Descubre cómo tus pensamientos te están frenando y cámbialos (II)

En el pasado post te hablamos de la importancia del diálogo interno y de cómo éste podía tener un importante impacto en tu vida.

 

Como lo prometido es deuda, hoy te vamos a contar cómo domesticar a la crítica imparable que vive en ti y que no para de tirarse dardos envenenados.

¿Empezamos?

 

Pasos para ser conscientes y cambiar tus pensamientos:

Paso número 1: Prestar atención a tus pensamientos.

Estás tan acostumbrada a escuchar tu propia voz y tu propio cuento que es muy fácil volverse inmune a los mensajes que te estás dando a ti mismas.

Se estima que tienes alrededor de 60.000 pensamientos por día. Menuda pasada, ¿verdad?

Pues estas son las 60.000 oportunidades de hacerte más fuerte o de derribarte.

Aprender a reconocer tus patrones de pensamientos es clave para entender cómo tu forma de pensar afecta a tu vida.

Intenta detectar qué tipo de pensamientos tienes. ¿Suelen ser negativos? ¿positivos? ¿focalizas en aquello que no has hecho? ¿te pre-ocupas de cosas que aún no han sucedido? ¿te machacas con cosas del pasado? ¿piensas en las oportunidades que tienes?

Sea cuál sea, ves apuntando los pensamientos que tienes durante un día. Y no solo el contenido sino también cómo lo expresas. ¿Reprendiéndote? ¿Quejándote? ¿Con compasión?

Si tus pensamientos suelen ser positivos y te hablas como hablarías a alguien a quién quieres, puedes dejar el artículo aquí. Si no, ¡vamos a cambiarlo!

 

Paso número 2: Cambia el canal.

Cuando te sigues repitiendo (y reprendiendo) por un error que has cometido una y otra vez o no puedes dejar de pensar en algo malo que te ha sucedido, te estás arrastrando hacia el pozo. Ese lugar en que todo va terriblemente mal, en el que sientes que solo cometes errores y que no tienes ni un ápice de fuerza o motivación para casi nada.

 

La mejor forma de cambiar el canal es activándote. Busca una actividad o algo que te distraiga temporalmente de esta canción negativa que se reproduce en tu cabeza.

 

Puedes probar un día el siguiente ejercicio: Cada vez que  tengas un pensamiento destructivo o que no te aporte nada, coloca tus dedos en forma de pistola, haz como si estuvieran apuntando a tu cabeza y dispara a ese pensamiento. Empezarás a ser consciente REALMENTE de la cantidad de pensamientos negativos que tienes y, simbólicamente los estarás echando.

 

Paso número 3: Examina las pruebas

Tus pensamientos no son siempre verdaderos. De hecho, apostamos lo que quieras a que, a menudo, son EXAGERADAMENTE NEGATIVOS.

Entonces, antes de creerte nada, es importante que examines si son ciertos o no.

Si piensas: “no voy a hacer bien la prueba oral de las opos”, coge un trozo de papel y apunta todas las evidencias que den soporte a esta afirmación. Después, enumera todas las pruebas de que no vas a hacerlo mal.

Mirar la evidencia en ambos lados puede ayudarte a ver la situación de forma más racional y menos emocionalmente. Recordarte a ti misma que tus pensamientos no son 100% verdaderos puede darte un impulso de confianza.

 

Paso número 4: Reemplaza los pensamientos negativos con declaraciones realistas.

Este paso requiere muuuuuuucha práctica. Mucha.

Cuando reconozcas que tus pensamientos negativos no son del todo ciertos, debes intentar reemplazarlos con declaraciones realistas. Si piensas: “Nunca voy a aprobar las opos”, una buena declaración para reemplazarlo podría ser: “Si trabajo duro e invierto en esta meta, es posible que consiga mi plaza algún día”.

 

No es necesario que te vayas al otro extremo happy flower y hagas declaraciones positivas poco realistas. También puede ser contraproducente. Pero una perspectiva equilibrada y realista es clave para volverte mentalmente más fuerte.

 

No hace falta decir que, cuando los pensamientos negativos son acerca de ti misma y tus propias cualidades, debes poner mucho más empeño en ser justa y realista contigo misma.

Debemos ser realistas con nuestras habilidades, virtudes y ser conscientes de nuestros defectos, pero una cosa es ser olvidadiza y otra ser un desastre y no hacer nada bien.

Cuando tus pensamientos sean autrodestructivos, piensa en todas aquellas cualidades que tienes, en todo lo que has conseguido con esfuerzo y en todas las personas que te quieren.

Paso 5: Pregúntate qué consejo le darías a un amigo.

Es mucho más fácil que seas compasiva y amable con otras personas, en lugar de hacia ti misma. Si muy fácilmente puedes llamarte (inserta aquí el insulto que más veces te dedicas). pero es poco probable que le digas eso a uno de tus seres queridos.

Cuando estés en un momento complicado, en un mal día o dudando de ti misma y tu capacidad para alcanzar tus metas, pregúntate: ¿Qué le diría a un amigo que está teniendo ese problema, esas dudas o pensando eso?

Una vez lo tengas, ofrécete estas mismas palabras amables y sabias a ti misma.

 

Paso 6: Equilibrar la superación personal con la autoaceptación.

Hay una diferencia abismal entre decirte que no eres suficientemente buena y recordarte que aún puedes llegar a una mejor versión de ti misma y de tu situación.

Acepta tus defectos por lo que son en este momento mientras te comprometes a hacerlo mejor en el futuro. Aunque suene un poco contradictorio, puedes hacer ambas cosas a la vez.

 

Puedes aceptar que se te olvidan las cosas, pero tomar la decisión de comprometerte a usar una agenda, apuntarlo todo y revisarla cada mañana y noche.

Y recuérdate lo bueno también.

 

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Inspirándonos en el sistema educativo finlandés (Parte II)

En el pasado post te hablamos del sistema educativo finlandés y de algunas de sus claves para obtener tan buenos resultados.

 

Como dato curioso, apenas un 8% de los estudiantes finlandeses no terminan los estudios obligatorios. Si lo comparamos con España, en que uno de cada tres estudiantes dejan los estudios antes de terminar la educación obligatoria, es evidente la necesidad de hacer algunas reformas en nuestro sistema.

 

Como limitarnos a 5 aspectos era quedarse muy corto y nos parecen muy interesantes algunas de sus prácticas e ideas, hoy te traemos más claves para que entiendas su éxito y por qué funciona tan bien.

 

Relación profesor-alumno:

Las relaciones entre profesores/as y alumnos/as, son de gran familiaridad y fuertes, hecho que no excluye el respeto mútuo. Los profesores son cercanos, están disponibles, son abiertos y positivos. Su objetivo es ayudar a los alumnos a aprender y hacerlo de la forma más amistosa y cálida posible. Generalmente es una práctica común que los profesores/as tengan el mismo grupo de alumnos durante más de un año.

Además, el vínculo con la familia es considerado por los profesores como parte del trabajo y sí, también fuera del horario escolar.

 

Alumnos activos  y comprometidos:

El profesor en Finlandia tiene un papel de guía, de favorecer el aprendizaje de los estudiantes en un atmósfera de tolerancia y respeto. Parte de su trabajo es crear situaciones de aprendizaje diversos y estimulantes y no imponer el conocimiento.
Hay muchos medios y recursos para poner a los alumnos en contacto con los conocimientos y estos son motivados a adquirir los conocimientos a partir de todo lo que tienen a su alcance. No hay obligación, hay posibilidades para aprender. Son los verdaderos protagonistas de su aprendizaje.

¿Esto que permite? Que los alumnos/as construyan ellos/as mismas su autonomía y desarrollen un sentido de responsabilidad. Además de fomentar la autoestima.

 

 

La famosa evaluación

Para empezar, hasta los 9 años los estudiantes no son evaluados con notas. En este momento se evalúan por primera vez, pero sin usar cifras. Y hasta los 11 no hay más evaluaciones. ¿Qué tiene de positivo? Adiós presión. Sin notas, la tensión desaparece y tampoco entra en juego la comparación de alumnos por sus resultados en exámenes. Cada alumno/a puede progresar a su ritmo sin sentirse menos o inferior por tener una calificación u otra y sin sentirse más o menos con respecto a los demás.

Esto no quita que no se informe a las familias sobre el progreso de sus hijos/as.

El objetivo es valorar aquello que el alumno/a sabe y no lo que no sabe, que sientan que hay áreas en las que son unos cracks y dejar de lado el carácter competitivo. Simplemente aprender por su curiosidad y por querer desarrollarse, estimular la curiosidad.

 

 

El trabajo del profesor:

Los profesores tienen completa libertad pedagógica y un elevado margen de autonomía e iniciativa. Este hecho contribuye a la motivación y a las ganas de seguir dedicándose a la docencia año tras año. Se confía en el profesor y en la forma de organizar y trabajar con sus estudiantes. De hecho, parte de la jornada laboral de un/a profesor/a implica preparar las clases. No pasan tanto tiempo dando clase, sino que dedican muchas horas a preparar sus lecciones, investigar, organizarse o trabajar de forma colaborativa con otros/as docentes.

Además mantenerse al día es importante. Participan de forma regular en acciones de formación continua.

 

La implicación de los padres:

Ya hemos comentado que hay una estrecha relación entre profesores y padres, pero además, las propias familias consideran la educación como algo fundamental y la complementan con actividades culturales. También es verdad que la conciliación de la vida laboral y familiar es un aspecto al que se le da importancia; existen ayudas para facilitarlo y que las familias dispongan de más tiempo para dedicarles a sus hijos/as.

 

 

 

Evidentemente la calidad de la educación en Finlandia es una consecuencia de múltiples factores externos. Este sistema está arraigado a un país y a una cultura concreta. No podemos implementar este sistema en nuestro país de un día para otro o quizás incluso copiarlo al 100%.  pero si podemos inspirarnos en él para ir mejorándolo.

 

¿Qué te ha parecido?

¿Cuál es el cambio más importante que crees que deberíamos hacer en nuestro sistema educativo?

 

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Inspirándonos en el sistema educativo finlandés (Parte I)

El sistema educativo finlandés, como bien debes saber, es considerado como uno de los mejores del mundo. Sus resultados en el informe PISA, así lo indican.

 

¿Qué es esto del Informe PISA?

 

Cada tres años, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) realiza el informe PISA, un informe del Programa internacional para la Evaluación de Estudiantes.

En esta prueba lo que se quiere medir es si los alumnos saben hacer lo que han aprendido (y no tanto si saben los contenidos de las asignaturas en sí). Hay tres pruebas con resultados independientes: competencia lectora, matemáticas y ciencias y generalmente, cada vez se centran en una de las áreas.

 

Volviendo al tema que tenemos entre manos, Finlandia ha creado un modelo de enseñanza de alta calidad e igualitario en que se da importancia a la equidad y a la cooperación. Su lema sería una educación universal, pública, gratuita y no selectiva (además es defendida por todos los partidos políticos).

 

¿Quieres saber un poco más acerca de las claves del sistema educativo finlandés? ¡Te lo contamos! Seguro que te sirve de inspiración.

 

5 claves del éxito del sistema educativo finlandés

 

La importancia de ser profesor/a:

Las docentes son profesionales muy valorados y tienen una gran autoridad tanto en la escuela como en la sociedad. Esto no viene dado por su sueldo, sino por la importancia que se le da a la educación. La titulación para acceder a la docencia es exigente y larga e incluye pruebas y entrevistas personales. Sí, el profesor tiene el reconocimiento y la importancia que se merecen. ¡Por fin en alguna parte se dan cuenta que las futuras generaciones y la sociedad están en sus manos!

 

Educación gratuita:

La educación es obligatoria y gratuita entre los 7 y los 16 años, por lo tanto, es accesible para todos. No se paga por libros ni por material escolar, hay una comida caliente al día en las escuelas y si los niños/as viven a más de 5 km de distancia de la escuela, es el municipio el que organiza y  paga el transporte. Igualito que aquí, ¿verdad?

Para más inri, no hace falta que los padres hagan un estudio comparativo entre centros porque todas las escuelas son públicas y de calidad.

 

La importancia del alumno en el aprendizaje:

El sistema educativo finlandés se basa en la idea de que cada niño es importante y que además, adquirirá más fácilmente los conocimientos si es feliz, está bien desarrollado y se le da libertad para que avance a su ritmo.  Los educadores finlandeses ponen por encima del éxito, la felicidad y toman pequeñas decisiones que promueven una enseñanza y un aprendizaje feliz. Se analiza de forma profunda las necesidades de cada alumno y el pilar de todo el proceso es que cada estudiante llegue a ser una persona responsable y capaz de tomar parte de la sociedad sin dejar de ser él mismo.

 

El ambiente es fundamental.

Sí, cada alumno debe sentirse en el cole, como en casa, es decir, que la atmósfera sea familiar y que se sientan a gusto en todo momento. Un ambiente relajado y libre de movimientos, con muchos espacios de trabajo y espacios para el descanso cómodos. El número de estudiantes por clase no sobrepasa los 25 y el de alumnos por colegio suele situarse entre los 400 o 500, por lo que se promueve esta atmósfera de proximidad que permite al tutor e incluso al director del centro, conocer a todos los alumnos.

 

Los horarios y la organización de las clases:

En las escuelas finlandesas se intenta respetar, en la medida de lo posible, el ritmo biológico de los niños/as y evitar el hastío y cansancio. La educación se toma en serio, pero también tiene un peso importante el juego y el descanso. El horario suele ser de 8 a 2 o 3, con unas 4 clases por día. Hasta que finaliza la escolarización obligatoria (a los 16 años), las clases se limitan a 45 minutos con descansos de 15 minutos entre sesiones, en las cuales los alumnos/as pueden charlar entre ellas, jugar, pasear, leer o lo que sea que les apetezca para desconectar. No está nada mal, ¿verdad?

 

 

¿Qué te ha parecido? ¿Cuáles crees que son los aspectos fundamentales de su éxito?

Evidentemente hay muchos más aspectos destacables que te contaremos en nuestro próximo post.

 

En FormArte creemos firmemente en un sistema educativo que de a las profesoras, como tú, la importancia que se merecen y que personalice la educación para que cada niño/a desarrolle sus capacidades al máximo.

 

¿Crees que llegaremos a tener un sistema educativo parecido en España? Cruzamos los dedos para que la respuesta sea que sí y que sea pronto.

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Entrevistando a una opositora: Capítulo 2

Hace unas semanas Sara nos contó su experiencia con las oposiciones y como cada persona es un mundo y nadie lo vive igual, queremos traerte una nueva entrevista para que conozcas otros puntos de vista.

 

Hoy te presentamos a Sonia. Sonia es una asturiana de 29 años que estudió magisterio infantil. Sonia quiso ser profesora desde que era muy pequeña y al terminar el bachillerato decidió seguir su vocación.

Aunque no ha trabajado de profe, siempre ha estado en contacto con el mundo de la educación y con los niños/as. Aunque lo dejó para prepararse las opos, trabajó en el autobús escolar de un colegio de educación especial y a día de hoy sigue trabajando en el comedor escolar del mismo cole. Además en verano suele trabajar en una ludoteca y en campamentos de niños/as. Si esto no es sentir pasión por ellos… ¡ya nos dirás qué es!

 

Lleva tres años preparándose para las oposiciones pero aún no se ha presentado porque en Asturias no han salido. Ahora va a por todas y aunque sigue trabajando, se ha enfocado al 100% a prepararse. ¡Este va a ser su año!

 

¿Quieres saber un poquito más acerca de cómo está viviendo Sonia su camino hacía las opos? ¡Toca seguir leyendo!

 

Entrevista a Sonia: su camino hacía las opos

¿En qué momento decidiste empezar a opositar?

La verdad es que tardé mucho en empezar a opositar, de hecho es la primera vez que me voy a presentar y acabé hace muchos años la carrera, soy de las diplomadas aún…

Siempre me ponía excusas para no empezar a hacerlo, que si tengo que estudiar idiomas, que si voy a estudiar algo más… excusas al fin y al cabo. Yo creo que, en el fondo, todo era por miedo; miedo a lo desconocido, a no ser capaz de sacarla nunca…

 

 

¿Qué es lo que te hizo decidir y empezar la aventura de las opos?

Porque al final a pesar del miedo siempre quise ser maestra de educación infantil, puse el miedo y mi sueño en una balanza y ganó mis ganas de ser maestra y tener una plaza.  Los sueños hay que perseguirlos.

 

¿Por qué escogiste una academia?

Porque al no haberme presentado nunca a la oposición no sabía ni por dónde empezar y pensé que en una academia me darían todo el material y la ayuda para saber cómo lo tenía que hacer.

 

¿Y ha sido así?

¡Sí y tanto! Para empezar me ha venido muy bien porque al principio vas súper perdida, todo se te hace una montaña y que  te ayuden te hace el arranque más fácil.

 

¿Qué fue lo que te impulsó a elegir FormArte?

Había buscado varias academias en Oviedo y de otras me habían hablado conocidas. Cuando encontré la página de FormArte me pareció diferente a las demás y cuando me puse en contacto con ellos el trato muy cercano y me resolvieron mis dudas iniciales.  Me dio confianza.

 

 

¿Qué has aprendido a lo largo del camino de opositar?

A pesar de que no me he presentado aún a la oposición, que sinceramente es lo que más miedo de todo me da, si llevo varios años empezando a prepararme y una de las cosas que he aprendido es que el camino es largo pero que no tengo que desesperar. Hay momentos de más bajón y que se hace un poco más cuesta arriba pero yo quiero llegar a la meta, por lo tanto, hay que seguir luchando.

 

 

¿Qué es lo mejor de haber entrado en la familia de FormArte?

La cercanía de lo que yo llamo “la familia FormArte”, siempre están para lo que necesites y nunca te sientes solo. Y en este camino, necesitas tener a personas a tu lado y cierto apoyo.

 

¿Cómo te organizas para estudiar?

Pues yo trabajo mañana y tarde, así que me organizo en los ratos libres cuando puedo. Intento aprovechar al máximo los fines de semana para avanzar, eso sí, contando que los sábados por la mañana tengo academia. De todos modos, la academia forma parte de la preparación.

 

 

¿Qué crees que es lo más importante para opositar?

Para mi lo más importante es tener claro que quieres opositar, así lo cogerás con más ganas. Considero que es fundamental tener una buena organización y aprovechar cada rato que tengas para estudiar. Tienes que estar muy mentalizada de lo que estás haciendo y de por qué lo haces y que hay un sacrificio detrás. Y otra cosa que considero imprescindible es contar con el apoyo de la gente más cercana.

 

¿Ha cambiado tu punto de vista acerca de la enseñanza durante la preparación de las oposiciones?

Por supuesto que ha cambiado, ya que yo nunca he trabajado en un colegio como maestra, y con las clases he aprendido que no tiene nada que ver la carrera con la realidad.

 

¿Cómo se superan los momentos de “no puedo más”?

Con apoyo de la gente más cercana a ti, lo más seguro es que tengas algún bajón y es importante el ánimo o el empujoncito que ellos te puedan dar.

 

¿Llegaste a plantear dejarlo en algún momento? Si es que sí, ¿Por qué y cómo lo superaste?

A dejarlo no llegué a planteármelo porque es algo que quiero conseguir, pero sí he tenido momentos de decir que era demasiado reto para mí o que no iba a conseguirlo porque es muy difícil.

 

¿Nos puedes dar algún consejo para las futuras opositoras?

No considero que pueda dar consejos ya que yo todavía estoy en esa carrera de fondo y aún no he llegado a la meta, pero si tuviera que decirles algo sería que fueran constantes, que no lo abandonen si de verdad es lo que quieren, que se apoyen en su gente más cercana y que si hay otras personas que lo han conseguido, ¿por qué nosotros no?

 

 

Tal como dice Sonia, ¿por qué tú no?

Si luchas y lo das todo, estamos seguras que vas a conseguir tu plaza.

 

Mucha suerte Sonia, ¡sabemos que lo vas a conseguir!

FormArte, el arte de formar.

 

 

Queridos Reyes Magos,

Os escribimos desde FormArte porque este año queremos pediros algo muy importante para nosotras y para la mayoría de las personas con las que compartimos este mundo.

 

Nos gustaría vivir en un mundo diferente.

 

Sabemos que las cosas no se pueden cambiar de un día para otro, pero no queremos que este sea el mundo en el que crezcan las futuras generaciones. Tenemos miedo que todo siga igual y nada cambie. Que siga habiendo injusticias, intolerancias y miedo. Que no haya libertad de casi ninguna clase ni condición.

 

Por eso venimos a pediros algunas cosas, a ver si podéis ponerlas en marcha para que, en un futuro, esta sea nuestra realidad.

 

Primero de todo, y para ayudaros a que nuestro deseo sea más fácil de cumplir, pedimos que todas aquellas personas que aún andan dormidas en los laureles, despierten y tomen la decisión de luchar por un mundo más justo. A veces es por desconocimiento, otras por creencias erróneas y otras simplemente por pereza. Pero no podemos dejar que haya tantas personas que no se pronuncien y que esto nos frene, queremos un mundo en que todos luchemos por conseguir una sociedad mejor.

 

Después y, porque nosotros vivimos esta realidad de cerca y nos importa, pedimos que se empiece a poner el foco en la educación. Sabemos de lo que hablamos, estamos en contacto día a día y mano a mano con profesoras y futuras docentes y no se les da la importancia que se merecen. Ellas forman y formarán parte de la educación de la generación del mañana. Ellas luchan a diario para conseguir un mundo mejor. Pero con las barreras y la poca atención que les presta la sociedad, el camino es un maldito despropósito.

¿Qué estamos haciendo?

¿Por qué nadie se da cuenta que los niños de hoy son nuestro futuro? Que ellos pueden seguir cambiando el mundo, haciéndolo un lugar más tolerante, más respetuoso, más libre y menos peligroso.

 

Tiene cojones que a día de hoy aún estemos así.

 

También queremos pediros más tolerancia para que cualquier persona pueda decir, sin temor, así soy yo. Y que se le acepte incondicionalmente, que se le mire como a un igual. Independientemente de si es o se siente mujer u hombre, de si ha nacido aquí o en la conchinchina, de sus capacidades o condiciones. Independientemente de todo. ¿Podríamos empezar a valorar a los demás por lo que tienen que aportar? ¿Por su bondad? ¿Por aquellas pequeñas cosas que les hacen especiales y únicos?

 

Puestos a pediros tolerancia para todos, queremos pediros que ser normal englobe todas las posibilidades. O directamente que eliminemos el concepto NORMALIDAD de nuestro vocabulario. Que aprendamos a tratar y respetar a las personas que han nacido con alguna discapacidad o trastorno. Hay mucho desconocimiento sobre este tema. Aún hay personas que no entienden que una depresión es muy jodida o que hay niños que tienen dislexia y que les cuesta el doble.  Por eso nos gustaría que todos comprendamos y aceptemos a cualquier persona con la que nos cruzamos y que dejemos de poner etiquetas que solo hacen más daño.

 

Y porque nosotras estamos muy concienciadas, queremos pediros que TODAS/OS nos unamos al movimiento feminista. Que las mujeres podamos ir solas por la calle sin temor. Sin tener que mirar a todos lados, sin acelerar el paso, sin hacer llamadas para tranquilizarnos y saber que hay alguien que nos “escolta” a su manera. Que se terminen los mensajes de: ya he llegado a casa o enviar la ubicación en directo, por si las moscas. Que podamos sentirnos libres y saber que no hay peligro.

Que ya no tengamos que escuchar barbaridades por cómo vamos vestidas, por cómo actuamos o por hacer o dejar de hacer algo. Que no tengamos que demostrar con el doble de esfuerzo lo que valemos en nuestros puestos de trabajo. Ni que se nos mire con asombro porque parecemos jóvenes e inexpertas.

Ya está bien,¿no?

Y, aunque no debería hacer falta aclararlo, NO, nuestra lucha no es contra los hombres. Luchamos por la IGUALDAD y en esta lucha estamos todos; no es exclusivamente de mujeres.

 

Os pedimos todo esto para que no tengan que pedíroslo las próximas generaciones. Que los niños que estamos educando den por hecho el respeto y que se encuentren con una sociedad igualitaria dónde todos valemos por igual.

 

Os pedimos que las niñas y niños que mañana serán presidentes, banqueras/os, consejeras/os, docentes, diseñadoras/es, médicos, peluqueras/os o lo que les dé la real gana ser, miren hacia atrás y se asombren de la sociedad en que estamos viviendo nosotros. Ojalá piensen que cómo era posible que aún fuéramos tan atrasados.

 

Sabemos que es mucho pedir pero…

Pero es que lo necesitamos.

 

Ya no se trata de nosotras. No.

Se trata de todas/os aquellas/os que vendrán.

FormArte, el arte de formar

 

Feliz Navidad Opositora

Llega Navidad y…

Y es momento de tomarse un break.

Estos días, si tienes la suerte de tener vacaciones, son un fantástico momento para adelantar estudio y dedicarle todas las horas que no puedes durante la semana.

 

Por un lado, queremos animarte a aprovechar estas horas libres para avanzar temario y para acercarte un poquito más a tu objetivo. Llegar a los objetivos que te habías planteado o bien ir más allá.

 

Pero por otro lado.. queremos pedirte que disfrutes.

 

¿Sabes? Estas Navidades son irrepetibles. Por mucho que te juntes de nuevo el próximo año, con las mismas personas durante la cena de Nochebuena, por ejemplo, no va a ser igual. Aunque lo intentárais reproducir.

Cada instante es único.

 

Pero además, los momentos son efímeros y tal como vienen, se van. No sabes qué va a pasar durante este año y dónde ni cuándo estarás en 365 días. Por mucho que lo intuyas no tienes ninguna certeza, por lo tanto, vive el momento.

No dejes que pasen los trenes, no te permitas no disfrutar del tiempo que tienes, porque es un regalo.

 

Independientemente del significado que tenga para ti la Navidad, suele ser sinónimo de reunirse y reencontrarse con los tuyos. Con las personas a las que aprecias y quieres, las que te acompañan en tu día a día, las que te hacen la vida un poquito más fácil. Y esta es la verdadera magia, ¿no?

 

Evidentemente que esto se puede hacer durante todo el año, pero parece ser que nos gustan las tradiciones y reunirnos por estas fechas, abrazándonos muy fuerte y recordando con nostalgia a los que no están en la mesa. ¿Vas a perdértelo?

 

No dejes escapar este momento. No permitas que nada (ni nadie) te lo quite.

Haz que sea especial y eso no quiere decir que sea exuberante o con grandes galas, presentes o festines, para nada.

Lo especial y lo verdaderamente valioso es regalar tu tiempo y regalar tu cariño. Y también empápate del de los tuyos.

 

 

Deja por un día, dos  o tres, las opos, el estudio, las preocupaciones y los miedos a un lado, y céntrate en las personas que tienes delante.

En escuchar cómo están, cómo se sienten, qué sueños les quedan por cumplir y en reíros juntos que, al final, son las anécdotas con las que te quedas.

 

Comparte con ellos tu tiempo porque es lo más preciado que puedes dar.

 

De pequeños nos dedicábamos a hacer listas gigantes con todas aquellas cosas que nos gustaban; coches teledirigidos, muñecas increíbles, playmobils con todos los detalles y accesorios, game boys con los juegos de moda, máquinas para hacer helados, gominolas e incluso experimentos y otros muchos tantos juegos y juguetes que anunciaban por la tele. En general pedíamos cosas materiales con las que poder jugar y divertirnos. (y cuando nos traían un pijama no entendíamos por qué).

 

Pero cuando te haces mayor te das cuenta que las cosas materiales no lo son todo. Que tener lo último en tecnología, un reloj bonito, un coche fabuloso o ir a la última moda, no sirve de nada si no hay nadie que te abrace, te escuche y esté a tu lado.

Con el tiempo aprendes que el tiempo es, verdaderamente y aunque suene a tópico, lo mejor que tenemos y lo mejor que podemos dar.

 

Por eso queremos pedirte que lo des y te lo des. Que te hagas ese regalo a ti misma y lo disfrutes como una enana.

 

Que retengas cada instante bonito en tu memoria y hagas un álbum en tu cabeza con los recuerdos de estas Navidades. No se trata de hacer fotos con el móvil para compartirlas por instagram, se trata de hacer fotos mentales para retenerlas y recordar esos momentos cuando vengan días malos o cuando los eches de menos.

 

¿Estás lista?

 

Disfruta de estas Navidades.

 

Desde FormArte te deseamos unas muy felices fiestas llenas de instantes preciosos y de felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

Abajo los estereotipos de género en los juguetes. Seamos libres.

Los juguetes que se ofrecen a los infantes son un campo para empezar a establecer qué intereses deben tener, qué habilidades tienen que desarrollar o con qué actividades y acciones se tienen que identificar. Y esto es consecuencia de la consideración que aún existe hoy en día, por parte de medios de comunicación, familias y grupos sociales, de que hay juguetes que son para niños y otros para niñas; de forma que se establecen diferencias entre ambos colectivos.

 

 

En la lucha por la igualdad, todo gesto es necesario.

 

Hace unas semanas en uno de nuestros artículos, te hablamos de los estereotipos y la importancia de borrarlos de la escuela todo lo que pudiéramos.

Aunque los estereotipos están presentes durante todo el año, llega la campaña de Navidad, el momento de regalar juguetes a los infantes y los estereotipos se hacen más presentes.

Cada vez  hay más conciencia alrededor del tema, pero aún queda mucho camino por andar, por eso puede ser un buen momento para reflexionar en clase acerca del tema.

 

Los juguetes son una parte vital y muy presente tanto en la vida como en el desarrollo de los niños/as y, por desgracia, un contexto donde los estereotipos tienen una presencia importante.

 

¿Recuerdas a qué te gustaba jugar cuando eras pequeña? Probablemente el tipo de juego variaba según el momento y  tanto podías jugar a lego, playmobil, muñecas como a cualquier juego de mesa.

Y ¿recuerdas qué solían regalarte? Quizás la mayoría de tus regalos era lo que antaño se consideraban regalos para niñas. O almenos, así nos lo vendían en televisión.

¿Recuerdas los anuncios de tu infancia? Puedes echarles un vistazo en youtube, pero ya te adelantamos que dan pena. Exceptuando algunos, son patéticos.

 

Es cierto que cada vez existen más campañas promoviendo la igualdad y que los juguetes se clasifican menos según el género, pero si te paseas por la sección de juguetes de supermercados, aún puedes ver estas diferencias. En realidad, no es necesario que vayas tan lejos. Si enciendes la televisión o abres el catálogo de juguetes que te ha llegado al buzón, podrás ver que aún queda camino por recorrer.

 

Debemos tener en cuenta que la conciencia de género surge temprano en la vida de un infante, y de la misma forma, la conciencia de los estereotipos de género también aparece de forma temprana. En investigaciones realizadas en EEUU se encontró que entre los tres y cinco años, los niños podían identificar “juguetes para niñas” y “juguetes para niños” y predecir si sus padres aprobarían o rechazarían su elección. ¿No te parece preocupante?

 

Además, como bien sabes, los niños/as son como esponjas y retienen cualquier comentario hecho. Comentarios del estilo “esto es un juguete de niños o un juguete de niñas”, les da el mensaje que la diferencia está en su género y que no pueden hacer ni jugar a las mismas cosas.

 

¿Es este el mensaje que queremos lanzar? ¿Queremos cortarles las alas a las próximas generaciones?

 

¿Te imaginas estar en un mundo dónde no importe cuáles son los gustos que tengamos, cómo vestimos o qué queramos hacer con nuestra vida?

Estamos muy condicionados por el contexto en el que crecemos. Lo que está bien visto, lo que está mal visto, lo que es normal y lo que no lo es.

Pero maldita sea, ¿qué es lo normal?

¿Quién lo decide?

Este concepto de normalidad, lo único que hace es limitarnos. Hacernos a todos según un molde basado en concepciones arcaicas y tan alejadas de la realidad que duele de ver. Y cuando les transmitimos a los niños/as esta idea, lo único que hacemos es contribuir a que estas ideas perduren en la siguiente generación.

Además, los niños son mucho más susceptibles que nosotros al qué dirán y qué pensarán.

 

Joder, déjemosles crecer libres, escogiendo a qué quiere jugar, qué quieren ser y cómo quieren ser.

Y, aunque parezca mentira, los juguetes son un punto de inicio.

 

Un juguete puede parecer algo inocente, un medio para que los pequeños/as se diviertan, pero es mucho más que eso. Ya sabes que los juguetes no solo son un instrumento de entretenimiento sino que les permiten desarrollar sus capacidades y aprender. Por ejemplo, los juegos de construcción ayudan a desarrollar su capacidad visoespacial, ¿vamos a limitar este desarrollo solo a una parte de la sociedad?

Los juguetes encierran muchas otras cosas; limitando a las niñas a las muñecas y los juegos de cocinitas, estamos transmitiendo que ese es su papel en la sociedad. Y con todo lo que estamos luchando las mujeres, no es momento de lanzar estos mensajes, ¿verdad?

 

Sabemos que estás plenamente concienciada con esto y que una parte del trabajo debe ser hecho por los padres, pero tú como profesora también tienes un importante poder. Por eso te animamos a llevar a cabo actividades y reflexiones sobre el tema ahora que se acerca el momento de hacer la carta a los reyes magos y empezar a pedir regalos.

 

Cualquier actividad orientada a descubrir qué percepciones tienen tus alumnos acerca de las diferencias entre géneros, puede ser un gran acierto.

 

No dejemos que nos encajonen, no dejemos que nos limiten.

Luchemos por una sociedad más libre y más igualitaria, dónde nadie tenga miedo de expresarse y dónde todos podamos sentirnos orgullosos de quiénes somos.

 

Formarte, el arte de formar

 

¿Cómo dar feedback a tus alumnos?

Desde que eres pequeña has estado expuesta a una gran cantidad de feedback. Los aplausos y “muy bien” de tus padres ante tus primeros pasos, las felicitaciones por aprobar unos exámenes, las broncas por suspender otros o las reprimendas por haber hecho X o Y en clase.

Como habrás notado el feedback que recibes evoluciona a medida que te haces mayor. Sigue habiendo feedback, pero al hacernos mayores nos olvidamos de dar feedback positivo o de retroalimentar al otro con amor y cuidado. Bueno, quizás es cuestión de poca empatía o inteligencia emocional. Pero escasea mucho el feedback bien dado. Y el impacto de esto es muy grande. Mucho más de lo que nos imaginamos.

Sobre todo durante la infancia.

 

Es por ello que hoy queremos hablarte del feedback, porque tienes mucho feedback que dar y sabemos que quieres darlo lo mejor posible.

 

El feedback (o retroalimentación) es imprescindible entre profesores y alumnos.

Piénsalo bien; cuando estás en proceso de aprendizaje, recibir comentarios acerca de tu evolución, acciones y trabajos, te permite saber qué estás haciendo bien, qué puedes mejorar y en qué estás fallando. El feedback te permite llegar más lejos y ajustar tu actitud y tus acciones para lograr el éxito. Y lo mismo sucede con tus alumnos.

 

Sin embargo, dar feedback no es tan sencillo como parece. Un feedback mal dado puede tener repercusiones negativas en la persona que lo recibe.

 

Antes de adentrarnos en materia, una pequeña definición de feedback no está de más.

Feedback es una palabra inglesa que significa retroalimentación.

 

El feedback serían las respuestas y comentarios que das a los alumnos después de realizar una tarea o actividad. A través de tu valoración, ellos reciben una información con la que se crean una idea o creencia respecto a sus resultados. 

Un buen trabajo de feedback puede ser primordial para el logro de mejoras en el proceso de aprendizaje.

El feedback te permite acercarte a tus alumnos, guiándoles para lograr sus metas formativas, además de crear un contexto de aprendizaje más rápido y personalizado.

El feedback, como bien sabes, puede ser positivo o negativo y se puede dar haciendo referencia a tres niveles distintos:

  • Feedback a la relación: se da cuanto el foco de la valoración es la identidad de la persona. Por ejemplo: eres un buen estudiante.
  • Feedback a las conductas: se da cuando el foco de la valoración se centra en la acción realizada. Por ejemplo: no has hecho los deberes.
  • Feedback a los resultados: se da cuando el foco de la valoración cae en los resultados obtenidos. Por ejemplo: Has suspendido 4 asignaturas.

 

Esta diferenciación es sumamente importante. No es lo mismo poner el foco en la identidad de la persona que en su conducta o resultado.

Vamos a ponerte un ejemplo:

Imagina que en un exámen de mates, un alumno se equivoca en 7 ejercicios de diez. Y cuando el niño muestra su exámen en casa, sus padres le dicen: “eres tonto, no entiendes nada, no sabes de matemáticas”. Esto puede tener un impacto muy negativo en el autoconcepto y la autoestima del niño y terminar por pensar: “soy tonto, no sirvo para las mates” cuando en realidad es cuestión de concentración o nervios. Si en cambio, la respuesta es: “el examen no ha ido bien, vamos a fijarnos en lo que has fallado y a poner más atención al hacer ejercicios porque sé que puedes hacerlo mejor.” el mensaje cambia mucho, ¿verdad?

 

Para que el feedback sea más efectivo es conveniente darlo inmediatamente después de la tarea o conducta realizada. Esta inmediatez hace que el aprendizaje sea más significativo dado que los errores y falsas creencias de los alumnos pueden ser corregidos de forma más rápida justo en el momento en que se produce la duda o el reto al que tiene que hacer frente.

 

 

¿Cómo hacerlo? Pautas para dar un buen feedback.

 

  • Sé específica en los comentarios. A pesar de que pueden realizarse valoraciones generales, no hay que limitarse a decir cosas como “lo has hecho bien, mal o regular” sino buscar también las cosas específicas que se han hecho bien y las que conviene mejorar.
  • Emplear un lenguaje comprensible para tus alumnos.
  • Centrar los comentarios no en la persona, sino en su conducta. Concretamente en la o las conductas objetivo que se están trabajando o han sido ya trabajadas. Sin embargo, si el alumno mejora en algún aspecto que todavía no ha sido abordado, puedes darle retroalimentación positiva sobre el mismo.
  • Sé positiva. Comienza informando a tu alumno de aquello que ha hecho bien (sin caer en la repetición) y/o de los progresos que va haciendo en las conductas objetivo. Recuerda que incluso cuando nada parece bien hecho, puedes alabar los intentos y esfuerzos del estudiante por cambiar. Para hacer comentarios negativos, una buena fórmula es usar la técnica del sandwich: empezar por un mensaje positivo, decir aquello negativo con su razonamiento pertinente y terminar poniendo énfasis en las cualidades positivas con un mensaje que le transmita al alumno que tienes plena confianza en que la próxima vez será mejor.
  • Da retroalimentación correctiva de modo amable y en forma de sugerencias específicas, nada de órdenes, que permitan al alumno corregir o mejorar las conductas a modificar. No se trata de decir lo que está mal, sino de proporcionar sugerencias de mejora.
  • Limitarse a aquello que se está trabajando o se ha trabajado y pasar por alto aquello que se intentará modificar más adelante. Ajustado a la tarea que el alumno está realizando.
  • Ser concisa. Definir bien lo que ha hecho y cómo lo ha hecho sin valoraciones ni prejuicios. Intenta dar siempre la cantidad adecuada, con cuidado de no pasarte con los reforzadores ni en positivo ni en negativo.
  • Centrarse solo en aspectos sobre los que el alumno tiene control.
  • Dar la retroalimentación directamente al alumno, en lugar de hablar de él delante del grupo. Decir “creo que podrías mejorar…” en lugar de “creo que él podría mejorar…”.

 

La retroalimentación es una herramienta para potenciar las habilidades de los demás y facilitar su aprendizaje. Dar un buen feedback no solo va a ayudar a tus alumnos a mejorar, sino que puede ayudarles a valorarse más positivamente y tener confianza en sí mismos.

 

Además, no solo puedes usarlo en tu vida profesional, sino que puedes aplicar los mismos principios en tu vida personal. ¡Notarás la diferencia!

 

FormArte, el arte de formar.

No dejes que los estereotipos de género limiten tus clases. 

 

Las ideas estereotipadas sobre lo que es adecuado para niños o niñas pueden limitar las oportunidades de los niños para aprender y desarrollarse.

 

Creemos que la mayoría de los profesionales de la educación moderna como tú y nosotros, somos muy conscientes y activos en desafiar los estereotipos de género. Sin embargo, a veces es una batalla cuesta arriba cuando estos estereotipos se mantienen por lo que los niños encuentran fuera de la escuela, a través de los medios de comunicación, sus propias familias u otras influencias de la sociedad.

 

Si bien todos estamos expuestos a los estereotipos de género, los niños y jóvenes son particularmente susceptibles a ellos cuando comprenden su lugar en la sociedad y su potencial. El aula es un entorno ideal para aumentar la conciencia de estos estereotipos y alentar el análisis crítico en los estudiantes para que estén preparados para llegar a sus propias conclusiones informadas.

Inspirar a los infantes y jóvenes a cuestionar los estereotipos de género les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro y ampliar sus oportunidades
.

 

La escuela debe ser un entorno seguro para aprender y explorar: puede ayudar a los infantes afirmando elecciones no convencionales, asegurándoles que está bien ser diferente y fomentando una cultura de aceptación.

Como profesora, estás en la magnífica posición de ayudar y animar a los estudiantes a cuestionar los estereotipos de género y darles una visión más tolerante e inclusiva. Esto puede llevarse a cabo de múltiples formas, resaltando ejemplos en los materiales de enseñanza, realizando actividades específicas para tratar el tema, al expresar comentarios y  revisando el comportamiento y comentarios de tus estudiantes. Vamos a entrar un poco más en el tema, dándote algunos ejemplos.

 

Si bien es posible que no seas tú quién esté tomando decisiones sobre qué textos y materiales se encuentran en el programa de estudios, sí tienes la oportunidad de pedir a los alumnos que cuestionen ejemplos de género dentro de esos materiales.

 

 

También puedes sugerir a los alumnos que consideren los tipos de textos escritos por o referidos a mujeres frente a hombres para analizar los roles que desempeñan los hombres frente a las mujeres en los ejemplos de los textos o los personajes de ficción. Las clases de matemáticas o sociales pueden brindar la oportunidad de ver las estadísticas en áreas como las brechas salariales de género o el sesgo de género en las carreras y el empleo.Aunque estén en primaria, nunca es pronto para empezar a concienciarles y tratar estos temas.

Si escuchas comentarios sexistas de los estudiantes, como “corres como una niña”, “los niños no lloran” o “vuelve a la cocina”, es importante discutir qué significan estas frases y sus consecuencias. Muchos estudiantes usarán este lenguaje sin la intención de insultar, por lo que es importante que se les pregunte sobre el mensaje subyacente y el impacto que tienen sus comentarios, en lugar de simplemente reprender o “prohibir” tal conversación.

Además, los infantes a menudo están muy interesados ​​en” controlarse “unos a otros y asegurarse de que sus compañeros sigan las” reglas “de género que aprendieron. Puedes establecer el modelo cuestionándolos y ofreciendo ejemplos contrarios de su propia experiencia.

 

Aprovecha cualquier situación en que surjan casos de estereotipos (de género o no) para analizarlos y hablar sobre ellos. Aprender a dividir con decimales no es más importante que aprender a ser tolerante y quitar las barreras de género que existen.
Si esa clase de mates se convierte en un apasionante debate en el que consigues que tus alumnos abran un poco su mente o, como mínimo, se lo planteen, ya has ganado muchísimo.

 

Como ya hemos comentado, habrá muchos materiales que te vengan dados o impuestos y no puedas hacer nada, pero sí que puedes introducir libros o películas que desafíen los estereotipos. Puede ser una actividad fantástica la de ver una película y comentarla entre todo la clase, sacando conclusiones y reflexionando.

 

 

Y aunque estamos seguros que lo sabes de sobras, evitemos dividir a los alumnos según su género. ¿Las etiquetas con los nombres de niñas y niños son rosas y azules? ¿Los niños y las niñas se alinean por separado? Usar el género para dividir a los niños puede ser rápido y conveniente, pero les da el mensaje constante de que ser un niño o una niña es lo más importante para ellos y refuerza los estereotipos. Lograr que los niños se alineen de una manera diferente (por edad, cumpleaños, alfabéticamente) puede ser una forma sutil pero efectiva de alentarlos a pensar sobre su identidad de diferentes maneras.

Sobre todo, es imprescindible ponerse unas gafas de rayos X y observar atentamente qué es lo que sucede en tu clase. Esto te va a permitir buscar estrategias y nuevas formas de eliminar los estereotipos, así como saber en qué áreas incidir.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

 

 

¿Qué puedes hacer para empezar a cuidarte un poco más?

 

Ya te hablamos de la importancia de cuidarte y tomar tiempo para ti.

 

Si aún sientes que no puedes permitírtelo, considera esto: más que probablemente no lo hagas con suficiente frecuencia y ponerte en segundo plano es una de las razones por las que puede que te sientas agotada, frenética y abrumada.

 

¡Autocuidado, al rescate!

¿De qué va esto?

El autocuidado, a menudo ignorado pero totalmente necesario, es cualquier acción o comportamiento que te ayude a evitar problemas de salud (como aumentar el riesgo de problemas cardíacos debido al exceso de estrés, por ejemplo. ¿Te lo habías planteado?) y te beneficia al mejorar tu salud mental y física.

 

Es sencillo:

 

MEJOR AUTOESTIMA = MENOS ESTRÉS = MÁS BIENESTAR.

 

Autocuidarte te proporciona un equilibrio en un mundo cada vez más sobreestimulante.

El cuidado personal constituye una parte esencial de un estilo de vida saludable y esto te permite estar más en sintonía con tu mente y tu cuerpo.

Últimamente está cada vez más a la orden del día esto de comer sano, el realfooding y hacer deporte (que está muy bien), pero un estilo de vida saludable también pasa por dedicarte tiempo y cuidarte.

El problema es que posiblemente no estés haciendo lo suficiente.

Los expertos sugieren que descuidamos el autocuidado porque puede ser difícil realizar ciertos cambios y manejar el estrés de una manera más eficaz. El cuidado personal también se asocia a veces con el egoísmo y el comportamiento perezoso y excesivamente indulgente. Esta mentalidad podría hacernos sentir culpables por pensar que necesitamos tomar un descanso de nuestras vidas para hacer algo que, simplemente, nos hace sentir mejor. Pero ignorar nuestras necesidades tiene algunos efectos secundarios peligrosos: nos hace más propensos a enfermarnos y puede empeorar las condiciones existentes, sin mencionar el costo emocional de no tomar un descanso.

Es por eso que tomarse el tiempo para controlar tu mente y tu cuerpo NO ES ALGO MALO. De hecho, los investigadores creen que la búsqueda de la salud y la felicidad está lejos de ser egoísta. Cuando nos cuidamos bien, es probable que veamos una mejora en muchos aspectos de nuestras vidas, incluida nuestra salud física, relaciones e incluso nuestros ingresos. Además, al elegir el cuidado personal, tenemos una tendencia a preocuparnos más por los demás, lo que demuestra su importancia no solo para nosotros mismos, sino también para el mundo que nos rodea.

 

¿Y cómo nos autocuidamos? Hay miles de millones de formas de hacerlo, debes encontrar aquellas estrategias que te funcionen a ti y que te ayuden a rebajar el estrés y sentirte mejor. Como la filosofía de FormArte es intentar ayudarte en aquello que nos sea posible, hoy te traemos unos cuantos consejos.

 

¿Empezamos?

 

Consejos para cuidarte a ti misma:

Reconoce los signos de angustia en tu estado de ánimo y en tu comportamiento.

Cada uno de nosotros tiene un “indicador” que significa que estamos  al límite, a punto de explotar. .

Estos signos se pueden presentar en una montón de formas y comportamientos. Quizás tienes una hambre emocional voraz o en cambio tengas el estómago cerrado a cal y canto. Puede que sientas una opresión en el pecho y te cueste respirar, notes dolor abdominal o de cabeza. Pero a lo mejor tienes un sentimiento de agotamiento y desesperanza. Esta es una buena oportunidad para parar, reflexionar y averiguar qué está causando estos síntomas que te están bloqueando.
Recuerda que esto es solo el principio pero hay muchas personas que no son capaces de reconocer sus emociones ni las situaciones o circunstancias que las provocan.

 

 

Establece un equilibrio entre tus necesidades personales y las demandas relacionadas con el trabajo o la familia.

Una cosa es reconocer que estás estresado y otra cosa es hacer algo al respecto. Regresarás a tus tareas relacionadas con el trabajo, estudio o vida diaria con una perspectiva mucho más fresca si has tenido la oportunidad de tomar un breve descanso mental. Incluso antes de llegar a ese punto de sentir angustia, date la oportunidad de descansar; sal a dar una vuelta o simplemente siéntate y disfruta de un momento de tranquilidad sin distracciones.

 

 

Encuentra el silencio.
El mundo es ruidoso, la mente ruidosa, el estrés ruidoso,.
La vida es ruidosa.
Es necesario que encuentres un momento de tranquilidad en tu día para mantener el equilibrio. El ruido de la vida es dramático. Es demasiado fácil contraer la infección de la negatividad y alimentarla inconscientemente. Tomarse un tiempo para tranquilizarse y obtener una perspectiva le ayuda a discernir qué elementos importantes necesitan su atención y qué elementos de la mesa puedes dejar ir. No necesitas un tiempo de silencio en proporción a tu tiempo de trabajo, pero intenta crear 15-30 minutos por día como mínimo. Realmente no se necesita mucho para volver a conectarse.

Mantener el sentido del humor.

A menudo nos olvidamos del papel del humor como destructor de estrés. Ser capaz de reírse, incluso de las situaciones más desastrosas que te pasen, puede ayudarte a poner en perspectiva las tensiones de tu vida. Pero no solo tienes que reírte de ti misma, ver una comedia de televisión, leer algún blog divertido o escuchar un monólogo ayudará no solo a su estado de ánimo, sino también a algunas de esas hormonas del estrés que se han estado acumulando.

 

Pasa tiempo de calidad con amigos y familiares.

Estar con personas fuera de la situación laboral/casa puede ayudarte a volver a la realidad y quizás establecer un sentido de normalidad que restaure el estado de ánimo. Tus seres queridos te ayudarán a satisfacer tus necesidades emocionales a través de su comprensión y preocupación, y además seguro que son un chute de energía, alegría y risas aseguradas. Buscad un planazo que os apetezca a todos y a disfrutar se ha dicho.

 

Desarrollar una actividad alternativa, auto absorbente pero saludable.

Cuando encuentras un pasatiempo que realmente te apasiona, podrás dedicarte como vía de escape para alejarte por un rato de la realidad. Además, sea cual sea, seguro que te motiva intentar desarrollar ese pasatiempo al máximo. Una actividad de auto-absorción que promueve tu salud tiene el beneficio adicional de hacerte más capaz de soportar el estrés.

 

Aprende a decir NO

A veces, los eventos más tóxicos en nuestros días provienen de situaciones que podemos evitar o hábitos que podemos detener. No aceptes situaciones o tareas que ni te tocan, ni te hacen sentir bien ni quieres hacer solo por quedar bien o por complacer a otra persona. Tu tiempo es tuyo y debes priorizar aquello que te aporta o te lleva por el camino que has elegido. No eres menos buena por decir que no. Una buena estrategia según algunos psicólogos clínicos puede ser hacer una “Lista de NO” en la que escribas todo aquello que no quieres hacer o aceptar como por ejemplo: “no guardar cosas que no necesitas” o “no quedar con alguien con quien no estás a gusto por compromiso”

 

Organízate y gestiona bien tu tiempo

Las buenas habilidades de gestión del tiempo son clave para un buen cuidado personal, según el Centro de Asesoramiento de la Universidad Amherst y según nosotros, que te lo hemos dicho un millón de veces ya. Un calendario, un planificador o incluso una lista de tareas pueden funcionar, dependiendo de que te funcione mejor a ti. Esto te da la oportunidad de echar un vistazo realista a tus días para ver si se estás sobre-programada o si estás gastando mucho tiempo en algo que no te vale la pena. Escribir cosas también es una forma de sacarlas de tu cabeza, lo que reduce el estrés de olvidar o llegar tarde a las citas.

 

Esperamos que estos tips te sirvan para encontrar tiempo para ti y oxigenarte entre estudio, trabajo, oposiciones y todo el estrés que se genera día tras día.

 

Keep calm ¡y a por todas!

 

 

FormArte, el arte de formar