Pasada la primera parte

Resultado de imagen de imágenes de yes, you can¿Qué es de la vida de mis alumnos pos exámenes de oposiciones ?

Pues tenemos de todo un poco, por lo general  se están todavía ubicando, algunos no saben que hacer…tienen los horarios  cambiados, las rutinas ya no son las mismas, y la típica frase.., ¡¡ si no me duermo¡¡ pero bueno ¿Cuántas horas tiene el día?

 

Pero… llegan las primeras reflexiones tras el primer examen, incluso algunas ya leyeron… ¿ y cómo va la cosa? Pues tengo una sensación agridulce la verdad. Estoy muy contenta con mis alumnas de Asturias porque ninguna se ha quejado por la dificultad del supuesto, ni por su extensión, ni por los alumnos de necesidades, (altas capacidades, un repetidor, un niño en riesgo de exclusión social y 2 inmigrantes) que yo digo que son los hermanos de los alumnos de necesidades de la convocatoria de 2015, porque apenas cambiaron.

Y eso es buena señal, este año hemos trabajado muchísimo esa parte, semanas de uno y dos supuestos repletos de necesidades. Hemos hecho tablas de necesidades con intervención, simulacros y hemos resuelto los supuestos de otras comunidades y estamos muy contentas, porque lo que cayo en el simulacro todo lo habíamos trabajado durante el curso. Y la verdad que estoy feliz porque se han enfrentado a su gran miedo y han salido VICTORIOSAS, y la verdad sea dicha, no he dudado de ellas en ningún momento.

 

Pero por otro lado, tengo un sentimiento agridulce con la parte teórica:

En el caso de Asturias salieron los temas 21, 23 y 24. Me cansé de repetir mil veces: las opositoras estudian lineal,  los alumnos el bloque de temas del 20 al 25 no lo suelen estudiar, lo trabajamos en la academia en el mes de enero, siendo conscientes de esto mismo, porque yo también oposite,  hicimos su repaso en febrero y luego en junio repasamos de nuevo todo el temario, y os dije, este bloque esta muy flojo, apretar, estudiarlo bien, porque además es una buena arma para resolver supuestos o para tener una base en la programación. Pero cuando preguntas como salió… y te dicen… me sabía solo un tema, era de los que más flojos llevaba, escribí el tema a mi manera, me inventé la mitad… o bueno, yo lo hice a ver que les parece…En ese momento os digo…¡¡os mato¡¡

Mil veces os dije, estoy aquí, pedirme lo que queráis, me adapto a la clase, a las nuevas necesidades, reforzamos supuestos haciendo dos semanales, hicimos varias defensas de programación y de unidades didácticas…pero lo único que no puedo hacer por vosotras es estudiar, eso sí que es un trabajo individual por mucho que expliquemos los temas en clase.

 

Y como intenté haceros ver muchas veces, no solo es el contenido, es como lo leáis, hay que ir convencidas de que vuestro trabajo es el mejor, que no hay otro como el vuestro y solo por eso es especial, mentalidad positiva. Ya tenemos lecturas de la primera fase, y aquí si que estoy orgullosa, porque todas iban tranquilas. Lo hemos practicado en clase, también lo hemos preparado con la psicóloga, hoy hemos dado tips, para estar tranquilas, para saber leer y enganchar.

Y la frase que más me satisface…”pues oyes leí tranquila y el tema estaba mejor de como yo pensabas, me convenció ….” BIENNNN

En una semana sabremos si sigues jugando… Pero, si no es así mi consejo es que no te desanimes, esto nunca fue una pérdida de tiempo, has aprendido un montón de cosas buenas y  sabes dónde están tus errores, y puedes subsanarlos para la próxima convocatoria, y busca el lado positivo: tienes la experiencia de haber ido y otra gente no , otros tuvieron miedo a enfrentarse al examen y no fueron  y piensa que en unos años tienes otra oportunidad. Esto es una carrera de fondo y no queda otra que seguir luchando.

Resultado de imagen de el pato donald haciendo surfY mientras tanto sigue preparándote, disfruta, vive, coge fuerzas y ánimos, respira hondo, mira a tu alrededor y recuerda los colores del parque, de la playa o la montaña porque en nada hay que empezar de nuevo a darlo todo, por ti, por tu familia, por tus sueños…

 

 

 

Un esfuerzo total es una victoria completa. Mahatma Gandhi

 

 

FormArte, el arte de formar

Los síntomas del opositor antes del exámen

Probablemente estás sufriendo uno de los síntomas más comunes del opositor cuándo llega la recta final.

Es uno de los peores síntomas; de los más agobiantes y frustrantes que pueden aparecer en estos momentos. Como no tienes suficiente presión y estrés, vamos a añadirle un poco más, ¡no vaya a ser!

Estamos hablando del repentino olvido de prácticamente todo lo que llevas meses estudiando.

¿Te suena?

 

Llevas tiempo siguiendo un planning, avanzando, dejando temas estudiados, todo parecía que iba más o menos bien pero, no.

De repente, sin saber cómo, tu cerebro ha hecho un reset y lo ha borrado absolutamente todo.

“No me sé ningún tema.”

“De estos temas, que teóricamente ya me sabía, no recuerdo absolutamente nada.”

 

Y a esto se le suma otro síntoma más:

 

No voy a llegar.

Me queda mucho.

No voy a poder terminar todos los temas y me va a ir fatal.

 

Estás delante de los apuntes y quieres llorar. Tanto tiempo y parece que estás al principio.

 

¿Te sientes identificada?

 

Vamos a ser sinceros y realistas.

Primero de todo, sabes mucho más de lo que en estos momentos crees. Estás en el ojo del huracán del estrés y tu cerebro se ha quedado paralizado. Pero este desconocimiento que crees tener, es solo eso; una creencia, una ilusión de tu cerebro.

 

Recuerda cuándo empezaste. En ese momento sí que no sabías nada y te quedaba  un largo camino por recorrer. Pero, ¿cuánto tiempo llevas en este viaje?

¿Realmente crees que todos estos meses han sido en balde?

Sé objetiva  y piénsalo con calma. Haz las comparaciones con tu yo del inicio. ¡Es imposible que la situación sea como la pintas!

 

Que es normal que lo sientas así. ¿Lo has hablado con otras opositoras? La mayoría se sienten como tú. ¿Es posible que tantas personas hayan olvidado todo lo hecho?

Seguro que si una de ellas te hace este comentario le dirás que se equivoca y que ¡claro que se lo sabe!

Aplícate el cuento.

 

Sabes mucho más de lo que crees y el día del examen lo vas a ver. No te agobies con eso. Deja a un  lado estos pensamientos limitantes y negativos porque solo te generarán malestar, frustración y estrés.

Céntrate en todo el tiempo que tienes por delante, en aprovecharlo al máximo y dar lo mejor de ti.

 

Y esto nos lleva al segundo gran tópico: No voy a tener suficiente tiempo.

Te queda un mes. Un mes tiene 30 días, que son 720 horas y además tienes cuatro fines de semana, que si trabajas durante la semana, te vendrán como mano de santo.

Ojo, que también debes descansar ¡eh! Pero lo que queremos decirte es que tienes tiempo para avanzar y terminar de prepararte.

 

Estás en la recta final, después de tantísimo tiempo, estás ya casi en la meta. En lugar de focalizarte en todo lo que (crees que) tienes en contra, céntrate en lo que tienes a favor.

Llega el momento de demostrar todo tu potencial, todo lo que has currado y las ganas que tienes de cumplir tu sueño y ser maestra.

No olvides por qué haces esto y no olvides que eres una súper woman que se está dejando la piel.

 Joder, que has trabajado muy duro y todo este esfuerzo tiene recompensa.

Te garantizamos que el día del exámen, puede ir mejor o peor, pero te darás cuenta que todo sale solo y que estás muchísimo mejor preparada de lo que piensas.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

OPOSITORA, no dejes de lado el descanso.

Queda un mes y pico para el GRAN día y empezamos a sentir que el tiempo apremia. Este periodo suele ser una etapa complicada en la que se juntan una mezcla de presión, estrés, alta exigencia y falta de tiempo para ti misma.

Ante esta situación, un pensamiento muy común suele ser el de: voy a dedicarle más horas. Miramos el calendario y nuestra agenda para descubrir de dónde podemos sacar más horas y momentos de estudio.

 

Sabemos que, por mucho que te digamos que no es momento de empezar a meterle más horas, no nos vas a hacer ni caso. Pero si lo haces, como mínimo, hazlo con cabeza.

 

Ten en cuenta que la capacidad de memorización y aprendizaje de nuestro cerebro es limitada. Por muchas horas que pases delante de los apuntes y temario, este tiempo no va a ser directamente proporcional a lo que vayas a retener.

Proponerse estudiar 12 o 14 horas al día es una locura, se recomienda un máximo de 8 horas bien empleadas. No pretendas pasarte todo el día “estudiando” porque esto no va a traducirse en aprendizaje y vas a quemarte.

 

Y obviamente, si estudias más horas, necesitas un mayor descanso. No quieres llegar al examen hecha polvo, por lo tanto, no menosprecies este punto.

 

¡Tienes que llegar en perfectas condiciones tanto físicas como mentales!

 

Cuando hablamos de descanso nos referimos tanto a dormir bien como a desconectar del estudio.

 

Necesitas dormir tus horas. Tanto para que el tiempo en que repasas y estudias sea útil y productivo como para estar fresca el día del exámen. Si entras en una espiral de descansar menos de lo necesario, vas a ir acumulando cansancio y llegará un punto en que no podrás más.

 

Ya te hablamos de la importancia de dormir bien, pero como recordatorio:

  • Duerme las horas que necesites. Cada cuerpo es un mundo pero todos necesitamos nuestras 7 u 8 horas para rendir como campeonas.
  • Mantén una rutina de sueño intentando acostarte y levantarte siempre en horas parecidas. De esta forma tu cuerpo se acostumbrará y estará más preparado para el descanso.
  • Duerme en un lugar fresco, bien ventilado, sin luz y con el mínimo ruido posible.
  • Si te cuesta dormir, puedes tomarte una infusión relajante o meditar.

 

Si maltratas tu cuerpo, no podrás rendir como quieres ni ahora, ni el día de las pruebas.

 

Y en cuanto al descanso mental…. Podemos entender que si antes te tomabas un día y medio libre, reduzcas tu tiempo de ocio a dos medio días o a un solo día, a medio día si nos apuras mucho, pero bajo ningún concepto se te ocurra pasarte 24h/7dias estudiando sin descansar de las opos.

 

Aunque en tu mente suene de lo más productivo estudiar cada día sin parar, esto solo te va a generar más estrés y ansiedad.

 

Estos breaks son importantes para despejar tu mente y no saturarte. Hacer un descanso mental pero también cambiar de ambiente y olvidarte, por un ratito, de tu rincón de opositora.

 

Tampoco te olvides de cuidar tu cuerpo siguiendo una alimentación sana y ejercitándote un poco.

Si no eres muy aficionada al deporte, como mínimo, camina media horita al día. No solo te ayudará a despejarte sino que puede ser una buena forma de evitar calambres, agarrotamiento y dolores de espalda. ¡No quieres llegar a las pruebas llena de dolores!

 

Y en cuanto a la alimentación… come en suficiente cantidad y prioriza la comida real que está llena de nutrientes. Quizás con el estrés y la presión, no tengas mucho hambre y se te pasen las horas, pero necesitas alimentarte bien.

¡Y no abuses de la cafeína o los estimulantes para rendir más horas!

 

KEEP CALM OPOSITORA. Llevas muuuuchos meses con esto, que no cunda el pánico. Cuídate y descansa  para afrontar las pruebas y sacar lo mejor de ti.

 

 

FormArte, el arte de formar.

Toca poner a prueba a tu cerebro y dejar a un lado la negatividad

Por mucho que te aconsejen y te aconsejemos que debes ser positiva y creer en ti, es posible que sigas un poco estancada en la negatividad. A las puertas del examen, atacada de nervios, estresada, preocupada y (inserta cualquier sentimiento negativo).Vamos a intentar darle la vuelta para afrontar la recta final con ánimo y fuerza.

 

 

A pesar de que tengamos una tendencia a la negatividad, esto no tiene por qué ser permanente. Todo está en nuestro cerebro y este enfoque pesimista, puede cambiar.

 

Como ya te hemos mencionado otras veces, una de las funciones más críticas de nuestro cerebro es la de mantenernos seguros. La amígdala, que es responsable de nuestras reacciones de lucha o huida, está constantemente buscando amenazas para que nos indique cómo responder y mantenernos seguros.
De acuerdo con este importante objetivo de supervivencia, nuestra amígdala tiende a estar pendiente de las malas noticias. Y así nuestros cerebros están preparados para la negatividad. Una vez que nuestros cerebros siguen las vías neuronales negativas y siguen regresando a ellas, las conexiones se vuelven más fuertes y son éstas las que se activan ante cualquier suceso.

 

PERO… Oh, la la! Existe lo que se llama neuroplasticidad, por lo que nuestros increíbles cerebros siempre pueden crear nuevas conexiones neuronales, incluidas las conectadas para la positividad.

Una vez que empezamos a enfocar nuestros pensamientos y nuestra atención a nuestro potencial y a las posibilidades maravillosas que tenemos ante nosotros, preparamos al cerebro para que busque lo positivo.

 

Cualquiera que sean los pensamientos que tengamos, cualquier cosa que escojamos para enfocar y prestar atención, es lo que el cerebro comienza a buscar en el mundo. Esto es lo que los neurocientíficos llaman el “sesgo de confirmación” del cerebro. En otras palabras, al cerebro le gusta tener razón y tiende a buscar información que coincida con lo que ya está pensando.

 

Por lo tanto, si crees que todo es complicado y solo surgen problemas, cada pequeña cosa te parecerá un nuevo handicap. Si vas creyendo que no estás preparada para opositar y el exámen te irá mal, sufrirás hasta el día que te den los resultados y este último mes se te hará una montaña.

En cambio cuando te orientas a la parte positiva y te sientes agradecida por lo que tienes, no solo te sentirás más tranquila y feliz, sinó que todo lo que hagas, lo harás con mucha más energía y fuerza., creyendo que lo conseguirás.

 

Y el poder de cambiar los pensamientos, lo tienes tú.

 

Imagina que un día vas a comprarte ropa y te dejas el móvil en el probador. Cuando estás en caja pagando, un dependiente se te acerca con el móvil en la mano y te pregunta si es tuyo.

Puedes maldecirte por ser tan despistada y pasarte el resto del día tirándote puñales. O puedes sentirte súper afortunada que el chico lo haya encontrado y haya tenido la amabilidad de venir corriendo hacia ti para devolvértelo.

Parece un ejemplo muy tonto, pero en la reacción negativa, no solo te estás amargando sino que te estás juzgando y poniendo un montón de etiquetas que te quitan energía, debilitan tu autoestima y que a la larga son muy destructivos.

En la segunda reacción, te focalizas en que hay gente atenta y amable. Esto te genera un sentimiento alegre y positivo y de confianza. Y ojo, eso no quita que puedas pensar: “Tengo que ir más cuidado”

 

¿Cómo cambiar el enfoque negativo?

Esto no es algo que suceda de la noche a la mañana con solo desearlo. Como la mayoría de cosas, necesita su tiempo y constancia por tu parte.

 

Hay muchísimas maneras de trabajarlo y practicarlo, pero hoy te daremos un par de ideas.

Cuando te suceda algo inesperado y estés entrando en la espiral de negatividad, PARA y sé realista y racional. ¿Qué significa eso?

Que te pares a reflexionar qué significa, qué es cierto y qué se está inventando tu cerebro.

 

“Me van a ir mal las pruebas, voy a suspender”

¿Por qué? ¿Qué hechos demostrables apoyan esta suposición? ¿Has estado todo este tiempo tocándote las narices sin hacer nada? No, ¿verdad? ¿Entonces?

 

“Es que seguro que los demás opositores lo llevan mejor”

¿Has hablado y evaluado de forma objetiva a TODOS los opositores que se presenten en tu CCAA? Espero que no, porque en ese caso… ¡cuánto tiempo habrás perdido! Que hayas hablado con uno o dos compañeros y CREAS que lo llevan mejor por lo que te cuentan, ni significa que estén más preparados que tú ni que vayan a hacerlo mejor en las pruebas.

 

SÉ OBJETIVA Y PIENSA EN TODO LO QUE TÚ SÍ HAS HECHO Y ESTÁS HACIENDO, POR FAVOR. ¡Que no es poco!

 

La positividad está estrechamente relacionada con la gratitud. Sentirse agradecida por lo que tienes te permite darte cuenta de lo afortunada que eres y de todas las posibilidades que has tenido y tienes por delante.

Otra idea que funciona bien, es empezar o terminar el día escribiendo entre tres y cinco cosas por las que te sientas agradecida.  Fíjate en las cosas simples a lo largo del día que te dan placer como comer algo que te guste, una canción que te ponga de buen humor o jugar cinco minutos con tu perro.

Al principio habrá días en que te parecerá imposible encontrar algo bueno. LLevo todo el día en casa, estudiando y repasando, sin quitarme el pijama.. ¿qué puede haber de bueno? Te preguntarás.

Pero aquí está la magia; tienes que encontrar algo bueno por pequeñito que sea.

SI lo haces a diario, poquito a poco te irás dando cuenta de estas cosas mientras las estés viviendo y te sentirás más contenta.

 

Esto son solo dos ideas para empezar, pero hay muchísimas formas de hacer ese cambio de chip e ir entrenando tu cerebro para cambiar la forma en que percibe lo que sucede.

 

FormArte, el arte de formar.

 

 

 

Opositora, estás a un paso de conseguirlo.

Después de tantos meses, ya estamos en la recta final.

Ha llegado el momento de dar el último empujón. De meterle las últimas ganas.

 

Lo sabemos; no puedes más, estás cansada y todos estos meses ya pesan. Han sido muchas horas, días y semanas estudiando, trabajando y luchando por seguir adelante.

Por mantenerte a flote.

Meses sacando la fuerza y la motivación de vete tú a saber dónde.

Y a estas alturas a mediados de mayo estás solo a un paso de enfrentarte a las temidas pruebas de oposiciones.

 

Quizás ya empiezas a sentir los nervios, la presión y el estrés te está acechando. Es normal sentir ansiedad antes de las pruebas, pero no dejes que esto te paralice.

Recuerda que llevas meses preparándote, avanzando pasito a pasito.

Tranquila. Saldrá bien.

 

No te centres en lo que no has hecho o en todo lo que podrías haber gestionado de otra manera. ¿Te va a ayudar en algo?

No. En estos momentos, absolutamente en nada.

Sigue con el plan establecido y mantén tu motivación al pie del cañón. Has trabajado duro, de forma constante, te has esforzado una barbaridad y eres totalmente capaz de conseguirlo. Cree en ti y en tus posibilidades. Si no lo haces tú, ¿quién lo va a hacer?

Una vez hayan pasado ya tendrás tiempo a reflexionar y hacer un balance, pero no te adelantes.

 

El futuro es tuyo. Sí, lucha. Te está esperando el aprobado y hay una plaza que lleva tu nombre. ¿La visualizas? ¿No? Pues hazlo. Piensa en ese futuro que esperas con tanta ilusión y ganas. Recuerda cuál es tu sueño; quieres ser maestra y crear un impacto, un cambio en las futuras generaciones. Hacerlo con la seguridad que será tu trabajo para siempre y que lo disfrutarás desde el primer minuto al último.

A estas alturas, tienes que creer en ello. Deja tus dudas, tus miedos y tus “y si…” de lado porque ahora ya no vale la pena centrarse en ellos.

 

Si te focalizas en el miedo, solo vas a generar malestar, te sentirás hundida y ¿cómo vas a afrontar las pruebas?

El miedo es totalmente normal. No hay opositor que no lo sienta, durante todo el camino y especialmente ante las pruebas. Pero, en estos momentos, es un sentimiento que te resta, por lo tanto….

Nada. Fuera. Deja de lado tus temores, el pesimismo y la negatividad. No te anticipes porque no sabes lo que va a suceder.

Concentra toda tu energía en hacer el último sprint y acuéstate cada noche con la certeza que aprobarás y que estás más cerca de tu objetivo.

 

Muchos ánimos y mucha fuerza

Recuerda que todo lo que estás invirtiendo tendrá recompensa.

 

FormArte, el arte de formar.

 

Cómo poner en práctica la flexibilidad

Hace unos cuantos posts te hablamos de la flexibilidad y de por qué era importante incluir esta habilidad en tu mochila.

Ser capaz de ir con el flow y tener un pensamiento flexible es necesario para hacer frente a los cambios inevitables de la vida. Te ayudará a adaptarte más fácilmente a nuevas circunstancias, retos y situaciones tal como surgen.
Vivir sin flexibilidad en tu forma de actuar y ver el mundo, te deja con una desventaja importante.

 

Evidentemente, para la mayoría de nosotros, esto es mucho más fácil de decir que de hacer, sobre todo para aquellas personas que tienden a “quedarse atrapados” en determinados pensamientos y patrones de comportamiento. Y, como seguro sabrás a través de tus experiencias, intentarlo controlar todo no funciona a largo plazo.

El poder real proviene de la flexibilidad, no de la rigidez.

Ya te contamos qué significaba ser más flexible y por qué valía la pena serlo. Pero supongo que te habrá surgido la gran duda: ¿Cómo diantres ser más flexible?

Te vamos a ayudar con algunas reflexiones al respecto peeeero antes de ponernos al lío, no olvides que la flexibilidad es una MENTALIDAD, por lo que estas prácticas que te contaremos, debes incorporarlas de forma consciente en el run run de tu mente.

 

Primero de todo algo muy evidente: no tienes el control de muchas cosas, sólo puedes ver sus resultados.

Y aquí podemos hablar tanto del tiempo, como de las decisiones que toman otras personas. Muchas situaciones que pueden hacer que te agobies y estreses, es resultado de lo que otras personas hacen o de hechos que no puedes controlar tú misma.

Depende del caso, puedes influir hasta cierto punto pero no olvides que no puedes controlar lo que hacen los demás y que tampoco sabes exactamente qué está pasando desde su perspectiva.

Cuando se trata de acciones que llevan a cabo otras personas, intenta empatizar con ellas, evitando juzgarles. No sabes qué está pasando desde su perspectiva ni porqué actúan de la forma en que lo hacen. Haz aquello que tú consideres más adecuado siempre, pero sabiendo que no tiene porque salir como esperas.

 

Y cuando se trate de hechos externos en los que ni pinchas ni cortas, simplemente acéptalos. Dale una vuelta e intenta encontrar la parte positiva o tenlo en cuenta para futuras ocasiones. De todo se puede aprender, pero una ha de querer hacerlo.

 

Muchas veces tendemos a tener una visión túnel cuando se trata de cosas que nos proponemos lograr o que queremos que vayan de una forma determinada.

Nos volvemos más tozudas que una mula.
Ser tozuda no es un defecto porque te permite llegar lejos y esforzarte al 200%. No obstante, puede irte en contra cuando no consideras otras opciones y te dejas cegar por ese objetivo/pensamiento/idea sin mirar más allá.

Si no puedes adaptarte al mundo que te rodea, caput. Si por ejemplo, un restaurante, por muy top que sea y por muchos años que lleve triunfando, si no se adapta ofreciendo platos para celíacos, vegetarianos o veganos, va a cerrarse a un sector de la población que va a la alza. No es el mejor enfoque de negocio, ¿verdad?

 

Sal de tus metas y objetivos para reflexionar detenidamente, de vez en cuando. Sopesa si vale la pena perseguir esa idea y si te está compensando. Cuando estás envuelta en algo importante puede ser muy difícil ser objetiva.

Los cambios están bien.

 

Está bien salirse de tus pautas y esquemas algunas veces.

Cambiar tus acciones, hacer algo que no entraba en tus planes e improvisar.

No constantemente y no para todo. Necesitas un plan y más opositando.

Peeeero, hacer cosas distintas, permitirte un poco de naturalidad e improvisación, te ayudará a tener más flexibilidad. (Y a sentir más emociones, ¡ya de paso!)

Según tu grado de rigidez esto será más fácil o más difícil. Las personas perfeccionistas tienden a tener más control y les cuesta mucho salirse de la rutina. Si es tu caso, intenta empezar por cosas pequeñitas. Por ejemplo cambiando algún hábito algún día.

 

Si siempre haces algo de la misma manera o a la misma hora, intenta no hacerlo alguna vez. Pongamos por ejemplo el desayuno. Cada día desayunas las mismas tostadas con tomate y queso y no hay quien consiga sacarte de ahí.

Oblígate a cambiar el menú algún día. O sal a desayunar fuera como premio por tu esfuerzo estudiando.

 

Parece una tontería, algo muy pequeño, sin embargo, para una persona muy perfeccionista y esquemática puede ser todo un hito. Además, todo empieza con un paso, ¿no?

 

Pero no todo son acciones y hábitos.

A veces parece que cambiar de opinión o de rumbo es una señal de debilidad y que para ir bien en la vida tenemos que tenerlo todo clarísimo desde el minuto 1.

Olvídate de ello.

Cambiar es positivo siempre que lo hagas a conciencia, convencida y que lo hagas por ti. Es crecer y, no olvides que las personas estamos en constante evolución.

 

Además, frecuentemente, los pensamientos y sentimientos no duran, son transitorios. Llegan, calan un poco y se van. La forma en cómo te estás sintiendo ahora no es permanente.

Por ejemplo, si los primeros días como profe te sientes nerviosa e insegura, ¡no pasa nada. es totalmente normal! Estos sentimientos no durarán siempre. Dentro de ti sabes que con el tiempo y la práctica ganarás confianza y te sentirás como pez en el agua.

Por lo tanto, no olvides que todo es pasajero y que si tus sentimientos cambian, tu opinión y tu rumbo, también pueden hacerlo. .

 Ser capaz de adaptarse a las circunstancias es clave para afrontar las oposiciones, una profesión o el día a día. Para crecer y avanzar necesitas tener la mente abierta.

 

Pero no olvides que no es algo que se aprenda de un día para otro. Requiere esfuerzo y perseverancia. Aunque a veces no seas capaz de salirte de tus esquemas, no te machaques, lo harás mejor la próxima vez. Simplemente inténtalo con todas tus fuerzas.

 

FormArte, el arte de formar.

Eres opositora y hoy estás un poco más cerca

Eres opositora.

Te levantas cada mañana para luchar por un sueño y te acuestas cada noche un poquito más cerca de éste.

Más cerca de esa plaza que a pesar de no tener la certeza de saber si conseguirás, te da la fuerza y el ánimo necesario para seguir día tras día.

Tienes dudas. Dudas de si has escogido el camino adecuado, de si llegarás al final de la meta y de si lo estás haciendo bien. Y las dudas siempre están ahí. Duelen, joden, te reconcomen por dentro.

Pero has aprendido a acallarlas cuando toca y a convivir con ellas.

 

Eres opositora y sabes lo que significa el sacrificio. Sacrificar celebraciones, cenas, fines de semana fuera, vacaciones, noches de fiesta, de cine, teatro. Sacrificar tiempo con los tuyos. Sacrificar horas de sueño. Y sacrificar relaciones que se van enfriando porque no tienes tiempo.

 

Tiempo. ¡Qué dimensión tan distinta tiene el tiempo para ti ahora…!

¿Qué hacía antes con mi vida? ¿Cómo podía perder tanto el tiempo? ¿Por qué no lo aproveché más?

El día tiene 24h y tú necesitarías como 20 más para llegar a todo.

 

Eres opositora y sabes que el estudio es prioritario sobre cualquier cosa. Y es sacrificado. Tienes masters en organización, planificación y en robarle ratitos al día para sentarte enfrente el temario.

Tienes planificadores, agendas, libretas, bolígrafos, subrayadores, post-its y todo un arsenal de material.

Eres opositora y sabes que no puedes compararte con nadie. Nadie, sean opositores o no. Tu ritmo de vida es distinto al de los demás.

Pero eres opositora y esto es por lo que has apostado. Decidiste jugártela por ello y si lo sentiste en su momento, fue por algo.

 

Eres opositora y te mereces que te traten con respeto y que te valoren. A aquellos que digan que estudiar no es un trabajo, mándales a freír espárragos. Tú más que nadie sabes lo que es empezar la jornada a las 8h y terminarla a las 20h sin que tu cuenta corriente aumente a fin de mes. Y sin saber si esas 12h tendrán su recompensa.

 

Eres opositora y sabes que hay momentos de flaqueza. Momentos en que necesitas y te mereces darte un respiro pero sabiendo que después hay que volver a subir a floter. Aferrarse de nuevo a la meta, a la ilusión que te hizo empezar.

 

Eres opositora y sabes que las ganas tienen que poder sobre las dudas, el miedo, los días negros y el hastío.

Eres opositora y hoy estás un poco más cerca.

 

Y pase lo que pase hoy, mañana hay que levantarse con más fuerza que nunca.

 

FormArte, el arte de formar.

En la piel de una opositora: Entrevista a una opositora.

Encontrarte con personas que están en el mismo camino o proceso que tú da cierta paz. Poder compartir experiencias, miedos, conocimientos, dudas y ánimo cuando se necesitan..

 

Por eso, opositora, hoy te traemos una nueva sección con una entrevista a Sara, una de nuestras opositoras de la familia FormArte.

Tanto si ya estás opositando como si estás meditándolo, esta entrevista puede ayudarte a ver las cosas desde otro punto de vista. (o como mínimo, sentirte reconfortada porque estás experimentando lo mismo).

 

Sara es una chica de 29 años que cursó educación infantil, un grado de turismo y ha hecho un máster referente a su última carrera. Este es su segundo año estudiando oposiciones y su idea es presentarse en la próxima convocatoria en Asturias.

¿Quieres conocer la historia de Sara y cómo encara ella las oposiciones? ¡Sigue leyendo!

 

¿En qué momento decidiste empezar a opositar?

Yo no tenía muy claro que quisiera opositar al terminar la carrera, no eran mis planes iniciales. De hecho, a pesar de que siempre había sido mi vocación, como era muy jovencita al terminar la carrera decidí empezar Turismo. Precisamente fue trabajando en el sector del turismo que me dí cuenta cómo se trabaja en las empresas privadas, que esa dinámica no me gustaba y empecé a pensar que opositar podía ser mi camino. Yo siempre quise ser maestra y me decidí por las oposiciones de educación infantil. Opositar te da unas ventajas frente al resto de cosas, además ahora salen muchas plazas, y creí que era el momento.

 

¿Por qué escogiste una academia?

Para empezar de cero, me parecía que era una buena opción. Cuando te decides a opositar vas un poco perdida y pensé que sería mucho más fácil arrancar. Además de la ayuda en el terreno de estudio, en una academia conoces a más gente, si están trabajando aprendes muchas cosas de ellos y para empezar, era lo que necesitaba.

 

¿Qué fue lo que te impulsó a elegir FormArte?

Elegí FormArte por lo que transmitía, tenían un blog que explicaban cosas diferentes, eran muy cercanos, venías a preguntar y te daban toda la información, te ayudaban mucho. No es lo mismo llamar a una academia y que te respondan solo con las cuatro cosas básicas a que se preocupen por ti con lo que tú necesitas. ¡Si incluso me ayudaron a cuadrar los horarios! Para mi fue un acierto.

 

¿Qué estás aprendiendo como opositora?

He aprendido que es un camino muy largo, que hay que ser constante y que es importante tomárselo en serio, que con ir solo a clase no es suficiente. Si realmente quieres tener opciones de aprobar las opos, tienes que dedicarte a ello e ir a por todas.

 

¿Cómo te organizas?

Intento ser constante para no descentrarme. Si trabajo por las mañanas, después de comer descanso un rato viendo un capítulo de alguna serie y me pongo a estudiar. Intento tener un horario fijo; ponerme siempre a estudiar a la misma hora, en el mismo sitio porque siento que estoy más centrada y, como estoy acostumbrada, lo hago de forma mecánica.

 

¿Qué crees que es lo más duro de opositar?

Yo creo que lo más difícil es estar estudiando año tras año lo mismo y ver que no se avanza. Son los mismos temas, parece que te los sabes, pero al ponerte a escribirlos parece que no. Es un proceso muy largo y también desanima. Y sobre todo cuando ves a otras personas que ya se han presentado varias veces y  siguen ahí. Frustra bastante.

 

¿Qué crees que es lo más importante al opositar para tener éxito?

No desanimarte, tener paciencia, tener mucha rutina, ser consciente que es un camino largo y sobre todo organizarse: dedicar unos días estudiar, otros a preparar progra, otros a hacer supuestos, etc. Parece mentira pero la organización es clave. Y también no quedarte con lo básico, querer ir un poco más allá: buscar mucha información, leer muchos libros, etc. En resumen: Constancia.

 

¿Qué esperas conseguir aprobando las opos?

Supongo que lo mismo que todos los que opositan: trabajar en lo que siempre he querido, con una plaza fija y estar muy contenta en un cole con mis niños. Para mi sacarse las oposiciones y conseguir una plaza, te da calidad de vida.

 

 

¿Cómo se superan los momentos de “no puedo más”?

Los momentos de no puedo más se superan intentando desconectar. En ese momento de “ya no puedo más con la vida”, que existen y pasan a veces, creo que lo mejor es cerrarlo todo, no entrar en la habitación donde estudias durante un par de días, irte lo más lejos que puedas, disfrutar de la gente y salir un poco del estudio. Sería como aquello de alejarse para verlo en perspectiva y coger fuerzas. Es lo que a mi me funciona.

 

¿Te has planteado dejarlo en algún momento?

No, la verdad que no. Tengo muy claro que es lo que quiero, quiero presentarme, intentar aprobar y sacar la máxima nota posible. Puede haber algún día que pienses: no quiero seguir estudiando, pero es cosa de un día. Desconectas ese día y al día siguiente vuelves a ello.

 

¿Qué consejo le darías a otra opositora o a alguien que se plantee opositar?

Que no lo dejen y que se esfuercen mucho.  Como ya he dicho, es un camino largo pero la gente lo consigue y sobre todo que se lo tomen en serio. Que al final, hay mucha gente que se presenta por presentarse, que se miran por encima los temas, hacen un par de supuestos pero no lo hacen a conciencia. Que busquen una rutina, que pidan ayuda si lo necesitan y que mucho ánimo.

 

 

Muchas gracias Sara por darnos tu punto de vista como opositora. Esperamos que tengas mucha suerte y que consigas tu ansiada plaza y poder trabajar en aquello que deseas.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Feliz Navidad Opositora

Llega Navidad y…

Y es momento de tomarse un break.

Estos días, si tienes la suerte de tener vacaciones, son un fantástico momento para adelantar estudio y dedicarle todas las horas que no puedes durante la semana.

 

Por un lado, queremos animarte a aprovechar estas horas libres para avanzar temario y para acercarte un poquito más a tu objetivo. Llegar a los objetivos que te habías planteado o bien ir más allá.

 

Pero por otro lado.. queremos pedirte que disfrutes.

 

¿Sabes? Estas Navidades son irrepetibles. Por mucho que te juntes de nuevo el próximo año, con las mismas personas durante la cena de Nochebuena, por ejemplo, no va a ser igual. Aunque lo intentárais reproducir.

Cada instante es único.

 

Pero además, los momentos son efímeros y tal como vienen, se van. No sabes qué va a pasar durante este año y dónde ni cuándo estarás en 365 días. Por mucho que lo intuyas no tienes ninguna certeza, por lo tanto, vive el momento.

No dejes que pasen los trenes, no te permitas no disfrutar del tiempo que tienes, porque es un regalo.

 

Independientemente del significado que tenga para ti la Navidad, suele ser sinónimo de reunirse y reencontrarse con los tuyos. Con las personas a las que aprecias y quieres, las que te acompañan en tu día a día, las que te hacen la vida un poquito más fácil. Y esta es la verdadera magia, ¿no?

 

Evidentemente que esto se puede hacer durante todo el año, pero parece ser que nos gustan las tradiciones y reunirnos por estas fechas, abrazándonos muy fuerte y recordando con nostalgia a los que no están en la mesa. ¿Vas a perdértelo?

 

No dejes escapar este momento. No permitas que nada (ni nadie) te lo quite.

Haz que sea especial y eso no quiere decir que sea exuberante o con grandes galas, presentes o festines, para nada.

Lo especial y lo verdaderamente valioso es regalar tu tiempo y regalar tu cariño. Y también empápate del de los tuyos.

 

 

Deja por un día, dos  o tres, las opos, el estudio, las preocupaciones y los miedos a un lado, y céntrate en las personas que tienes delante.

En escuchar cómo están, cómo se sienten, qué sueños les quedan por cumplir y en reíros juntos que, al final, son las anécdotas con las que te quedas.

 

Comparte con ellos tu tiempo porque es lo más preciado que puedes dar.

 

De pequeños nos dedicábamos a hacer listas gigantes con todas aquellas cosas que nos gustaban; coches teledirigidos, muñecas increíbles, playmobils con todos los detalles y accesorios, game boys con los juegos de moda, máquinas para hacer helados, gominolas e incluso experimentos y otros muchos tantos juegos y juguetes que anunciaban por la tele. En general pedíamos cosas materiales con las que poder jugar y divertirnos. (y cuando nos traían un pijama no entendíamos por qué).

 

Pero cuando te haces mayor te das cuenta que las cosas materiales no lo son todo. Que tener lo último en tecnología, un reloj bonito, un coche fabuloso o ir a la última moda, no sirve de nada si no hay nadie que te abrace, te escuche y esté a tu lado.

Con el tiempo aprendes que el tiempo es, verdaderamente y aunque suene a tópico, lo mejor que tenemos y lo mejor que podemos dar.

 

Por eso queremos pedirte que lo des y te lo des. Que te hagas ese regalo a ti misma y lo disfrutes como una enana.

 

Que retengas cada instante bonito en tu memoria y hagas un álbum en tu cabeza con los recuerdos de estas Navidades. No se trata de hacer fotos con el móvil para compartirlas por instagram, se trata de hacer fotos mentales para retenerlas y recordar esos momentos cuando vengan días malos o cuando los eches de menos.

 

¿Estás lista?

 

Disfruta de estas Navidades.

 

Desde FormArte te deseamos unas muy felices fiestas llenas de instantes preciosos y de felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo hacer un buen resumen?

Resumir es una técnica de estudio de lo más útil y, afortunadamente, una que se aprende fácilmente con la práctica.

Vas a pasarlo mal si confías únicamente en la memorización, especialmente cuando se trata de temas difíciles y complejos. Muy especialmente si estás opositando y haciendo veinte cosas más.

 

En cambio, puedes buscar otras formas de estudiar que te sean mucho más eficaces. No solo para fijar y retener mejor la información sino también como instrumento de repaso.

No nos engañemos, no puedes volver a leer todos los temas de cabo a rabo cada vez que quieras repasar y los días previos al examen te sentirás abrumada si tienes que coger todo el material de nuevo.

 

Uno de los recursos más importantes para manejar toda la información es el resumen. Un resumen consiste en volver a redactar la información en una extensión menor a la del texto original, tratando de extraer solo las ideas e información crucial. Es decir, lo que realmente importa.

 

Un buen resumen tiene muchas ventajas:

 

  • Te ayuda a trabajar la comprensión del texto.
  • Recapitula los puntos, hechos, afirmaciones o ideas relevantes, seleccionando aquella información que es realmente importante.
  • Relaciona estos puntos con el argumento general, asociando y enlazando ideas.
  • Contextualiza el material.
  • Potencias tu capacidad expresiva, dado que elaborando el resumen tienes que integrar tu propio vocabulario para ir enlazando unas ideas con otras. Esto te vendrá muy bien para hacer las distintas pruebas de las oposiciones.
  • Te permite que verifiques periódicamente tus notas para repasar y asegurarte que tus conocimientos se mantienen correctamente.

 

Además… por si no lo sabías, el solo hecho de hacer el resumen hace maravillas en la memoria.

Mientras planificas cómo hacer tu resumen, puedes hacerte algunas preguntas para orientarlo mejor:

 

  • ¿Cuál es el propósito o uso de este resumen? Guía de estudio, herramienta de aprendizaje, archivo de puntos importantes para que no tenga que leer el trabajo.
  • ¿Cuáles son las ideas clave?
  • ¿Cuál es el punto principal?
  • ¿Qué ideas menores pueden omitirse?
  • ¿Qué ejemplos, detalles, tangentes, etc., deben mantenerse pero condensarse, y cuáles pueden omitirse?

 

Pasos para realizar un buen resumen

 

Para realizar un buen resumen, los pasos a seguir son los siguientes:

 

  1. Leer todo el contenido que tienes que resumir para analizar qué es aquello imprescindible y que puedes suprimir. Una primera lectura te permite tomar consciencia de las ideas principales y más importantes del texto. El subrayado de palabras es imprescindible en este caso, pero ¡NADA de subrayar al tuntun!. Se recomienda que en cada párrafo no se subrayen más de ocho palabras. 
  2. Una vez ya has reconocido el tema o idea principal y las secundarias, es importante que identifiques la estructura de desarrollo del tema. Básicamente es saber cómo se relacionan las ideas entre sí y cuál es la forma más lógica de explicarlas. En este punto puedes hacer un esquema de contenido; un cuadro que te permita organizar de forma gráfica las ideas y visualizar la relación.
  3. En función de las palabras subrayadas y basándote en ellas, haz una breve redacción con tus propias palabras. Es la mejor forma de integrar el mensaje y de crearte tu propio discurso. Céntrate en las ideas principales y, a partir de ahí, incluye las secundarias (estrictamente necesarias). Un resumen debe poder enlazar todas las ideas entre sí de forma que todo el texto mantenga una coherencia y congruencia. Sobre todo usa términos que entiendas y que sean fáciles de recordar para ti, no tienes que escribir como Cervantes sino expresarte como lo harías tú.

 

 

Un resumen debe poderse entender por sí solo, sin necesidad de volverte a leer el texto base. Piensa que, aunque emplees tiempo en hacerlo te será útil tanto para comprender bien aquello que estás estudiando,  fijar los conocimientos,  como para repasar.

 

¿Sueles hacer resúmenes? ¿Tienes algún truquillo para hacerlos?

 

FormArte, el arte de formar