Descubre cómo estudiar mejor

Como bien sabrás, estudiar no se limita a leer y memorizar el texto, sino que se trata de un proceso más complejo que implica procesar la información. No supone solo aprenderse un contenido, sino que además tienes que gestionar el tiempo y la ansiedad que produce la carga psicológica. Especialmente en el caso de unas oposiciones.

Estudiar está muy bien, pero es mucho mejor hacerlo de forma eficiente, ¿verdad? Tienes que ahorrarte esfuerzos y prescindir de costumbres o estrategias que solo te llevan al cansancio y a la frustración.

Como opositora, el estudio forma parte de tu día a día. Debes dedicar una buena cantidad de horas de tu semana delante de los libros hincando los codos, ¿te has planteado si estás estudiando de la mejor manera posible?

 

Al principio, sobre todo, suele ser más fácil. Estás llena de energía, de ganas y con la motivación por las nubes. “Este va a ser mi año”, “la plaza va a ser mía”, “estas opos me las saco”. Te sientes más productiva y con mucha más ilusión para afrontar el temario.

Pero a medida que pasa el tiempo, es posible que vayas perdiendo un poco el gas o la motivación y que se empiece a hacer más cuesta arriba. Además, hay veces te encuentras con temas que se te atragantan y no hay forma de avanzar.

Pero quizás hay otras formas de estudiar que sí te permitan avanzar más rápido y ser más productiva. Que siempre lo hayas estado haciendo de X forma no significa que sea ni la única, ni la mejor forma, ¿te animas a probar otros caminos?

 

Con tal de echarte una mano, hoy te traemos una serie de consejillos para mejorar el método de estudio, optimizar tu tiempo y el esfuerzo que dedicas a tu aprendizaje.

Algunos te funcionarán mejor que otros. Encuentra el tuyo y ¡a estudiar se ha dicho!

Consejos para estudiar mejor:

 

  • Subraya la información más importante: Asegúrate de marcar las ideas principales de aquello que estás estudiando. Palabras clave, conceptos, ideas. No un párrafo de 8 líneas. Se trata de separar la paja del grano. Para ello, realiza primero una lectura del contenido, entiéndela y después destaca aquello imprescindible. De esta forma favoreces la retención y comprensión del texto, mejoras tu concentración y manejas mucho mejor la cantidad de información.

Usa subrayadores de colores que le den un poco de alegría al texto. ¿Sabías que usar distintos colores te ayuda a mejorar la concentración y el rendimiento?

 

  • Olvídate de la memorización literal o lineal: Haz tuya la información que contiene el temario. Crea una historia a partir de los conceptos que necesitas recordar. Una historia hace que la información sea más significativa y mucho más fácil de aprender. Reformular la información, contarla con tus propias palabras, usar ejemplos que conoces son pequeños truquillos que te ayudarán una barbaridad.

 

  • Grabar en audio toda la información (o aquella que se te atragante) y escucharla. Puedes escucharla mientras vas leyendo el temario o aprovechar otros momentos para hacerlo. Mientras vas al súper, de camino al trabajo, mientras estás en el gimnasio… ¡tú decides! Retener la información también de forma auditiva está comprobado que funciona.

  • Resúmenes, esquemas, mapas mentales… Puedes hacer primero un esquema y luego el resumen para estructurar la información y luego desarrollarla. Eso sí, un resumen, las ideas clave explicadas con tus palabras, nada de copiar literalmente. Esto te permite involucrarte más en el estudio, tener un papel más activo en tu aprendizaje y los resultados son más efectivos. Y cuantos más colores y más alegría les des a los resúmenes, más ganas tendrás de cogerlos. Además, son una forma estupenda de repasar.

  • Repasa por la noche. Sí, después de una jornada laboral y de estudio lo que te apetece es distraerte con una serie, una película o simplemente navegando por instagram. Pero darle una lecturilla rápida a lo que has estado estudiando durante el día, en plan repaso, puede ayudarte a fijar mejor los conocimientos.

  • Explicale lo que estudias a alguien. ¿Recuerdas de pequeña cuando tus padres te preguntaban la lección? Pues es de lo más útil que puedes hacer. Al explicárselo a otra persona con tus propias palabras estás repasando, pero además podrás detectar qué partes tienes más flojas y te cuestan un poquito más. Seguro que a tu familia y amigos no les importa hacerte el favor.

 

 

Estos consejos son bastante sencillos de aplicar, así que no dudes en probarlos. ¿Conoces algún truquillo más? ¿De qué forma estudias tú?

 

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