar a word, excel y powerpoint entre otros, muy útil para trabajar en línea y desde cualquier dispositivo u ordenador.

Además puedes compartir cualquier archivo o carpeta con otras personas mediante email o enlace.

Una alternativa gratuita muy útil y práctica para estudiantes, profesores y para cualquier persona en general.

 

Evernote

Con Evernote podrás tenerlo todo organizado en una sola app. Podrás apuntar tus notas, ideas, listas, recordatorios, guardar inspiración… una gran cantidad de opciones y ¡en muchos formatos! No solo como herramienta para el estudio sino también para organizar tu día a día. Podrás descubrir un montón de usos en el siguiente artículo.

 

Además, una de las mayores ventajas de esta app es que se sincroniza automáticamente, por lo cual podrás usarla y ver todas tus notas e información guardada desde el smartphone, tu ordenador o tu tablet.

Está disponible tanto para Android como para IOS y hay una versión de pago y otra gratuita.

 

Squid Notes / Good Notes:

Si prefieres tener los apuntes en formato digital pero te gusta hacerlos a mano y a tu gusto, estas dos aplicaciones son para ti.

Sirven para tomar notas a mano mediante un lápiz digital o con los dedos (aunque puede ser una tarea mucho más complicada) que posteriormente podrás convertirlos en formato PDF. Puedes hacer esquemas, dibujos, importar imágenes, documentos… ¡prácticamente de todo!

Squid Notes es para Android y Good Notes para IOS.

En Squid Notes hay versión gratuita y premium, pero con la gratuita es suficiente en términos generales.

 

DLE descargable

Esta app ya no es gratuita pero puede resultarte muy útil tanto como profe como estudiante de las opos. Al descargártelo (que es el momento en que haces el pago), tendrás acceso al Diccionario de la lengua española de la RAE en tu móvil o tablet.

Es muy muy fácil de usar y no solo sirve para conocer el significado o cómo se escribe una palabra, sino que también puedes buscar palabras por criterios, expresiones y locuciones, conjugaciones de los verbos, etc.

 

Y ¡no necesitas conexión a Internet para usarlo!

Disponible tanto para IOS como Android.

 

Si te da un poco de pereza gastar dinero y prefieres una aplicación gratuita WordReference también puede ser tu aliada. Además, no solo podrás buscar el significado de las palabras, sinónimos y antónimos en español sinó que tiene muchos idiomas integrados.

 

OFFTIME

Ya te hablamos de esta app en nuestro artículo sobre Cómo desintoxicarse de las redes sociales, pero si no lo leíste, te la volvemos a recordar.

Además de darte información de cuánto tiempo estás con tu smartphone, podrás quitar notificaciones durante ciertos periodos de tiempo y restringir el acceso al móvil. Una buena forma de luchar contra la procrastinación y desconectar del mundo digital.

 

Tiene distintos perfiles ya predeterminados que te ofrecen diferentes posibilidades, pero si ninguno de ellos se adapta a ti, puedes crear uno que encaje con tus necesidades.

 

De este tipo de apps hay muchas, si esta no termina de convencerte puedes buscar otra que te guste más.

También te hablamos de FOREST, con la que puedes plantar árboles y crear un bosque si estás suficiente tiempo alejada de tu teléfono. Todo es cuestión de probar.

 

Esperamos que estas Apps te sean útiles en tu día a día y te pongan las cosas un poquito más fáciles.

¡Ánimo opositora, que queda menos!

FormArte, el arte de formar.

 

7 mujeres inspiradoras a través de la historia que deberías conocer

Dicen que detrás de cada hombre exitoso, hay una mujer. Este proverbio se ha extendido por todo el mundo y, a menudo, ha demostrado ser cierto. Pero, la contribución de una mujer al mundo nunca puede limitarse al éxito de un individuo. Durante décadas, las mujeres han desempeñado un papel importante en el desarrollo de ideas y en la búsqueda de un futuro mejor para el mundo.

Las mujeres han logrado hazañas monumentales en los campos de la tecnología, la política, el bienestar humano y, lo que es más importante, la educación.

Las educadoras en todo el mundo han enseñado a miles e influenciado a millones.

Cualquier educador que se toma en serio su trabajo y que pone corazón en lo que hace, es un agente de cambio. Tú lo eres o lo vas a ser.

 

Para darte un chute extra de motivación y como pequeño homenaje, hoy queremos hablarte de 7 educadoras famosas. Quizás las conozcas a todas o no, pero seguro que pueden ser una fuente de inspiración como lo son para nosotros.

 

¿Quieres conocerlas?

 

7 mujeres inspiradoras que promovieron el cambio:

Savitribai Phule:
Fue una reformadora social,educadora y poeta india. De hecho, es considerada  la primera maestra de la India. En un país donde las mujeres todavía no se ven a la par con los hombres, el papel de Savitribai como maestra en una escuela de una aldea en Pune, apenas un año después de la independencia, fue notable. Se dice que cuando Savitribai iba a la escuela, la gente solía arrojarle estiércol de vaca, piedras y verduras y huevos podridos. Aun así, luchando contra todo pronóstico, su marido y ella fundaron la primera escuela para niñas y abrieron otras cinco escuelas, teniendo un papel importante en la mejora de los derechos de las mujeres en la India durante el gobierno británico. Además, trabajó para abolir la discriminación y el trato injusto de las personas por su casta y género. Impresionante, ¿verdad?

 

Maria Montessori:

Ella fue la mujer que comenzó la cultura de la guardería. Nacida en 1870, María Montessori dedicó su vida a la educación. Hoy en día nos puede parecer que la mayoría de sus ideas son evidentes y lógicas pero, en su momento, fueron innovaciones radicales que levantaron controversias entre los sectores más conservadores. Propagó la idea de que los niños deberían ser capaces de moldear su futuro a su manera y defendió el juego como principal actividad a través de la cual el niño lleva su vida durante sus primeros años.. Esto se denominó Método Montessori y todavía es seguido por alrededor de 30,000 escuelas en todo el mundo.

 

 

Emma Willard:
Emma fue una activista estadounidense que luchó por los derechos de las mujeres y dedicó su vida a la educación. Proviniendo de una familia humilde y sin tener los recursos, con solo 20 años, se convirtió en maestra. Fundó la primera escuela de educación superior para mujeres, el Seminario de Mujeres de Troy en Nueva York, que pasó a llamarse Escuela Emma Willard en 1895 en su honor.  Emma también se ganaba la vida con la escritura, escribiendo varios libros de texto a lo largo de su vida, incluyendo libros de historia y geografía. Una mujer todoterreno en pleno siglo XIX.

 

 

Mary Mcleod Bethune:

Mary fue una educadora estadounidense, estadista, filántropa, activista humanitaria y de los derechos civiles. Sus dos padres eran esclavos antes de que ella naciera, por lo tanto, no tenían dinero para permitir que la pequeña Mary fuera a la escuela. Sin embargo, Mary consiguió una beca y estudió para convertirse en maestra. Mary fue, sobre todo, conocida por fundar una escuela privada para estudiantes afroamericanos en Florida, gracias a a las donaciones de tiempo y dinero que obtuvo. También fue nombrada asesora nacional del presidente Franklin D. Roosevelt como parte de lo que se conoció como su Gabinete Negro. Fue conocida como “La primera dama de la lucha” debido a su compromiso de obtener mejores vidas para los afroamericanos. ¿Sabías que el nombre de Bethune es sinónimo de lucha y logro?

 

Helen Keller:

Helen Keller fue una escritora, oradora y activista política sordociega de EEUU. Nacida con una incapacidad visual y auditiva, Helen Keller estudió con su mentora personal Anne Sullivan y aprendió sobre el mundo a través del conocimiento: invisible, sin adulterar. Entre otros muchos méritos, recaudó dinero para la Fundación Americana para Ciegos y promovió el sufragio femenino, los derechos de los trabajadores, el socialismo y otras causas. Ella fue mentora de cientos de personas y aún hoy en día, continúa inspirando a millones en todo el mundo.

 

 

Clara Barton:

La educación formal puede ayudar a una persona a entender el mundo de una mejor manera, pero en una situación en la que el mundo está en peligro, las habilidades son útiles. Clara Barton es la mujer que estableció la Cruz Roja Americana en un momento en que las mujeres apenas se veían trabajando fuera de la casa. Clare, que era enfermera, asesoró a toda una generación sobre la necesidad de poseer los conocimientos médicos básicos y el sentido de enfermería.

 

 

Mary Ward:
En el año era 1609, una hermana católica inglesa pensó en establecer una escuela para niñas que fuera diferente de los conventos que existían en esos momentos. Las escuelas de niñas de entonces eran muy restrictivas. Esos institutos no permitían que las niñas salieran de las instalaciones del instituto, se vieron obligados a asistir al coro, usar uniformes prescritos, etc. Mary se separó de esto. Ella construyó las Hermanas de Loreto, con una visión del trabajo de la mujer en la iglesia en igualdad con los hombres. Hoy en día tiene centros en todo el mundo incluso ahora.

 

 

¿Conocías a estas mujeres? ¿Qué te han parecido sus historias?

Ellas son un claro ejemplo que no hay nada imposible. Con ganas, pasión y mucho esfuerzo tú también puedes llegar dónde quieras. ¿Lo sabes?

 

Sí aún no terminas de creértelo, empieza a interiorizar este mantra: Si yo quiero, puedo. 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

 

 

Feliz Navidad Opositora

Llega Navidad y…

Y es momento de tomarse un break.

Estos días, si tienes la suerte de tener vacaciones, son un fantástico momento para adelantar estudio y dedicarle todas las horas que no puedes durante la semana.

 

Por un lado, queremos animarte a aprovechar estas horas libres para avanzar temario y para acercarte un poquito más a tu objetivo. Llegar a los objetivos que te habías planteado o bien ir más allá.

 

Pero por otro lado.. queremos pedirte que disfrutes.

 

¿Sabes? Estas Navidades son irrepetibles. Por mucho que te juntes de nuevo el próximo año, con las mismas personas durante la cena de Nochebuena, por ejemplo, no va a ser igual. Aunque lo intentárais reproducir.

Cada instante es único.

 

Pero además, los momentos son efímeros y tal como vienen, se van. No sabes qué va a pasar durante este año y dónde ni cuándo estarás en 365 días. Por mucho que lo intuyas no tienes ninguna certeza, por lo tanto, vive el momento.

No dejes que pasen los trenes, no te permitas no disfrutar del tiempo que tienes, porque es un regalo.

 

Independientemente del significado que tenga para ti la Navidad, suele ser sinónimo de reunirse y reencontrarse con los tuyos. Con las personas a las que aprecias y quieres, las que te acompañan en tu día a día, las que te hacen la vida un poquito más fácil. Y esta es la verdadera magia, ¿no?

 

Evidentemente que esto se puede hacer durante todo el año, pero parece ser que nos gustan las tradiciones y reunirnos por estas fechas, abrazándonos muy fuerte y recordando con nostalgia a los que no están en la mesa. ¿Vas a perdértelo?

 

No dejes escapar este momento. No permitas que nada (ni nadie) te lo quite.

Haz que sea especial y eso no quiere decir que sea exuberante o con grandes galas, presentes o festines, para nada.

Lo especial y lo verdaderamente valioso es regalar tu tiempo y regalar tu cariño. Y también empápate del de los tuyos.

 

 

Deja por un día, dos  o tres, las opos, el estudio, las preocupaciones y los miedos a un lado, y céntrate en las personas que tienes delante.

En escuchar cómo están, cómo se sienten, qué sueños les quedan por cumplir y en reíros juntos que, al final, son las anécdotas con las que te quedas.

 

Comparte con ellos tu tiempo porque es lo más preciado que puedes dar.

 

De pequeños nos dedicábamos a hacer listas gigantes con todas aquellas cosas que nos gustaban; coches teledirigidos, muñecas increíbles, playmobils con todos los detalles y accesorios, game boys con los juegos de moda, máquinas para hacer helados, gominolas e incluso experimentos y otros muchos tantos juegos y juguetes que anunciaban por la tele. En general pedíamos cosas materiales con las que poder jugar y divertirnos. (y cuando nos traían un pijama no entendíamos por qué).

 

Pero cuando te haces mayor te das cuenta que las cosas materiales no lo son todo. Que tener lo último en tecnología, un reloj bonito, un coche fabuloso o ir a la última moda, no sirve de nada si no hay nadie que te abrace, te escuche y esté a tu lado.

Con el tiempo aprendes que el tiempo es, verdaderamente y aunque suene a tópico, lo mejor que tenemos y lo mejor que podemos dar.

 

Por eso queremos pedirte que lo des y te lo des. Que te hagas ese regalo a ti misma y lo disfrutes como una enana.

 

Que retengas cada instante bonito en tu memoria y hagas un álbum en tu cabeza con los recuerdos de estas Navidades. No se trata de hacer fotos con el móvil para compartirlas por instagram, se trata de hacer fotos mentales para retenerlas y recordar esos momentos cuando vengan días malos o cuando los eches de menos.

 

¿Estás lista?

 

Disfruta de estas Navidades.

 

Desde FormArte te deseamos unas muy felices fiestas llenas de instantes preciosos y de felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo hacer un buen resumen?

Resumir es una técnica de estudio de lo más útil y, afortunadamente, una que se aprende fácilmente con la práctica.

Vas a pasarlo mal si confías únicamente en la memorización, especialmente cuando se trata de temas difíciles y complejos. Muy especialmente si estás opositando y haciendo veinte cosas más.

 

En cambio, puedes buscar otras formas de estudiar que te sean mucho más eficaces. No solo para fijar y retener mejor la información sino también como instrumento de repaso.

No nos engañemos, no puedes volver a leer todos los temas de cabo a rabo cada vez que quieras repasar y los días previos al examen te sentirás abrumada si tienes que coger todo el material de nuevo.

 

Uno de los recursos más importantes para manejar toda la información es el resumen. Un resumen consiste en volver a redactar la información en una extensión menor a la del texto original, tratando de extraer solo las ideas e información crucial. Es decir, lo que realmente importa.

 

Un buen resumen tiene muchas ventajas:

 

  • Te ayuda a trabajar la comprensión del texto.
  • Recapitula los puntos, hechos, afirmaciones o ideas relevantes, seleccionando aquella información que es realmente importante.
  • Relaciona estos puntos con el argumento general, asociando y enlazando ideas.
  • Contextualiza el material.
  • Potencias tu capacidad expresiva, dado que elaborando el resumen tienes que integrar tu propio vocabulario para ir enlazando unas ideas con otras. Esto te vendrá muy bien para hacer las distintas pruebas de las oposiciones.
  • Te permite que verifiques periódicamente tus notas para repasar y asegurarte que tus conocimientos se mantienen correctamente.

 

Además… por si no lo sabías, el solo hecho de hacer el resumen hace maravillas en la memoria.

Mientras planificas cómo hacer tu resumen, puedes hacerte algunas preguntas para orientarlo mejor:

 

  • ¿Cuál es el propósito o uso de este resumen? Guía de estudio, herramienta de aprendizaje, archivo de puntos importantes para que no tenga que leer el trabajo.
  • ¿Cuáles son las ideas clave?
  • ¿Cuál es el punto principal?
  • ¿Qué ideas menores pueden omitirse?
  • ¿Qué ejemplos, detalles, tangentes, etc., deben mantenerse pero condensarse, y cuáles pueden omitirse?

 

Pasos para realizar un buen resumen

 

Para realizar un buen resumen, los pasos a seguir son los siguientes:

 

  1. Leer todo el contenido que tienes que resumir para analizar qué es aquello imprescindible y que puedes suprimir. Una primera lectura te permite tomar consciencia de las ideas principales y más importantes del texto. El subrayado de palabras es imprescindible en este caso, pero ¡NADA de subrayar al tuntun!. Se recomienda que en cada párrafo no se subrayen más de ocho palabras. 
  2. Una vez ya has reconocido el tema o idea principal y las secundarias, es importante que identifiques la estructura de desarrollo del tema. Básicamente es saber cómo se relacionan las ideas entre sí y cuál es la forma más lógica de explicarlas. En este punto puedes hacer un esquema de contenido; un cuadro que te permita organizar de forma gráfica las ideas y visualizar la relación.
  3. En función de las palabras subrayadas y basándote en ellas, haz una breve redacción con tus propias palabras. Es la mejor forma de integrar el mensaje y de crearte tu propio discurso. Céntrate en las ideas principales y, a partir de ahí, incluye las secundarias (estrictamente necesarias). Un resumen debe poder enlazar todas las ideas entre sí de forma que todo el texto mantenga una coherencia y congruencia. Sobre todo usa términos que entiendas y que sean fáciles de recordar para ti, no tienes que escribir como Cervantes sino expresarte como lo harías tú.

 

 

Un resumen debe poderse entender por sí solo, sin necesidad de volverte a leer el texto base. Piensa que, aunque emplees tiempo en hacerlo te será útil tanto para comprender bien aquello que estás estudiando,  fijar los conocimientos,  como para repasar.

 

¿Sueles hacer resúmenes? ¿Tienes algún truquillo para hacerlos?

 

FormArte, el arte de formar

El arte de hacer esquemas para aprobar las oposiciones

 

Hoy queremos seguir hablando de las distintas técnicas de estudio que existen para ayudarte a que sea mucho más fácil estudiar y sacarte las opos.

¿Sabes de qué vamos a hablarte hoy? Tal como indica nuestro título hoy te traemos toooodos los secretos para hacer un esquema de profesional.

 

El esquema es una técnica de síntesis que se complementa con el subrayado, del cual te hablamos la semana pasada en nuestro blog. Ambas son técnicas de esencialización, es decir, detectan lo esencial y prescinden de la información accidental.

 

Aunque se pueden realizar esquemas sin haber subrayado previamente, es recomendable hacerlo después, ya que de esta forma, conocerás mejor el texto y tendrás una mejor comprensión.

 

Haciendo un esquema la estructura del texto te quedará mucho más clara ya que podrás  verlo de forma muy visual.

 

TIP IMPORTANTE: En el esquema no debes usar frases ya que entonces perderías parte de la claridad y ya no sería una síntesis. Sólo debes usar palabras clave (que habrás sacado anteriormente subrayando, por ejemplo). Estas palabras clave son conceptos semánticos y, una vez domines el tema, te servirán para recordar tanto la estructura como la secuencia. Vamos, que gracias al esquema podrás recordar todo el tema y desarrollarlo sabiendo cuales son los highlights o conceptos más importantes.

Eso sí, siempre y cuando sea un esquema bien hecho.

 

Ya  te hemos dicho que es una técnica visual que, como consecuencia, va dirigida a la memoria visual, con lo cual, hay que tener en cuenta algunas cosas:

  1. Un esquema debe ser una unidad. Una hoja donde tu puedas visualizarlo todo, nada de partirlo en varios folios.
  2. Cada idea del texto debe tener una palabra clave que la represente. Un esquema es como un telegrama, como ya te hemos comentado hace un ratito, NADA DE FRASES (segundo aviso jaja).
  3. Dejar que la hoja respire. Hablando en plata, dejar suficiente espacio en blanco en la hoja, no solo en cuanto a márgenes, sino también entre ideas. Puede parecer una tontería, pero esto te da una mejor visión del conjunto así como de sus divisiones y estructura. Además, le das a tu vista un respiro y eso siempre se agradece.

 

¿Por qué usar esquemas?

 

Este es el punto en el que tratamos de convencerte que uses la técnica del esquema durante tu estudio.

Te recomendamos que uses esquemas porque…

  • Es una técnica activa, lo que significa que al hacerlo te mantienes atenta, incrementas tu capacidad de concentración en el tema, aumentas tu interés por dicho tema y es un plus de motivación para seguir estudiando.
  • Una vez descubres la estructura del tema y cómo se relacionan las distintas ideas, el temario se hace más significativo; no lo memorizas de forma mecánica sino siguiendo un orden lógico y secuencial. ¿Consecuencias? Comprendes mil veces mejor el tema y además retienes más y con menos esfuerzo. Es mucho más fácil retener datos estructurados que sueltos. .
  • Pones en marcha la memoria visual y tu cerebro trabaja con el doble de potencia ya que estás activando también tu hemisferio derecho y dándole más caña al temario.
  • Ahorrarás tiempo al repasar porque no necesitarás volver a leerte todo el texto; una ojeada al esquema y voilà.

 

Llegados a este punto… ¿ya te hemos convencido para que hagas esquemas?

Si la respuesta es afirmativa, ahora te contaremos qué tipos de esquemas existen. Si pensabas que solo hay un tipo de esquema universal, nada más lejos de la realidad.

¿Cuál es el mejor? Todos tienen ventajas e inconvenientes, por lo que dependerá del tema que estés estudiando y de ti.

 

Esquema de llaves o de barras:

Se usan llaves o barras para desglosar las diferentes ideas del tema. Es el esquema más intuitivo, conocido y usado, seguro que más de una vez lo usaste durante la carrera.

Su gran ventaja es que es el esquema que mejor activa la memoria visual ya que permite fotografiar la estructura del tema.

Su mayor inconveniente es que, cuando hay muchas subdivisiones, el texto se va desplazando hacia la derecha, comprimiéndose cada vez más , mientras que en la izquierda el espacio está casi en blanco. En este caso (de que haya muchas subdivisiones) mejor escoger otro esquema ya que perderíamos la unicidad.

 

 

Esquema simplificado:

Este esquema pretende quedarse con lo bueno de los demás. A pesar de no ser tan visual como el de llaves, lo es más que el resto de esquemas que te presentaremos a continuación. Es el típico esquema que podemos realizar mediante un word o programa de escritura en ordenador; usando guiones, cuadrados, puntos, etc. Tanto se pueden usar signos como números o letras. Su estructura evita que el texto se vaya comprimiendo hacia la derecha.

Su única desventaja es que los signos utilizados no le dan un carácter tan visual y claro como el anterior.

 

  • Idea Principal 1
    • Idea secundaria
      • Detalle
      • Detalle
    • Idea secundaria
      • Detalle
      • Detalle
    • Idea Principal 2
      • Idea secundaria
        • Detalle
        • Detalle
      • Idea secundaria
        • Detalle
        • Detalle

 

 

Esquema numérico:

Su gran baza es que es súper preciso en las divisiones y subdivisiones de ideas. Es el tipo de esquema empleado para los índices de cualquier trabajo.

A pesar de ser tan conciso, su inconveniente es que produce despiste y se convierte en monótono y un poco aburrido.

 

  1. Idea Principal 1
  • 1. Idea Secundaria
    • 1.1. Detalle
    • 1.2. Detalle
  • 2. Idea Secundaria
    • 2.1. Detalle
    • 2.2. Detalle
  1. Idea Principal 2
  • 1. Idea Secundaria
    • 1.1. Detalle
    • 1.2. Detalle
  • 2. Idea Secundaria
    • 2.1. Detalle
    • 2.2. Detalle

 

 

Esquema tipo organigrama:

Es un esquema muy semejante al de llaves; por lo tanto sus ventajas e inconvenientes son similares. La gran diferencia es que las divisiones y subdivisiones se realizan en vertical y no en horizontal. Es muy útil para realizar genealogías, filiaciones, organigramas de empresas, etc., y analizar la evolución de concepto a lo largo del tiempo.

 

No olvides hacer tus esquemas muuuuuuuy visuales. Ponle colores, detalles que lo hagan único y dale a tu creatividad. No solo será mucho más ameno hacerlos sino que estudiarlos y repasarlos también será más fácil y entretenido (y tu cerebro lo agradecerá).

 

 

¿Qué te ha  parecido? ¿Te apuntas a empezar a hacer esquemas para estudiar?

 

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Consejos para opositar siendo madre

Hace unas semanas, reflexionamos acerca de si era compatible ser madre y opositar en este artículo.

Es una tarea dura, implica más esfuerzo y, según tus circunstancias puede ser un verdadero reto. Pero no es misión imposible.

Si después de reflexionarlo y darle vueltas, has decidido empezar a opositar, BIENVENIDA.

 

Sabemos que puedes lograrlo, sabemos que vas a lograrlo.

Pero como un poquito de ayuda nunca está de más, hoy queremos darte algunos consejillos basados en nuestra experiencia con muchas mamis opositoras. Como siempre que damos consejos, debes adaptarlos a ti y a tus necesidades.

No hay una fórmula mágica, no hay un camino correcto, siempre tienes que buscar aquello que te funcione a ti y que pueda ser sostenible a largo plazo.

Y dicho esto, ¡vamos a ello!

 

Algunos consejos para opositar siendo madre

 

Organización.

No nos cansaremos de repetir lo importante que es organizarse y planificarte, pero en tu caso, lo es mucho más. Lo primero de todo será determinar el tiempo que vas a dedicarte a prepararte y estudiar.

 

Fíjate un horario estricto (dentro de la medida de lo posible) y no te salgas de él.

Obviamente siempre habrá situaciones para salirte de él y tendrás que ser flexible, pero cuidado con las excusas. No poder estudiar un día porque el peque se encuentra mal, no ha podido ir a piano y vas a pasar la tarde con él es justificable, no poder estudiar porque tienes que llevar un vestido a la tintorería, ya es otro cantar. (un ejemplo tonto, pero ya nos entiendes, ¿verdad?).

 

Desconecta de tus otros yo, eres opositora. 

Para que el tiempo que dedicas a estudiar sea fructífero y obtengas resultados, debes estar concentrada. Para mantener esta concentración es imprescindible que desconectes de tu “yo madre/pareja/hija/nuera/loquesea”. Cuando estudias eres una opositora y todas las tareas y pensamientos que no tengan que ver con estudiar, tienen que ir fuera. Sí, a la práctica no es tan sencillo pero debes aprender a desconectar lo máximo posible. Si por horarios te lo puedes permitir, quizás ir a una biblioteca puede ayudarte o estudiar en algún lugar de casa preparado para tu estudio que favorezca la evasión de todo lo demás.

 

Crea tu rinconcito de estudio

Aunque puedas ir a estudiar a alguna biblioteca vas a tener que echarle horas en casa sí o sí. Intenta reservar un espacio de casa para ti aunque sea pequeño. Un lugar donde poder dejar tus cosas y en el que, en la medida de lo posible, puedas aislarte y que nadie te interrumpa en tus momentos de estudio. Si lo necesitas, plantéate poner un pestillo en la habitación para evitar interrupciones.

 

Implica a tus seres queridos, en la medida de lo posible.

¿Sabes aquello que dicen de si quieres dejar de fumar o ser vegetariano, es importante que lo digas a tu entorno para estar más cerca del éxito? Viene a ser algo parecido. Es tu reto, pero implicar a los tuyos puede hacerte el camino mucho más llano. Pareja, padres, suegros, hermanos, amigos muy próximos… Todas aquellas personas con las que compartas tu día a día.  Va a ser una época dura y cuanta más ayuda mejor. Son las personas que te quieren y te cuidan y no les va a importar echarte una mano dentro de sus posibilidades. ¿No harías lo mismo tú por ellos? La recompensa será para todos.

 

Disfruta de tus hijos y tus seres queridos.

Dedica tus ratitos libres a pasarlo bien con ellos, a jugar, a reír… a disfrutar de ellos, vamos. Prohibido sentirse culpable por nada. Posiblemente en algún momento te aceche la culpa y pienses que no estás dedicándoles suficiente tiempo pero recuerda por qué opositas. No opositas solo para ti, también para ellos, por y para el bienestar de tu familia. Un día ellos estarán orgullosos de ti y valorarán lo que haces. Sigue luchando SUPERWOMAN.

 

En FormArte creemos en ti. Sabemos que vas a ir a por todas y que te sacaras esas oposiciones.

No olvides que puedes pedirnos ayuda cuando lo necesites. Estamos aquí para echarte una mano y hacerte el camino un poquito más fácil.

 

 

FormArte, el arte de formar

Cómo retomar el estudio después de vacaciones

 

Se han acabado las vacaciones de verano y con ellas llega la vuelta a las jornadas de estudio. En estos momentos te embarga ese sentimiento de hastío y pánico al pensar en volver a sentarte durante incontables horas delante del temario.

Bienvenida a la rutina opositora.

 

Aunque apetezca menos 0, toca volver a estudiar.

Sabemos que ahora mismo ves las pruebas en el horizonte, lejos, muuuuuuy lejos. Falta tanto, ¿verdad? Te planteas tomarte unos días más de vacaciones, quizás una semana, después te pones a tope y lo compensas.

No te engañes, si empiezas a posponer la vuelta al estudio, cada vez te va a costar más ponerte a ello.

Por lo tanto, ¡fuera pereza y al lío!

Hoy te contamos algunos truquillos para que sea más fácil volver a las jornadas de estudio y empieces ¡cuanto antes mejor!

Tips para retomar el estudio tras las vacaciones

 

Organízate (una vez más):

Somos muy pesados con esto, lo sabemos. Te hemos hablado de la importancia de la organización como un millón de veces, pero es que es FUNDAMENTAL.

Repasa el planning que  tenías, los objetivos a corto y medio plazo y de qué forma tenías programado el estudio. Revisa si sigue siendo válido para ti o si ha llegado el momento de reajustarlo u organizarse de otra forma.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento de hacer balance y ver en qué puedes mejorar y cómo hacerlo.

 

Haz limpieza:

Una vez tenemos en plan de estudio establecido, toca repasar material y apuntes. Quizás hay material desactualizado, que no sirve o que quieras pasar a limpio. Aprovecha este inicio para poner orden y establecer algún sistema para tener controlados, en todo momento, tus apuntes. Si tienes resúmenes o esquemas a medias, ¿por qué no aprovechar estos días para terminarlos?

Empieza poco a poco:

Posiblemente volver a sentarte ocho horas a estudiar sea muy difícil. No te preocupes, no has perdido la capacidad de estudio ni de concentración, es que llevas muchos días desconectada. Lo mejor es empezar pasito a pasito; un par de horas por la mañana, un par más por la tarde y progresivamente, las vayas aumentando.

Al retomar el hábito, te acostumbrarás, poco a poco irás avanzando y te animarás a estudiar más cada día (y no te sentirás culpable por no estar estudiando).

También te podemos ofrecer, por si te ayuda, temarios gratis de oposiciones a primaria, infantil, pt, etc.

 

Retoma los hábitos saludables:

Se está mucho mejor de vacaciones, sin horarios, haciendo el vermut, comiendo unas tapitas, tomando unas cañitas y acostándose y levantándose cuando el cuerpo lo pide. Sí, totalmente de acuerdo. Pero las vacaciones han terminado. Toca volver a poner el chip “work hard”.  Y para poder rendir en condiciones y dar el 100% de ti misma necesitas sentirte bien y darle a tu mente y cuerpo aquello que necesita:

 

  • Dieta saludable: Es importante nutrirse de forma adecuada para tener energía, rendir y concentrarse más y mejor. Sigue una alimentación variada que contemple todos los grupos nutricionales (hidratos, proteínas y grasas saludables) y huye de los productos ultraprocesados.
  • Hidrátate bien durante todo el día bebiendo agua, infusiones o zumos naturales. Evita bebidas azucaradas y gaseosas.
  • Haz ejercicio: Además de ayudarte a despejarte, airearte y aliviar ansiedad, es importante para estar saludable y descansar mejor. Mente sana in corpore sano.
  • Regula tus horas de sueño. Duerme las horas que necesitas para tener energía y estar activo durante el día. No quieres ir arrastrándote todo el día y distrayéndote cada dos por tres.

 

Y sobretodo, motivación. Las vacaciones deben haberte servido para recargar pilas y volver más motivada. Recuerda por qué estás aquí, por qué haces esto y cuál es tu meta.

Esto es solo un periodo de transición. Cuesta un poco volver a ponerse pero una vez estés metida en la rutina, será mucho más fácil.

 

Y si necesitas ayuda, siempre puedes venir a FormArte y nosotros te echamos una mano (o el brazo entero si hace falta!)

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Carta a mis futuros alumnos

 

Hace unos días recibí LA LLAMADA.

 

Sí, la llamada en mayúsculas, esa que cualquier opositora de magisterio ansía con todas sus fuerzas recibir.

¡Empiezo a trabajar como profe!

 

Septiembre y la vuelta al cole. Nunca mejor dicho. Volveré a un cole después de muchos años pero esta vez como profesora. ¡Menudos nervios!

La plaza está algo lejos. El tute que me voy a pegar no me lo quita nadie pero… merecerá la pena. Lo sé.

 

Tengo tantas ganas y tantas cosas en la cabeza…

¿Cómo serán mis primeros alumnos? ¿Sabré ser una buena profesora? ¿Podré aprenderme todos los nombres? ¿Les dejaré huella? ¿Aprenderán? ¿Conseguiré que seamos un grupo bonito?

Mil actividades y cosas me vienen a la mente y no paro de apuntar cada idea que se me ocurre. Nunca se sabe.

Estoy aprovechando para refrescar leyendo libros y repasando mis blogs de profes favoritos.

 

Pienso en mis futuros alumnos mil veces. Me imagino el primer día, cómo voy a ir vestida (he cambiado de opinión 90 veces ya), cómo voy a presentarme… y tengo muchas ganas de conocer a toda la clase con la que voy a compartir este primer año de profe. Ojalá pudiera decirles unas palabras antes de empezar…

 

A mis queridos futuros alumnos,

 

Aún no os conozco pero quedan muy pocos días para veros por primera vez y poner cara a la lista de nombres que tengo en mi mano.

¿Podré acordarme de todos? Espero no tardar demasiado en aprendérmelos.

Me pregunto cómo vais a ser cada uno de vosotros y como grupo. ¿Conseguiré que seamos una piña y formemos un bonito equipo?

 

Estoy nerviosa, quizás mejor decir que estoy atacada. Yo sola delante de 30 alumnos. Muy lejos quedan esas prácticas de la uni, ahora me pongo al frente yo sola y eso da un poco más de miedo.

Es como la prueba de fuego. ¿Estoy preparada? ¿Seré capaz de encontrar el equilibrio entre saber ser autoritaria y permisiva? ¿Me escucharéis? ¿Aprenderéis? ¿Os gustará mi forma de enseñar y os será útil? Las dudas y el síndrome del impostor me están acechando. Sé que es normal este miedo inicial y sé que (pre)ocuparse no sirve de nada, pero ya veréis vosotros cuando os enfrentéis a vuestro primer día de trabajo… ¡aunque os queda una eternidad para eso!

 

 

También estoy emocionada. Me he imaginado este momento millones de veces.  Por fin voy a poder ejercer la profesión que, con tantas ganas, llevo años preparándome. Ya ha llovido un poco desde que empecé la carrera pero, finalmente, aquí estoy. ¡Joder, qué ganas!

 

Estos días estoy empezando a preparar todo lo que nos viene por delante y aunque sé que,del dicho al hecho hay un trecho, espero que salga bien.  Quiero que nos lo pasemos bien y que aprendáis mucho, que sea un año lleno de momentos divertidos però también un año para crecer y evolucionar, tanto vosotros como yo.

 

Durante estos meses que vienen vamos a aprender muchas cosas.

Espero que le cojáis el gusanillo a esto de ir adquiriendo conocimientos y sé que no es fácil y que habrá temas y asignaturas que os gustarán menos, pero haré todo lo que pueda para que, incluso lo más aburrido, no lo sea tanto y encontréis la motivación suficiente.

 

También quiero que, todos juntos, aprendamos a conocernos, a respetarnos y a expresar nuestras emociones. Llorar cuando sea necesario, hablar de lo que nos sucede y reír a carcajada limpia. ¿Será una misión muy difícil?

 

No quiero dejar a ninguno de lado, prometo que daré lo mejor de mi para que cada uno encuentre su sitio, para transmitiros que sois perfectos tal cual sois y para que creáis en vosotros y en vuestras capacidades. Cada vez me doy más cuenta que, uno de los grandes problemas, es la falta de confianza y seguridad. No quiero que tiréis la toalla o que creáis que no sois buenos en mates, inglés o tecnología. Todo empieza por creérselo.

Quiero derribar muros.  

 

Y espero que os equivoquéis y no temáis hacerlo. Vamos a dejar de lado las vergüenzas, los miedos, los “no puedo”. Todos juntos vamos a poder.

 

Por favor, tened paciencia conmigo al principio, yo estoy aprivisionándome de grandes dosis para todo el curso.

 

También estoy haciéndome a la idea de que no todo saldrá según lo previsto o como me gustaría. Intento mentalizarme que habrá días mejores y peores, espero encontrar la fuerza para sacar adelante cada situación inesperada.

 

¿Sabéis? Quiero ser esa profesora de la que, dentro de quince o veinte años, aún os acordéis. Dejar un poquito de mi en cada uno de vosotros. Suena muy utópico, lo sé. Pero yo tuve el placer de tener profesores que me marcaron de alguna forma y a los que recuerdo con mucho cariño.

 

 

Mi pasión por la lectura empezó en cuarto de primaria gracias a una profesora que nos trajo libros de cuando era pequeña. ¡Me aficioné a las aventuras de los cinco como una loca! 

Hasta primero de ESO creía que las mates y yo no estábamos hechos el uno para el otro. Era negada. Miento. Me consideraba negada. Pero entonces tuve un profesor de mates que me demostró que sí que se me daba bien, que si yo quería podía. Gracias a su paciencia acabé haciendo un bachillerato de ciencias, ¡mira tú por donde!

Lo mismo me pasó con escribir. Era una tarea de lo más tediosa y en la que me esforzaba lo mínimo. Hasta que una profesora me animó a participar en un concurso de cuentos e.. ¡increíble! ¡Gané! A partir de ahí escribir se convirtió en una de mis pasiones.

 

Quiero conseguir un poquito de esto en vosotros; ayudaros en algo, influir, de forma positiva, en vosotros para que ganéis confianza para que creáis que podéis.

 

Vengo con muchas ganas de aprender de vosotros y con vosotros.

Porque sé que, yo puedo enseñaros muchas cosas (y espero que así sea) pero esto va a ser recíproco. Creo que la persona que escribe esto, no va a ser la misma que termine el curso.

Nos espera un gran año, ya lo veréis.

 

Ahora empieza el curso y nuestras profes están así, los nervios de conocer a sus nuevos alumnos, las ganas de emocionar, de ver los aprendizajes de sus chicas… al final, somos una gran familia, la familia FormArte, ¿quieres formar parte de esta aventura?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar