Érase una vez….

¿Te gusta leer? Ay la lectura… poder evadirse durante un buen rato de todo y centrarte en una historia que te guste, ya sea de intriga, romántica, de miedo o dramática. Meterse tanto en un libro que sin darte cuenta te han pasado ya 2 horas y terminas acostándote a la 1 de la madrugada, ¿Te suena?.

En FormArte, nada más abrir la puerta encuentras nuestra cuentería, para mí uno de los rincones favoritos. Las alumnas alargan 5 minutos más del descanso del café aquí, mirando los cuentos nuevos, comparte unas con otras “con este hice yo una actividad en clase”, “mira este para trabajar la familia que divertido”… y no sólo cuentos, también tenemos libros para ellas como maestras, libros de PNL, de educación emocional…

 

Leer es un placer y es fundamental transmitir a los más pequeños el gusto por la lectura y, en su caso, por los cuentos.

 

Gianni Rodari decía:

“El primer conocimiento de la lengua escrita no ha encontrado ningún itinerario más rico, más lleno de color y más atractivo que un libro de cuentos”.

 

A través del cuento podemos introducir a nuestros alumnos el gusto por la literatura, que es la base esencial para la cultura. A medida que la narración o el relato es presentado, se motiva e incita a los alumnos a introducirse, mediante el lenguaje, en mundos distintos al suyo. Es una fuente para aprender, comprender, escuchar, saber y pensar.

BENEFICIOS DE LOS CUENTOS

Pero los cuentos no solo son interesantes en la educación porque llevan la mente del niño más allá del presente, también aporta aprendizajes del mundo físico y social que les rodea, de las cosas, fenómenos y relaciones, actitudes, normas y valores.

 

El valor de los cuentos radica en dos aspectos fundamentales:

  • Ofrecer una visión animista del mundo
  • Los cuentos expresan problemas existenciales típicos de los niños.

 

Pero no son solo estas las virtudes de los cuentos. Por medio de los cuentos, se puede empezar a reconocer la estructura de la lengua, el cambio de significado que tienen las palabras, el sentido de las pausas, la diferencia entre relato y diálogo. El cuento usa recursos expresivos y plásticos que ayudan en la comprensión del texto a la vez que potencian habilidades necesarias para el uso de la lengua escrita.

 

Todo lo que pueden aportar los cuentos a tus alumnos, podríamos resumirlo en los siguientes puntos:

  • Los cuentos infantiles ofrecen la posibilidad de traducir la fantasía de los niños en palabras mientras despiertan y desarrollan la sensibilidad hacia la belleza del lenguaje.
  • Ponen en contacto al niño/a con la realidad, los prepara para la vida dado que se les da la oportunidad de conocer hechos y situaciones distintas a las suyas y a saber cómo pueden resolverlas.
  • Facilitan la estructuración temporal de la mente infantil mediante la comprensión de la simultaneidad y la sucesión ordenada de hechos en el tiempo.
  • Les inician en el código moral; el concepto de bueno y malo y la aproximación a virtudes como el respeto, la honestidad, la generosidad… de forma que ayudan a superar su egocentrismo y a preocuparse por los demás.
  • Satisface su deseo de saber y la curiosidad infantil. Los cuentos ofrecen informaciones y conocimientos de una forma concreta, atractiva y accesible.
  • Ayudan a descargar momentos de ansiedad y agresividad, a eliminar miedos y tensiones. Los cuentos intentan transmitir consuelo, esperanza y confianza en el final feliz y el triunfo del bien sobre del mal.
  • Dan la oportunidad de vivir con la imaginación lo que le gustaría ser y hacer mediante la identificación con los personajes del relato.
  • Desarrollan la fantasía infantil. El carácter vivo de los personajes, las escenas y situaciones contribuyen a educar la imaginación infantil. Así mismo también les ayuda a distinguir entre fantasía y realidad.
  • Los cuentos son una forma excelente de aprender, de manera natural, la lengua, tanto materna como no.
  • Favorecen la relación y el nexo entre adultos y niños; es un medio sencillo y eficaz de establecer una corriente de simpatía y afecto.
  • Les ayuda a evadirse y a concentrarse desarrollando su inteligencia de forma intencionada.

 

Los cuentos son esenciales en cualquier etapa, pero podemos afirmar que sin ellos, la educación infantil sería inviable. Como profesora deberías incluir rutinas que sumerjan a los más pequeños en este mundo de imaginación y fantasía, acercarles los cuentos y, con suerte, abrirles las puertas a una afición que les durará toda la vida.

 

LOS CUENTOS EN EL AULA

Seguro que como maestr@ ya utilizas en el aula mil dinámicas diferentes a través de los cuentos y los libros, ¿conoces estás?

  • Storytelling, o lo que es lo mismo contar historias que conecten con el alumnado que les haga sentir. Uno de los rasgos más importantes que desarrolla en nuestros alumnos el uso del storytelling es la inteligencia. Para Howard Gadner la inteligencia es “la capacidad mental de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”, pero añade que al igual que hay cantidad de problemas para resolver, no solo poseemos una sola inteligencia sino que cada individuo posee 8 tipos y que desarrolla de un modo y a un nivel particular, usando cada una de manera personal y única…
  • Mi libro favorito: una actividad que gusta tanto a padres, a alumnos, como a nosostras maestras es crear un libro con los cuentos o libros preferidos desde nuestros alumnos. Cada semana uno de nuestros alumnos puede traer su libro favorito, el que le gusta leer antes de dormir o el que se lleva cada vez que se va de vacaciones. Nos lo presentá y nos dirá porque le gusta tanto. Con esos datos iremos creando “una enciclopedia” con los libros favoritos de nuestra clase. Así daremos ideas a los padres de libros que les pueden gustar, a nosotras para nuestra propia biblioteca y el niño la oportunidad de llevarnos su libro favorito.
  • A través de los cuentos podemos trabajar actividades de creatividad, de psicomotricidad, trabajar la salud, las diferencias, podemos llevar a cabo incluso talleres… si en el libro hacen una fiesta ¿por que no la vamos a hacer nosotros? podemos hacer las invitaciones, preparar la decoración, pensar el menú, ¡incluso hacer una tarta!

Hoy en día existen miles de cuentos preciosos para todas las edades que puedes emplear en tus clases. ¡Solo es cuestión de explorar un poco!

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5 Dinámicas para trabajar las emociones en el aula

 

En nuestro último artículo te contábamos por qué era importante trabajar las emociones en el aula y cuáles eran sus beneficios. Te prometimos ejercicios para trabajarlas en clase, y … ¡aquí estamos!

Hoy nosotros te traemos algunas dinámicas para poder trabajar las emociones en el aula.

1. El semáforo
Objetivo: Comprender cómo reaccionar en momentos de enojo.
Material: Cartulinas de color rojo, amarillo y verde.
Ejercicio: Sentamos a toda la clase en círculo y le damos a cada alumno una cartulina roja, una amarilla y una verde. Vamos a describir situaciones conflictivas que puedan provocarles enfado, como por ejemplo, que quieran algo y no se lo compren, que quieran jugar con un juguete con el que quiere jugar otro niño, etc. Después de exponer la situaciones, pediremos a un niño que responda a la situación. El resto de los alumnos deberá valorar su reacción levantando la cartulina verde si creen que ha parado a pensar y actúa de forma comprensiva, la amarilla si su reacción muestra signos de enojo pero no es desmesurada y roja si no hay un razonamiento y es una reacción desmesurada. Después valoraremos la respuesta y explicaremos cómo se podría reaccionar en estas circunstancias.
Una forma alternativa de realizar la actividad, es exponiendo directamente la situación y la reacción y valorándola. Hay un montón de maneras de trabajar el semáforo ¿Cómo lo trabajarías tu?

2. Ponerse en el lugar del otro
Objetivo: aprender a tratar a los demás, crear confianza.
Material: papel y lápiz
Desarrollo de la actividad: Recortamos cuadraditos de papel y damos un papel y un lápiz a cada alumno.
Cada alumno escoge a otro de forma secreta (en su pensamiento) y escribe en el papel lo que esa persona que ha elegido debe hacer y firmar el papel con su nombre. Por ejemplo: Yo Paula, quiero que Alejandro haga el pino.
Después de que cada alumno haya escrito su deseo, deberá doblar el papel y entregárselo al profesor. Este coje todos los papeles y exploica que el juego consiste en “no hacer a los demás lo que no quieres que hagan contigo”.
A partir de aquí, el profesor irá leyendo cada papel y el alumno deberá hacer lo que ha escrito en su propio papel. Todos deben participar.
Es una forma fantástica de aprender a tratar a los demás como quieres que te traten a ti y a respetar a todos y cada uno de los compañeros.

 

3. Confianza: “ El Lazarillo”
Objetivos: conseguir una confianza suficiente para que se pueda dar la colaboración.
Material: pañuelos o venas para tapar los ojos.
Desarrollo: La mitad del grupo tiene los ojos tapados. Están agrupados de dos en dos (un ciego y un guía). Los guías eligen a los ciegos, sin que éstos sepan quien los guía. Durante diez minutos, los lazarillos conducen a los ciegos, después hacemos un cambio de papeles (se escoge pareja de nuevo, ahora escogen los que antes habían estado ciegos).
Una vez terminada la segunda tanda, se hace un coloquio en grupo para compartir la experiencia: ¿Cómo se han sentido al hacer el papel de ciegos? ¿Se han sentido acompañados y seguros? ¿Qué es necesario tener en cuenta para que los demás se sientan comprendidos y acompañados?

 

4. La caja de las emociones
Esta actividad está pensada para ser llevada a largo plazo, por ejemplo, durante todo el curso escolar. Antes de implementar la caja de las emociones en clase, sería aconsejable trabajar las emociones y las características de estas con los alumnos. Se puede adaptar en función del grupo de alumnos y sus necesidades.
Objetivos:Conseguir que los alumnos y alumnas adquieran conocimiento de las distintas emociones y aprendan a comunicarse emocionalmente.
Materiales: Caja de cartón o plástico, papeles o cartulinas y rotuladores.
Desarrollo: Con todo el grupo de alumnos escribimos en la caja el nombre de las distintas emociones y un dibujo representativo de cada una (¡los emoticonos pueden ser muy útiles!). Colocaremos la caja en un lugar visible de la clase y accesible a todos los alumnos. La finalidad de la caja es que sea como un buzón dónde los alumnos puedan expresar, por escrito, sus emociones y sentimientos. La idea es que cada alumno pueda describir una situación concreta y la emoción que le ha provocado, sea positiva o negativa. No se puede obligar a ningún alumno a participar, pero como lo mejor es predicar con el ejemplo, puedes empezar tú poniendo algún mensaje en la caja.
Una vez al día o a la semana, se pueden leer las notas introducidas en la caja y empezar una charla a nivel grupal sobre las situaciones y emociones expresadas.

A partir de esta actividad podemos profundizar en el conocimiento de las distintas emociones y a la vez, desarrollar un trabajo preventivo respecto a posibles conflictos que surjan en clase.

 

5. El tarro de las buenas noticias:
Objetivo: Potenciar el optimismo y los pensamientos positivos de los niños.
Materiales: Un tarro, papel y lápices.
Desarrollo: Esta actividad es muy simple y está pensada para ser llevada a cabo a largo plazo, durante un trimestre o durante todo el curso escolar.
Cada vez que ocurra una buena noticia en el contexto de la clase (por ejemplo, un cumpleaños, el nacimiento de un hermano o hermana, un logro personal de algún niño, etc.) , los alumnos deben escribirlo o representarlo con algún dibujo y ponerlo dentro del tarro. El contenido del tarro puede ser revisado de forma semanal o mensual y ser hablado y festejado por toda la clase. Se puede hacer un mural e ir poniendo todas las buenas noticias que van sucediendo durante el curso, por ejemplo.

 

 

Estas son algunas de las dinámicas que se pueden llevar a cabo para trabajar las emociones, pero como ya te comentamos, existen mil formas de hacerlos. Busca aquellas actividades que puedan motivar más a tus alumnos y ponlas en práctica. Es muy positivo comentar a nivel grupal las sensaciones y emociones experimentadas con la actividad y qué han aprendido acerca de ellas.

 

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Por qué es importante trabajar las emociones en el aula

 

 

Creemos firmemente que la inteligencia emocional es una de las habilidades de la vida que deberían enseñarse en el sistema educativo.

 

Las investigaciones al respecto nos muestran en sus resultados que los niños y adolescentes que aprenden habilidades sociales y emocionales logran un mejor desarrollo académico, salud física y calidad de vida. Algunos de los modelos teóricos de Inteligencias múltiples, como el expuesto por Gadner, asume que la Inteligencia no es algo unitario, sino que debemos entenderla como un complejo de distintos factores susceptibles de ser analizados independientemente. Entre ellos la capacidad de regular las propias emociones y sentimientos y la comprensión de la de los demás, son unos de los pilares esenciales.

 

¿Qué es la inteligencia emocional?

 

La inteligencia emocional es la capacidad de entender, tomar conciencia y manejar nuestras emociones y las de terceras personas.

¿Y qué entendemos por emociones? Tal como nos explican desde Psicoactiva, una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia.

 

La educación de las emociones es una de las tareas pendientes de nuestro sistema educativo que, poco a poco se va incluyendo dentro del currículo escolar, pero que aún necesita ser más valorado e incluido como foco principal.

 

¿Cuáles son los objetivos de la educación emocional?

 

Adquirir un mejor conocimiento de las emociones propias.

Identificar las emociones de los demás.

Desarrollar la habilidad de controlar las propias emociones.

Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas.

Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas.

Desarrollar una mayor competencia emocional.

Desarrollar la habilidad de automotivarse.

Adoptar una actitud positiva ante la vida.

 

 

 

Como consecuencia de conseguir estos objetivos los niños van a ser capaces de aumentar sus habilidades sociales y construir mejores relaciones interpersonales, construir una autoconcepto más positivo de sí mismos, así como una mejor autoestima, mejorar tanto el rendimiento académico como la adaptación escolar, familiar y social. Y, a largo plazo, como han demostrado distintos estudios, tener habilidades emocionales y sociales puede ayudar a aumentar la probabilidad de graduarse de la escuela secundaria, la preparación para la educación postsecundaria, el éxito profesional, las relaciones positivas y una mejor salud mental. Educando en emociones, estamos preparando los cimientos para una vida más feliz, preparando a los alumnos para afrontar la vida desde una perspectiva optimista, dándole las herramientas que necesita para saber gestionar sus emociones y cómo reacciona a los distintos acontecimientos. No podemos prever qué circunstancias van a sucederles a lo largo de su vida, pero sí podemos ayudarles para que, sean cuáles sean, puedan afrontarlas de la mejor manera posible.

 

 

Para desarrollar una inteligencia emocional satisfactoria es imprescindible trabajar las emociones en el aula para que los niños conozcan y comprendan sus sentimientos y los de sus compañeros. De esta forma, aprenderán a autorregularse cuando sea preciso.

 

Y ¿de qué forma implementar la educación emocional en clase?

Se puede hacer mediante una gran variedad de recursos, dinámicas y técnicas. Desde ejercicios, juegos, películas, libros, etc. Puedes dedicar 10 minutos al día para conversar con tu clase, hacer ejercicios puntuales o emprender actividades que puedan llevarse a cabo durante todo el curso escolar. ¡Las posibilidades para trabajar emociones son infinitas!

 

El próximo día te contaremos algunas dinámicas que puedes llevar a cabo para trabajar las emociones en el aula.

 

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¿Vas a empezar a opositar? 5 Rutinas para empezar en verano.

 

Hoy queremos traerte unos consejillos para que empieces a coger algunas rutinas y a mentalizarte por lo que vendrá después de vacaciones: Prepararse las oposiciones.

Ya te lo contamos, no es un camino fácil, pero tampoco imposible. Con un buen planning, paciencia, perseverancia y una buena rutina, seguro que vas a conseguirlo.

 

Y ¿por qué no empezar a tomar algunos hábitos en vacaciones?

En un primer momento puede darte pereza, lo sabemos. Independientemente de cuánto tiempo tome adquirir un hábito (hay opiniones muy diversas al respecto), lo que es seguro es que será mucho mejor ir poco a poco que querer incluirlos todos de golpe. Ya sabes lo que dicen: quien mucho abarca, poco aprieta.

 

Hoy te proponemos algunas prácticas para ir implantando poquito a poco durante el verano y así empezar con buen pie a preparar las oposiciones cuando llegue el momento.

 

5 rutinas para empezar en verano antes de opositar

 

Planificarte

Primero de todo, es importante que sepas bien qué requisitos son necesarios para opositar y en qué consisten las pruebas a nivel general. Decide cómo quieres prepararlas: si por tu cuenta o quieres contar con el soporte de una academia o preparador. Y ves pensando cómo vas a organizarte. No es necesario que lo planees todo al detalle, pero sí que tengas consciencia de todas aquellas actividades y obligaciones que vas a llevar a cabo además de preparar las oposiciones, y cómo vas a distribuir tu tiempo. Y  ya que hablamos de planificación, hacerse con una agenda, libretas, clasificadores, etc., tampoco es una mala idea. ¿Recuerdas la ilusión de ir a comprar y estrenar el material cuando empezaba el cole? ¿Por qué no recuperar esa magia?

 

Lee un poco cada día

No es necesario que empieces a leer el temario de las oposiciones, pero si puedes buscar libros y artículos de temática relacionadas con la educación. Explora aquellas ramas, técnicas o herramientas que te interesen más.

Establece una rutina de lectura diaria per ir tomando el hábito. Cada persona tiene  ritmos circadianos distintos; hay quien rinde mejor a primera  hora del día y quién es más nocturno. Busca aquel momento en que tienes más energía, te sientes más despierta e integras la información mejor. Puedes ir probando distintos horarios hasta que encuentres el que mejor encaje contigo.

 

Crea un espacio de estudio agradable

Piensa que vas a tener que dedicarle muchas horas al estudio y a las oposiciones. Puedes ir a la biblioteca, a algún café que te inspire, etc., pero probablemente también vas a pasar mucho tiempo en casa estudiando. Crea un espacio que te motive y que te permita seguir rindiendo. El lugar de estudio debe tener los elementos necesarios: mesa y silla adecuada para ti y espacio suficiente para organizarte.  Intenta disponer de un ambiente fresco y ventilado que mantenga una temperatura adecuada tanto en verano como en invierno.  Si puedes aprovechar la luz natural, mejor que mejor, ya que tu vista se cansará menos. Pero si eres nocturna, intenta usar dos focos, una luz cenital y una directa, para evitar hacerte sombra mientras estudies.

 

 

A moverse se ha dicho

Coger una rutina de deporte te ayudará a rendir mucho mejor en el estudio de tus oposiciones. No necesitas matarte durante horas, dedicar 30 minutos al día a hacer deporte tiene grandes beneficios durante las etapas de alto rendimiento académico. Es una forma estupenda de aliviar la ansiedad, mejorar la capacidad de concentración y la productividad. Además puede ser una vía de escape para olvidar durante un rato las oposiciones de lado. Ya sabes lo que dicen… mente sana in corpore sano. Tienes muchísimas opciones en función de tus gustos: running, kick boxing, yoga, pilates, natación, algún tipo de baile, rutinas de fuerza y tonificación. ¡Prueba y decide qué es lo que más te va!

 

Nutrición saludable

Mantener una buena alimentación es importante para todos los estudiantes. Lo fundamental no es tener un número de comidas fijas que debas hacer por obligación; lo importante es la calidad de los nutrientes que vas a ingerir.  Lo ideal es tener una alimentación rica en proteínas, vitaminas, carbohidratos y grasas saludables, ya que aumentará tu energía y productividad. Una dieta equilibrada y adecuada te ayuda a aumentar tu memoria y a mejorar tu capacidad de concentración y bienestar, por lo que tu rendimiento académico se mantendrá.

Sabemos que en períodos de más estrés o ansiedad, hay más predisposición en ingerir comida basura o no muy saludable provocados por el hambre emocional y que, además, no te saciarán. Apuesta por comida real y lo menos procesada posible.

 

 

Estos son nuestros consejos para que, durante las vacaciones de verano, empieces a prepararte y mentalizarte para las oposiciones.

Pero no olvides que lo más importante es desconectar y relajarse. ¡Aprovecha para coger fuerzas y disfrutar de las vacaciones!

 

 

 

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Storytelling en el aula

Hoy te queremos hablar del storytelling en el aula; uno de los métodos más completos para aprender y fijar una lengua, tanto nativa como extranjera, especialmente en la etapa de primaria. ¿A quién no le entretiene una buena historia? Te aseguramos que a los más pequeños les fascina y, ¿qué mejor que aprovecharlo como herramienta educativa?

El storytelling existe desde hace siglos. Incluso antes de que se inventara la escritura, ya se contaban historias que se transmitían, de forma oral, de generación en generación con el fin de entretener, educar o difundir la cultura.

¿Qué es el storytelling y por qué es útil usarlo en el aula?

Con el nombre de storytelling entendemos lo que, comúnmente, llamamos narrativa. Por todos es sabido que a los niños hay que contarles cuentos, pero, ¿por qué contar historias en el aula es tan útil? Te damos algunas razones para que implantes este recurso cuanto antes en tu aula:

 

  1. Porque son divertidas, involucran a los alumnos y ayudan a que muestren una actitud positiva frente a la lengua.
  2. Los niños y niñas se involucran personalmente en las historias porque se identifican con cierta facilidad con los personajes. En cierto modo, viven esa historia.
  3. Favorecen su creatividad e imaginación que es una de las primeras fuentes de resolución de problemas en los niños.
  4. Escuchar historias además hace que los pequeños sean conscientes de la entonación y el ritmo, factores esenciales para la adquisición y posterior uso de una lengua.
  5. La narración permite trabajar muchos aspectos de la lengua, desde estructuras gramaticales hasta los lenguajes no verbales.
  6. A través de las narraciones se presentan contenidos culturales del país donde se habla la lengua, por ende, las narraciones fomentan el conocimiento y la relación intercultural.

 

¿Cómo puede funcionar un storytelling?

 

Queremos mostrarte distintas actividades que puedes llevar a cabo en el aula relacionadas con el storytelling.

 

  • Historias incompletas: Se presenta una historia sin principio, sin final o sin el desarrollo. El objetivo es que entre tus alumnos completen la parte que falta. Tanto puede hacerse de forma individual, en grupos o entre toda la clase.
  • Focalización y punto de vista: La misma historia se puede plantear desde el punto de vista de dos personajes (protagonista y antagonista, por ejemplo, o desde el punto de vista de un objeto o animal). También se puede alterar el punto de vista del narrador (como protagonista, personaje secundario o narrador externo). Con este ejercicio, tus alumnos van a aprender tanto a empatizar y ponerse en la piel de distintos personajes como a poner en marcha su creatividad e imaginación.

  • Orden temporal: Se puede jugar a cambiar el orden de la narración. Por ejemplo, alterando el orden cronológico usando el flash back.

 

  • Ambientación: Este recurso se basa en cambiar el tiempo y espacio de una historia y pone el foco en la fantasía de los alumnos. Por ejemplo, una historia ambientada en la época de los antiguos romanos, se pasa a ambientar en la actualidad y de esta forma, cambian los roles, costumbres y caracterización de personajes. Con este ejercicio no solo estimularán su imaginación sino que puede ser una excelente forma de aprender historia, sobre otras culturas o ¡lo que se te ocurra!

 

¡Un último consejo! Siempre es útil usar elementos extratextuales para motivar e involucrar más a los alumnos en una historia. Por ejemplo imágenes, objetos, efectos sonoros o luz. Añadiendo atrezzo a las historias, cogerán los ejercicios con más ganas y el tiempo se les pasará volando. No hay excusas para no divertirse en clase.

No olvides que el uso del storytelling, además de todo lo que ya te hemos comentado, favorece el aprendizaje cooperativo entre tus alumnos. Si planteas los ejercicios para ser desarrollados en grupos o de forma global, propiciarás también un ambiente de intercambio de opiniones.

 

Una misma historia, además, se puede usar como hilo conductor que, a lo largo del año, desemboca en todo un conjunto de actividades. En otro artículo te explicaremos cómo puedes llevarlo a cabo.

 

¿Te animas a empezar a usar el storytelling en clase?

 

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Mindfulness en el aula

 

¿Has escuchado hablar del Mindfulness en el aula? ¿Sabes qué beneficios aporta, tanto a ti profesora, como a tus alumnos? Hoy entramos en materia y te hablaremos del mindfulness.

 

¿Qué es el Mindfulness?

 

Empezaremos por contarte un poco qué es esto del mindfulness. Seguro que has escuchado hablar de él, pero no todos saben exactamente qué significa.

El mindfulness es la atención plena, es decir, una manera consciente, intencionada, de sintonizar con lo que está pasando dentro de nosotros y a nuestro alrededor.

Prestar atención y pulir la consciencia mejora el enfoque mental, impulsa las fortaleza y el rendimiento académico. Además de reforzar habilidades que contribuyen al equilibrio emocional.

Es decir, el Mindfulness te va a aportar beneficios tanto a ti, a nivel personal y profesional, como a tus alumnos.

 

Mindfulness en el aula

 

El objetivo del mindfulness en el aula es que tanto profesores como alumnos adquieran un estado de consciencia y calma que ayuda a autorregular el comportamiento y conocerse mejor, además de crear un ambiente propicio para el aprendizaje.

El mindfulness es mucho más que un simple conjunto de técnicas, es una actitud ante la vida.

 

El aprendizaje en la escuela puede ser complejo. ¿Por qué? En parte, porque tanto profesores como alumnos aportan al entorno interactivo del aula sus redes individuales de conocimiento, de actitudes, de habilidades y conductas.

 

El aprendizaje es más eficaz cuando los profesores entienden sus experiencias interiores propias, reconocen las necesidades de sus alumnos e implementan estrategias pedagógicas adecuadas. Y este proceso viene impulsado por la capacidad de atención y consciencia del propio profesor; cuanto más fuertes sean esas habilidades, mejores serán los resultados.

 

La buena noticia es que tanto la atención como la consciencia se  pueden potenciar y realzar y una de las mejores formas para hacerlo es mediante el mindfulness.

 

Quizás te estás preguntando para qué te va a servir la consciencia plena. Ésta te va a aportar una estrategia para trabajar con la realidad. Quizás hay cosas que no se pueden cambiar, pero si puedes darle un giro a la forma en que vives estas situaciones inmutables. ¿Recuerdas que en el artículo sobre la reactividad vs proactividad te hablábamos de ello?

Una clase complicada puede arruinarte el día entero y hacerte dar vueltas y más vueltas acerca de lo qué ha pasado y terminar echándote la culpa de forma injusta contra ti misma. El mindfulness te permite dar un paso atrás mentalmente para considerar la situación con más perspectiva, observar lo que ha sucedido sin implicarte inmediatamente en emociones y reacciones intensas, como un escudo ante la autocrítica no constructiva que eres capaz de hacerte.

 

Cuando sientes verdaderamente esa atención plena, tu mente no está dividida entre la la vivencia del presente y tu comentario sobre esta vivencia. Sino que estás centrada en lo que estás viviendo y los comentarios, si llegan, lo harán más tarde.

 

Beneficios del Mindfulness en el aula

¿Qué beneficios puede aportarte el mindfulness en el aula?

 

A ti, como profesora:

  • Mejora el enfoque y la consciencia
  • Aumenta tu receptividad ante las necesidades de los alumnos
  • Fomenta el equilibrio emocional
  • Ayuda a gestionar el estrés y a reducirlo
  • Favorecerá las relaciones saludables; tanto en el trabajo como en casa
  • Mejorará el clima del aula
  • Es positivo para tu bienestar general

Pero el Mindfulness no es solo para ti, también aporta muchos beneficios a los niños:

 

  • Favorecerá su disposición a aprender
  • Fomenta el rendimiento académico
  • Refuerza su atención y concentración
  • Reduce la ansiedad antes de los exámenes
  • Fomenta la autorreflexión
  • Mejora la participación en el aula favoreciendo el control de los impulsos
  • Aporta herramientas para reducir el estrés
  • Mejora el aprendizaje social y emocional
  • Fomenta las conductas prosociales y las relaciones personales sanas
  • Apoya el bienestar holístico

 

Aunque cada vez más centros empiezan a aplicar esta técnica en el entorno educativo, la forma más común de introducir el mindfulness en la escuela parte de un profesor individual, como tú, con interés por el tema. Ha escuchado a hablar sobre el tema, ha encontrado información acerca de éste como estrategia para mejorar la concentración de sus alumnos y empiezas a investigar e indagar más.

 

No es necesario tener una formación profesional acerca del tema para empezar, pero si que empieces a familiarizarte tu misma con la práctica del mindfulness o atención plena. Será mil veces más fácil de implementar en el aula y de hacerlo de forma natural.

 

En FormArte estamos empezando a utilizarlo también en nuestras aulas, sobre todo en este año que se avecina, gracias a esta actividad queremos conseguir que nuestras alumnas aumenten su concentración, mejoren su rendimiento y así ganen tiempo de calidad tanto de estudio como en sus vidas. Además, podrán usar los ejercicios en sus programaciones, en sus clase…

 

¿Te animas a probar el Mindfulness? Seguro que te aportará un montón de beneficios, tanto en el aula como en tu vida personal.

 

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Cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio sin morir en el intento

Que no te engañen, las oposiciones de magisterio no son un camino de rosas y sobrevivir a ellas no es tan sencillo como puede parecer. Es un trabajo duro y que tiene sus momentos de “no puedo más”, “hasta aquí”, “lo dejo”. Pero aunque no sea oro todo lo que reluce, SÍ SE PUEDE.

Hemos acompañado a muchísimas opositoras a lo largo del camino. Las hemos visto reír, llorar, alegres, preocupadas… y sintiendo un sin fin de emociones. Y a pesar de todos los momentos que han vivido a lo largo de este proceso, han podido sobrevivir a las oposiciones y la mayoría de ellas, las han aprobado.

 

Hoy queremos traerte unos consejillos sobre cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio sin perder la cabeza. Esperamos que te sirvan de ayuda. ¿Empezamos?

 

Cómo sobrevivir a las oposiciones de magisterio: 8 consejos

 

Mentalízate

Opositar es un proceso que puede durar meses o incluso años. Va a haber momentos duros y es muy fácil caer en el derrotismo y que empieces a dudar de ti y de tus capacidades.Ten paciencia y mentalízate de todo lo que va a conllevar dedicarte a unas oposiciones.

Sé constante

De nada te sirve empezar muy motivado y a tope, si luego no eres capaz de perseverar en el estudio. Fíjate unos horarios y cúmplelos.

También es importante tener en cuenta que habrá días en que no estarás al 100% y no vas a poder rendir como te gustaría. No hay nada de malo en ello, somos humanos. Si necesitas tomar un poco de aire durante un día, date la libertad. Eso sí, que un día no se conviertan en 200.

Sé organizado

El orden es importante para muchos aspectos de la vida, pero en unas oposiciones, se convierte en fundamental. Divide el temario en partes, y busca la forma más efectiva de ir avanzando. Puedes hacer una planificación anual, mensual y semanal para ir cumpliendo tus objetivos. Es importante que la planificación sea realista y que dejes un margen para los imprevistos. Al ir cumpliendo la planificación establecita te sentirás más autorealizada y eficiente y eso, a su vez, te dará dosis extras de motivación.
Pero no solo es importante la organización del tiempo, también debes tener en cuenta la organización de tus apuntes. Separa tus apuntes por carpetas, enuméralos y busca una forma sencilla y efectiva de tenerlo todo organizado. ¡Lo vas a agradecer!

No te aisles

Sabemos que opositar es un proceso un tanto solitario, pero no tienes porque recorrerlo sola. En una academia vas a encontrar a otras personas como tú, con ilusión, dudas, preocupaciones, etc.,  que pueden ser un gran apoyo durante esta carrera de fondo. Pero aunque no sea el caso, seguro que puedes encontrar grupos y comunidades de opositores de magisterio con los que compartir el camino. Y sobre todo, haz partícipe a tu família y amigos. Quizás ellos no estén opositando, pero seguro que pueden ser un apoyo fantástico en esos momentos de bajón.

 El ocio también es importante

Nadie es capaz de estudiar 24h al día, por eso es fundamental que sepas gestionar bien tu tiempo. Pero por mucho que lo gestiones, si no disfrutas de un poquito de tiempo libre para hacer aquello que te gusta, preparar las oposiciones de magisterio va a ser una tarea mucho más árdua. Esfuérzate al máximo, sí, pero también haz aquello que te apasione. ¿Salir a tomar unas cañas con tus amigos? ¿Una salida de fin de semana con tu pareja? ¿Una excursión en familia? Desconecta por un rato y ¡A vivir!

Haz alguna actividad que te motive

Intenta encontrar tiempo en tu rutina para alguna afición que te permita desconectar. ¿tocar algún instrumento? ¿Salir a correr? ¿Yoga? ¿Pintura? Seguro que hay alguna actividad que te apasiona y has dejado de hacer o que te encantaría probar. Este puede ser el momento. No solo para desenchufarte un rato de las oposiciones sino para tomártelas con más ganas. Si sabes que a las 20h vas a clase de yoga seguro que eres mucho más productiva para poder tener tu ratito.

Busca ayuda

Si sientes que te está superando y que no eres capaz de hacerlo por ti sola, no pasa nada. Es completamente normal. Existen academias y preparadores que van a enseñarte cómo prepararte, qué es lo fundamental, qué debes tener en cuenta y pequeños truquillos para afrontar las oposiciones con más recursos. Además, vas a poder apoyarte en ellos que saben perfectamente lo que se sufre.

Si sientes que no es lo tuyo, déjalo.

Opositar NO es obligatorio. Desde FormArte te animamos a que lo des todo e intentes sacar esa plaza, pero si sientes que ya no puedes más y opositar te está pasando factura, no hay nada de malo en dejarlo. Nos han educado de tal forma que abandonar algo parece sinónimo de fracaso, pero no es cierto. Tan valiente es conseguir nuestro objetivo como ser capaz de decir: hasta aquí hemos llegado. Lucha todo lo que puedas pero que opositar no te cueste la vida.

Esperamos que pongas en práctica estos consejos (si aún no lo haces) y que te ayuden a hacer más llevaderas y sobrevivir a las oposiciones de magisterio.

 

Para terminar queremos dejarte con una bonita frase de Jean Cocteau:

“No sabían que era imposible y lo consiguieron.”

 

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Lo que quieres saber sobre las pruebas de oposiciones docentes

 

¿En qué consisten las pruebas de las oposiciones docentes? ¿De qué va todo esto? ¿Qué partes tiene? Te estás haciendo muchas preguntas que necesitan respuesta.

Lo sabemos, por eso hoy, te traemos respuestas.

Ya sabes los requisitos para las oposiciones de magisterio , pero ha llegado el momento de saber a qué te vas a enfrentar.

 

Antes de contarte nada, IMPRESCINDIBLE: ¡¡¡¡LEE LAS ÚLTIMAS CONVOCATORIAS!!!!

Ahí está toda la información referente a las oposiciones de tu CCAA, qué documentos debes entregar, cómo presentarlo, etc. Por lo tanto, atenta a cuando salgan.

 

En las oposiciones hay dos fases: la de oposición en sí, que hoy te vamos a contar, y la de concurso. La de oposición es la que te debes preparar y en la que te examinas, tanto teórica como de práctica.

 

¿Teórica? ¿Práctica?

Sí, vamos a por ello. Dentro de la fase de oposición hay dos fases:

 

La primera prueba consta de ejercicios relacionados con los contenidos teóricos y prácticos de tu especialidad. Es en este punto en que debes demostrar que dominas tu materia y que eres toda una experta de tus asignaturas. Esta primera prueba consta de dos partes: .

  • Parte A: parte práctica.,. El supuesto práctico describe una determinada situación escolar relacionada con tu especialidad para que plantees una intervención argumentada y con fundamento. Recuerda que el objetivo es que el tribunal compruebe que tienes la formación adecuada y que posees las habilidades necesarias. En ocasiones son preguntas cortas acerca de distintos aspectos del proceso de enseñanza, como es el caso de Galicia. Hay otras que plantean un supuesto como Asturias o Madrid o comunidades que dan a elegir entre varias opciones como Castilla y León, La Rioja.

Es decir cada Comunidad Autónoma especifica las características propias de esta prueba en la convocatoria En Madrid, por ejemplo, esta parte se subdivide en dos pruebas; una de cultura general común a todas las especialidades(excepto para infantil, según ultima convocatoria) y un supuesto práctico. Recuerda, entérate bien de cómo es tu convocatoria, dependiendo de las comunidades puede variar de hora y media, hasta 3horas en País Vasco

  • Parte B: Desarrollo de un tema o lo que es lo mismo: la teoría. En esta parte deberás desarrollar un tema por escrito entre varios elegidos por el Tribunal al azar, hasta ahora de entre los 25 temas, se extraían dos temas al azar, con el nuevo Real Decreto 84/2018 de 23de febrero ,por el que se modifica el RD 276 /2007 de 23 de febrero por el que se aprueba el reglamento de ingreso y acceso y adquisición de nuevas especialidades docentes cuando el temario es inferior a 25 temas, se elegirá entre 3 temas elegidos al azar Tu escoges cuál de estos quieres desarrollar, este examen puede variar entre hora y media y dos horas , como en Cantabria,Extremadura , recuerda que depende de las comunidades

 

 

En estos momentos, las pruebas son eliminatorias. Tenlo en cuenta al prepararte. Si no apruebas esta primera parte, no te evaluaran la siguiente.

 

La segunda fase gira alrededor de tus aptitudes pedagógicas. Hablando claro, si vas a ser capaz  de ser un buen docente y ponerte enfrente de una clase. También está formada por dos partes:

  • Parte A: Presentación y defensa de una programación didáctica.
  • Parte B: Preparación y exposición oral de una unidad didáctica.

 

Como opositor elegirás el contenido de la unidad didáctica que vas a exponer, de entre tres extraídas al azar por ti mismo de tu propia programación al azar. Dispondrás de una hora para la preparación de la unidad didáctica, pudiendo utilizar material auxiliar, sin posibilidad de conexión con el exterior (pero puede varias en algunas comunidades). Este es el momento conocido como “la encerrona”

 

Esta es la parte que suele generar más nervios. Te pones delante del Tribunal tu sola e impone que no veas. Para la defensa de tu programación y la exposición oral de una unidad didáctica la mayoría de las comunidades dan una hora, que deberás repartir entre la defensa de la programación y de la unidad. Por ejemplo, si optas por Madrid tienes 20 minutos para programación y 30 para la unidad didáctica, aunque la mayoría de las comunidades establecen 30 minutos para programación, y 20 para exposición de la unidad didáctica, País Vasco sin embargo le da mucho peso a la unidad didáctica y son 50 minutos para exposición. Una vez hayas terminado tu exposición, el tribunal puede hacerte preguntas acerca de tu presentación.

Debes tener en cuenta que esta parte varía según la CCAA. Ya lo hemos dicho varias veces , es imprescindible que te leas “de pe a pa” tu convocatoria. Nada de confiarse, que luego vienen los disgustos.

 

Pero no todo termina aquí, ¡que va!.

Una vez has superado la fase de la oposición, llega la fase de concurso. ¿De qué va? Básicamente es cuando se valorarán los méritos de cada aspirante en función del baremo establecido en la convocatoria. Los méritos son todos aquellos puntos que te dan por tener cursos de formación, experiencia docente, títulos de idiomas, etc.  Otro día profundizaremos más sobre el tema, ¡no te preocupes!

 

Y estas vendrían a ser las distintas pruebas de las que consta la oposición de maestros. Si necesitas ayuda para su preparación, en FormArte estaremos encantados de echarte una mano y que redescubras la pasión por la enseñanza. Sin emoción no hay aprendizaje y el que mejor comunica marca la diferencia, esa es la guía que hace que marquemos un carácter diferenciador en nuestros alumnos.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

¿Quieres ser una docente proactiva o reactiva? ¡Toma partido!

 

Ser una docente proactiva o reactiva puede marcar la diferencia entre ser una profesora más que pasa por la vida de sus alumnos sin pena ni gloria o tomar medidas para conseguir objetivos y dejar huella en tus estudiantes.

Seguro que has escuchado millones de veces la palabra proactividad y que ésta es una de las mejores cualidades que un trabajador puede poseer. Pero no es solo válida en grandes empresas o entornos de negocios. Para nada. Tú, como profesora también puedes ser proactiva y coger el toro por los cuernos en lugar de dejarte llevar por la corriente.
¿Te contamos un poco más? ¡Sigue leyendo!

 

Proactividad VS Reactividad

 

Empezaremos poniendo un poco de luz al término proactividad. ¿Qué es exactamente ser proactivo?

Una persona proactiva es aquella que tiene la capacidad de actuar ante las circunstancias, que toma partido y responsabilidad ante lo que le sucede y no se queda de brazos cruzados.

 

Es aquella persona que sabe identificar los problemas antes de que aparezcan y es capaz de tomar acciones anticipadas, pensando y con consciencia.  Busca constantemente oportunidad, crea situaciones y tiene iniciativas nuevas fijadas en sus metas.

 

En cambio una persona reactiva se deja arrastrar por las circunstancias, siempre encuentran excusas para no hacer lo que tendría que hacer y todo le sobrepasa. Una persona reactiva actúa en función de cómo se produzcan los acontecimientos, viéndose afectadas por su entorno de forma constante.

 

Vamos a ver un ejemplo que seguro que te suena mucho. Ante un examen suspendido una persona proactiva acepta que podría haber estudiado más o de una forma más efectiva ; asume su culpa y se propone poner más actitud y ganas para la próxima vez. En cambio, una persona reactiva tiende a culpar a los demás o a las circunstancias; me han suspendido, el profesor me tiene manía, el examen era demasiado complicado para mí.

 

 

¿Qué significa ser una docente proactiva?

 

Como docente tú también puedes optar por ser proactiva o reactiva. ¡En tus manos queda!

 

 

Tenemos que avisarte; ser proactiva es, en un principio, el camino más duro. Habrá días en que todo parecerá estar en tu contra hagas lo que hagas. Independientemente de cuánto estés dando o lo mucho que te esfuerces, estos días existirán. Pero ¡no todo son malas noticias! A largo plazo, ser proactiva te va a dar mejores resultados y cada vez tendrás mayor capacidad de resilencia y de adaptación ante cualquier situación.

Y si hay un entorno en el que la adaptación es clave, ese es el aula. Cualquier aula está formada por niños muy diferentes entre ellos y que tienen necesidades, velocidades de aprendizajes y circunstancias distintas. Pero no solo eso, sino que además, como bien sabrás, pueden suceder muchos factores que alteren la clase.

 

Los profesores proactivos son conscientes de qué sucederán eventos inesperados que pondrán su planificación patas arriba, pero mantienen la calma, tienen un plan para abordar este tipo de sorpresas. Si se ha creado un plan de contingencia, no llegará el momento de pánico absoluto de: ¡¿Y qué hacemos ahora?!

Los docentes proactivos están menos estresados y son mucho más flexibles.

Ya te contamos que la flexibilidad era uno de los rasgos de un buen docente.

Al final de día, si eliges ser una maestra proactiva te sentirás satisfecha acerca de cómo fue el día. Sabrás que hay algunas cosas que se deben cambiar pero tomarás las decisiones más adecuadas y positivas para hacer estos cambios. Y sabrás que hay cosas que no puedes cambiar pero sí tendrás control sobre cómo reaccionas ante estos sucesos.

 

Seguro que alguna vez te ha pasado en tu vida personal; sientes que algo se te escapa de las manos y no puedes hacer nada para coger las riendas. ¿Cómo te sientes ante eso?

No hay nada peor que sentirse impotente y que no tienes control sobre lo que sucede. Todos necesitamos sentir el éxito en algún nivel y teniendo en cuenta el peso que tiene el trabajo en nuestras vidas, es importante saber que lo has hecho lo mejor que has podido. Saber que has sido capaz de tomar el control y reaccionar a los hechos inesperados, es un pequeño logro que te hace sentir mejor al terminar el día.

Pero no solo es un beneficio para ti. Tus propios alumnos notarán que tienes autoridad y que eres capaz de mantener la calma, y también les dará más seguridad y confianza a ellos.

 

Es momento de ser proactivo y recuperar el control de tu clase. Se lo debes a tus alumnos, pero sobre todo, te lo debes a ti misma. Tienes que sentirte bien con respecto a tus elecciones, incluso cuando parece que no tienes elección. Nadie te ha quitado el control; cómo decides trabajar dentro de tus opciones es lo que realmente te lo da.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Un testimonio muy especial…

Hoy queremos traerte un vídeo que ha elaborado una de nuestras alumnas, Laura, para contarte cómo fue su experiencia en nuestra academia. Laura es alumna de infantil, viene todos los sábados de Gijón para vernos, y en su tiempo libre es escritora.

Cuando leemos vuestras opiniones en las redes sociales o vemos vídeos como estos, sabemos que lo estamos haciendo bien. Mucha gente entrará por la puerta verá nuestra cuentería, libros, grafitis, hasta la silla de la reina y marchará corriendo; pero muchos otros como nuestra amiga Laura habrán entendido la razón por la que estamos aquí…

Formamos maestros, de los que cantan, bailan y no tienen vergüenza, formamos maestros que cuando llegan a casa se ponen a fabricar globos aerostáticos para decorar la clase y hacer a los niños volar, formamos a los maestros que queremos que den clase a nuestros hijos.

Y sin más, os dejamos con Laura…

 

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