Consejos para opositar siendo madre

Hace unas semanas, reflexionamos acerca de si era compatible ser madre y opositar en este artículo.

Es una tarea dura, implica más esfuerzo y, según tus circunstancias puede ser un verdadero reto. Pero no es misión imposible.

Si después de reflexionarlo y darle vueltas, has decidido empezar a opositar, BIENVENIDA.

 

Sabemos que puedes lograrlo, sabemos que vas a lograrlo.

Pero como un poquito de ayuda nunca está de más, hoy queremos darte algunos consejillos basados en nuestra experiencia con muchas mamis opositoras. Como siempre que damos consejos, debes adaptarlos a ti y a tus necesidades.

No hay una fórmula mágica, no hay un camino correcto, siempre tienes que buscar aquello que te funcione a ti y que pueda ser sostenible a largo plazo.

Y dicho esto, ¡vamos a ello!

 

Algunos consejos para opositar siendo madre

 

Organización.

No nos cansaremos de repetir lo importante que es organizarse y planificarte, pero en tu caso, lo es mucho más. Lo primero de todo será determinar el tiempo que vas a dedicarte a prepararte y estudiar.

 

Fíjate un horario estricto (dentro de la medida de lo posible) y no te salgas de él.

Obviamente siempre habrá situaciones para salirte de él y tendrás que ser flexible, pero cuidado con las excusas. No poder estudiar un día porque el peque se encuentra mal, no ha podido ir a piano y vas a pasar la tarde con él es justificable, no poder estudiar porque tienes que llevar un vestido a la tintorería, ya es otro cantar. (un ejemplo tonto, pero ya nos entiendes, ¿verdad?).

 

Desconecta de tus otros yo, eres opositora. 

Para que el tiempo que dedicas a estudiar sea fructífero y obtengas resultados, debes estar concentrada. Para mantener esta concentración es imprescindible que desconectes de tu “yo madre/pareja/hija/nuera/loquesea”. Cuando estudias eres una opositora y todas las tareas y pensamientos que no tengan que ver con estudiar, tienen que ir fuera. Sí, a la práctica no es tan sencillo pero debes aprender a desconectar lo máximo posible. Si por horarios te lo puedes permitir, quizás ir a una biblioteca puede ayudarte o estudiar en algún lugar de casa preparado para tu estudio que favorezca la evasión de todo lo demás.

 

Crea tu rinconcito de estudio

Aunque puedas ir a estudiar a alguna biblioteca vas a tener que echarle horas en casa sí o sí. Intenta reservar un espacio de casa para ti aunque sea pequeño. Un lugar donde poder dejar tus cosas y en el que, en la medida de lo posible, puedas aislarte y que nadie te interrumpa en tus momentos de estudio. Si lo necesitas, plantéate poner un pestillo en la habitación para evitar interrupciones.

 

Implica a tus seres queridos, en la medida de lo posible.

¿Sabes aquello que dicen de si quieres dejar de fumar o ser vegetariano, es importante que lo digas a tu entorno para estar más cerca del éxito? Viene a ser algo parecido. Es tu reto, pero implicar a los tuyos puede hacerte el camino mucho más llano. Pareja, padres, suegros, hermanos, amigos muy próximos… Todas aquellas personas con las que compartas tu día a día.  Va a ser una época dura y cuanta más ayuda mejor. Son las personas que te quieren y te cuidan y no les va a importar echarte una mano dentro de sus posibilidades. ¿No harías lo mismo tú por ellos? La recompensa será para todos.

 

Disfruta de tus hijos y tus seres queridos.

Dedica tus ratitos libres a pasarlo bien con ellos, a jugar, a reír… a disfrutar de ellos, vamos. Prohibido sentirse culpable por nada. Posiblemente en algún momento te aceche la culpa y pienses que no estás dedicándoles suficiente tiempo pero recuerda por qué opositas. No opositas solo para ti, también para ellos, por y para el bienestar de tu familia. Un día ellos estarán orgullosos de ti y valorarán lo que haces. Sigue luchando SUPERWOMAN.

 

En FormArte creemos en ti. Sabemos que vas a ir a por todas y que te sacaras esas oposiciones.

No olvides que puedes pedirnos ayuda cuando lo necesites. Estamos aquí para echarte una mano y hacerte el camino un poquito más fácil.

 

 

FormArte, el arte de formar

Carta a mis futuros alumnos

 

Hace unos días recibí LA LLAMADA.

 

Sí, la llamada en mayúsculas, esa que cualquier opositora de magisterio ansía con todas sus fuerzas recibir.

¡Empiezo a trabajar como profe!

 

Septiembre y la vuelta al cole. Nunca mejor dicho. Volveré a un cole después de muchos años pero esta vez como profesora. ¡Menudos nervios!

La plaza está algo lejos. El tute que me voy a pegar no me lo quita nadie pero… merecerá la pena. Lo sé.

 

Tengo tantas ganas y tantas cosas en la cabeza…

¿Cómo serán mis primeros alumnos? ¿Sabré ser una buena profesora? ¿Podré aprenderme todos los nombres? ¿Les dejaré huella? ¿Aprenderán? ¿Conseguiré que seamos un grupo bonito?

Mil actividades y cosas me vienen a la mente y no paro de apuntar cada idea que se me ocurre. Nunca se sabe.

Estoy aprovechando para refrescar leyendo libros y repasando mis blogs de profes favoritos.

 

Pienso en mis futuros alumnos mil veces. Me imagino el primer día, cómo voy a ir vestida (he cambiado de opinión 90 veces ya), cómo voy a presentarme… y tengo muchas ganas de conocer a toda la clase con la que voy a compartir este primer año de profe. Ojalá pudiera decirles unas palabras antes de empezar…

 

A mis queridos futuros alumnos,

 

Aún no os conozco pero quedan muy pocos días para veros por primera vez y poner cara a la lista de nombres que tengo en mi mano.

¿Podré acordarme de todos? Espero no tardar demasiado en aprendérmelos.

Me pregunto cómo vais a ser cada uno de vosotros y como grupo. ¿Conseguiré que seamos una piña y formemos un bonito equipo?

 

Estoy nerviosa, quizás mejor decir que estoy atacada. Yo sola delante de 30 alumnos. Muy lejos quedan esas prácticas de la uni, ahora me pongo al frente yo sola y eso da un poco más de miedo.

Es como la prueba de fuego. ¿Estoy preparada? ¿Seré capaz de encontrar el equilibrio entre saber ser autoritaria y permisiva? ¿Me escucharéis? ¿Aprenderéis? ¿Os gustará mi forma de enseñar y os será útil? Las dudas y el síndrome del impostor me están acechando. Sé que es normal este miedo inicial y sé que (pre)ocuparse no sirve de nada, pero ya veréis vosotros cuando os enfrentéis a vuestro primer día de trabajo… ¡aunque os queda una eternidad para eso!

 

 

También estoy emocionada. Me he imaginado este momento millones de veces.  Por fin voy a poder ejercer la profesión que, con tantas ganas, llevo años preparándome. Ya ha llovido un poco desde que empecé la carrera pero, finalmente, aquí estoy. ¡Joder, qué ganas!

 

Estos días estoy empezando a preparar todo lo que nos viene por delante y aunque sé que,del dicho al hecho hay un trecho, espero que salga bien.  Quiero que nos lo pasemos bien y que aprendáis mucho, que sea un año lleno de momentos divertidos però también un año para crecer y evolucionar, tanto vosotros como yo.

 

Durante estos meses que vienen vamos a aprender muchas cosas.

Espero que le cojáis el gusanillo a esto de ir adquiriendo conocimientos y sé que no es fácil y que habrá temas y asignaturas que os gustarán menos, pero haré todo lo que pueda para que, incluso lo más aburrido, no lo sea tanto y encontréis la motivación suficiente.

 

También quiero que, todos juntos, aprendamos a conocernos, a respetarnos y a expresar nuestras emociones. Llorar cuando sea necesario, hablar de lo que nos sucede y reír a carcajada limpia. ¿Será una misión muy difícil?

 

No quiero dejar a ninguno de lado, prometo que daré lo mejor de mi para que cada uno encuentre su sitio, para transmitiros que sois perfectos tal cual sois y para que creáis en vosotros y en vuestras capacidades. Cada vez me doy más cuenta que, uno de los grandes problemas, es la falta de confianza y seguridad. No quiero que tiréis la toalla o que creáis que no sois buenos en mates, inglés o tecnología. Todo empieza por creérselo.

Quiero derribar muros.  

 

Y espero que os equivoquéis y no temáis hacerlo. Vamos a dejar de lado las vergüenzas, los miedos, los “no puedo”. Todos juntos vamos a poder.

 

Por favor, tened paciencia conmigo al principio, yo estoy aprivisionándome de grandes dosis para todo el curso.

 

También estoy haciéndome a la idea de que no todo saldrá según lo previsto o como me gustaría. Intento mentalizarme que habrá días mejores y peores, espero encontrar la fuerza para sacar adelante cada situación inesperada.

 

¿Sabéis? Quiero ser esa profesora de la que, dentro de quince o veinte años, aún os acordéis. Dejar un poquito de mi en cada uno de vosotros. Suena muy utópico, lo sé. Pero yo tuve el placer de tener profesores que me marcaron de alguna forma y a los que recuerdo con mucho cariño.

 

 

Mi pasión por la lectura empezó en cuarto de primaria gracias a una profesora que nos trajo libros de cuando era pequeña. ¡Me aficioné a las aventuras de los cinco como una loca! 

Hasta primero de ESO creía que las mates y yo no estábamos hechos el uno para el otro. Era negada. Miento. Me consideraba negada. Pero entonces tuve un profesor de mates que me demostró que sí que se me daba bien, que si yo quería podía. Gracias a su paciencia acabé haciendo un bachillerato de ciencias, ¡mira tú por donde!

Lo mismo me pasó con escribir. Era una tarea de lo más tediosa y en la que me esforzaba lo mínimo. Hasta que una profesora me animó a participar en un concurso de cuentos e.. ¡increíble! ¡Gané! A partir de ahí escribir se convirtió en una de mis pasiones.

 

Quiero conseguir un poquito de esto en vosotros; ayudaros en algo, influir, de forma positiva, en vosotros para que ganéis confianza para que creáis que podéis.

 

Vengo con muchas ganas de aprender de vosotros y con vosotros.

Porque sé que, yo puedo enseñaros muchas cosas (y espero que así sea) pero esto va a ser recíproco. Creo que la persona que escribe esto, no va a ser la misma que termine el curso.

Nos espera un gran año, ya lo veréis.

 

Ahora empieza el curso y nuestras profes están así, los nervios de conocer a sus nuevos alumnos, las ganas de emocionar, de ver los aprendizajes de sus chicas… al final, somos una gran familia, la familia FormArte, ¿quieres formar parte de esta aventura?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Carta a una madre opositora.

Mamá, hoy sé lo qué significa ser opositora.
Y hoy recuerdo cómo fuiste una opositora de diez.

 

Te levantabas antes de las seis para poder dejarlo todo a punto. Eras la primera en ducharte y arreglarte para dejarnos a nosotros el baño libre y apurar las horas de sueño.

Nos venias a levantar cada mañana, nos ayudabas a arreglarnos (aguantando estoicamente nuestras rabietas porque no queríamos ponernos la ropa que habías seleccionado y queríamos justamente esa que estaba en la lavadora) y nos preparabas el desayuno.

Mientras desayunábamos ibas a buscar el pan para que el bocadillo del recreo fuera el más rico de todos. Siempre te acordabas de quién quería qué y de si te habíamos pedido queso, jamón o fuet.

Aunque a partir de cierta edad podríamos haber cogido el autobús y en 15 minutos estar en el cole, siempre nos llevabas en coche y te ibas a trabajar.

Aprovechabas la pausa del mediodía para ir a comprar y quitarte trabajo de encima y a las cinco, puntual como un reloj, estabas en la puerta del cole con tu mejor sonrisa y algo de merienda.
Siempre nos dejabas 15 minutos para jugar a la salida aunque fuera necesario llamarnos veinte veces porque era hora de ir a casa.

Cuando llegábamos nos poníamos los tres en la mesa del comedor; nosotros dos a hacer los deberes y tú a estudiar tus oposiciones. O intentarlo, ya que cada diez minutos te preguntábamos algo. Si teníamos exámen, pacientemente, nos preguntabas la lección. Cuando nosotros terminábamos e íbamos a ver la televisión o a jugar un rato, tú te quedabas sentada estudiando.

Y así seguías hasta que llegaba el momento de hacer la cena. Cuando llegaba papá, cenábamos y una vez habíamos terminado, tú lo recogías todo y te ibas al estudio a seguir con tus oposiciones. A veces te quedabas con nosotros a ver alguna película o serie que nos gustaba ver. A las 22:30 nos dabas el beso de buenas noches y, supongo, que te ibas a estudiar un ratito más.

Así eran los días de lunes a viernes. Eso si no tenías que llevarnos y recogernos de piano, fútbol, tenis o de casa de cualquier amigo.

Los sábados por la mañana, tú te levantabas pronto igual. Nos dejabas en casa de la abuela y te ibas a la academia a prepararte. Por la tarde le echabas un par de horitas más y los domingos siempre eras la primera en levantarte y a seguir.
Nunca te quejabas aunque te pasabas el día entre libros y apuntes.
¿Dónde estaba tu tiempo libre?
¿Cómo aguantaste dos años así?
¿Por qué nunca te escuché quejarte y siempre mantenías tu sonrisa y estabas ahí sin tregua?

Hoy sé que te costó muchas lágrimas, muchos días en que creíste que no podías más y que sacrificaste tu ocio, tus aficiones y muchos momentos por cumplir tu meta.

 

Recuerdo cuando hiciste el examen, un sábado por la mañana. Volviste a casa, nos abrazaste a todos y te pusiste a comprobar algunas respuestas.
No mires más – te decía papá – seguro que has aprobado

Y sí, aprobaste y con plaza.
Estabas tan feliz cuando supiste que te había tocado un cole a veinte minutos de casa… fuimos a ese restaurante que tanto nos gustaba a celebrarlo y comimos una paella. Creo que jamás lo voy a olvidar.

Ahora me doy cuenta de cuánto te esforzaste y, aunque un poco tarde, me siento muy orgullosa de ti.
Trabajaste muy duro para sacar una plaza. Trabajabas, te ocupabas de la casa, nos cuidabas, siempre estabas ahí para toda la familia y te sacaste tu plaza.

Ojalá hubiera sido más consciente de todo para poderte ayudar. Sé que no te arrepientes, sé que fue tu decisión y que fue un reto. Pero también sé que jamás tenías tiempo para ti. Apenas podías salir con tus amigas o irte a cenar. Cuando llegaba el viernes sabías que al día siguiente tocaba academia y, al llegar a casa, seguir estudiando y cuidando de nosotros.
Mamá, me quito el sombrero.
Lo conseguiste a pesar de lo duro que fue para ti.
Lo diste todo y aquí estás hoy. Trabajando en lo que te gusta, al lado de casa, con la seguridad de que así será hasta que te llegue la jubilación.

Y estoy segura de que, aunque no hubieras aprobado a la primera, habrías seguido luchando y peleando por ello.

 

En FormArte, sabemos que todas sois madres 10, el otro día hablaba con unos amigos que nada tienen que ver con este mundo y me decían es que son Super Womans, tantas madres con trabajos lejos de sus casas, estudiando una y otra vez los mismos temas, rehaciendo una y otra vez sus unidades didácticas. Sabemos que hay que estudiar claro, pero hay muchííííísimas cosas más importantes, como vuestros hijos, por eso a través del blog, y en nuestras aulas intentamos cambiar el mundo ofreciendo temas diferentes, otra manera de ver los supuestos y programaciones originales para conseguir esa plaza que tanto te mereces.

 

FormArte, el arte de formar

 

¡Gracias por ser la mejor profe!

 

Enseñarás a volar
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir
pero no vivirán tu vida.

Enseñarás a cantar
pero no cantarán tu canción.

Enseñarás a pensar
pero no pensarán como tú.

Pero sabrás que cada vez que ellos vuelen, sueñen, vivan, canten y piensen estará la semilla del camino enseñado y aprendido.

 

Todos te dicen lo afortunada que eres por tener esas vacaciones tan largas, por salir a una hora razonable del trabajo y poder ir a excursiones y colonias durante tu jornada laboral. Eso lo saben todos, claro.

 

Lo que ya no saben son las horas que te tiras en tu casa corrigiendo exámenes, preparando actividades o buscando nuevas formas de que tus alumnos se diviertan y motiven.

Las preocupaciones que te llevas cuando ves que uno de tus alumnos no avanza como te gustaría.

Cuando sabes que otro está sufriendo por el divorcio de sus padres.

Cuando detectas que las dificultades de lectura de alguno en particular pueden ser algo más.

O cuando aparece un conflicto en clase que va mucho más allá que una simple discusión entre alumnos.

 

Tampoco saben que tú también tienes días en que estás cansada, menos animada o sumida en tus propias preocupaciones pero que debes ponerte una máscara y seguir al pie del cañón con tu clase, que no puedes escudarte detrás de la pantalla de un ordenador, poner la música a tope y desconectar del mundo.

Que hay días en que te gustaría pegar cuatro gritos pero debes contenerte y que hay veces en que debes mantenerte firme ante tus pupilos y no es tan fácil. Que hay ocasiones en que tienes que hacer de tripas corazón.

No tienen ni idea de lo cansada que terminas después de 8 horas entre 20 alumnos tan distintos entre ellos, con sus particularidades, con sus días malos, con su inocencia, alboroto e inmadurez propia de la niñez. Y que después de eso, tú también tienes una casa que poner en orden, amigos, familia y pareja con quien quieres pasar un rato, cursos por hacer y otras responsabilidades.

 

No tienen ni puñetera idea de todo esto.

 

Pero tampoco de lo feliz que te sientes cuando consigues que tus alumnos rían, progresen y disfruten aprendiendo. Que se motivan y poco a poco van cogiendo confianza en sí mismos. Que los no , los no puedo, pasan a ser intentos para lograr una meta.

De esa alegría que sientes cuando una actividad que llevas días preparando, es útil y os permite pasar una hora agradable.

De la ilusión de ver que hay un progreso de conocimientos, sí, pero también a nivel personal.

De cuando te das cuenta que te respetan y se respetan entre ellos, que hay un compañerismo que muchos quisieran en sus puestos de trabajo.

Que al entrar en clase, entran en un espacio seguro, feliz y tolerante.

 

No saben el orgullo que sientes al ver cómo tu trabajo transforma, guía y aporta algo día tras día. No perciben lo mucho que ganas tú con tu vocación, la pasión que hay detrás.

En FormArte lo sabemos. Sabemos que ser profesora es duro a veces pero que es algo que te aporta mucho más y te realiza.

Estás aquí porque quieres ser un agente transformador, porque lo crees, porque sientes pasión por la enseñanza.

 

No te rindas, sigue así.

Valoramos inmensamente lo que haces. Y tus alumnos, también.

 

Gracias.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cómo crear un hábito; lo que realmente necesitas saber

A partir de septiembre quieres empezar a prepararte las oposiciones y sabes, mejor que nadie, que será momento de tomar una rutina más estricta de la que has llevado hasta ahora. En FormArte vamos a trabajar con nuestras alumnas cómo crear estos hábitos para hacer mas ligerito este año…

Si leíste nuestro artículo de ¿Vas a empezar a opositar?, y decidiste empezar a tomar algún hábito para irte preparando pero… no hay manera. Empiezas muy motivada, duras un par de días y nada, se te olvida todo.

 

No tienes ni puñetera idea de cómo conseguir introducir nuevos hábitos y mantenerlos en el tiempo. Y sabes que lo necesitas.

 

Pues hoy vamos a ver cómo conseguirlo.

 

Un hábito no surge espontáneamente y por el amor al arte, los hábitos se aprenden. Ya lo decía Aristóteles “Somos lo que repetidamente hacemos.”.

Un hábito es una actividad que realizas de forma rutinaria hasta que la vuelves una costumbre y que se ve reforzada por una consecuencia positiva. Un hábito es una acción que es decidida conscientemente en el día en que se empezó, por lo tanto. TÚ LO ELIGES. Es decir, que uno de los verdaderos poderes de los hábitos es que están en tus manos. Y una vez que se automatizan en tu mente, empiezan a ser inevitables.

 

¿No te parece increíble? Es tu elección, tu decisión, puedes hacerlo.

Al fin y al cabo, es un proceso de aprendizaje que consta de cuatro elementos.

 

Estímulo activador

También llamado disparador. Es lo que promueve el inicio de una conducta o acción y es un factor clave para la formación de un hábito. Sin disparador no hay hábito ya que no se realiza la acción siguiente de forma habitual. ¡Muy importante! Debe estar definido de forma precisa.

 

Por ejemplo, tener un vaso o botella de agua en la mesita de noche dispara la acción al levantarte de beber agua. O tenerla en tu mesa de trabajo te recordará de ir bebiendo durante la jornada laboral.

 

Si el hábito que deseas adquirir es estudiar y preparar las oposiciones cada tarde al llegar a casa, puedes dejar preparado tu lugar de estudio con los libros y apuntes necesarios y tu material ordenado. Esto hará que cuando llegues a casa, lo veas ya todo dispuesto y dispare la rutina de sentarte y empezar con el estudio.

 

Un truquillo muy útil, especialmente al principio, es la de poner recordatorios. Esto te permite recordar el estímulo activador todos los días ya que, al no tener la costumbre, puedes olvidarte algún día. Puedes hacerlo mediante pos-its o notas en lugares concretos que sabes que vas a ver durante el día (la nevera, el espejo del baño, la puerta…). Pero también puedes usar la alarma del móvil.

También te podemos ofrecer resúmenes gratis de temario de oposiciones a inglés, primaria, secundaria, etc.

Lo hagas como lo hagas, no escribas la rutina “estudiar”, sino que escribas el estímulo activador o disparador.

 

La rutina:

Es la actividad que se lleva a cabo debido al disparador. Siguiendo con el caso de estudio: ponerse a estudiar. Una rutina debe ser específica, concreta y medible.

 

Lo mejor que puedes hacer es ponerte objetivos específico y realistas. Es decir, estudiar X tema, hacer Y, etc. No te pongas una rutina de estudiar 5 horas seguidas porque puede ser desmesurado, pero además, puedes estar sentada delante de los apuntes 5 horas seguidas y no avanzar. Márcate unas metas.

La recompensa:

El beneficio que vas a obtener al realizar la acción.

Para asentar cualquier hábito y terminar este proceso de aprendizaje, necesitas una recompensa impuesta por ti.

 

La recompensa real es aquella ligada con tus valores y principios.

En tu caso, seguramente habrá tres tipos de recompensas. A largo plazo conseguir la plaza, a medio plazo aprobar las oposiciones y a corto plazo todo lo que irás adquiriendo durante el camino. Por ejemplo, cómo te sentirás cuando avances temario y estés más preparada, todo lo que estás aprendiendo, descubrir técnicas nuevas e innovadoras, el orgullo de ver que eres capaz de conseguir lo que te propones, etc.

 

Pero puedes empezar poniéndote recompensas más tangibles para adquirir el hábito más fácilmente. Por ejemplo: ver un capítulo nuevo de esa serie a la que estás tan enganchada.

El deseo:

El deseo de obtener la recompensa. Probablemente el elemento fundamental para que el hábito realmente se establezca. ¿Cuánto deseas aprobar las oposiciones para poder conseguir tu plaza? ¿Cómo de importante es para ti?

Si realmente lo sueñas, si verdaderamente lo deseas, está en tus manos.

Y como la mayoría de cosas realmente grandes y valiosas, no es fácil de conseguir. Pero tampoco es imposible.

 

Cuando estés cansada, cuando te de pereza, cuando no te apetezca… RECUERDA CUÁL ES TU DESEO.

Tiempo y esfuerzo. Eso necesitas.

Y lo tienes en tus manos.

 

 

Opositora, ¡a tus rutinas!

 

Formarte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Opositora, no te dejes perseguir por los ladrones de tiempo

“El tiempo es la cosa más valiosa que una persona puede gastar”

 

Esto lo dijo Teofrasto, un filósofo griego del siglo III a.C. y tropecientos años más tarde, sigue siendo una frase muy cierta y que no admite réplica alguna.

 

Probablemente a lo largo de la semana se escapa de tu boca más de una frase del estilo “no me da la vida para llegar a todo”, “no tengo tiempo”, “el día debería tener más horas”.

¿Te suenan?

Primero de todo, vamos a decirte que es mentira. SÍ TIENES TIEMPO.

 

Uno de los grandes problemas que tenemos en pleno siglo XXI es el tiempo y su gestión; nos cuesta horrores llegar a todo y focalizarnos a hacer aquello que debemos hacer.

El día tiene 24 horas y aunque te parezcan insuficientes, no lo son.

Este no es el problema, amiga.

El verdadero problema es cómo inviertes tu tiempo. Y durante la gestión del tiempo te vas a encontrar con los temidos ladrones de tiempo.

 

¿Te suena este concepto? ¿No? Pues hoy te contamos un poquito acerca de ellos para que sepas identificarlos y eliminarlos. De esta forma vas a ver como se multiplica tu productividad y eficiencia (y como tendrás más tiempo libre para ti y para hacer aquello que te gusta).

 

¿Qué son los ladrones del tiempo?

Los ladrones del tiempo es un concepto que explica los distintos factores negativos que te impiden sacar partido, de forma efectiva, del tiempo del que dispones.

 

Algunos ladrones de tiempo son inevitables y necesarios, otros en cambio, no lo son. Estos son los que debes intentar reducir o erradicar .Saber autogestionar el tiempo es una habilidad que, con práctica, puedes aprender.

 

¿Sabías que los ladrones de tiempo reducen un 60% tus horas efectivas de trabajo? ¿O que afectan a tu capacidad de concentración? ¿que cada vez que sucumbes a una tentación pierdes entre 6 y 9 minutos?

Los datos son un poco escalofriantes, ¿verdad?

 

Los ladrones de tiempo no solo te quitan tiempo sino que te alejan de aquello que realmente quieres conseguir; de tu trabajo, tus tareas, tus objetivos, tus metas y, al fin y al cabo, de tus sueños. Cada vez que te dejas vencer por los ladrones de tiempo, te estás alejando de aquello que persigues y les estás restando valor. 

 

¿Es eso lo que quieres?

 

¿Qué tipos de ladrones de tiempo existen?

Hay muchos ladrones de tiempo y con Internet y las nuevas tecnologías han aparecido muchos más que se suman a los que ya existían. Tenemos dos tipos de ladrones de tiempo; los internos y los externos. Y necesitas conocerlos bien para hacerles frente.

 

Los ladrones de tiempo externos son aquellas circunstancias que no dependen de ti y que no puedes controlar como por ejemplo, llamadas de teléfono, visitas inesperadas, reuniones de trabajo y, en general, cualquier interrupción que venga de fuera.

 

Los ladrones de tiempo internos son aquellas circunstancias tuyas que corresponden a tu forma de actuar y a la manera en cómo gestionas tu tiempo y tus tareas. Por ejemplo, los hábitos multitarea, no tener objetivos concretos y específicos, la falta de motivación, no ser capaz de dar respuestas negativas a los demás, el hecho de posponer, de procrastinar…

 

 

 

Ya ves por donde van los tiros. Debes estar empezando a ver cómo algunos de estos ladrones te han estado acechando, ¿puede ser?

 

Como cuando estás estudiando tus opos, escuchas una notificación de WhatsApp y miras quién te ha escrito, respondes y, de paso, abres instagram para ver qué están haciendo tus amigos. Si esto sucede cada media hora, ¿cuánto tiempo estás perdiendo?

No te preocupes, no eres la única, la mayoría de nosotros caemos en ellos.

 

Independientemente del tipo de ladrones de tiempo que más te acechen, una vez detectados, debes analizar cuáles son los que más frecuentemente te roban el tuyo. Eso dependerá de tu forma de ser, de tus hábitos de trabajo, rutina, etc.

 

Pinta un poco negro, pero ¿la buena noticia?

¡Tiene solución! Próximamente te contaremos cómo evitar estos ladrones de tiempo y ganarles la batalla. ¿Estás preparada?

 

Eso sí, ahora que lo sabes, ya no vale eso de decir: No tengo tiempo.

 

 

Desde FormArte queremos darte un último mensaje: no desprecies tu tiempo, no le quites importancia a tus metas y objetivos. Deja a un lado aquellas tareas intrascendentes y céntrate en lo que realmente te importa o en aquello que tienes que hacer para conseguir tus sueños. Y como recomendación un cuento, un cuento que deberían leernos nuestros alumnos o nuestros hijos a nosotros…

 

 

 

FormArte, el arte de formar

Creemos en tí opositora, hazlo tú también.

Tienes todos los ingredientes necesarios para conseguirlo. Tú, sí, tú opositora vas a lograrlo. ¿Lo sabes? Si aún no te lo crees, empieza a cambiar el chip y déjate de tonterías. Conseguirlo está en tus manos.

Haz oídos sordos a todos aquellos que no creen en ti. No pierdas tu tiempo con ellos, no se lo merecen. Quien te quiere bien, te apoyará, te dará calor, aliento y estará a tu lado. Aunque no sepan lo qué significa ser opositora.

Por mucho que no comprendan qué duro es, cuántas dudas te asaltan o ese miedo irracional que sientes al pensar en los años que llevas luchando, o los que te quedan por luchar. Antes que nada, deshazte de ese miedo. Échalo a patadas porque no sirve de nada. Solo te paraliza.
Y tú no has nacido par quedarte quieta muerta de miedo. Para nada. Tú estás aquí para sacar tus garras y pelear por lo que quieres.

Es tu sueño, ¿verdad?
Pues lucha por él. Cree en ti antes que en nadie y quiérete mucho.
No es fácil, lo sabemos. Noches en vela, largos días de estudio, encerrarse en casa cuando los demás se divierten, hacer malabarismos para llegar a todo, sacarle horas al día y quitártelas del sueño, dar uno, dos, tres o cinco años de tu vida para intentar cumplir ese sueño.

Nos quitamos el sombrero. Por lanzarte a vivir esta aventura, aún sabiendo que las ibas a pasar canutas. Por ser valiente. Eres una mujer bella, poderosa, decidida y con la vida por delante.
Este proceso, este camino tan jodido, te hará aún más fuerte. Prometido.

Cierra los ojos un minuto e imagina que ya lo has conseguido. Sí, lo has conseguido. Visualiza el momento, ponle todo lujo de detalles.

¿Cómo te sientes? Estás feliz, radiante. Lo has logrado. Sí, por fin. Lloras de alegría, gritas, ries, saltas de la emoción. Después de tanto tiempo, de todos los tropiezos y los obstaculos, has llegado a la meta.

Lo celebras con tus amigos, tu pareja, tu familia, con todos aquellos que sí creyeron en ti, que te han apoyado y con quienes has compartido esta etapa. Descorchas una botella de cava, de vino o de lo que sea y brindas. Por ti, por el futuro, por ser una mujer valiente, por tener los ovarios de apostar por ti. Focalízate en esa imagen y recuérdala. Tenla siempre presente cuando te fallen las fuerzas, cuando creas que no puedas más.

Porque sí que puedes más. Y llegará un día en que te levantarás y sabrás que lo has conseguido. Que ha sido jodido pero que aquí estás.

Aviso para opositoras: Cree en ti. Si no crees en ti, ¿Quién lo hará? Esta batalla la vas a ganar.

Paciencia, fuerza e ilusión. Porqué cuando te dejas la piel, cuando tienes fe en ti, cuando pones el corazón en lo que haces… Lo demás llega solo.

Opositora, no estás sola.
No desistas.
No dejes que la vida te pase.

Abraza tu meta. Deséala, anhélala.

Estamos contigo y queremos que vivas este sueño, y en FormArte queremos formar parte de él, no podemos prometerte la plaza (ni nosotros ni nade, que no te engañen), pero te guiaremos y te acompañaremos como si de tu familia se tratase, porque para nosotros nuestras opositoras son nuestra familia. Trabajaremos técnicas de neurolingüística, mindfulness, que te harán crecer a nivel profesional pero aún más en el personal. Pero sin tu compromiso, si no crees en ti, no funcionará, así que, vuelve a esa imagen, en el momento en el que te ves con tu sueño cumplido, y vete a por todas.

 

FormArte, el arte de formar

 

Érase una vez….

¿Te gusta leer? Ay la lectura… poder evadirse durante un buen rato de todo y centrarte en una historia que te guste, ya sea de intriga, romántica, de miedo o dramática. Meterse tanto en un libro que sin darte cuenta te han pasado ya 2 horas y terminas acostándote a la 1 de la madrugada, ¿Te suena?.

En FormArte, nada más abrir la puerta encuentras nuestra cuentería, para mí uno de los rincones favoritos. Las alumnas alargan 5 minutos más del descanso del café aquí, mirando los cuentos nuevos, comparte unas con otras “con este hice yo una actividad en clase”, “mira este para trabajar la familia que divertido”… y no sólo cuentos, también tenemos libros para ellas como maestras, libros de PNL, de educación emocional…

 

Leer es un placer y es fundamental transmitir a los más pequeños el gusto por la lectura y, en su caso, por los cuentos.

 

Gianni Rodari decía:

“El primer conocimiento de la lengua escrita no ha encontrado ningún itinerario más rico, más lleno de color y más atractivo que un libro de cuentos”.

 

A través del cuento podemos introducir a nuestros alumnos el gusto por la literatura, que es la base esencial para la cultura. A medida que la narración o el relato es presentado, se motiva e incita a los alumnos a introducirse, mediante el lenguaje, en mundos distintos al suyo. Es una fuente para aprender, comprender, escuchar, saber y pensar.

BENEFICIOS DE LOS CUENTOS

Pero los cuentos no solo son interesantes en la educación porque llevan la mente del niño más allá del presente, también aporta aprendizajes del mundo físico y social que les rodea, de las cosas, fenómenos y relaciones, actitudes, normas y valores.

 

El valor de los cuentos radica en dos aspectos fundamentales:

  • Ofrecer una visión animista del mundo
  • Los cuentos expresan problemas existenciales típicos de los niños.

 

Pero no son solo estas las virtudes de los cuentos. Por medio de los cuentos, se puede empezar a reconocer la estructura de la lengua, el cambio de significado que tienen las palabras, el sentido de las pausas, la diferencia entre relato y diálogo. El cuento usa recursos expresivos y plásticos que ayudan en la comprensión del texto a la vez que potencian habilidades necesarias para el uso de la lengua escrita.

 

Todo lo que pueden aportar los cuentos a tus alumnos, podríamos resumirlo en los siguientes puntos:

  • Los cuentos infantiles ofrecen la posibilidad de traducir la fantasía de los niños en palabras mientras despiertan y desarrollan la sensibilidad hacia la belleza del lenguaje.
  • Ponen en contacto al niño/a con la realidad, los prepara para la vida dado que se les da la oportunidad de conocer hechos y situaciones distintas a las suyas y a saber cómo pueden resolverlas.
  • Facilitan la estructuración temporal de la mente infantil mediante la comprensión de la simultaneidad y la sucesión ordenada de hechos en el tiempo.
  • Les inician en el código moral; el concepto de bueno y malo y la aproximación a virtudes como el respeto, la honestidad, la generosidad… de forma que ayudan a superar su egocentrismo y a preocuparse por los demás.
  • Satisface su deseo de saber y la curiosidad infantil. Los cuentos ofrecen informaciones y conocimientos de una forma concreta, atractiva y accesible.
  • Ayudan a descargar momentos de ansiedad y agresividad, a eliminar miedos y tensiones. Los cuentos intentan transmitir consuelo, esperanza y confianza en el final feliz y el triunfo del bien sobre del mal.
  • Dan la oportunidad de vivir con la imaginación lo que le gustaría ser y hacer mediante la identificación con los personajes del relato.
  • Desarrollan la fantasía infantil. El carácter vivo de los personajes, las escenas y situaciones contribuyen a educar la imaginación infantil. Así mismo también les ayuda a distinguir entre fantasía y realidad.
  • Los cuentos son una forma excelente de aprender, de manera natural, la lengua, tanto materna como no.
  • Favorecen la relación y el nexo entre adultos y niños; es un medio sencillo y eficaz de establecer una corriente de simpatía y afecto.
  • Les ayuda a evadirse y a concentrarse desarrollando su inteligencia de forma intencionada.

 

Los cuentos son esenciales en cualquier etapa, pero podemos afirmar que sin ellos, la educación infantil sería inviable. Como profesora deberías incluir rutinas que sumerjan a los más pequeños en este mundo de imaginación y fantasía, acercarles los cuentos y, con suerte, abrirles las puertas a una afición que les durará toda la vida.

 

LOS CUENTOS EN EL AULA

Seguro que como maestr@ ya utilizas en el aula mil dinámicas diferentes a través de los cuentos y los libros, ¿conoces estás?

  • Storytelling, o lo que es lo mismo contar historias que conecten con el alumnado que les haga sentir. Uno de los rasgos más importantes que desarrolla en nuestros alumnos el uso del storytelling es la inteligencia. Para Howard Gadner la inteligencia es “la capacidad mental de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”, pero añade que al igual que hay cantidad de problemas para resolver, no solo poseemos una sola inteligencia sino que cada individuo posee 8 tipos y que desarrolla de un modo y a un nivel particular, usando cada una de manera personal y única…
  • Mi libro favorito: una actividad que gusta tanto a padres, a alumnos, como a nosostras maestras es crear un libro con los cuentos o libros preferidos desde nuestros alumnos. Cada semana uno de nuestros alumnos puede traer su libro favorito, el que le gusta leer antes de dormir o el que se lleva cada vez que se va de vacaciones. Nos lo presentá y nos dirá porque le gusta tanto. Con esos datos iremos creando “una enciclopedia” con los libros favoritos de nuestra clase. Así daremos ideas a los padres de libros que les pueden gustar, a nosotras para nuestra propia biblioteca y el niño la oportunidad de llevarnos su libro favorito.
  • A través de los cuentos podemos trabajar actividades de creatividad, de psicomotricidad, trabajar la salud, las diferencias, podemos llevar a cabo incluso talleres… si en el libro hacen una fiesta ¿por que no la vamos a hacer nosotros? podemos hacer las invitaciones, preparar la decoración, pensar el menú, ¡incluso hacer una tarta!

Hoy en día existen miles de cuentos preciosos para todas las edades que puedes emplear en tus clases. ¡Solo es cuestión de explorar un poco!

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13 consejos para las opositoras de la vida

Hoy venimos con un post corto pero que esperamos que te sea de ayuda. Te traemos unos consejitos para aplicar a tu día a día que nos gusta poner en práctica. No todos son sencillos, no siempre es tan fácil cambiar nuestra forma de pensar, pero si poco a poco los vamos introduciendo en nuestra vida, los resultados son buenísimos.

 

En FormArte nos gusta ir siempre más allá, innovar, usar nuestra creatividad, escuchar las propuestas y sobre todo, intentar ayudarte para que te conviertas en una opositora de la vida. Por eso te traemos estos consejillos que nosotros intentamos aplicar tanto en nuestra vida personal como en la forma de enseñar.

 

¡Esperamos que te gusten y que puedan darte un empujoncito cuando lo necesites!

 

1.    Persistencia

Persevera en una tarea hasta terminarla; no abandones. Permanece concentrada y busca formas de lograr tu objetivo cuando decaigas. Puedes hacerlo, solo necesitas un poco más de energía y dedicación. Todo trabajo tiene su recompensa. Y como siempre decimos los resultados se consiguen con trabajo, trabajo y más trabajo.

2.    Escucha empática con entendimiento

Dedica tu energía mental a los pensamientos e ideas de otras personas. Haz un esfuerzo para percibir puntos de vista y emociones de otros. Es muy fácil cerrarse en banda y no salir de tus propias ideas o creencias pero, a veces, escuchar otras perspectivas nos aporta nuevos planteamientos y se nos abre un mundo totalmente nuevo. Ya sabes lo que decimos en FormArte, sin emoción no hay aprendizaje así que, ¡Deja que esto suceda!

 

3.    Pensar sobre el  pensamiento

Sé consciente de tus propios pensamientos, estrategias, sentimientos y acciones. Y no te olvides de sus efectos en los demás. Aunque tengas un mal día, intenta sonreír, y fíjate que generas en tu alrededor, la sonrisa se contagia.

 

 

4.    Pensar y comunicar claro y preciso

Sé preciso al comunicarte oralmente y por escrito. Evita las generalizaciones, distorsiones y exageraciones. Y recuerda el que mejor comunica marca la diferencia.

 

5. Creación, imaginación e innovación

Genera nuevas y ocurrentes ideas, con fluidez y originalidad. ¿No hablamos siempre de la importancia de la imaginación y la creatividad en el desarrollo de los niños? Aplícate el cuento, verás que cuando pones a trabajar tu imaginación, pueden salir ideas fantásticas. ¡No las dejes escapar!

 

6.Aceptación de riesgos responsables

Sé aventurero; llévate al borde de tus capacidades o habilidades. No dejes de intentar nuevas cosas constantemente. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

7. Pensamiento interdependiente

Sé capaz de trabajar y aprender con otros y de otros en situaciones recíprocas. Dí sí a trabajar en equipo. En el caso de una oposición, no debes ver a las compañeras que se preparan contigo como competencia. Puedes aprender muchísimo de ellas. En nuestras clases intentamos siempre meter gente nueva con gente con experiencia. Las alumnas que acaban de salir de la carrera vienen con muchas ganas de trabajar, de realizar proyectos, con toda la imaginación del mundo y en cambio las más veteranas, las que ya están trabajando les enseñan la realidad de los coles, lo que se debería hacer de una manera pero en la realidad del aula se hace de otra manera totalmente diferente. Y todas, todas, aprenden algo de sus compañeras.

 

8. Manejo de la impulsividad

Piensa antes de actuar. Mantente en calma, pensativo, deliberando. Esto no significa que debas obviar tus emociones y actuar siempre racionalmente, pero sí es importante aprender cuando debes pensar racionalmente antes de actuar.

 

9. Pensamiento flexible

Sé capaz de cambiar las perspectivas generando alternativas y considerando otras opiniones.

 

10. Método AMI

Últimamente yo trabajo así, Acción Masiva Imperfecta. ¿Qué quiero decir con esto? ¡¡Hacer, hacer, hacer!! Sin buscar la perfección, ese paso viene luego. Cuando mis alumnas me dicen que están estancadas con la programación, que aún no empezaron porque no tiene ideas, yo les digo que se pongan delante del ordenador o de un folio en blanco, y se pongan a escribir, aunque sea un batiburrillo, así al menos ya dan un paso. Y a partir de ahí, empezamos a poner coherencia a las ideas, que todo tenga un orden y sí buscamos la perfección.

11. Reacción con asombro y admiración

Plantéate un mundo admirable y misterioso. Siéntete intrigada por los fenómenos naturales y la belleza. Déjate sorprender. Los niños ven y entienden el mundo de otra forma y, a veces, los adultos deberíamos adoptar esta perspectiva. Te prometemos que los resultados son increíbles y vas a ser capaz de apreciar mucho más lo que te rodea.

 

12. Capacidad de humor

Encuentra situaciones incongruentes, irónicas, absurdas o inesperadas. Sé capaz de reírte de ti misma cuando sea necesario. Reír te permite combatir situaciones de dolor y tristeza, ayuda a reducir el estrés y aumenta la creatividad, entre muchos otros beneficios. A nosotros nos encanta trabajar el humor, creemos que así podemos llegar mejor a vosotras, ya veis nuestros posts… aún recibimos un mail el otro día de una futura alumna que nos escribía después de pasarse un rato leyendo el blog y riéndose con nosotros de muchas de las situaciones en las que ella se veía reflejada.

13. Apertura al aprendizaje continuo

Siente humildad y orgullo cuando admitas que no sabes algo; resístete a la autocomplacencia. Nadie lo sabe todo y a todos nos falta mucho por aprender. No dejes pasar ni un día sin aprender algo nuevo.

Y ahora, ya sabes, aprovecha el verano para hacer algo por primera vez, para escuchar a la gente que está a tu alrededor y ¡aprender del mundo!

 

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