Cómo retomar el estudio después de vacaciones

 

Se han acabado las vacaciones de verano y con ellas llega la vuelta a las jornadas de estudio. En estos momentos te embarga ese sentimiento de hastío y pánico al pensar en volver a sentarte durante incontables horas delante del temario.

Bienvenida a la rutina opositora.

 

Aunque apetezca menos 0, toca volver a estudiar.

Sabemos que ahora mismo ves las pruebas en el horizonte, lejos, muuuuuuy lejos. Falta tanto, ¿verdad? Te planteas tomarte unos días más de vacaciones, quizás una semana, después te pones a tope y lo compensas.

No te engañes, si empiezas a posponer la vuelta al estudio, cada vez te va a costar más ponerte a ello.

Por lo tanto, ¡fuera pereza y al lío!

Hoy te contamos algunos truquillos para que sea más fácil volver a las jornadas de estudio y empieces ¡cuanto antes mejor!

Tips para retomar el estudio tras las vacaciones

 

Organízate (una vez más):

Somos muy pesados con esto, lo sabemos. Te hemos hablado de la importancia de la organización como un millón de veces, pero es que es FUNDAMENTAL.

Repasa el planning que  tenías, los objetivos a corto y medio plazo y de qué forma tenías programado el estudio. Revisa si sigue siendo válido para ti o si ha llegado el momento de reajustarlo u organizarse de otra forma.

La vuelta a la rutina puede ser un buen momento de hacer balance y ver en qué puedes mejorar y cómo hacerlo.

 

Haz limpieza:

Una vez tenemos en plan de estudio establecido, toca repasar material y apuntes. Quizás hay material desactualizado, que no sirve o que quieras pasar a limpio. Aprovecha este inicio para poner orden y establecer algún sistema para tener controlados, en todo momento, tus apuntes. Si tienes resúmenes o esquemas a medias, ¿por qué no aprovechar estos días para terminarlos?

Empieza poco a poco:

Posiblemente volver a sentarte ocho horas a estudiar sea muy difícil. No te preocupes, no has perdido la capacidad de estudio ni de concentración, es que llevas muchos días desconectada. Lo mejor es empezar pasito a pasito; un par de horas por la mañana, un par más por la tarde y progresivamente, las vayas aumentando.

Al retomar el hábito, te acostumbrarás, poco a poco irás avanzando y te animarás a estudiar más cada día (y no te sentirás culpable por no estar estudiando).

 

Retoma los hábitos saludables:

Se está mucho mejor de vacaciones, sin horarios, haciendo el vermut, comiendo unas tapitas, tomando unas cañitas y acostándose y levantándose cuando el cuerpo lo pide. Sí, totalmente de acuerdo. Pero las vacaciones han terminado. Toca volver a poner el chip “work hard”.  Y para poder rendir en condiciones y dar el 100% de ti misma necesitas sentirte bien y darle a tu mente y cuerpo aquello que necesita:

 

  • Dieta saludable: Es importante nutrirse de forma adecuada para tener energía, rendir y concentrarse más y mejor. Sigue una alimentación variada que contemple todos los grupos nutricionales (hidratos, proteínas y grasas saludables) y huye de los productos ultraprocesados.
  • Hidrátate bien durante todo el día bebiendo agua, infusiones o zumos naturales. Evita bebidas azucaradas y gaseosas.
  • Haz ejercicio: Además de ayudarte a despejarte, airearte y aliviar ansiedad, es importante para estar saludable y descansar mejor. Mente sana in corpore sano.
  • Regula tus horas de sueño. Duerme las horas que necesitas para tener energía y estar activo durante el día. No quieres ir arrastrándote todo el día y distrayéndote cada dos por tres.

 

Y sobretodo, motivación. Las vacaciones deben haberte servido para recargar pilas y volver más motivada. Recuerda por qué estás aquí, por qué haces esto y cuál es tu meta.

Esto es solo un periodo de transición. Cuesta un poco volver a ponerse pero una vez estés metida en la rutina, será mucho más fácil.

 

Y si necesitas ayuda, siempre puedes venir a FormArte y nosotros te echamos una mano (o el brazo entero si hace falta!)

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

Carta a mis futuros alumnos

 

Hace unos días recibí LA LLAMADA.

 

Sí, la llamada en mayúsculas, esa que cualquier opositora de magisterio ansía con todas sus fuerzas recibir.

¡Empiezo a trabajar como profe!

 

Septiembre y la vuelta al cole. Nunca mejor dicho. Volveré a un cole después de muchos años pero esta vez como profesora. ¡Menudos nervios!

La plaza está algo lejos. El tute que me voy a pegar no me lo quita nadie pero… merecerá la pena. Lo sé.

 

Tengo tantas ganas y tantas cosas en la cabeza…

¿Cómo serán mis primeros alumnos? ¿Sabré ser una buena profesora? ¿Podré aprenderme todos los nombres? ¿Les dejaré huella? ¿Aprenderán? ¿Conseguiré que seamos un grupo bonito?

Mil actividades y cosas me vienen a la mente y no paro de apuntar cada idea que se me ocurre. Nunca se sabe.

Estoy aprovechando para refrescar leyendo libros y repasando mis blogs de profes favoritos.

 

Pienso en mis futuros alumnos mil veces. Me imagino el primer día, cómo voy a ir vestida (he cambiado de opinión 90 veces ya), cómo voy a presentarme… y tengo muchas ganas de conocer a toda la clase con la que voy a compartir este primer año de profe. Ojalá pudiera decirles unas palabras antes de empezar…

 

A mis queridos futuros alumnos,

 

Aún no os conozco pero quedan muy pocos días para veros por primera vez y poner cara a la lista de nombres que tengo en mi mano.

¿Podré acordarme de todos? Espero no tardar demasiado en aprendérmelos.

Me pregunto cómo vais a ser cada uno de vosotros y como grupo. ¿Conseguiré que seamos una piña y formemos un bonito equipo?

 

Estoy nerviosa, quizás mejor decir que estoy atacada. Yo sola delante de 30 alumnos. Muy lejos quedan esas prácticas de la uni, ahora me pongo al frente yo sola y eso da un poco más de miedo.

Es como la prueba de fuego. ¿Estoy preparada? ¿Seré capaz de encontrar el equilibrio entre saber ser autoritaria y permisiva? ¿Me escucharéis? ¿Aprenderéis? ¿Os gustará mi forma de enseñar y os será útil? Las dudas y el síndrome del impostor me están acechando. Sé que es normal este miedo inicial y sé que (pre)ocuparse no sirve de nada, pero ya veréis vosotros cuando os enfrentéis a vuestro primer día de trabajo… ¡aunque os queda una eternidad para eso!

 

 

También estoy emocionada. Me he imaginado este momento millones de veces.  Por fin voy a poder ejercer la profesión que, con tantas ganas, llevo años preparándome. Ya ha llovido un poco desde que empecé la carrera pero, finalmente, aquí estoy. ¡Joder, qué ganas!

 

Estos días estoy empezando a preparar todo lo que nos viene por delante y aunque sé que,del dicho al hecho hay un trecho, espero que salga bien.  Quiero que nos lo pasemos bien y que aprendáis mucho, que sea un año lleno de momentos divertidos però también un año para crecer y evolucionar, tanto vosotros como yo.

 

Durante estos meses que vienen vamos a aprender muchas cosas.

Espero que le cojáis el gusanillo a esto de ir adquiriendo conocimientos y sé que no es fácil y que habrá temas y asignaturas que os gustarán menos, pero haré todo lo que pueda para que, incluso lo más aburrido, no lo sea tanto y encontréis la motivación suficiente.

 

También quiero que, todos juntos, aprendamos a conocernos, a respetarnos y a expresar nuestras emociones. Llorar cuando sea necesario, hablar de lo que nos sucede y reír a carcajada limpia. ¿Será una misión muy difícil?

 

No quiero dejar a ninguno de lado, prometo que daré lo mejor de mi para que cada uno encuentre su sitio, para transmitiros que sois perfectos tal cual sois y para que creáis en vosotros y en vuestras capacidades. Cada vez me doy más cuenta que, uno de los grandes problemas, es la falta de confianza y seguridad. No quiero que tiréis la toalla o que creáis que no sois buenos en mates, inglés o tecnología. Todo empieza por creérselo.

Quiero derribar muros.  

 

Y espero que os equivoquéis y no temáis hacerlo. Vamos a dejar de lado las vergüenzas, los miedos, los “no puedo”. Todos juntos vamos a poder.

 

Por favor, tened paciencia conmigo al principio, yo estoy aprivisionándome de grandes dosis para todo el curso.

 

También estoy haciéndome a la idea de que no todo saldrá según lo previsto o como me gustaría. Intento mentalizarme que habrá días mejores y peores, espero encontrar la fuerza para sacar adelante cada situación inesperada.

 

¿Sabéis? Quiero ser esa profesora de la que, dentro de quince o veinte años, aún os acordéis. Dejar un poquito de mi en cada uno de vosotros. Suena muy utópico, lo sé. Pero yo tuve el placer de tener profesores que me marcaron de alguna forma y a los que recuerdo con mucho cariño.

 

 

Mi pasión por la lectura empezó en cuarto de primaria gracias a una profesora que nos trajo libros de cuando era pequeña. ¡Me aficioné a las aventuras de los cinco como una loca! 

Hasta primero de ESO creía que las mates y yo no estábamos hechos el uno para el otro. Era negada. Miento. Me consideraba negada. Pero entonces tuve un profesor de mates que me demostró que sí que se me daba bien, que si yo quería podía. Gracias a su paciencia acabé haciendo un bachillerato de ciencias, ¡mira tú por donde!

Lo mismo me pasó con escribir. Era una tarea de lo más tediosa y en la que me esforzaba lo mínimo. Hasta que una profesora me animó a participar en un concurso de cuentos e.. ¡increíble! ¡Gané! A partir de ahí escribir se convirtió en una de mis pasiones.

 

Quiero conseguir un poquito de esto en vosotros; ayudaros en algo, influir, de forma positiva, en vosotros para que ganéis confianza para que creáis que podéis.

 

Vengo con muchas ganas de aprender de vosotros y con vosotros.

Porque sé que, yo puedo enseñaros muchas cosas (y espero que así sea) pero esto va a ser recíproco. Creo que la persona que escribe esto, no va a ser la misma que termine el curso.

Nos espera un gran año, ya lo veréis.

 

Ahora empieza el curso y nuestras profes están así, los nervios de conocer a sus nuevos alumnos, las ganas de emocionar, de ver los aprendizajes de sus chicas… al final, somos una gran familia, la familia FormArte, ¿quieres formar parte de esta aventura?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Opositar y ser madre, ¿es compatible?

Muchas llamáis a la academia y nos decís mi situación es complicada, tengo dos niños, estoy trabajando y tengo poco tiempo para estudiar, y si, para mi sois unas heroínas y la situación es complicada…. pero es la situación en la que os encontráis la gran parte de vosotras, es la realidad de estas oposiciones.

Preparar una oposición es un reto para cualquiera pero, siendo madre, el esfuerzo se duplica, triplica o multiplica por mil.

Y tal como está el panorama de la conciliación, las cosas no están nada fáciles para las madres de hoy en día.

Entonces, opositar y ser madre, ¿es posible?

Es difícil y duro, no te vamos a engañar, pero se puede.

Eso sí, en tu caso, debes plantearte más cosas y meditar bien si estás en el momento y en las circunstancias de empezar a opositar.

 

No es lo mismo hacerlo con ayuda de la familia que sin ellos, o con hijos muy pequeños o más mayores. Tampoco trabajando a jornada completa o a media jornada. Y así vamos sumando circunstancias. Por eso, desde FormArte te recomendamos sentarte a deliberar objetivamente si, en estos momentos, puedes ponerte a opositar.

 

Poder, puedes. Eso sin duda y, sabemos que, si te lo propones y trabajas muy duro, vas a aprobar las oposiciones. Pero también vas a tener que sacrificar otras cosas, ¿puedes/quieres hacerlo? Aquí está el quid de la cuestión para nosotros.

 

Echa un vistazo a tu situación. Plantéate las siguientes cuestiones:

 

¿Tienes trabajo? ¿Cuántas horas supone?

¿Podrías contar con la ayuda de tu familia (pareja, padres, suegros, etc)?

¿Tu situación económica es estable?

¿Te corre mucha prisa aprobar esa oposición o puedes tomártelo con más calma?

¿Cuántas horas diarias o semanales podrías dedicarle a las oposiciones?

¿Qué estarías sacrificando dedicándole esas horas a la oposición?

¿Estudiarías por libre o buscarías una academia?

 

Estas son solo algunas de las cosas que puedes cuestionarte, pero hay mil más. El objetivo de responder estas preguntas es que tú misma puedas planificar cómo lo harías para conciliarlo todo (dado que la conciliación real no existe hoy en día).

 

Si ya tienes un trabajo a tiempo completo, las horas de estudio se van a reducir pero quizás no sientes la presión de tener que aprobar en la siguiente convocatoria sí o sí y puedes ir a tu ritmo.

Si en estos momentos no trabajas quizás te urge más aprobar, pero también dispones de más tiempo para prepararte.

Si tu pareja, padres, suegros, llámale X, pueden ayudarte quedándose con los pequeños un par de tardes a la semana, ese tiempo que te aseguras de estudio 100% concentrada.

Si tus hijos no son tan pequeños, pueden comprender mejor qué es lo que estás haciendo y ayudarte en casa con pequeñas tareas.

Y así con muchas cuestiones más.

 

También piensa en la meta, el objetivo real de todo esto. Probablemente una de las razones de más peso para embarcarte en esta aventura es mejorar tu situación familiar. La recompensa no solo será tuya, será de todos.

 

Pero ojo, si las oposiciones son un sacrificio que supone dejar de disfrutar de tus hijos y vida familiar, piénsatelo dos veces.

 

Eso sí, a los que te digan que es una situación incompatible, oídos sordos. No es incompatible, simplemente es más jodido y necesitas MUCHA organización.

 

Próximamente te daremos algunos consejos para ayudarte con esa organización. Estate atenta a nuestro blog.

 

Queremos acabar con la siguiente reflexión:

Ten por seguro que habrá más gente que se estará preparando mejor que tú las oposiciones: dedicación exclusiva, estudiando más horas que un reloj, con más facilidad para retener los conceptos e ideas, con más convocatorias a sus espaldas, etc.

Sin embargo, si no hay nadie que tenga más motivación que tú, que luche más por esa plaza que tú, y que crea más en ti que tú, ten claro, que vas a lograrlo.

 

Así que ánimo porque sí, TÚ PUEDES SUPERWOMAN

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cuentos bonitos para trabajar las emociones

Ya sabes que la lectura puede ser una parte muy importante del proceso de aprendizaje. Los libros pueden llegar a ser un material didáctico estupendo siempre y cuando, detrás de su lectura haya algún tipo de análisis o trabajo al respecto.

 

Un material didáctico son aquellos medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje y que ayudan a adquirir conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. Y los libros tienen este súperpoder si son bien usados y enfocados dentro del aula.

Te hemos hablado ya de la importancia de la educación en emociones y ¿por qué no usar los libros para trabajar las emociones en el aula?

 

¡Manos a la obra!

 

Ya te hemos contado en alguna ocasión que en la academia tenemos la cuentería llena de libros preciosos que nos han conquistado a primera vista. a nuestras alumnas les encanta pasar tiempo mirando embelesadas los cuentos y comentándolos. Con ellas vamos ampliando poquito a poquito nuestra selección y entre todos, se nos ocurren multitud de ideas para trabajar en clase.

 

Quizás tú no has podido venir a echarle un vistazo, pero como no queremos que te quedes sin conocer nuestros cuentos, hemos escogido cinco libros muy bonitos que pueden ayudarte a trabajar las emociones.

 

Uf, ¡Qué difícil ha sido…!

 

5 libros que nos encantan para trabajar las emociones

 

1. ¿De que color es un beso? – Rocío Bonilla

Minimoni es la protagonista de este libro, a Minimoni le gusta andar en bici, los cuentos de su mamá, pero lo que más le gusta es pintar pero… ¿cómo va a pintar un beso si no sabe de que color son?

 

Tu y tus alumnos viviréis muchas aventuras recorriendo los colores e identificando en cada uno de ellos estaciones, alimentos, animales y ¡EMOCIONES!.

Ganó el tercer premio en la categoría de libros infantiles y juveniles de los Premios a los libros Mejor Editados 2018, y es 100% recomendable, además podrás trabajar miles de cosas diferentes a través de un solo libro.

 

 

2. Pequeños grandes momentos de felicidad – Mabe y Teresa Ramos

Sus ilustraciones te van a conquistar de los bonitas que son, pero es que además, te vas a enamorar de todas sus páginas.

Este cuento es como una regresión a lo que verdaderamente importa, a la esencia de la felicidad: los momentos sencillos pero que dan la vida – una risa, un abrazo, tener un amigo, compartir un rato con los nuestros…  Alejar a los más pequeños del materialismo y del consumo enfermizo al que estamos acostumbrados para poner el foco en las pequeñas cosas.

Se te van a ocurrir muchísimas actividades para hacer en el aula.

 

Seguro que a ti, en este torbellino de las opos, también te ayuda a refrescarte y a recordar qué es aquello que te hace verdaderamente feliz.

 

 

3. Emocionario. Di lo que sientes – Cristina Nuñez Pereira y Rafael Romero

Este diccionario de emociones es muy especial y va a convertirse en un imprescindible para ti, si aún no lo conoces. Además es fantástico porque puede usarse de distinta forma según la franja de edad con la que trabajes y puedes ir trabajando más  o menos emociones en función de la edad de tus alumnos.

El emocionario describe 42 emociones con una descripción sencilla y clara de la emoción y una ilustración que refleja dicha emoción.  Puede ayudar a gestionar conflictos emocionales, a poner palabras a emociones increíbles, y a buscar y descubrir las emociones del día a día.

 

 

4. La fábrica de las palabras – Agnes de Lestrade

Es otro álbum ilustrado y un libro imprescindible para todos. Uno de los libros más bonitos que he visto últimamente.  Está recomendado para mayores de tres años y no hay límite de edad; es una historia preciosa que a pequeños y mayores va a fascinar.

Trata de  un niño que quiere abrir su corazón a su vecina , pero vive en un país en que para hablar hay que comprar palabras y tragárselas y no es nada barato hacerlo.

 

Es una historia sencilla pero original que da para llevar a cabo grandes reflexiones, ya que transmite un mensaje entrañable. Y todo ello acompañado de unas ilustraciones preciosas.

 

 

5. Así es mi corazón – Jo Witek

Si te decimos que este libro nos tienes enamoraditos y también te va a encantar a ti… nos estamos repitiendo demasiado, ¿verdad? Jolin, es que no hay libro que tengamos en la academia que no nos guste…

 

El cuento destaca a primera vista con un gran corazón troquelado en su portada que se va haciendo pequeñito y va cambiando de color a medida que se pasan las páginas. La protagonista de este cuento, nos va contando las distintas emociones que siente y qué pasa con ellas. El lenguaje es sencillo, preciso y fácil de comprender, con lo que se convierte en un recurso bueníiiiiiiisimo para el aula.

 

 

 

 

Y estas son cinco de nuestros cuentos favoritos.

Probablemente te traeremos más recomendaciones, una vez nos dan cuerda para hablar de cuentos, no hay quien nos pare.

 

Si quieres venir a echarle un vistazo a nuestra cuentería y hablarnos de tus cuentos favoritos, ¡en FormArte siempre estamos abiertos a poner más y más estanterías!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

La vida más allá de las opos

 

 

Una vez hecho el examen… ¿Qué nos queda?

Cuando antes pasabas una cantidad indecente de horas delante de los libros y apuntes, ahora ya no tienes esta obligación.

 

Parece mentira, el tiempo que antes no te daba para llegar a todo (que en realidad sí, ya te hablamos de los ladrones de tiempo), ahora te sobra. ¿Dónde se meten tantas horas?

Estás un poco perdida porque no sabes a qué dedicar tu tiempo. Hasta ahora tus amigos y familia han ido cogiendo vacaciones pero sabes que con septiembre a la vuelta de la esquina, todos vuelven a sus trabajos y adiós a que estén disponibles más allá de las 8 de la tarde o del fin de semana.

Ai, que te empiezas a desesperar….

¡¡¡¡¡¡¡¡Nada de eso!!!!!!!!!

Si has suspendido, este año toca volverse a poner a ello. Con más ganas, con más fuerza, con más energía de la que has tenido jamás. Que no se diga que de los errores no se aprende.
Aprovecha para revisar qué pasó, dónde podías haber apretado más y en qué tambaleabas un poco más. No se trata de que fustigues o que te lamentes, simplemente que, desde una posición honesta y objetiva, analices cuáles fueron tus puntos débiles. Siempre se puede mejorar y hacerse mejor. Y este debe ser tu objetivo para este año.

¿Te has preparado sola y crees que te iría bien un apoyo? Búscalo
¿No estabas del todo convencida de tu programación? Encuentra formas de hacerla más innovadora. La programación debe gustarte a ti, debes sentirte orgullosa de ella cuando la presentas.
¿Crees que no te organizaste bien? A planificar desde el minuto uno.
Sea lo que sea, tiene solución. Y buscarla puede ser la mejor manera de empezar de nuevo.

Si aprobaste pero sin plaza, va a ser momento de plantearse qué quieres hacer mientras no te llaman para ninguna sustitución.

Después del tute de las opos y de las vacaciones, siéntate a pensar en el futuro. Qué quieres, qué esperas y de qué forma puedes acercarte a tus metas y objetivos. Si necesitas trabajar, busca algún trabajo que te aporte más tablas como docente. No descartes un colegio privado de mientras. La experiencia, aunque menos, también cuenta.

Segurísimo que mientras estabas opositando se te ocurrían mil cosas para hacer cuando terminaras. ¿Más deporte? ¿Apuntarte a algún curso? ¿Aprender de algo nuevo? ¿Reforzar idiomas?

 

Intenta aprovechar el tiempo para seguir formándote y preparándote como docente. Ya sabes que la actualización es fundamental y, como te hemos contado mil millones de veces, hay tantos recursos, técnicas y herramientas para usar en clase… Que pueden hacerte una maestra aún mejor, si cabe.

Y si has aprobado y con plaza… Pues nada mujer, ¡Disfrútalo! Tomate este tiempo para relajarte, descansar y reconectar, que ¡se avecinan curvas! Seguramente tu primer año de prácticas va a ser intenso, pero merecerá la pena.

¡Trabajarás de lo que te apasiona!
¡Has cumplido tu meta!
¡Estás aquí!

 

 

De todos modos, seguro que estos días puedes aprovecharlos para ir decidiendo qué cosas quieres incluir en tu nueva rutina, si hay algo en lo que quieres formarte más, si habías decidido apuntarte a alguna actividad y aún no te has apuntado… Aprovecha ahora que tienes tiempo para planificar un poco que luego ya se sabe; empiezas con la rutina y no hay dios que te quite la pereza para ponerte a hacer nada nuevo.

Te encuentres en la situación en la que te encuentres, aprovecha el tiempo y vive la vida que quieres vivir.

No te pongas excusas.

No te pongas límites.

No te dejes de lado.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Antídotos para combatir los ladrones de tiempo

Hace unos días decíamos que no te dejaras perseguir por los ladrones de tiempo para que fueras capaz de identificarlos y combatirlos.

Hoy te contamos cómo puedes hacerles frente y luchar contra ellos.

A lo largo del día te encuentras con un montón de distracciones que te hacen perder la concentración, el tiempo y tu energía. Porque no nos engañemos, nadie te roba la atención, eres tú quién decide a qué le dedicas tu tiempo.

 

¿Has podido detectar cuáles son tus principales ladrones de tiempo?

¿Aún no?

Pues antes que nada, te proponemos un experimento para que investigues y puedas tomar consciencia de cuáles son tus ladrones de tiempo.

Coge una libreta y tómate unos días para observar en qué momento dejas de prestar atención o hacer aquello que estabas haciendo. Apunta la hora y la razón y, al cabo de unos días, analizalo y saca tus propias conclusiones. Seguro que ves patrones repetidos y puedes pillar a algunos de estos ladronzuelos.

 

Antídotos para ganar a los ladrones de tiempo

 

–       Móvil apagado, silenciado, en modo avión o sin notificaciones.

Nos jugamos lo que quieras a que gran parte de las interrupciones vienen de ese aparatejo que llevas contigo a todas partes. Whatsapps, publicaciones de facebook, instagram, nuevos tweets, llamadas, emails… y si además le sumas ese ratín que dedicas a mirar las nuevas fotos de tus amigos… esto se te va de las manos. La solución es fácil, aleja el móvil mientras estés estudiando y solo responde en caso de llamadas realmente urgentes.

–       Fíjate un horario para responder emails.

Esto depende de tu trabajo y de si la comunicación vía email es vital en tu vida. Sea como sea, ponte un horario para contestar todos los emails que te hayan llegado y el resto de tiempo, ¡a tus cosas!

 

–       Orden.

Sí, el orden es importante. Si cada vez que necesitas encontrar unos apuntes o una hoja en concreto pierdes 15 minutos, adiós productividad. Cada cosa en su sitio. Además

 

, no es lo mismo ponerse a estudiar en un lugar ordenado que en medio del caos. ¡El desorden quita las ganas a cualquiera!

 

–       Informar a los demás de que estás estudiando o trabajando.

Parece una tontería, pero no lo es. Trabajar o estudiar con más personas puede ser más entretenido y hacer que tu día a día sea más ameno, pero también que hagas menos. Avisa a tus compañeros para que no te interrumpan a menos que sea cuestión de vida o muerte. Y evidentemente, respeta sus momentos y no seas tú la que les interrumpe.

 

–       Usar auriculares.

Puede parecer una broma, pero usar auriculares puede venirte de perlas en algunas circunstancias. ¿Te distraes con el vuelo de una mosca? Uns buenos auriculares o cascos te aislaran de los ruidos ajenos y evitaran que pierdas el hilo si alguien está hablando, si los vecinos empiezan a discutir o si alguien improvisa un concierto a escasos metros de ti. Si trabajas o estudias con más gente también es un repelente a conversaciones. Si ves a alguien con cascos, te lo piensas dos veces antes de hablarle, ¿verdad?

 

–       Aprende a decir no.

Tanto para hacer frente a los ladrones del tiempo como para tu vida en general. Si te cuesta decir que no y acabas haciendo lo que los demás quieren aunque no contribuya en tu trabajo ni te aporten nada, houston, tenemos un problema. Al principio cuesta hacerlo, pero si lo haces de forma amable y con asertividad, puede ser una clave importante para tu éxito.

 

–       No al multitasking.

Sabemos que tienes el superpoder de hacer 50 cosas a la vez, pero mejor ir de una en una porque empiezas a hacerlo todo y, al final, no haces nada. Organízate, escribe una lista de todas las tareas por prioridad y empieza por una. Querer hacer muchas cosas a la vez tiene como consecuencia que no le dediques a cada cosa la atención que merece.

 

–       Borra el “lo dejo para luego/ mañana de tu mente”.

¿Cuántas veces has dicho esta frase porque te daba palo hacer algo? Aplazar una tarea, en sí, no es malo, pero cuando termina por ser la norma, es otro cantar. Dejar las tareas más pesadas para después no hará que desaparezcan, al contrario, seguirán ahí, tendrás menos ganas de hacerlas y tu estrés alcanzará las nubes. Proponte sacártelas de encima cuanto antes y seguir adelante.

 

Pero no solo estos factores te roban el tiempo, tu cabecita también tiene vida propia y es probable que mientras estás estudiando o haciendo alguna tarea, pienses que tienes que ir a hacer algún recado o que te venga a la cabeza alguna otra preocupación. Cuando se trate de algo que debas hacer, apúntalo para recordarlo más tarde y sigue con tu tarea. Sin embargo, en casos de pensamientos y emociones relacionadas con tu vida personal, intenta apartarlas y poner atención plena en el presente. El mindfulness es una buena técnica para aprender a focalizarte. Con la práctica, ¡todo es posible!

¡Ah! Y como te hemos repetido un millón de veces, no te olvides de tomarte algunos descansos para despejarte un poco y ser más productiva. Queda con unos amigos, vete al cine o sal a correr, justo hoy vino una futura alumna a vernos con el novio, y decía que era su cuarta oposición y que lo peor de todo era el tiempo que no le podía dedicar, pues date un capricho y de vez en cuando llévalo a cenar y aprovecha para despejar la mente.

En tu mano está ganar esta batalla opositora, ¡haz que el tiempo reluzca!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

 

13 consejos para las opositoras de la vida

Hoy venimos con un post corto pero que esperamos que te sea de ayuda. Te traemos unos consejitos para aplicar a tu día a día que nos gusta poner en práctica. No todos son sencillos, no siempre es tan fácil cambiar nuestra forma de pensar, pero si poco a poco los vamos introduciendo en nuestra vida, los resultados son buenísimos.

 

En FormArte nos gusta ir siempre más allá, innovar, usar nuestra creatividad, escuchar las propuestas y sobre todo, intentar ayudarte para que te conviertas en una opositora de la vida. Por eso te traemos estos consejillos que nosotros intentamos aplicar tanto en nuestra vida personal como en la forma de enseñar.

 

¡Esperamos que te gusten y que puedan darte un empujoncito cuando lo necesites!

 

1.    Persistencia

Persevera en una tarea hasta terminarla; no abandones. Permanece concentrada y busca formas de lograr tu objetivo cuando decaigas. Puedes hacerlo, solo necesitas un poco más de energía y dedicación. Todo trabajo tiene su recompensa. Y como siempre decimos los resultados se consiguen con trabajo, trabajo y más trabajo.

2.    Escucha empática con entendimiento

Dedica tu energía mental a los pensamientos e ideas de otras personas. Haz un esfuerzo para percibir puntos de vista y emociones de otros. Es muy fácil cerrarse en banda y no salir de tus propias ideas o creencias pero, a veces, escuchar otras perspectivas nos aporta nuevos planteamientos y se nos abre un mundo totalmente nuevo. Ya sabes lo que decimos en FormArte, sin emoción no hay aprendizaje así que, ¡Deja que esto suceda!

 

3.    Pensar sobre el  pensamiento

Sé consciente de tus propios pensamientos, estrategias, sentimientos y acciones. Y no te olvides de sus efectos en los demás. Aunque tengas un mal día, intenta sonreír, y fíjate que generas en tu alrededor, la sonrisa se contagia.

 

 

4.    Pensar y comunicar claro y preciso

Sé preciso al comunicarte oralmente y por escrito. Evita las generalizaciones, distorsiones y exageraciones. Y recuerda el que mejor comunica marca la diferencia.

 

5. Creación, imaginación e innovación

Genera nuevas y ocurrentes ideas, con fluidez y originalidad. ¿No hablamos siempre de la importancia de la imaginación y la creatividad en el desarrollo de los niños? Aplícate el cuento, verás que cuando pones a trabajar tu imaginación, pueden salir ideas fantásticas. ¡No las dejes escapar!

 

6.Aceptación de riesgos responsables

Sé aventurero; llévate al borde de tus capacidades o habilidades. No dejes de intentar nuevas cosas constantemente. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

7. Pensamiento interdependiente

Sé capaz de trabajar y aprender con otros y de otros en situaciones recíprocas. Dí sí a trabajar en equipo. En el caso de una oposición, no debes ver a las compañeras que se preparan contigo como competencia. Puedes aprender muchísimo de ellas. En nuestras clases intentamos siempre meter gente nueva con gente con experiencia. Las alumnas que acaban de salir de la carrera vienen con muchas ganas de trabajar, de realizar proyectos, con toda la imaginación del mundo y en cambio las más veteranas, las que ya están trabajando les enseñan la realidad de los coles, lo que se debería hacer de una manera pero en la realidad del aula se hace de otra manera totalmente diferente. Y todas, todas, aprenden algo de sus compañeras.

 

8. Manejo de la impulsividad

Piensa antes de actuar. Mantente en calma, pensativo, deliberando. Esto no significa que debas obviar tus emociones y actuar siempre racionalmente, pero sí es importante aprender cuando debes pensar racionalmente antes de actuar.

 

9. Pensamiento flexible

Sé capaz de cambiar las perspectivas generando alternativas y considerando otras opiniones.

 

10. Método AMI

Últimamente yo trabajo así, Acción Masiva Imperfecta. ¿Qué quiero decir con esto? ¡¡Hacer, hacer, hacer!! Sin buscar la perfección, ese paso viene luego. Cuando mis alumnas me dicen que están estancadas con la programación, que aún no empezaron porque no tiene ideas, yo les digo que se pongan delante del ordenador o de un folio en blanco, y se pongan a escribir, aunque sea un batiburrillo, así al menos ya dan un paso. Y a partir de ahí, empezamos a poner coherencia a las ideas, que todo tenga un orden y sí buscamos la perfección.

11. Reacción con asombro y admiración

Plantéate un mundo admirable y misterioso. Siéntete intrigada por los fenómenos naturales y la belleza. Déjate sorprender. Los niños ven y entienden el mundo de otra forma y, a veces, los adultos deberíamos adoptar esta perspectiva. Te prometemos que los resultados son increíbles y vas a ser capaz de apreciar mucho más lo que te rodea.

 

12. Capacidad de humor

Encuentra situaciones incongruentes, irónicas, absurdas o inesperadas. Sé capaz de reírte de ti misma cuando sea necesario. Reír te permite combatir situaciones de dolor y tristeza, ayuda a reducir el estrés y aumenta la creatividad, entre muchos otros beneficios. A nosotros nos encanta trabajar el humor, creemos que así podemos llegar mejor a vosotras, ya veis nuestros posts… aún recibimos un mail el otro día de una futura alumna que nos escribía después de pasarse un rato leyendo el blog y riéndose con nosotros de muchas de las situaciones en las que ella se veía reflejada.

13. Apertura al aprendizaje continuo

Siente humildad y orgullo cuando admitas que no sabes algo; resístete a la autocomplacencia. Nadie lo sabe todo y a todos nos falta mucho por aprender. No dejes pasar ni un día sin aprender algo nuevo.

Y ahora, ya sabes, aprovecha el verano para hacer algo por primera vez, para escuchar a la gente que está a tu alrededor y ¡aprender del mundo!

 

Formarte, el arte de formar

 

 

¿Vas a empezar a opositar? 5 Rutinas para empezar en verano.

 

Hoy queremos traerte unos consejillos para que empieces a coger algunas rutinas y a mentalizarte por lo que vendrá después de vacaciones: Prepararse las oposiciones.

Ya te lo contamos, no es un camino fácil, pero tampoco imposible. Con un buen planning, paciencia, perseverancia y una buena rutina, seguro que vas a conseguirlo.

 

Y ¿por qué no empezar a tomar algunos hábitos en vacaciones?

En un primer momento puede darte pereza, lo sabemos. Independientemente de cuánto tiempo tome adquirir un hábito (hay opiniones muy diversas al respecto), lo que es seguro es que será mucho mejor ir poco a poco que querer incluirlos todos de golpe. Ya sabes lo que dicen: quien mucho abarca, poco aprieta.

 

Hoy te proponemos algunas prácticas para ir implantando poquito a poco durante el verano y así empezar con buen pie a preparar las oposiciones cuando llegue el momento.

 

5 rutinas para empezar en verano antes de opositar

 

Planificarte

Primero de todo, es importante que sepas bien qué requisitos son necesarios para opositar y en qué consisten las pruebas a nivel general. Decide cómo quieres prepararlas: si por tu cuenta o quieres contar con el soporte de una academia o preparador. Y ves pensando cómo vas a organizarte. No es necesario que lo planees todo al detalle, pero sí que tengas consciencia de todas aquellas actividades y obligaciones que vas a llevar a cabo además de preparar las oposiciones, y cómo vas a distribuir tu tiempo. Y  ya que hablamos de planificación, hacerse con una agenda, libretas, clasificadores, etc., tampoco es una mala idea. ¿Recuerdas la ilusión de ir a comprar y estrenar el material cuando empezaba el cole? ¿Por qué no recuperar esa magia?

 

Lee un poco cada día

No es necesario que empieces a leer el temario de las oposiciones, pero si puedes buscar libros y artículos de temática relacionadas con la educación. Explora aquellas ramas, técnicas o herramientas que te interesen más.

Establece una rutina de lectura diaria per ir tomando el hábito. Cada persona tiene  ritmos circadianos distintos; hay quien rinde mejor a primera  hora del día y quién es más nocturno. Busca aquel momento en que tienes más energía, te sientes más despierta e integras la información mejor. Puedes ir probando distintos horarios hasta que encuentres el que mejor encaje contigo.

 

Crea un espacio de estudio agradable

Piensa que vas a tener que dedicarle muchas horas al estudio y a las oposiciones. Puedes ir a la biblioteca, a algún café que te inspire, etc., pero probablemente también vas a pasar mucho tiempo en casa estudiando. Crea un espacio que te motive y que te permita seguir rindiendo. El lugar de estudio debe tener los elementos necesarios: mesa y silla adecuada para ti y espacio suficiente para organizarte.  Intenta disponer de un ambiente fresco y ventilado que mantenga una temperatura adecuada tanto en verano como en invierno.  Si puedes aprovechar la luz natural, mejor que mejor, ya que tu vista se cansará menos. Pero si eres nocturna, intenta usar dos focos, una luz cenital y una directa, para evitar hacerte sombra mientras estudies.

 

 

A moverse se ha dicho

Coger una rutina de deporte te ayudará a rendir mucho mejor en el estudio de tus oposiciones. No necesitas matarte durante horas, dedicar 30 minutos al día a hacer deporte tiene grandes beneficios durante las etapas de alto rendimiento académico. Es una forma estupenda de aliviar la ansiedad, mejorar la capacidad de concentración y la productividad. Además puede ser una vía de escape para olvidar durante un rato las oposiciones de lado. Ya sabes lo que dicen… mente sana in corpore sano. Tienes muchísimas opciones en función de tus gustos: running, kick boxing, yoga, pilates, natación, algún tipo de baile, rutinas de fuerza y tonificación. ¡Prueba y decide qué es lo que más te va!

 

Nutrición saludable

Mantener una buena alimentación es importante para todos los estudiantes. Lo fundamental no es tener un número de comidas fijas que debas hacer por obligación; lo importante es la calidad de los nutrientes que vas a ingerir.  Lo ideal es tener una alimentación rica en proteínas, vitaminas, carbohidratos y grasas saludables, ya que aumentará tu energía y productividad. Una dieta equilibrada y adecuada te ayuda a aumentar tu memoria y a mejorar tu capacidad de concentración y bienestar, por lo que tu rendimiento académico se mantendrá.

Sabemos que en períodos de más estrés o ansiedad, hay más predisposición en ingerir comida basura o no muy saludable provocados por el hambre emocional y que, además, no te saciarán. Apuesta por comida real y lo menos procesada posible.

 

 

Estos son nuestros consejos para que, durante las vacaciones de verano, empieces a prepararte y mentalizarte para las oposiciones.

Pero no olvides que lo más importante es desconectar y relajarse. ¡Aprovecha para coger fuerzas y disfrutar de las vacaciones!

 

 

 

Formarte, el arte de formar

 

 

Mindfulness en el aula

 

¿Has escuchado hablar del Mindfulness en el aula? ¿Sabes qué beneficios aporta, tanto a ti profesora, como a tus alumnos? Hoy entramos en materia y te hablaremos del mindfulness.

 

¿Qué es el Mindfulness?

 

Empezaremos por contarte un poco qué es esto del mindfulness. Seguro que has escuchado hablar de él, pero no todos saben exactamente qué significa.

El mindfulness es la atención plena, es decir, una manera consciente, intencionada, de sintonizar con lo que está pasando dentro de nosotros y a nuestro alrededor.

Prestar atención y pulir la consciencia mejora el enfoque mental, impulsa las fortaleza y el rendimiento académico. Además de reforzar habilidades que contribuyen al equilibrio emocional.

Es decir, el Mindfulness te va a aportar beneficios tanto a ti, a nivel personal y profesional, como a tus alumnos.

 

Mindfulness en el aula

 

El objetivo del mindfulness en el aula es que tanto profesores como alumnos adquieran un estado de consciencia y calma que ayuda a autorregular el comportamiento y conocerse mejor, además de crear un ambiente propicio para el aprendizaje.

El mindfulness es mucho más que un simple conjunto de técnicas, es una actitud ante la vida.

 

El aprendizaje en la escuela puede ser complejo. ¿Por qué? En parte, porque tanto profesores como alumnos aportan al entorno interactivo del aula sus redes individuales de conocimiento, de actitudes, de habilidades y conductas.

 

El aprendizaje es más eficaz cuando los profesores entienden sus experiencias interiores propias, reconocen las necesidades de sus alumnos e implementan estrategias pedagógicas adecuadas. Y este proceso viene impulsado por la capacidad de atención y consciencia del propio profesor; cuanto más fuertes sean esas habilidades, mejores serán los resultados.

 

La buena noticia es que tanto la atención como la consciencia se  pueden potenciar y realzar y una de las mejores formas para hacerlo es mediante el mindfulness.

 

Quizás te estás preguntando para qué te va a servir la consciencia plena. Ésta te va a aportar una estrategia para trabajar con la realidad. Quizás hay cosas que no se pueden cambiar, pero si puedes darle un giro a la forma en que vives estas situaciones inmutables. ¿Recuerdas que en el artículo sobre la reactividad vs proactividad te hablábamos de ello?

Una clase complicada puede arruinarte el día entero y hacerte dar vueltas y más vueltas acerca de lo qué ha pasado y terminar echándote la culpa de forma injusta contra ti misma. El mindfulness te permite dar un paso atrás mentalmente para considerar la situación con más perspectiva, observar lo que ha sucedido sin implicarte inmediatamente en emociones y reacciones intensas, como un escudo ante la autocrítica no constructiva que eres capaz de hacerte.

 

Cuando sientes verdaderamente esa atención plena, tu mente no está dividida entre la la vivencia del presente y tu comentario sobre esta vivencia. Sino que estás centrada en lo que estás viviendo y los comentarios, si llegan, lo harán más tarde.

 

Beneficios del Mindfulness en el aula

¿Qué beneficios puede aportarte el mindfulness en el aula?

 

A ti, como profesora:

  • Mejora el enfoque y la consciencia
  • Aumenta tu receptividad ante las necesidades de los alumnos
  • Fomenta el equilibrio emocional
  • Ayuda a gestionar el estrés y a reducirlo
  • Favorecerá las relaciones saludables; tanto en el trabajo como en casa
  • Mejorará el clima del aula
  • Es positivo para tu bienestar general

Pero el Mindfulness no es solo para ti, también aporta muchos beneficios a los niños:

 

  • Favorecerá su disposición a aprender
  • Fomenta el rendimiento académico
  • Refuerza su atención y concentración
  • Reduce la ansiedad antes de los exámenes
  • Fomenta la autorreflexión
  • Mejora la participación en el aula favoreciendo el control de los impulsos
  • Aporta herramientas para reducir el estrés
  • Mejora el aprendizaje social y emocional
  • Fomenta las conductas prosociales y las relaciones personales sanas
  • Apoya el bienestar holístico

 

Aunque cada vez más centros empiezan a aplicar esta técnica en el entorno educativo, la forma más común de introducir el mindfulness en la escuela parte de un profesor individual, como tú, con interés por el tema. Ha escuchado a hablar sobre el tema, ha encontrado información acerca de éste como estrategia para mejorar la concentración de sus alumnos y empiezas a investigar e indagar más.

 

No es necesario tener una formación profesional acerca del tema para empezar, pero si que empieces a familiarizarte tu misma con la práctica del mindfulness o atención plena. Será mil veces más fácil de implementar en el aula y de hacerlo de forma natural.

 

En FormArte estamos empezando a utilizarlo también en nuestras aulas, sobre todo en este año que se avecina, gracias a esta actividad queremos conseguir que nuestras alumnas aumenten su concentración, mejoren su rendimiento y así ganen tiempo de calidad tanto de estudio como en sus vidas. Además, podrán usar los ejercicios en sus programaciones, en sus clase…

 

¿Te animas a probar el Mindfulness? Seguro que te aportará un montón de beneficios, tanto en el aula como en tu vida personal.

 

FormArte, el arte de formar

 

Lo que quieres saber sobre las pruebas de oposiciones docentes

 

¿En qué consisten las pruebas de las oposiciones docentes? ¿De qué va todo esto? ¿Qué partes tiene? Te estás haciendo muchas preguntas que necesitan respuesta.

Lo sabemos, por eso hoy, te traemos respuestas.

Ya sabes los requisitos para las oposiciones de magisterio , pero ha llegado el momento de saber a qué te vas a enfrentar.

 

Antes de contarte nada, IMPRESCINDIBLE: ¡¡¡¡LEE LAS ÚLTIMAS CONVOCATORIAS!!!!

Ahí está toda la información referente a las oposiciones de tu CCAA, qué documentos debes entregar, cómo presentarlo, etc. Por lo tanto, atenta a cuando salgan.

 

En las oposiciones hay dos fases: la de oposición en sí, que hoy te vamos a contar, y la de concurso. La de oposición es la que te debes preparar y en la que te examinas, tanto teórica como de práctica.

 

¿Teórica? ¿Práctica?

Sí, vamos a por ello. Dentro de la fase de oposición hay dos fases:

 

La primera prueba consta de ejercicios relacionados con los contenidos teóricos y prácticos de tu especialidad. Es en este punto en que debes demostrar que dominas tu materia y que eres toda una experta de tus asignaturas. Esta primera prueba consta de dos partes: .

  • Parte A: parte práctica.,. El supuesto práctico describe una determinada situación escolar relacionada con tu especialidad para que plantees una intervención argumentada y con fundamento. Recuerda que el objetivo es que el tribunal compruebe que tienes la formación adecuada y que posees las habilidades necesarias. En ocasiones son preguntas cortas acerca de distintos aspectos del proceso de enseñanza, como es el caso de Galicia. Hay otras que plantean un supuesto como Asturias o Madrid o comunidades que dan a elegir entre varias opciones como Castilla y León, La Rioja.

Es decir cada Comunidad Autónoma especifica las características propias de esta prueba en la convocatoria En Madrid, por ejemplo, esta parte se subdivide en dos pruebas; una de cultura general común a todas las especialidades(excepto para infantil, según ultima convocatoria) y un supuesto práctico. Recuerda, entérate bien de cómo es tu convocatoria, dependiendo de las comunidades puede variar de hora y media, hasta 3horas en País Vasco

  • Parte B: Desarrollo de un tema o lo que es lo mismo: la teoría. En esta parte deberás desarrollar un tema por escrito entre varios elegidos por el Tribunal al azar, hasta ahora de entre los 25 temas, se extraían dos temas al azar, con el nuevo Real Decreto 84/2018 de 23de febrero ,por el que se modifica el RD 276 /2007 de 23 de febrero por el que se aprueba el reglamento de ingreso y acceso y adquisición de nuevas especialidades docentes cuando el temario es inferior a 25 temas, se elegirá entre 3 temas elegidos al azar Tu escoges cuál de estos quieres desarrollar, este examen puede variar entre hora y media y dos horas , como en Cantabria,Extremadura , recuerda que depende de las comunidades

 

 

En estos momentos, las pruebas son eliminatorias. Tenlo en cuenta al prepararte. Si no apruebas esta primera parte, no te evaluaran la siguiente.

 

La segunda fase gira alrededor de tus aptitudes pedagógicas. Hablando claro, si vas a ser capaz  de ser un buen docente y ponerte enfrente de una clase. También está formada por dos partes:

  • Parte A: Presentación y defensa de una programación didáctica.
  • Parte B: Preparación y exposición oral de una unidad didáctica.

 

Como opositor elegirás el contenido de la unidad didáctica que vas a exponer, de entre tres extraídas al azar por ti mismo de tu propia programación al azar. Dispondrás de una hora para la preparación de la unidad didáctica, pudiendo utilizar material auxiliar, sin posibilidad de conexión con el exterior (pero puede varias en algunas comunidades). Este es el momento conocido como “la encerrona”

 

Esta es la parte que suele generar más nervios. Te pones delante del Tribunal tu sola e impone que no veas. Para la defensa de tu programación y la exposición oral de una unidad didáctica la mayoría de las comunidades dan una hora, que deberás repartir entre la defensa de la programación y de la unidad. Por ejemplo, si optas por Madrid tienes 20 minutos para programación y 30 para la unidad didáctica, aunque la mayoría de las comunidades establecen 30 minutos para programación, y 20 para exposición de la unidad didáctica, País Vasco sin embargo le da mucho peso a la unidad didáctica y son 50 minutos para exposición. Una vez hayas terminado tu exposición, el tribunal puede hacerte preguntas acerca de tu presentación.

Debes tener en cuenta que esta parte varía según la CCAA. Ya lo hemos dicho varias veces , es imprescindible que te leas “de pe a pa” tu convocatoria. Nada de confiarse, que luego vienen los disgustos.

 

Pero no todo termina aquí, ¡que va!.

Una vez has superado la fase de la oposición, llega la fase de concurso. ¿De qué va? Básicamente es cuando se valorarán los méritos de cada aspirante en función del baremo establecido en la convocatoria. Los méritos son todos aquellos puntos que te dan por tener cursos de formación, experiencia docente, títulos de idiomas, etc.  Otro día profundizaremos más sobre el tema, ¡no te preocupes!

 

Y estas vendrían a ser las distintas pruebas de las que consta la oposición de maestros. Si necesitas ayuda para su preparación, en FormArte estaremos encantados de echarte una mano y que redescubras la pasión por la enseñanza. Sin emoción no hay aprendizaje y el que mejor comunica marca la diferencia, esa es la guía que hace que marquemos un carácter diferenciador en nuestros alumnos.

 

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