La creatividad también es para ti.

La creatividad a menudo se asocia con los niños/as de primaria a quienes se les anima a dibujar o colorear como un medio de expresión personal. Sin embargo, para los estudiantes más mayores, se relega la creatividad a aquellos que tienen unas habilidades específicas y que quieren dedicarse a ello.Resultado de imagen de fotos de creatividad

 

Pero la idea de ser creativo se pierde si no se trata de alumnas/os que quieren hacer carreras de arte, diseño o escritura o incluso publicidad, si nos apuras.

Los estudiantes que quieren dedicarse a carreras de ciencias o económicas, por ejemplo, tienen que tener una mente mucho más seria y desarrollar habilidades de pensamiento crítico. Ya que, al final, ellos tratan con problemas del mundo real.

 

Nos guste o no, esta mentalidad está muy arraigada en la sociedad, y nos olvidamos que la creatividad no es sólo coger pintura y ponerse a dibujar o pintar. La creatividad también consiste en desarrollar ideas y soluciones innovadoras; en ver las cosas desde otro prisma, en buscar formas nuevas de hacer las cosas.Resultado de imagen de fotos de creatividad

 

Por lo tanto, viene siendo hora de incentivar esto; aprovechar el lado creativo para encontrar una nueva fuente de inspiración.

En los alumnos sí, pero también para ti.

 

Tenemos que pensar en la creatividad como algo que se aprende y no como un rasgo con el que nacemos. No hay que ser un artista desde la cuna para tener capacidad creativa y, lo más importante, tú y cualquier otra persona puede aprender a desarrollar su habilidad creativa a través de la práctica.

 

La creatividad es hacer florecer ideas, crear nuevas oportunidades, innovar… el famoso think outside the box.

 

No tengas miedo a hacer las cosas diferentes e ir un paso más allá. No te dejes empequeñecer por los demás o por como se ha hecho todo hasta ahora.

 

Es importante que desarrolles todo tu potencial para poder ser la maestra que quieres ser, para poder cambiar la educación, para crear un impacto positivo en tus alumnos/as y darles lo mejor de ti.

Y la creatividad es parte de este potencial. Al principio cuesta encontrarla, y es cierto que, a algunas personas se le da mejor que otrás, ¡es normal! pero a medida que tu mente empieza a poner el chip, te vas volviendo más creativa y encuentras fuentes de inspiración en los lugares más recónditos.

Y, de la misma forma, descubres cómo implementarlo, cómo hacerlo, cómo puedes sacarle la parte educativa.Imagen relacionada

Depende de ti.

 

No descuides tu lado creativo y toda esa capacidad que tienes para crear un verdadero BOOM en tu aula.

Te dejamos un link para que veas las diferentes capacidades creativas que existen, ¿Cuál es la tuya?

 

 

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Ejercicios para aliviar la ansiedad al momento antes de las oposiciones

La ansiedad es una reacción humana típica al estrés, lo hemos hablado muchas veces. Pero demasiada ansiedad puede interponerse en tus pruebas de oposiciones y convertirse en un handicap.

Pero como dice el refrán, todo en esta vida tiene solución, y la ansiedad se puede combatir gracias a una serie de ejercicios que nos ayudan a reducir la frecuencia cardíaca, controlar la respiración…Si en estos momentos te sientes muy atrapada en tu ansiedad, intenta uno o alguno de los siguientes ejercicios para calmarla.Resultado de imagen de imágenes ansiedad

 

 

 

¿Listo para conocer los ejercicios? ¡Aquí vamos!

 

1. Relájate respirando

 

Cuando te sientes ansiosa, puedes notar que tu ritmo cardíaco y tu respiración se aceleran un poco. También puedes comenzar a sudar y sentirte mareada o aturdida. Cuando te sientas así, controlar tu respiración puede relajar tanto tu cuerpo como tu mente. Te proponemos que sigas estos pasos:

 

  1. Siéntate en un lugar tranquilo y cómodo. Pon una de sus manos sobre su pecho y la otra sobre tu estómago. Tu estómago debe moverse más que tu pecho cuando inhala profundamente.
  2. Toma una respiración lenta y regular a través de tu nariz. Centra tu atención en mirar y sentir tus manos mientras inhalas. La mano que está sobre tu pecho debe permanecer inmóvil mientras que la mano sobre tu estómago se moverá ligeramente.
  3. Exhala lentamente por la boca.
  4. Repite este proceso al menos 10 veces o hasta que empieces a sentir que tu ansiedad disminuye.

 

2. Relájate visualizandoResultado de imagen de respirar hondo

¿Alguna vez has escuchado la expresión “encontrar tu lugar feliz”? Pintar una imagen mental de un lugar que te haga sentir relajado puede calmar tu cerebro y tu cuerpo.

 

Cuando empieces a sentirte ansiosa, siéntate en un lugar tranquilo y cómodo. Piensa en tu lugar ideal para relajarte. Puede ser cualquier lugar del mundo, real o imaginario, una playa, un bosque… no hay límites. Pero recuerda, debe ser una imagen que encuentres muy calmada, feliz, pacífica y segura.

 

Piensa en todos los pequeños detalles que encontrarías si estuvieras allí; los colores, los olores, los sonidos…Imagínate pisando una arena fina, cómo el sol te da en la cara o lo que se siente escuchando solamente a la naturaleza.

 

Una vez que tengas una imagen completa de tu “lugar feliz”, cierra los ojos y respira lenta y regularmente por la nariz y la boca. Sé consciente de su respiración y continúa enfocándose en el lugar que has imaginado en tu mente hasta que sientas que tu ansiedad disminuya. Visita este lugar en tu mente cada vez que te sientas así.

 

3. Relaja tus músculos

Cuando te sientes ansiosa, puedes notar tensión en general en tus músculos o en un músculo en concreto. Este estrés muscular puede hacer que tu ansiedad sea más difícil de

manejar en el momento en que la experimentas.

Resultado de imagen de rafiki meditandoAl aliviar el estrés en tus músculos, generalmente puedes reducir tus niveles de ansiedad.

Para aliviar rápidamente la tensión muscular durante los momentos de ansiedad:

 

Siéntate en un lugar tranquilo y cómodo. Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración. Respira lentamente por la nariz y por la boca.

Usa tu mano para apretar tu puño con fuerza. Mantén el puño apretado durante unos segundos. Observa la tensión que sientes en tu mano .

Lentamente abre tus dedos y se consciente de cómo te sientes. Debes poder notar como tu mano está más relajada. .

Continúa tensando y luego liberando varios grupos musculares en tu cuerpo, desde tus manos, piernas, hombros o pies. Evita tensar los músculos en cualquier área de tu cuerpo que esté lesionada o con dolor ya que eso puede agravar aún más la lesión.

 

También te dejamos un link con alimentos que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad

 

Esperamos que estos ejercicios te ayuden a relajarte un poquito y a hacer más llevadera esta recta final. ¿Conoces algún otro ejercicio que suelas hacer para relajarte?

 

FormArte, el arte de formar

¿Por qué necesitas ser positiva de cara a las oposiciones?

Las mentes positivas son mentes poderosas.

Y tú, en estos momentos, necesitas una mente poderosa.Resultado de imagen de fotos mente positiva

 

La mente juega un papel crucial en la forma en que manejas las situaciones y que afrontarás las pruebas de las oposiciones. Por ello, si la frecuencia con la que te conectas se centra en todo aquello negativo, tus emociones se corresponderán y esto se traducirá en tus acciones.

Dicen que podemos elegir estar felices o tristes, tranquilos o enfadados o como queremos que sea nuestro día. Así que eres quien establece el estado de ánimo (aunque, a veces, cueste de creer) y un factor vital para prepararse para un buen estado de ánimo es pensar en pensamientos positivos.

Resultado de imagen de fotos mente positiva

 

Pensamiento positivo significa ser optimista. Creer en ti y en tus posibilidades de lograrlo.

Es el pensamiento positivo, mediante el cuál experimentamos alegría, felicidad, satisfacción y éxito con mucha más frecuencia porque se orientará en buscar el lado bueno y en cultivarlo. Y sus acciones, irán orientadas al éxito, jamás al fracaso.

                                                                                                       

                                                                                                                                 “Por más difícil la vida pueda parecer, siempre hay algo que podemos hacer con éxito.” Stephen Hawking

 

Evidentemente, esto no significa que automáticamente vaya a tener éxito en todo. Sin un esfuerzo, voluntad y constancia, no se consiguen las cosas. Sin embargo, cuando crees que todo va a salir bien estás más dispuesto a que todo salga bien.Resultado de imagen de personas positivas

 

Es cierto que, mantener tus  pensamientos en la vibración positiva todo el tiempo no es fácil. Todos tenemos nuestros momentos de bajón de “no puedo más, esto me supera”. Incluso podemos tener experiencias muy duras en la vida. Ser optimista con los desafíos de la vida requiere muuuuuuuuuucha práctica que, a largo plazo, se convierte en algo natural y que sale solo.

 

¿Y qué mejor momento que este? Es justo el momento ideal para empezar a ser optimista y cultivar una mente positiva.

 

Muchos de los momentos perdidos, los arrepentimientos y los “qué pasaría o hubiera pasado si…”, vienen por pensamientos negativos.
Estar un día entero dándole vueltas a por qué no estudié más durante las Navidades.
Si hubiera empezado en verano, lo llevaría mucho mejor.

¿Te suena?

 

No pierdas más el tiempo pensándolo. Ya está, pasó y no hay marcha atrás. En lugar de ello, aprende de tus errores y continua hacía adelanteResultado de imagen de be strong

El pensamiento negativo es destructivo en el sentido que disminuye la confianza, daña el rendimiento y, peor aún, afecta el sistema corporal, en particular a la mente. ¿Para qué vamos a hundirnos ahora y a perder el tiempo lamentándonos? Solo te generará más ansiedad, frustración y te desmotivará.

 

Ahora lo que necesitas es pensar que estás a un paso de conseguirlo y que te va a ir fenomenal. Centra toda tu energía en el estudio y en creer en tus posibilidades. Genera energía positiva en lugar de negativa y ¡a por todas!

                                “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos.

                               Han confiado 26 veces en mí para tomar el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. 

                               He fracasado una y otra vez en mi vida y es por eso que tengo éxito”. Michael Jordan

 

Y lo que pase luego,ya se verá. 

Ser una buena maestra

Tu trabajo como profesora es un viaje.

Ya sea que dure 30 años o cinco, tu viaje como maestra empieza cuando empieza y termina cuando termina y, a lo largo del camino, con suerte, habrás hecho todo aquello que creías más razonable. Y no hay más. Esto se puede aplicar a todos los ámbitos de tu vida; desde las relaciones, hasta la crianza de los hijos, la compra de un piso o la decisión de retirarte.

 

A veces durante este viaje cuesta saber cómo lo estamos haciendo. Es complicado ponernos en perspectiva y hacer balance, ¿cómo se puede medir la buena enseñanza?

Quedarnos con las notas de nuestros alumnos es muy reduccionista; sobre todo si partimos de la base de que, enseñar es muchísimo más que transmitir unos conocimientos sobre historia, matemáticas, inglés, etc.

 

De un modo más abstracto, una buena enseñanza podría estar relacionada con la calidad de vida de tus alumnas y alumnos después de compartir parte de su educación contigo. Pero claro, es algo que no tiene límites por qué.. ¿hasta qué punto tú has influido en ellos y en su futuro?

 

Pero puedes hacerlo con “otros datos”; una nota de agradecimiento de un padre, la sonrisa de un niño, un estudiante que se implica mucho en un trabajo o simplemente que hace una pregunta interesante durante una clase. No hay reglas sobre ello.

 

Puede parecerte poco.

Simple.

Sin más.

 

Pero siendo educadora, los días son inesperados; te vas a encontrar días de todo. Y aceptémoslo; habrá días malos. Algunas lecciones, clases de alumnos o incluso años escolares te desafiarán en todos los aspectos: intelectual, profesional, físico y psicológico.

Habrá días en que tu paciencia llegará al límite y te sentirás sobrepasada, que no puedes más.

También habrá momentos en que te vas a cuestionar a ti misma, te preguntarás si lo estás haciendo bien, si tomaste la decisión acertada y un montón de dudas más te asaltarán.

Cualquier trabajo tiene días de estos. Es algo normal que tenemos que aceptar.

 

Por eso es importante encontrar pequeños puntos de información, formales o informales, que tengan sentido para ti y que te permitan saber que lo estás haciendo bien.

 

Ya te lo hemos dicho al principio, enseñar (igual que opositar) es un viaje. Y durante un viaje hay momentos increíbles que guardas como un tesoro (y recuerdas incluso décadas más tarde) pero también hay contratiempos. Situaciones inesperadas que nos descolocan y nos dejan un poco más fríos y sin ánimos.

Hay algo común en la mayoría de viajes largos y es lo mucho que se crece en ellos.

Y en este viaje que es ser maestra, crecer también es un requisito y una consecuencia importante.

 

Algunos días o incluso semanas, puede que retrocedas un poco y que parezca que, en lugar de ir hacia arriba, vas hacia abajo. No obstante, lo que estás haciendo es coger más impulso para dar un salto hacia adelante.

 

Si la calidad de la enseñanza fuera un gráfico no sería regular. Subiría y bajaría por las decisiones que tomamos, a veces desacertadas, y por las decisiones que toman otros. Lo importante no es que sea irregular, lo importante es que a la larga, con el tiempo, vaya aumentando.

Nadie nace sabiendo nada. Se aprende con el tiempo. Una carrera no te da todos los conocimientos para ser maestra, ni las oposiciones, ni un libro o un curso. Es el conjunto más la práctica. En el día a día es cuándo vemos realmente de qué va esto. Lo que te moldea como profesora es la experiencia que vas ganando y las ganas de seguir aprendiendo tú y ser una mejor versión de ti como mujer y como maestra.

 

Necesitas creer que eres una buena docente y que lo estás haciendo bien. Encuentra estas pequeñas señales que te indican que vas por buen camino y mira el conjunto entero.

No dejes de entusiasmarte, de buscar  nuevas ideas y de intentar mejorar como maestra. Confía en que dentro de cinco años, vas a ser un poco más eficiente, un poco más sabia y vas a conocer nuevas ideas, estrategias, formas de educar y pensamientos que pueden ayudarte a hacerlo tú un poquito mejor y a que tus alumnas y alumnos también lo hagan mejor.

 

Para que tus alumnos crezcan, necesitas hacerlo tú primero. El viaje empieza contigo.

¿Cómo mejorar como profesora? Un poquito cada día

 

 

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Podcasts imprescindibles para opositoras como tú.

Hoy venimos con un post muy cortito pero perfecto para inyectarte un poco de motivación e inspiración.

¿Sueles escuchar Podcasts?

Son una forma estupenda de aprender, llenarte de nuevas ideas, inspirarte o descubrir nuevos puntos de vista. Y lo mejor es que puedes escucharlos en cualquier momento.

 

Hoy te hemos seleccionado 5 podcasts para que veas todo lo que puedes hacer, recuerdes cuál es tu sueño y por qué estás luchando. Algunos están más orientados a educación y otros al crecimiento personal, tanto para comprenderte como para inspirarte.

 

¿Quieres descubrirlos? Echemos un vistazo a nuestra selección

4 podcasts imprescindibles que necesitas escuchar + 1

 

  1. Truth for Teachers

Son podcasts semanales en los que Angela Watson habla sobre educación y su experiencia como educadora. Cada uno de sus episodios te hará pensar y reflexionar sobre la pedagogía, tu forma de ver tu profesión, etc. Duran menos de 30 minutos, por lo que en poquito rato vas a tener tu inspiración semanal.
Idioma: Inglés

 

 

  1. House of #EdTeach

Un podcast perfecto para comprender cómo la tecnología está impactando en la educación y cambiándola. No solo te hará reflexionar, te enterarás de las últimas tendencias sino que además, te dará nuevas ideas, consejos y estrategias que podrás implementar en el aula.

Idioma: Inglés

 

  1. Píldoras de Educación

En estos Podcasts, David, maestro de Infantil, Primaria e Inglés, comparte sus reflexiones para afrontar el cambio educativo que tanto necesitamos. Además da ideas de prácticas y herramientas que se pueden llevar a cabo para que innovar sea más sencillo.

Idioma: Español

 

 

  1. Entiende tu mente

Éste es un podcast de psicología que te ayudarán a comprenderte mejor. Su periodicidad es semanal y duran 20 minutos, perfectos para escucharlos antes de irte a la cama. Tratan una gran diversidad de temas y, además de comprender por qué actuamos de una forma determinada, te dan tips para ayudarte. Los puedes encontrar en Spotify.

Idioma: Español

 

Y te añadimos otro recurso de lo más interesante y que no queremos que te pierdas.

 

  1. London Real

Si te gustan las entrevista, descubrir distintos puntos de vista y aprender de los mejores, este programa es para ti. No es un podcast, son vídeos, por lo que necesitas un poco más de tiempo. En London Real cada semana entrevista a alguien que está en lo más alto de su sector o rama. En estas entrevistas, los invitados comparten sus reflexiones y experiencias acerca de cómo tener éxito, ser productivo, estar saludable y feliz con lo que haces y con tu vida. Merece mucho la pena ir descubriendo personas tan distintas.

Idioma: Inglés.

 

 

Esperamos que los disfrutes tanto como nosotros y que te sirvan a lo largo de tu viaje.

¿Tienes alguna recomendación?

 

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Cómo generar nuevas ideas para tus clases

Como educadora, las ideas lo son todo.

 

La educación no es algo mecánico dónde simplemente se deba hacer y hacer. Aunque a veces puedas sentirlo así (u otros puedan enfocarlo así), una aula debe ser un hervidero de nuevas ideas, propuestas y proyectos. Cuantas más ideas nuevas traigas a tu aula, más oportunidades de aprendizaje estarás ofreciendo a tus estudiantes y éstas podrán ser más eficientes, creativas e innovadoras.

La forma en que abordas tu enseñanza puede afectar la manera en que tus estudiantes enfocan su aprendizaje.

 

Pero las nuevas ideas no solo serán beneficiosas para tus alumnas y alumnos, sino que también te mantendrán a ti enérgica, curiosa y con ganas de crear una pequeña revolución. De cambiar las cosas.

 

Todo esto suena muy bien, ¿verdad? Pero las ideas no siempre aparecen repentinamente cuándo las necesitas, sobre todo si no estás habituada a buscarlas. Para que las ideas aparezcan más fácilmente necesitas un poco de entrenamiento. A la que empieces, verás cómo las ideas vienen a ti con mucha más facilidad.

Entonces, por el momento, ¿de dónde puedes sacar nuevas ideas?

 

Uno de los primeros focos para sacar nuevas ideas lo tienes tú; tu imaginación. Ese lugar que los más pequeños/as saben explotar tan bien y dónde se cruzan pensamientos, emociones y la chispa creativa.

 

La mejor fuente de creatividad es jugar con lo que ya existe. Trabajar con piezas que ya tienes pero a las que debes dar una vuelta. ¿Cómo? Añadiendo nuevas variables, jugando con conceptos o funciones diferentes, buscando la forma de convertir algo simple en extraordinario.

Veamos un ejemplo muy sencillo. Un bote de vidrio de legumbres, en principio, es un simple recipiente en el que vienen legumbres cocidas. Puedes limitar su uso a ello y tirarlo una vez has consumido el alimento. Si le das una pequeña vuelta, puedes reusarlo para almacenar otros alimentos.

Pero, este bote también puede ser una maceta si pones tierra y abono y plantas alguna semilla o brote.

A la vez, puede ser un elemento decorativo si le pones sal teñida con tiza.

Pero también puede ser una vela si le pones cera y una mecha encerada.

¿Ves por dónde van los tiros?

Juega con los ejercicios que ya conoces, con los temas que tienes que enseñar, con materiales que estén a tu alcance y dales un sentido diferente. Hay taaaantas posibilidades…

 

Otra forma de mantener fresca tu mente docente es pensar como lo hacen tus alumnos. Para hacer esto, tendrás que escucharlos de verdad y hacerlo sin “pre-encuadrar” lo que dicen. Podemos ser culpables de esto en cada área de nuestras vidas.

A veces cuando escuchamos a una amiga y creemos saber lo que nos va a decir, y no nos hace mucha gracia, ya estamos pensando en cómo le vamos a responder antes ni siquiera que haya empezado a hablar.  En este punto, en realidad, no estamos escuchando activamente. Simplemente hacemos ver que lo hacemos.

 

 

Sin embargo, pensar como un estudiante es ver qué los motiva, cómo se ven a sí mismos, de dónde provienen sus ideas y qué tienden a hacer con ellas una vez que las tienen. Los niños tienen una energía que los adultos no podemos comenzar a replicar, pero podemos sentarnos y aprender del trueno y de los superpoderes de sus personalidades emergentes.

 

¿De dónde más pueden venir las nuevas ideas? Mirando atrás. ¿Qué hiciste durante tus prácticas? ¿Y en la carrera? ¿Qué hiciste en la escuela como estudiante que nunca olvidarás? ¿Y por qué, por qué es inolvidable para ti? ¿Qué estaban haciendo en educación hace 50 años? ¿Qué dijeron Vygotszky y Piaget? Mirar atrás. Ya sabes que las modas siempre vuelven y que todo lo viejo es nuevo otra vez. Combina, adapta y adopta.

 

Pero tampoco olvidemos mirar hacia adelante. ¿Hacia dónde nos dirigimos como sociedad? ¿Qué tendencias parecen tan fuertes que vale la pena entenderlas y crecer al mismo tiempo? ¿Qué pasa con la tecnología? ¿Qué está haciendo? ¿Qué le está haciendo la tecnología a la educación? ¿Qué está pasando realmente a nuestro alrededor?

 

Tu red de aprendizaje profesional es otra forma de asegurarte de que nunca te quedarás sin ideas nuevas como profesora. Si esa red está bien diseñada, llena de diversidad de pensamiento, una gama de recursos y apoyo emocional y profesional, entre otros factores, indudablemente generará nuevas ideas.

Y además de pensar como tus estudiantes, si quieres nuevas ideas, ¡pregúntales! ¿Qué es genial? ¿Qué ven ellos? ¿Qué les molesta? ¿Qué les emociona? ¿Qué nueva aplicación, serie o juego han descubierto, y qué lección puedes sacar de ella?

 

Y por supuesto, lee. Lee mucho. No solo te brinda nuevas ideas directamente de una manera didáctica, sino que también prepara tu mente para que sea más propicio e generar y encontrar nuevas ideas. La cultura es otra fuente: películas, YouTube, música, videojuegos. También valen los blogs, podcasts y documentales.

Evidentemente, generar nuevas ideas es sólo una parte del trabajo. Comprenderlas, adaptarlas, implementarlas y evaluarlas es lo que viene después.

A veces necesitamos menos ideas y más dedicación con las que ya tenemos. Dar oportunidades a aquello que hemos pensado y encontrar la forma de hacerlo realidad.

¡Pero que esto no te quite las ganas! No pierdas el entusiasmo y la chispa de esa nueva idea.

 

FormArte, el arte de formar.

 

Los síntomas del opositor antes del exámen

Probablemente estás sufriendo uno de los síntomas más comunes del opositor cuándo llega la recta final.

Es uno de los peores síntomas; de los más agobiantes y frustrantes que pueden aparecer en estos momentos. Como no tienes suficiente presión y estrés, vamos a añadirle un poco más, ¡no vaya a ser!

Estamos hablando del repentino olvido de prácticamente todo lo que llevas meses estudiando.

¿Te suena?

 

Llevas tiempo siguiendo un planning, avanzando, dejando temas estudiados, todo parecía que iba más o menos bien pero, no.

De repente, sin saber cómo, tu cerebro ha hecho un reset y lo ha borrado absolutamente todo.

“No me sé ningún tema.”

“De estos temas, que teóricamente ya me sabía, no recuerdo absolutamente nada.”

 

Y a esto se le suma otro síntoma más:

 

No voy a llegar.

Me queda mucho.

No voy a poder terminar todos los temas y me va a ir fatal.

 

Estás delante de los apuntes y quieres llorar. Tanto tiempo y parece que estás al principio.

 

¿Te sientes identificada?

 

Vamos a ser sinceros y realistas.

Primero de todo, sabes mucho más de lo que en estos momentos crees. Estás en el ojo del huracán del estrés y tu cerebro se ha quedado paralizado. Pero este desconocimiento que crees tener, es solo eso; una creencia, una ilusión de tu cerebro.

 

Recuerda cuándo empezaste. En ese momento sí que no sabías nada y te quedaba  un largo camino por recorrer. Pero, ¿cuánto tiempo llevas en este viaje?

¿Realmente crees que todos estos meses han sido en balde?

Sé objetiva  y piénsalo con calma. Haz las comparaciones con tu yo del inicio. ¡Es imposible que la situación sea como la pintas!

 

Que es normal que lo sientas así. ¿Lo has hablado con otras opositoras? La mayoría se sienten como tú. ¿Es posible que tantas personas hayan olvidado todo lo hecho?

Seguro que si una de ellas te hace este comentario le dirás que se equivoca y que ¡claro que se lo sabe!

Aplícate el cuento.

 

Sabes mucho más de lo que crees y el día del examen lo vas a ver. No te agobies con eso. Deja a un  lado estos pensamientos limitantes y negativos porque solo te generarán malestar, frustración y estrés.

Céntrate en todo el tiempo que tienes por delante, en aprovecharlo al máximo y dar lo mejor de ti.

 

Y esto nos lleva al segundo gran tópico: No voy a tener suficiente tiempo.

Te queda un mes. Un mes tiene 30 días, que son 720 horas y además tienes cuatro fines de semana, que si trabajas durante la semana, te vendrán como mano de santo.

Ojo, que también debes descansar ¡eh! Pero lo que queremos decirte es que tienes tiempo para avanzar y terminar de prepararte.

 

Estás en la recta final, después de tantísimo tiempo, estás ya casi en la meta. En lugar de focalizarte en todo lo que (crees que) tienes en contra, céntrate en lo que tienes a favor.

Llega el momento de demostrar todo tu potencial, todo lo que has currado y las ganas que tienes de cumplir tu sueño y ser maestra.

No olvides por qué haces esto y no olvides que eres una súper woman que se está dejando la piel.

 Joder, que has trabajado muy duro y todo este esfuerzo tiene recompensa.

Te garantizamos que el día del exámen, puede ir mejor o peor, pero te darás cuenta que todo sale solo y que estás muchísimo mejor preparada de lo que piensas.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

En la piel de una opositora: Entrevistando a Leticia

Hoy te traemos un nuevo post en el que hablamos con una súper opositora como tú.

Leticia es de Ponferrada, tiene 27 años y está opositando. Estudió magisterio porque le gustan mucho los niños y a su madre siempre le gustó que fuese maestra.

Empezó dedicándose de lleno a la preparación de las oposiciones, sin embargo, encontró trabajo y su situación ha cambiado un poquito.

 

Actualmente, mientras se prepara las oposiciones está trabajando, por las mañanas, en una escuela infantil con niños de dos años y por las tardes dando clases extra-escolares de inglés.

¿Quieres descubrir cómo ha  cambiado su preparación desde que trabaja? ¿Cómo se organiza y qué está aprendiendo de este proceso?

 

Quédate con nosotros y llénate de la energía que transmite.

 

 

¿En qué momento decidiste empezar a opositar?

Justo cuando acabé la carrera.

 

¿Por qué decidiste empezar a opositar?

Una parte de mi vida son los niños, por no decir casi toda. Cuando dudaba qué hacer; si seguir estudiando, si buscar trabajo…hablé con FormArte y ellos me transmitieron ganas, ilusión, motivación… Quería aprenderlo todo.

 

 

¿Qué fue lo que te impulsó a elegir FormArte?

Tengo una amiga que estaba muy desmotivada porque tuvo una preparadora que no le gustó nada. Ella siempre me decía que volvería a opositar cuando encontrara una academia o preparadora que de verdad le devolviera la ilusión y las ganas. Un día me dijo que estaba de viaje para conocer la Academia FormArte porque llevaba un tiempo siguiendo su blog y le gustaba mucho. Entonces fue cuando se enamoró de ellos y yo fui detrás. Me transmitieron algo que nadie más lo hacía.

 

 

¿Qué has aprendido a lo largo del camino de opositar?

Ufffff que de cosas, qué difícil contestar a esta pregunta. Mi vida ha cambiado tanto desde entonces… Aprendí a vivir de otra manera, a ver el lado bueno de todas las cosas, a poner todo el amor del mundo en lo que hago y a disfrutar de todo. Siempre digo que me enseñaron a vivir y lo bonita que es esta profesión disfrutando en cada momento de todo lo que se aprende y de todo lo bueno que te llevas.

 

 

¿Cuál fue el momento más duro de cara a la oposición?

Mi peor momento ha sido este año, y lo sigue siendo. Trabajar y opositar es muy difícil. El tiempo es uno de los motivos y la desmotivación es otra. Continuamente pienso en que no voy a llegar. Siempre intento a la contra pensar que todo el camino recorrido hasta hoy es algo que lo llevo conmigo, en mi mochila, he aprendido un montón de cosas. Y que opositar no es estudiar un año y se acabó, es ir acumulando y acumulando y sobretodo disfrutar del viaje, me lo repito diariamente: estar feliz haciendo lo que hago es lo más importante para mí.

 

¿Qué es lo mejor de haber entrado en la familia de FormArte?

Me enseñaron a vivir, a disfrutar del camino.

El cariño que me dan, su mano cuando la desmotivación me puede, lo han sido todo para mí. Siempre digo que no sé lo que me deparará la vida pero volvería una y mil veces a elegirlos y a embarcarme en este camino que tantos aprendizajes me ha dado. Os quiero. Siempre seréis uno de mis hilos de colores.

 

 

¿Cómo te organizabas para estudiar?

Mi primer año me dedicaba exclusivamente a estudiar, a hacer los temas, la programación, supuestos… mañana y tarde, nunca perdí la motivación, era imposible con ellos, todas las semanas me daban más ganas para seguir. Gracias papis por darme la mano todo ese año que ahora llevo a mis espaldas y me ha servido de tanto.

 

¿Llegaste a plantear dejarlo en algún momento? Si es que sí, ¿Por qué y cómo lo superaste?

Ahora que estoy trabajando y estudiando a la vez, estudiaba por las tardes cuando salía de trabajar.

Los primeros meses me agobié mucho, no tenía vida y llegué a plantearme dejarlo, pero un día me planté: sí, quería vivir, estar feliz, tener tiempo para mí, pero también seguir aprendiendo. Entonces fue cuando decidí madrugar y sacar horas de estudio antes de entrar a trabajar. Cambié horarios y fue lo mejor que pude hacer.

 

¿Qué crees que es lo más importante para opositar?

Creo que  la organización y la rutina es primordial, para mí un tanto por ciento muy elevado en la oposición. Unos tiempos de estudio que los aproveches al máximo.

El apoyo es también muy importante, pero la gente que no oposita es difícil que te entienda.  Por eso rodearte de personas que estén en tu mismo lugar es algo que te beneficiará cuando necesites desahogarte o cualquier cosa relacionada con este mundo.

 

¿Ha cambiado tu punto de vista acerca de la enseñanza durante la preparación de las oposiciones?

En mi caso, en la carrera aprendí muy poco y, motivación y ganas por aprender tuve pocas. No había mucho que me impulsara a seguir aprendiendo cosas nuevas. Opositando me llené de ideas, de recursos… Ahora es un no parar, ¡Menudo mundo el de la educación!.

 

¿Cómo se superan los momentos de “no puedo más”?

Parando. Hay que saber parar, en esos momentos todo puede esperar, primero eres tú y luego tú. Cuando estés bien todo irá bien, mientras…

 

¿Nos puedes dar algún consejo para las futuras opositoras?

No te agobies, poco a poco, piensa que esto es un camino largo que te enseñará muchas cosas, guárdatelo todo, no solo es vomitar en un examen todo lo que sabes. Disfruta del viaje.

 

¡Menuda todoterreno!

Con esa energía y esas ganas, seguro que este año será el año de Leticia.

¡Pero también el tuyo!

 

Mucho ánimo a todas las que estáis día tras día preparándoos para el mayor y más bonito reto de vuestra vida: ser maestras.

 

 

FormArte, el arte de formar

Toca poner a prueba a tu cerebro y dejar a un lado la negatividad

Por mucho que te aconsejen y te aconsejemos que debes ser positiva y creer en ti, es posible que sigas un poco estancada en la negatividad. A las puertas del examen, atacada de nervios, estresada, preocupada y (inserta cualquier sentimiento negativo).Vamos a intentar darle la vuelta para afrontar la recta final con ánimo y fuerza.

 

 

A pesar de que tengamos una tendencia a la negatividad, esto no tiene por qué ser permanente. Todo está en nuestro cerebro y este enfoque pesimista, puede cambiar.

 

Como ya te hemos mencionado otras veces, una de las funciones más críticas de nuestro cerebro es la de mantenernos seguros. La amígdala, que es responsable de nuestras reacciones de lucha o huida, está constantemente buscando amenazas para que nos indique cómo responder y mantenernos seguros.
De acuerdo con este importante objetivo de supervivencia, nuestra amígdala tiende a estar pendiente de las malas noticias. Y así nuestros cerebros están preparados para la negatividad. Una vez que nuestros cerebros siguen las vías neuronales negativas y siguen regresando a ellas, las conexiones se vuelven más fuertes y son éstas las que se activan ante cualquier suceso.

 

PERO… Oh, la la! Existe lo que se llama neuroplasticidad, por lo que nuestros increíbles cerebros siempre pueden crear nuevas conexiones neuronales, incluidas las conectadas para la positividad.

Una vez que empezamos a enfocar nuestros pensamientos y nuestra atención a nuestro potencial y a las posibilidades maravillosas que tenemos ante nosotros, preparamos al cerebro para que busque lo positivo.

 

Cualquiera que sean los pensamientos que tengamos, cualquier cosa que escojamos para enfocar y prestar atención, es lo que el cerebro comienza a buscar en el mundo. Esto es lo que los neurocientíficos llaman el “sesgo de confirmación” del cerebro. En otras palabras, al cerebro le gusta tener razón y tiende a buscar información que coincida con lo que ya está pensando.

 

Por lo tanto, si crees que todo es complicado y solo surgen problemas, cada pequeña cosa te parecerá un nuevo handicap. Si vas creyendo que no estás preparada para opositar y el exámen te irá mal, sufrirás hasta el día que te den los resultados y este último mes se te hará una montaña.

En cambio cuando te orientas a la parte positiva y te sientes agradecida por lo que tienes, no solo te sentirás más tranquila y feliz, sinó que todo lo que hagas, lo harás con mucha más energía y fuerza., creyendo que lo conseguirás.

 

Y el poder de cambiar los pensamientos, lo tienes tú.

 

Imagina que un día vas a comprarte ropa y te dejas el móvil en el probador. Cuando estás en caja pagando, un dependiente se te acerca con el móvil en la mano y te pregunta si es tuyo.

Puedes maldecirte por ser tan despistada y pasarte el resto del día tirándote puñales. O puedes sentirte súper afortunada que el chico lo haya encontrado y haya tenido la amabilidad de venir corriendo hacia ti para devolvértelo.

Parece un ejemplo muy tonto, pero en la reacción negativa, no solo te estás amargando sino que te estás juzgando y poniendo un montón de etiquetas que te quitan energía, debilitan tu autoestima y que a la larga son muy destructivos.

En la segunda reacción, te focalizas en que hay gente atenta y amable. Esto te genera un sentimiento alegre y positivo y de confianza. Y ojo, eso no quita que puedas pensar: “Tengo que ir más cuidado”

 

¿Cómo cambiar el enfoque negativo?

Esto no es algo que suceda de la noche a la mañana con solo desearlo. Como la mayoría de cosas, necesita su tiempo y constancia por tu parte.

 

Hay muchísimas maneras de trabajarlo y practicarlo, pero hoy te daremos un par de ideas.

Cuando te suceda algo inesperado y estés entrando en la espiral de negatividad, PARA y sé realista y racional. ¿Qué significa eso?

Que te pares a reflexionar qué significa, qué es cierto y qué se está inventando tu cerebro.

 

“Me van a ir mal las pruebas, voy a suspender”

¿Por qué? ¿Qué hechos demostrables apoyan esta suposición? ¿Has estado todo este tiempo tocándote las narices sin hacer nada? No, ¿verdad? ¿Entonces?

 

“Es que seguro que los demás opositores lo llevan mejor”

¿Has hablado y evaluado de forma objetiva a TODOS los opositores que se presenten en tu CCAA? Espero que no, porque en ese caso… ¡cuánto tiempo habrás perdido! Que hayas hablado con uno o dos compañeros y CREAS que lo llevan mejor por lo que te cuentan, ni significa que estén más preparados que tú ni que vayan a hacerlo mejor en las pruebas.

 

SÉ OBJETIVA Y PIENSA EN TODO LO QUE TÚ SÍ HAS HECHO Y ESTÁS HACIENDO, POR FAVOR. ¡Que no es poco!

 

La positividad está estrechamente relacionada con la gratitud. Sentirse agradecida por lo que tienes te permite darte cuenta de lo afortunada que eres y de todas las posibilidades que has tenido y tienes por delante.

Otra idea que funciona bien, es empezar o terminar el día escribiendo entre tres y cinco cosas por las que te sientas agradecida.  Fíjate en las cosas simples a lo largo del día que te dan placer como comer algo que te guste, una canción que te ponga de buen humor o jugar cinco minutos con tu perro.

Al principio habrá días en que te parecerá imposible encontrar algo bueno. LLevo todo el día en casa, estudiando y repasando, sin quitarme el pijama.. ¿qué puede haber de bueno? Te preguntarás.

Pero aquí está la magia; tienes que encontrar algo bueno por pequeñito que sea.

SI lo haces a diario, poquito a poco te irás dando cuenta de estas cosas mientras las estés viviendo y te sentirás más contenta.

 

Esto son solo dos ideas para empezar, pero hay muchísimas formas de hacer ese cambio de chip e ir entrenando tu cerebro para cambiar la forma en que percibe lo que sucede.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

Estrategias para motivar a tus estudiantes a leer

Para convertirse en un buen lector, se necesita cierta cantidad de lectura. La pericia no surge por ciencia infusa; se necesita participación activa.

Y conseguir que tus alumnas y alumnos lean por iniciativa propia es un gran reto. Pero también uno de los objetivos más importantes que puedes lograr.

Hay que conseguir que los estudiantes encuentren la lectura placentera y no, algo aburrido y que suponga un gran esfuerzo.

 

¿Cómo conseguirlo? Una de las claves para que los niños y niñas desarrollen pasión por la lectura es la motivación. Sí, la motivación es la base de cualquier aprendizaje o meta.

Necesitamos encontrar estrategias de motivación para alentar la lectura.

Y esto es precisamente lo que te traemos hoy; algunas ideas para motivar a leer incluso a los alumnos a los que les resulta más difícil.

 

Estrategias para motivar la lectura

 

1. Hazlo relevante

Si tus estudiantes no ven todas las puertas que puede abrirles la lectura, no estarán motivados a mejorar sus habilidades. Y si no les exponemos a material que realmente les atraiga, no querrán leer. Y es normal.

Pregúntales a tus alumnos qué les interesa. Descubre qué les importa y muéstrales cómo la lectura puede abrirles las puertas a aquello que más les interesa. Enséñales que la lectura puede ser el camino a aprender más sobre lo que les gusta o a dejarse llevar por mundos y personajes imaginarios.

 

2. Dales autonomía y déjales decidir.

La autonomía nos motiva a todos. Nos gusta sentir que estamos en control de nuestras vidas y decisiones. Queremos sentir que podemos elegir cómo gastamos nuestro tiempo y cuando tenemos esta libertad, más motivados estamos. Lo mismo les pasa a tus estudiantes. Forzarlos a leer libros o lecturas que no les interesan, les va a desmotivar y va a crearles más apatía por leer.

Una de las mejores maneras de enganchar a tus alumnas/os es dejarles elegir qué quieren leer. Puedes proponerles algunas lecturas, pero déjales su espacio para que miren las portadas, lean la contraportadas, los toquen… hay algo mágico en los libros y no todos los libros van a llamar la atención a todo el mundo. Déjales explorar y elegir.

 

3. No les fuerces.

Se trata de que alientes a tus estudiantes y seas empática (que ya sabemos que lo eres). Lo que queremos decir es que no les digas que tienen que terminarse un libro antes de cierto plazo. Esto puede ser muy fácil para algunos alumnos, pero los lectores con más dificultades pueden asustarse y perder las ganas.

Lo mismo pasa si empiezan un libro y deciden que quieren elegir uno diferente. Lo importante es que lean y además, ¿no te ha sucedido jamás esto de empezar un libro, que no te guste nada y termines dejándolo a medias? Es algo normal y se tiene que dar a los estudiantes el mismo derecho.

 

4. Hablad sobre libros.

Alguien te habla sobre una película muy entretenida, un plato que parece delicioso, una obra de teatro desternillante y… te entran unas ganas tremendas de ir. Te resulta familiar, ¿verdad?

Lo mismo puede sucederles a tus alumnos con los libros. ¿Por qué no dedicar media clase a hablar sobre diferentes libros? Busca opciones de distintos géneros, habla de su argumento y crea un poco de misterio y hype alrededor del libro. Seguro que a más de uno le apetecerá probarlo.

También puedes dedicar una sesión a que sean tus propios alumnos quienes hablen de su libro favorito e intenten “venderlo” a los demás estudiantes.

 

5. Crea confianza.

Aumenta la confianza de tus alumnos con la lectura dándoles tareas que puedan hacer. Guíalos proponiéndoles novelas que puedan manejar, ya que sino se frustrarán debido a la complejidad. Piensa que para ellos va a ser complicado entender y admitir que un libro es demasiado difícil, simplemente les parecerá aburrido y no querrán leer más.

6. Demuéstrales que están mejorando.

Tus estudiantes, como todos, necesitan saber que sus esfuerzos están valiendo la pena y están marcando una diferencia. Es fundamental que vean una correlación entre el esfuerzo que están realizando y el resultado del trabajo para mantenerse motivados.

Hay muchas maneras de que ellos noten el progreso, pero sobre todo tú debes darles feedback y ayudarles a ir cogiendo esa seguridad y confianza en sí mismos.

Por ejemplo, puedes pedirles que hagan una presentación, un póster, que hagan una descripción detallada de los personajes o simplemente un resumen… hay muchas maneras de que tanto tú como ellos podáis ver la mejoría y evolución.

 

7. Aumenta el interés y el valor

Transmitir tu propia pasión por la lectura puede ser contagioso. Léeles a tus alumnos en voz alta con entusiasmo o déjales que ellos lean interpretando cada uno a un personaje distinto. Enseña a tus estudiantes explícitamente por qué la lectura es importante. Ponlos en contacto con una gran variedad de géneros para que puedan descubrir qué les gusta e intenta guiarles en función de sus gustos.

Usa los libros como recompensa. Por ejemplo, cuando terminen una tarea o meta con éxito, déjales leer un ratito tranquilamente.

 

 

Como maestra, una labor muy importante es ayudarles a ver la lectura como un refugio seguro en lugar de como un factor estresante y tedioso.

No solo les va a ayudar en la comprensión de los textos y en ortografía sinó que les beneficiará en las distintas áreas de su vida.

 

FormArte, el arte de formar.