¡Gracias por ser la mejor profe!

 

Enseñarás a volar
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir
pero no vivirán tu vida.

Enseñarás a cantar
pero no cantarán tu canción.

Enseñarás a pensar
pero no pensarán como tú.

Pero sabrás que cada vez que ellos vuelen, sueñen, vivan, canten y piensen estará la semilla del camino enseñado y aprendido.

 

Todos te dicen lo afortunada que eres por tener esas vacaciones tan largas, por salir a una hora razonable del trabajo y poder ir a excursiones y colonias durante tu jornada laboral. Eso lo saben todos, claro.

 

Lo que ya no saben son las horas que te tiras en tu casa corrigiendo exámenes, preparando actividades o buscando nuevas formas de que tus alumnos se diviertan y motiven.

Las preocupaciones que te llevas cuando ves que uno de tus alumnos no avanza como te gustaría.

Cuando sabes que otro está sufriendo por el divorcio de sus padres.

Cuando detectas que las dificultades de lectura de alguno en particular pueden ser algo más.

O cuando aparece un conflicto en clase que va mucho más allá que una simple discusión entre alumnos.

 

Tampoco saben que tú también tienes días en que estás cansada, menos animada o sumida en tus propias preocupaciones pero que debes ponerte una máscara y seguir al pie del cañón con tu clase, que no puedes escudarte detrás de la pantalla de un ordenador, poner la música a tope y desconectar del mundo.

Que hay días en que te gustaría pegar cuatro gritos pero debes contenerte y que hay veces en que debes mantenerte firme ante tus pupilos y no es tan fácil. Que hay ocasiones en que tienes que hacer de tripas corazón.

No tienen ni idea de lo cansada que terminas después de 8 horas entre 20 alumnos tan distintos entre ellos, con sus particularidades, con sus días malos, con su inocencia, alboroto e inmadurez propia de la niñez. Y que después de eso, tú también tienes una casa que poner en orden, amigos, familia y pareja con quien quieres pasar un rato, cursos por hacer y otras responsabilidades.

 

No tienen ni puñetera idea de todo esto.

 

Pero tampoco de lo feliz que te sientes cuando consigues que tus alumnos rían, progresen y disfruten aprendiendo. Que se motivan y poco a poco van cogiendo confianza en sí mismos. Que los no , los no puedo, pasan a ser intentos para lograr una meta.

De esa alegría que sientes cuando una actividad que llevas días preparando, es útil y os permite pasar una hora agradable.

De la ilusión de ver que hay un progreso de conocimientos, sí, pero también a nivel personal.

De cuando te das cuenta que te respetan y se respetan entre ellos, que hay un compañerismo que muchos quisieran en sus puestos de trabajo.

Que al entrar en clase, entran en un espacio seguro, feliz y tolerante.

 

No saben el orgullo que sientes al ver cómo tu trabajo transforma, guía y aporta algo día tras día. No perciben lo mucho que ganas tú con tu vocación, la pasión que hay detrás.

En FormArte lo sabemos. Sabemos que ser profesora es duro a veces pero que es algo que te aporta mucho más y te realiza.

Estás aquí porque quieres ser un agente transformador, porque lo crees, porque sientes pasión por la enseñanza.

 

No te rindas, sigue así.

Valoramos inmensamente lo que haces. Y tus alumnos, también.

 

Gracias.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

 

Cómo crear un hábito; lo que realmente necesitas saber

A partir de septiembre quieres empezar a prepararte las oposiciones y sabes, mejor que nadie, que será momento de tomar una rutina más estricta de la que has llevado hasta ahora. En FormArte vamos a trabajar con nuestras alumnas cómo crear estos hábitos para hacer mas ligerito este año…

Si leíste nuestro artículo de ¿Vas a empezar a opositar?, y decidiste empezar a tomar algún hábito para irte preparando pero… no hay manera. Empiezas muy motivada, duras un par de días y nada, se te olvida todo.

 

No tienes ni puñetera idea de cómo conseguir introducir nuevos hábitos y mantenerlos en el tiempo. Y sabes que lo necesitas.

 

Pues hoy vamos a ver cómo conseguirlo.

 

Un hábito no surge espontáneamente y por el amor al arte, los hábitos se aprenden. Ya lo decía Aristóteles “Somos lo que repetidamente hacemos.”.

Un hábito es una actividad que realizas de forma rutinaria hasta que la vuelves una costumbre y que se ve reforzada por una consecuencia positiva. Un hábito es una acción que es decidida conscientemente en el día en que se empezó, por lo tanto. TÚ LO ELIGES. Es decir, que uno de los verdaderos poderes de los hábitos es que están en tus manos. Y una vez que se automatizan en tu mente, empiezan a ser inevitables.

 

¿No te parece increíble? Es tu elección, tu decisión, puedes hacerlo.

Al fin y al cabo, es un proceso de aprendizaje que consta de cuatro elementos.

 

Estímulo activador

También llamado disparador. Es lo que promueve el inicio de una conducta o acción y es un factor clave para la formación de un hábito. Sin disparador no hay hábito ya que no se realiza la acción siguiente de forma habitual. ¡Muy importante! Debe estar definido de forma precisa.

 

Por ejemplo, tener un vaso o botella de agua en la mesita de noche dispara la acción al levantarte de beber agua. O tenerla en tu mesa de trabajo te recordará de ir bebiendo durante la jornada laboral.

 

Si el hábito que deseas adquirir es estudiar y preparar las oposiciones cada tarde al llegar a casa, puedes dejar preparado tu lugar de estudio con los libros y apuntes necesarios y tu material ordenado. Esto hará que cuando llegues a casa, lo veas ya todo dispuesto y dispare la rutina de sentarte y empezar con el estudio.

 

Un truquillo muy útil, especialmente al principio, es la de poner recordatorios. Esto te permite recordar el estímulo activador todos los días ya que, al no tener la costumbre, puedes olvidarte algún día. Puedes hacerlo mediante pos-its o notas en lugares concretos que sabes que vas a ver durante el día (la nevera, el espejo del baño, la puerta…). Pero también puedes usar la alarma del móvil.

También te podemos ofrecer resúmenes gratis de temario de oposiciones a inglés, primaria, secundaria, etc.

Lo hagas como lo hagas, no escribas la rutina “estudiar”, sino que escribas el estímulo activador o disparador.

 

La rutina:

Es la actividad que se lleva a cabo debido al disparador. Siguiendo con el caso de estudio: ponerse a estudiar. Una rutina debe ser específica, concreta y medible.

 

Lo mejor que puedes hacer es ponerte objetivos específico y realistas. Es decir, estudiar X tema, hacer Y, etc. No te pongas una rutina de estudiar 5 horas seguidas porque puede ser desmesurado, pero además, puedes estar sentada delante de los apuntes 5 horas seguidas y no avanzar. Márcate unas metas.

La recompensa:

El beneficio que vas a obtener al realizar la acción.

Para asentar cualquier hábito y terminar este proceso de aprendizaje, necesitas una recompensa impuesta por ti.

 

La recompensa real es aquella ligada con tus valores y principios.

En tu caso, seguramente habrá tres tipos de recompensas. A largo plazo conseguir la plaza, a medio plazo aprobar las oposiciones y a corto plazo todo lo que irás adquiriendo durante el camino. Por ejemplo, cómo te sentirás cuando avances temario y estés más preparada, todo lo que estás aprendiendo, descubrir técnicas nuevas e innovadoras, el orgullo de ver que eres capaz de conseguir lo que te propones, etc.

 

Pero puedes empezar poniéndote recompensas más tangibles para adquirir el hábito más fácilmente. Por ejemplo: ver un capítulo nuevo de esa serie a la que estás tan enganchada.

El deseo:

El deseo de obtener la recompensa. Probablemente el elemento fundamental para que el hábito realmente se establezca. ¿Cuánto deseas aprobar las oposiciones para poder conseguir tu plaza? ¿Cómo de importante es para ti?

Si realmente lo sueñas, si verdaderamente lo deseas, está en tus manos.

Y como la mayoría de cosas realmente grandes y valiosas, no es fácil de conseguir. Pero tampoco es imposible.

 

Cuando estés cansada, cuando te de pereza, cuando no te apetezca… RECUERDA CUÁL ES TU DESEO.

Tiempo y esfuerzo. Eso necesitas.

Y lo tienes en tus manos.

 

 

Opositora, ¡a tus rutinas!

 

Formarte, el arte de formar

 

 

6 películas que toda maestra debe ver

¿Recuerdas en qué momento decidiste ser profesora?

¿Siempre quisiste serlo?

¿Por qué escogiste esta bonita pero dura profesión, en lugar de otra?

 

Estamos seguros de que si decidiste convertirte en maestra fue porque sientes pasión por la profesión, los niños y tienes el gusanillo de cambiar un poco el mundo.

 

Ser profesora es maravilloso pero es normal que, a veces, quieras tirarlo todo por la borda y te olvides de los motivos que te llevaron hasta aquí, ya sea porque estás atravesando una temporada mala en el trabajo o porque el camino a las oposiciones te está sobrepasando.

 

Tanto si es este tu caso como si no hoy traemos una sugerencia para ti.

 

Date unas horas libres.

Sí, como lo escuchas. Pon el aire acondicionado, hazte unas palomitas y siéntate en el sofá, hoy toca ver una película para recordar por qué eres profesora.

Como si te recomendamos solo una película nos arriesgamos a que ya la hayas visto, te traemos cinco distintas

 

6 películas que toda maestra debe ver:

 

Like Stars on Earth

Esta película trata sobre Ishaan, un niño que muestra muchas dificultades en la escuela. Estas provocan que Ishaan sea etiquetado de problemático por sus profesores, familia y amigos. Todo cambia cuando conoce al nuevo profesor que le ofrece un mundo lleno de posibilidades, vuelve a establecer la confianza con sí mismo y le acompaña hasta que Ishaan consigue sus sueños.

Like Stars on Earth habla de las dificultades de la dislexia y todas aquellas que se le asocian pero también trata del potencial que tienen todas las personas, sea cual sea su origen y las dificultades que presenten. Te va a alentar, como profesora, a buscar vías para llegar a todos tus alumnos, hacerles sentir partícipes de lo que están aprendiendo, no etiquetarlos y darles su propio espacio.

 

Profesor Holland

Holland es un músico que sueña con componer su gran obra pero decide cambiar de profesión y convertirse en profesor en una desorganizada escuela. Aquí descubrirá su verdadera vocación; tratar de impulsar los sueños de sus alumnos mediante la música a pesar de los retos a los que debe enfrentarse. El mayor de todos que su hijo, con discapacidad auditiva, pueda vivir su pasión por la música a pesar de las dificultades.

Esta película te despertará muchas emociones y verás cómo la enseñanza está muy por encima de las dificultades que pueda presentar cualquier alumno. El amor y la comprensión que transmite la película, te llegará al corazón.

 

La lengua de las mariposas

Es una película española ambientada en la segunda república. Don Gregorio es un profesor ya mayor que conoce a Moncho, un alumno temeroso que llega a la escuela. A lo largo de la película, ambos crearán un vínculo muy especial que logrará quitar los miedos y llenar de esperanza al pequeño.

En esta película verás el rol que tiene el educador hacia los niños pero, más importante aún, la bonita relación que se puede establecer entre un profesor y un alumno a pesar de las diferencias de creencias. Te hará replantear el contexto que envuelve a la escuela hoy en día y la importancia de abrirse más a las diferencias.

 

Hoy empieza todo

Es una película un poco distinta, ya que fue grabada con una técnica documental y participan tanto actores profesionales como naturales del medio educativo.

Daniel es el director de una escuela infantil en un barrio marginal de un pueblo del norte de Francia que tiene el 30% de su población en paro. Un día, la madre una alumna llega borracha a la escuela y deja allí a su bebé y a su hija de cinco años.  Daniel decide tomar cartas en el asunto y pide ayuda a la comunidad y a los padres de los alumnos, pero entonces su papel y trabajo como docente será cuestionado.

Es una película de denuncia a la falta de atención de las instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes y todas las injusticias que existen a nivel político-burocrático. Pero a la vez es un homenaje a todos los maestros, a su lucha por conseguir que la escuela no sea solo un lugar donde aprender, sino un pequeño oasis de luz y color en la vida de los niños.

 

Mentes peligrosas

Y terminamos nuestra selección con una película que tiene como protagonista a una mujer. Cuenta la historia de Louanne, una profesora que entra a trabajar en un instituto de Palo Alto, donde existen serios problemas sociales. La película refleja los obstáculos con los que se encuentra en un ámbito  conflictivo y con serias dificultades y diferencias, pero que con vocación y entrega se puede conseguir motivar a los alumnos.

Está película te mostrará como es posible educar desde el conflicto y la templanza y capacidad que necesitas como maestra ante ciertas situaciones y problemas. Te demostrará, una vez más, que la comunicación es fundamental y que hay veces que se necesitan cambios y métodos educativos menos ortodoxos. No tengas miedo a salirte de la tangente y buscar otras formas de enseñar y conectar con tus alumnos.

 

Matilda

Los padres de Matilda casi no se dan cuenta de su existencia, y la animan a ver la televisión antes que a estudiar. Matilda por el contrario descubre la literatura y comienza a leer, cuando llega al colegio su maestra descubre que tiene una inteligencia extraordinaria, además de poderes telequinesicos y con ellos vencerá a la directora del cole la señorita Trunchbull.

Una película llena de magia en todos los sentidos, que como otras de las que tenemos en la lista nos harán darnos cuenta de la importancia de los maestros que se implican en la enseñanza de sus alumnos. Ahora mismo estoy en la academia, en FormArte, y detrás del ordenador veo nuestra Cuentería y pienso lo mucho que le habría gustado a Matilda, con tantos cuentos, tantos libros… como los que ella leía para escapar de la vida que le ofrecían sus padres. A través, de los libros ella se evadía e iba a otros mundos, dejemos que nuestros alumnos descubran esos mundos.

 

¿Te animas a ver estas películas? ¿Tienes alguna otra recomendación?

 

¡Esperamos que disfrutes de tu sesión de cine y termines con energías renovadas!

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Creemos en tí opositora, hazlo tú también.

Tienes todos los ingredientes necesarios para conseguirlo. Tú, sí, tú opositora vas a lograrlo. ¿Lo sabes? Si aún no te lo crees, empieza a cambiar el chip y déjate de tonterías. Conseguirlo está en tus manos.

Haz oídos sordos a todos aquellos que no creen en ti. No pierdas tu tiempo con ellos, no se lo merecen. Quien te quiere bien, te apoyará, te dará calor, aliento y estará a tu lado. Aunque no sepan lo qué significa ser opositora.

Por mucho que no comprendan qué duro es, cuántas dudas te asaltan o ese miedo irracional que sientes al pensar en los años que llevas luchando, o los que te quedan por luchar. Antes que nada, deshazte de ese miedo. Échalo a patadas porque no sirve de nada. Solo te paraliza.
Y tú no has nacido par quedarte quieta muerta de miedo. Para nada. Tú estás aquí para sacar tus garras y pelear por lo que quieres.

Es tu sueño, ¿verdad?
Pues lucha por él. Cree en ti antes que en nadie y quiérete mucho.
No es fácil, lo sabemos. Noches en vela, largos días de estudio, encerrarse en casa cuando los demás se divierten, hacer malabarismos para llegar a todo, sacarle horas al día y quitártelas del sueño, dar uno, dos, tres o cinco años de tu vida para intentar cumplir ese sueño.

Nos quitamos el sombrero. Por lanzarte a vivir esta aventura, aún sabiendo que las ibas a pasar canutas. Por ser valiente. Eres una mujer bella, poderosa, decidida y con la vida por delante.
Este proceso, este camino tan jodido, te hará aún más fuerte. Prometido.

Cierra los ojos un minuto e imagina que ya lo has conseguido. Sí, lo has conseguido. Visualiza el momento, ponle todo lujo de detalles.

¿Cómo te sientes? Estás feliz, radiante. Lo has logrado. Sí, por fin. Lloras de alegría, gritas, ries, saltas de la emoción. Después de tanto tiempo, de todos los tropiezos y los obstaculos, has llegado a la meta.

Lo celebras con tus amigos, tu pareja, tu familia, con todos aquellos que sí creyeron en ti, que te han apoyado y con quienes has compartido esta etapa. Descorchas una botella de cava, de vino o de lo que sea y brindas. Por ti, por el futuro, por ser una mujer valiente, por tener los ovarios de apostar por ti. Focalízate en esa imagen y recuérdala. Tenla siempre presente cuando te fallen las fuerzas, cuando creas que no puedas más.

Porque sí que puedes más. Y llegará un día en que te levantarás y sabrás que lo has conseguido. Que ha sido jodido pero que aquí estás.

Aviso para opositoras: Cree en ti. Si no crees en ti, ¿Quién lo hará? Esta batalla la vas a ganar.

Paciencia, fuerza e ilusión. Porqué cuando te dejas la piel, cuando tienes fe en ti, cuando pones el corazón en lo que haces… Lo demás llega solo.

Opositora, no estás sola.
No desistas.
No dejes que la vida te pase.

Abraza tu meta. Deséala, anhélala.

Estamos contigo y queremos que vivas este sueño, y en FormArte queremos formar parte de él, no podemos prometerte la plaza (ni nosotros ni nade, que no te engañen), pero te guiaremos y te acompañaremos como si de tu familia se tratase, porque para nosotros nuestras opositoras son nuestra familia. Trabajaremos técnicas de neurolingüística, mindfulness, que te harán crecer a nivel profesional pero aún más en el personal. Pero sin tu compromiso, si no crees en ti, no funcionará, así que, vuelve a esa imagen, en el momento en el que te ves con tu sueño cumplido, y vete a por todas.

 

FormArte, el arte de formar

 

5 Dinámicas para trabajar las emociones en el aula

 

En nuestro último artículo te contábamos por qué era importante trabajar las emociones en el aula y cuáles eran sus beneficios. Te prometimos ejercicios para trabajarlas en clase, y … ¡aquí estamos!

Hoy nosotros te traemos algunas dinámicas para poder trabajar las emociones en el aula.

1. El semáforo
Objetivo: Comprender cómo reaccionar en momentos de enojo.
Material: Cartulinas de color rojo, amarillo y verde.
Ejercicio: Sentamos a toda la clase en círculo y le damos a cada alumno una cartulina roja, una amarilla y una verde. Vamos a describir situaciones conflictivas que puedan provocarles enfado, como por ejemplo, que quieran algo y no se lo compren, que quieran jugar con un juguete con el que quiere jugar otro niño, etc. Después de exponer la situaciones, pediremos a un niño que responda a la situación. El resto de los alumnos deberá valorar su reacción levantando la cartulina verde si creen que ha parado a pensar y actúa de forma comprensiva, la amarilla si su reacción muestra signos de enojo pero no es desmesurada y roja si no hay un razonamiento y es una reacción desmesurada. Después valoraremos la respuesta y explicaremos cómo se podría reaccionar en estas circunstancias.
Una forma alternativa de realizar la actividad, es exponiendo directamente la situación y la reacción y valorándola. Hay un montón de maneras de trabajar el semáforo ¿Cómo lo trabajarías tu?

2. Ponerse en el lugar del otro
Objetivo: aprender a tratar a los demás, crear confianza.
Material: papel y lápiz
Desarrollo de la actividad: Recortamos cuadraditos de papel y damos un papel y un lápiz a cada alumno.
Cada alumno escoge a otro de forma secreta (en su pensamiento) y escribe en el papel lo que esa persona que ha elegido debe hacer y firmar el papel con su nombre. Por ejemplo: Yo Paula, quiero que Alejandro haga el pino.
Después de que cada alumno haya escrito su deseo, deberá doblar el papel y entregárselo al profesor. Este coje todos los papeles y exploica que el juego consiste en “no hacer a los demás lo que no quieres que hagan contigo”.
A partir de aquí, el profesor irá leyendo cada papel y el alumno deberá hacer lo que ha escrito en su propio papel. Todos deben participar.
Es una forma fantástica de aprender a tratar a los demás como quieres que te traten a ti y a respetar a todos y cada uno de los compañeros.

 

3. Confianza: “ El Lazarillo”
Objetivos: conseguir una confianza suficiente para que se pueda dar la colaboración.
Material: pañuelos o venas para tapar los ojos.
Desarrollo: La mitad del grupo tiene los ojos tapados. Están agrupados de dos en dos (un ciego y un guía). Los guías eligen a los ciegos, sin que éstos sepan quien los guía. Durante diez minutos, los lazarillos conducen a los ciegos, después hacemos un cambio de papeles (se escoge pareja de nuevo, ahora escogen los que antes habían estado ciegos).
Una vez terminada la segunda tanda, se hace un coloquio en grupo para compartir la experiencia: ¿Cómo se han sentido al hacer el papel de ciegos? ¿Se han sentido acompañados y seguros? ¿Qué es necesario tener en cuenta para que los demás se sientan comprendidos y acompañados?

 

4. La caja de las emociones
Esta actividad está pensada para ser llevada a largo plazo, por ejemplo, durante todo el curso escolar. Antes de implementar la caja de las emociones en clase, sería aconsejable trabajar las emociones y las características de estas con los alumnos. Se puede adaptar en función del grupo de alumnos y sus necesidades.
Objetivos:Conseguir que los alumnos y alumnas adquieran conocimiento de las distintas emociones y aprendan a comunicarse emocionalmente.
Materiales: Caja de cartón o plástico, papeles o cartulinas y rotuladores.
Desarrollo: Con todo el grupo de alumnos escribimos en la caja el nombre de las distintas emociones y un dibujo representativo de cada una (¡los emoticonos pueden ser muy útiles!). Colocaremos la caja en un lugar visible de la clase y accesible a todos los alumnos. La finalidad de la caja es que sea como un buzón dónde los alumnos puedan expresar, por escrito, sus emociones y sentimientos. La idea es que cada alumno pueda describir una situación concreta y la emoción que le ha provocado, sea positiva o negativa. No se puede obligar a ningún alumno a participar, pero como lo mejor es predicar con el ejemplo, puedes empezar tú poniendo algún mensaje en la caja.
Una vez al día o a la semana, se pueden leer las notas introducidas en la caja y empezar una charla a nivel grupal sobre las situaciones y emociones expresadas.

A partir de esta actividad podemos profundizar en el conocimiento de las distintas emociones y a la vez, desarrollar un trabajo preventivo respecto a posibles conflictos que surjan en clase.

 

5. El tarro de las buenas noticias:
Objetivo: Potenciar el optimismo y los pensamientos positivos de los niños.
Materiales: Un tarro, papel y lápices.
Desarrollo: Esta actividad es muy simple y está pensada para ser llevada a cabo a largo plazo, durante un trimestre o durante todo el curso escolar.
Cada vez que ocurra una buena noticia en el contexto de la clase (por ejemplo, un cumpleaños, el nacimiento de un hermano o hermana, un logro personal de algún niño, etc.) , los alumnos deben escribirlo o representarlo con algún dibujo y ponerlo dentro del tarro. El contenido del tarro puede ser revisado de forma semanal o mensual y ser hablado y festejado por toda la clase. Se puede hacer un mural e ir poniendo todas las buenas noticias que van sucediendo durante el curso, por ejemplo.

 

 

Estas son algunas de las dinámicas que se pueden llevar a cabo para trabajar las emociones, pero como ya te comentamos, existen mil formas de hacerlos. Busca aquellas actividades que puedan motivar más a tus alumnos y ponlas en práctica. Es muy positivo comentar a nivel grupal las sensaciones y emociones experimentadas con la actividad y qué han aprendido acerca de ellas.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

¿Vas a empezar a opositar? 5 Rutinas para empezar en verano.

 

Hoy queremos traerte unos consejillos para que empieces a coger algunas rutinas y a mentalizarte por lo que vendrá después de vacaciones: Prepararse las oposiciones.

Ya te lo contamos, no es un camino fácil, pero tampoco imposible. Con un buen planning, paciencia, perseverancia y una buena rutina, seguro que vas a conseguirlo.

 

Y ¿por qué no empezar a tomar algunos hábitos en vacaciones?

En un primer momento puede darte pereza, lo sabemos. Independientemente de cuánto tiempo tome adquirir un hábito (hay opiniones muy diversas al respecto), lo que es seguro es que será mucho mejor ir poco a poco que querer incluirlos todos de golpe. Ya sabes lo que dicen: quien mucho abarca, poco aprieta.

 

Hoy te proponemos algunas prácticas para ir implantando poquito a poco durante el verano y así empezar con buen pie a preparar las oposiciones cuando llegue el momento.

 

5 rutinas para empezar en verano antes de opositar

 

Planificarte

Primero de todo, es importante que sepas bien qué requisitos son necesarios para opositar y en qué consisten las pruebas a nivel general. Decide cómo quieres prepararlas: si por tu cuenta o quieres contar con el soporte de una academia o preparador. Y ves pensando cómo vas a organizarte. No es necesario que lo planees todo al detalle, pero sí que tengas consciencia de todas aquellas actividades y obligaciones que vas a llevar a cabo además de preparar las oposiciones, y cómo vas a distribuir tu tiempo. Y  ya que hablamos de planificación, hacerse con una agenda, libretas, clasificadores, etc., tampoco es una mala idea. ¿Recuerdas la ilusión de ir a comprar y estrenar el material cuando empezaba el cole? ¿Por qué no recuperar esa magia?

 

Lee un poco cada día

No es necesario que empieces a leer el temario de las oposiciones, pero si puedes buscar libros y artículos de temática relacionadas con la educación. Explora aquellas ramas, técnicas o herramientas que te interesen más.

Establece una rutina de lectura diaria per ir tomando el hábito. Cada persona tiene  ritmos circadianos distintos; hay quien rinde mejor a primera  hora del día y quién es más nocturno. Busca aquel momento en que tienes más energía, te sientes más despierta e integras la información mejor. Puedes ir probando distintos horarios hasta que encuentres el que mejor encaje contigo.

 

Crea un espacio de estudio agradable

Piensa que vas a tener que dedicarle muchas horas al estudio y a las oposiciones. Puedes ir a la biblioteca, a algún café que te inspire, etc., pero probablemente también vas a pasar mucho tiempo en casa estudiando. Crea un espacio que te motive y que te permita seguir rindiendo. El lugar de estudio debe tener los elementos necesarios: mesa y silla adecuada para ti y espacio suficiente para organizarte.  Intenta disponer de un ambiente fresco y ventilado que mantenga una temperatura adecuada tanto en verano como en invierno.  Si puedes aprovechar la luz natural, mejor que mejor, ya que tu vista se cansará menos. Pero si eres nocturna, intenta usar dos focos, una luz cenital y una directa, para evitar hacerte sombra mientras estudies.

 

 

A moverse se ha dicho

Coger una rutina de deporte te ayudará a rendir mucho mejor en el estudio de tus oposiciones. No necesitas matarte durante horas, dedicar 30 minutos al día a hacer deporte tiene grandes beneficios durante las etapas de alto rendimiento académico. Es una forma estupenda de aliviar la ansiedad, mejorar la capacidad de concentración y la productividad. Además puede ser una vía de escape para olvidar durante un rato las oposiciones de lado. Ya sabes lo que dicen… mente sana in corpore sano. Tienes muchísimas opciones en función de tus gustos: running, kick boxing, yoga, pilates, natación, algún tipo de baile, rutinas de fuerza y tonificación. ¡Prueba y decide qué es lo que más te va!

 

Nutrición saludable

Mantener una buena alimentación es importante para todos los estudiantes. Lo fundamental no es tener un número de comidas fijas que debas hacer por obligación; lo importante es la calidad de los nutrientes que vas a ingerir.  Lo ideal es tener una alimentación rica en proteínas, vitaminas, carbohidratos y grasas saludables, ya que aumentará tu energía y productividad. Una dieta equilibrada y adecuada te ayuda a aumentar tu memoria y a mejorar tu capacidad de concentración y bienestar, por lo que tu rendimiento académico se mantendrá.

Sabemos que en períodos de más estrés o ansiedad, hay más predisposición en ingerir comida basura o no muy saludable provocados por el hambre emocional y que, además, no te saciarán. Apuesta por comida real y lo menos procesada posible.

 

 

Estos son nuestros consejos para que, durante las vacaciones de verano, empieces a prepararte y mentalizarte para las oposiciones.

Pero no olvides que lo más importante es desconectar y relajarse. ¡Aprovecha para coger fuerzas y disfrutar de las vacaciones!

 

 

 

Formarte, el arte de formar

 

 

Storytelling en el aula

Hoy te queremos hablar del storytelling en el aula; uno de los métodos más completos para aprender y fijar una lengua, tanto nativa como extranjera, especialmente en la etapa de primaria. ¿A quién no le entretiene una buena historia? Te aseguramos que a los más pequeños les fascina y, ¿qué mejor que aprovecharlo como herramienta educativa?

El storytelling existe desde hace siglos. Incluso antes de que se inventara la escritura, ya se contaban historias que se transmitían, de forma oral, de generación en generación con el fin de entretener, educar o difundir la cultura.

¿Qué es el storytelling y por qué es útil usarlo en el aula?

Con el nombre de storytelling entendemos lo que, comúnmente, llamamos narrativa. Por todos es sabido que a los niños hay que contarles cuentos, pero, ¿por qué contar historias en el aula es tan útil? Te damos algunas razones para que implantes este recurso cuanto antes en tu aula:

 

  1. Porque son divertidas, involucran a los alumnos y ayudan a que muestren una actitud positiva frente a la lengua.
  2. Los niños y niñas se involucran personalmente en las historias porque se identifican con cierta facilidad con los personajes. En cierto modo, viven esa historia.
  3. Favorecen su creatividad e imaginación que es una de las primeras fuentes de resolución de problemas en los niños.
  4. Escuchar historias además hace que los pequeños sean conscientes de la entonación y el ritmo, factores esenciales para la adquisición y posterior uso de una lengua.
  5. La narración permite trabajar muchos aspectos de la lengua, desde estructuras gramaticales hasta los lenguajes no verbales.
  6. A través de las narraciones se presentan contenidos culturales del país donde se habla la lengua, por ende, las narraciones fomentan el conocimiento y la relación intercultural.

 

¿Cómo puede funcionar un storytelling?

 

Queremos mostrarte distintas actividades que puedes llevar a cabo en el aula relacionadas con el storytelling.

 

  • Historias incompletas: Se presenta una historia sin principio, sin final o sin el desarrollo. El objetivo es que entre tus alumnos completen la parte que falta. Tanto puede hacerse de forma individual, en grupos o entre toda la clase.
  • Focalización y punto de vista: La misma historia se puede plantear desde el punto de vista de dos personajes (protagonista y antagonista, por ejemplo, o desde el punto de vista de un objeto o animal). También se puede alterar el punto de vista del narrador (como protagonista, personaje secundario o narrador externo). Con este ejercicio, tus alumnos van a aprender tanto a empatizar y ponerse en la piel de distintos personajes como a poner en marcha su creatividad e imaginación.

  • Orden temporal: Se puede jugar a cambiar el orden de la narración. Por ejemplo, alterando el orden cronológico usando el flash back.

 

  • Ambientación: Este recurso se basa en cambiar el tiempo y espacio de una historia y pone el foco en la fantasía de los alumnos. Por ejemplo, una historia ambientada en la época de los antiguos romanos, se pasa a ambientar en la actualidad y de esta forma, cambian los roles, costumbres y caracterización de personajes. Con este ejercicio no solo estimularán su imaginación sino que puede ser una excelente forma de aprender historia, sobre otras culturas o ¡lo que se te ocurra!

 

¡Un último consejo! Siempre es útil usar elementos extratextuales para motivar e involucrar más a los alumnos en una historia. Por ejemplo imágenes, objetos, efectos sonoros o luz. Añadiendo atrezzo a las historias, cogerán los ejercicios con más ganas y el tiempo se les pasará volando. No hay excusas para no divertirse en clase.

No olvides que el uso del storytelling, además de todo lo que ya te hemos comentado, favorece el aprendizaje cooperativo entre tus alumnos. Si planteas los ejercicios para ser desarrollados en grupos o de forma global, propiciarás también un ambiente de intercambio de opiniones.

 

Una misma historia, además, se puede usar como hilo conductor que, a lo largo del año, desemboca en todo un conjunto de actividades. En otro artículo te explicaremos cómo puedes llevarlo a cabo.

 

¿Te animas a empezar a usar el storytelling en clase?

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Lo que quieres saber sobre las pruebas de oposiciones docentes

 

¿En qué consisten las pruebas de las oposiciones docentes? ¿De qué va todo esto? ¿Qué partes tiene? Te estás haciendo muchas preguntas que necesitan respuesta.

Lo sabemos, por eso hoy, te traemos respuestas.

Ya sabes los requisitos para las oposiciones de magisterio , pero ha llegado el momento de saber a qué te vas a enfrentar.

 

Antes de contarte nada, IMPRESCINDIBLE: ¡¡¡¡LEE LAS ÚLTIMAS CONVOCATORIAS!!!!

Ahí está toda la información referente a las oposiciones de tu CCAA, qué documentos debes entregar, cómo presentarlo, etc. Por lo tanto, atenta a cuando salgan.

 

En las oposiciones hay dos fases: la de oposición en sí, que hoy te vamos a contar, y la de concurso. La de oposición es la que te debes preparar y en la que te examinas, tanto teórica como de práctica.

 

¿Teórica? ¿Práctica?

Sí, vamos a por ello. Dentro de la fase de oposición hay dos fases:

 

La primera prueba consta de ejercicios relacionados con los contenidos teóricos y prácticos de tu especialidad. Es en este punto en que debes demostrar que dominas tu materia y que eres toda una experta de tus asignaturas. Esta primera prueba consta de dos partes: .

  • Parte A: parte práctica.,. El supuesto práctico describe una determinada situación escolar relacionada con tu especialidad para que plantees una intervención argumentada y con fundamento. Recuerda que el objetivo es que el tribunal compruebe que tienes la formación adecuada y que posees las habilidades necesarias. En ocasiones son preguntas cortas acerca de distintos aspectos del proceso de enseñanza, como es el caso de Galicia. Hay otras que plantean un supuesto como Asturias o Madrid o comunidades que dan a elegir entre varias opciones como Castilla y León, La Rioja.

Es decir cada Comunidad Autónoma especifica las características propias de esta prueba en la convocatoria En Madrid, por ejemplo, esta parte se subdivide en dos pruebas; una de cultura general común a todas las especialidades(excepto para infantil, según ultima convocatoria) y un supuesto práctico. Recuerda, entérate bien de cómo es tu convocatoria, dependiendo de las comunidades puede variar de hora y media, hasta 3horas en País Vasco

  • Parte B: Desarrollo de un tema o lo que es lo mismo: la teoría. En esta parte deberás desarrollar un tema por escrito entre varios elegidos por el Tribunal al azar, hasta ahora de entre los 25 temas, se extraían dos temas al azar, con el nuevo Real Decreto 84/2018 de 23de febrero ,por el que se modifica el RD 276 /2007 de 23 de febrero por el que se aprueba el reglamento de ingreso y acceso y adquisición de nuevas especialidades docentes cuando el temario es inferior a 25 temas, se elegirá entre 3 temas elegidos al azar Tu escoges cuál de estos quieres desarrollar, este examen puede variar entre hora y media y dos horas , como en Cantabria,Extremadura , recuerda que depende de las comunidades

 

 

En estos momentos, las pruebas son eliminatorias. Tenlo en cuenta al prepararte. Si no apruebas esta primera parte, no te evaluaran la siguiente.

 

La segunda fase gira alrededor de tus aptitudes pedagógicas. Hablando claro, si vas a ser capaz  de ser un buen docente y ponerte enfrente de una clase. También está formada por dos partes:

  • Parte A: Presentación y defensa de una programación didáctica.
  • Parte B: Preparación y exposición oral de una unidad didáctica.

 

Como opositor elegirás el contenido de la unidad didáctica que vas a exponer, de entre tres extraídas al azar por ti mismo de tu propia programación al azar. Dispondrás de una hora para la preparación de la unidad didáctica, pudiendo utilizar material auxiliar, sin posibilidad de conexión con el exterior (pero puede varias en algunas comunidades). Este es el momento conocido como “la encerrona”

 

Esta es la parte que suele generar más nervios. Te pones delante del Tribunal tu sola e impone que no veas. Para la defensa de tu programación y la exposición oral de una unidad didáctica la mayoría de las comunidades dan una hora, que deberás repartir entre la defensa de la programación y de la unidad. Por ejemplo, si optas por Madrid tienes 20 minutos para programación y 30 para la unidad didáctica, aunque la mayoría de las comunidades establecen 30 minutos para programación, y 20 para exposición de la unidad didáctica, País Vasco sin embargo le da mucho peso a la unidad didáctica y son 50 minutos para exposición. Una vez hayas terminado tu exposición, el tribunal puede hacerte preguntas acerca de tu presentación.

Debes tener en cuenta que esta parte varía según la CCAA. Ya lo hemos dicho varias veces , es imprescindible que te leas “de pe a pa” tu convocatoria. Nada de confiarse, que luego vienen los disgustos.

 

Pero no todo termina aquí, ¡que va!.

Una vez has superado la fase de la oposición, llega la fase de concurso. ¿De qué va? Básicamente es cuando se valorarán los méritos de cada aspirante en función del baremo establecido en la convocatoria. Los méritos son todos aquellos puntos que te dan por tener cursos de formación, experiencia docente, títulos de idiomas, etc.  Otro día profundizaremos más sobre el tema, ¡no te preocupes!

 

Y estas vendrían a ser las distintas pruebas de las que consta la oposición de maestros. Si necesitas ayuda para su preparación, en FormArte estaremos encantados de echarte una mano y que redescubras la pasión por la enseñanza. Sin emoción no hay aprendizaje y el que mejor comunica marca la diferencia, esa es la guía que hace que marquemos un carácter diferenciador en nuestros alumnos.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

¿Quieres ser una docente proactiva o reactiva? ¡Toma partido!

 

Ser una docente proactiva o reactiva puede marcar la diferencia entre ser una profesora más que pasa por la vida de sus alumnos sin pena ni gloria o tomar medidas para conseguir objetivos y dejar huella en tus estudiantes.

Seguro que has escuchado millones de veces la palabra proactividad y que ésta es una de las mejores cualidades que un trabajador puede poseer. Pero no es solo válida en grandes empresas o entornos de negocios. Para nada. Tú, como profesora también puedes ser proactiva y coger el toro por los cuernos en lugar de dejarte llevar por la corriente.
¿Te contamos un poco más? ¡Sigue leyendo!

 

Proactividad VS Reactividad

 

Empezaremos poniendo un poco de luz al término proactividad. ¿Qué es exactamente ser proactivo?

Una persona proactiva es aquella que tiene la capacidad de actuar ante las circunstancias, que toma partido y responsabilidad ante lo que le sucede y no se queda de brazos cruzados.

 

Es aquella persona que sabe identificar los problemas antes de que aparezcan y es capaz de tomar acciones anticipadas, pensando y con consciencia.  Busca constantemente oportunidad, crea situaciones y tiene iniciativas nuevas fijadas en sus metas.

 

En cambio una persona reactiva se deja arrastrar por las circunstancias, siempre encuentran excusas para no hacer lo que tendría que hacer y todo le sobrepasa. Una persona reactiva actúa en función de cómo se produzcan los acontecimientos, viéndose afectadas por su entorno de forma constante.

 

Vamos a ver un ejemplo que seguro que te suena mucho. Ante un examen suspendido una persona proactiva acepta que podría haber estudiado más o de una forma más efectiva ; asume su culpa y se propone poner más actitud y ganas para la próxima vez. En cambio, una persona reactiva tiende a culpar a los demás o a las circunstancias; me han suspendido, el profesor me tiene manía, el examen era demasiado complicado para mí.

 

 

¿Qué significa ser una docente proactiva?

 

Como docente tú también puedes optar por ser proactiva o reactiva. ¡En tus manos queda!

 

 

Tenemos que avisarte; ser proactiva es, en un principio, el camino más duro. Habrá días en que todo parecerá estar en tu contra hagas lo que hagas. Independientemente de cuánto estés dando o lo mucho que te esfuerces, estos días existirán. Pero ¡no todo son malas noticias! A largo plazo, ser proactiva te va a dar mejores resultados y cada vez tendrás mayor capacidad de resilencia y de adaptación ante cualquier situación.

Y si hay un entorno en el que la adaptación es clave, ese es el aula. Cualquier aula está formada por niños muy diferentes entre ellos y que tienen necesidades, velocidades de aprendizajes y circunstancias distintas. Pero no solo eso, sino que además, como bien sabrás, pueden suceder muchos factores que alteren la clase.

 

Los profesores proactivos son conscientes de qué sucederán eventos inesperados que pondrán su planificación patas arriba, pero mantienen la calma, tienen un plan para abordar este tipo de sorpresas. Si se ha creado un plan de contingencia, no llegará el momento de pánico absoluto de: ¡¿Y qué hacemos ahora?!

Los docentes proactivos están menos estresados y son mucho más flexibles.

Ya te contamos que la flexibilidad era uno de los rasgos de un buen docente.

Al final de día, si eliges ser una maestra proactiva te sentirás satisfecha acerca de cómo fue el día. Sabrás que hay algunas cosas que se deben cambiar pero tomarás las decisiones más adecuadas y positivas para hacer estos cambios. Y sabrás que hay cosas que no puedes cambiar pero sí tendrás control sobre cómo reaccionas ante estos sucesos.

 

Seguro que alguna vez te ha pasado en tu vida personal; sientes que algo se te escapa de las manos y no puedes hacer nada para coger las riendas. ¿Cómo te sientes ante eso?

No hay nada peor que sentirse impotente y que no tienes control sobre lo que sucede. Todos necesitamos sentir el éxito en algún nivel y teniendo en cuenta el peso que tiene el trabajo en nuestras vidas, es importante saber que lo has hecho lo mejor que has podido. Saber que has sido capaz de tomar el control y reaccionar a los hechos inesperados, es un pequeño logro que te hace sentir mejor al terminar el día.

Pero no solo es un beneficio para ti. Tus propios alumnos notarán que tienes autoridad y que eres capaz de mantener la calma, y también les dará más seguridad y confianza a ellos.

 

Es momento de ser proactivo y recuperar el control de tu clase. Se lo debes a tus alumnos, pero sobre todo, te lo debes a ti misma. Tienes que sentirte bien con respecto a tus elecciones, incluso cuando parece que no tienes elección. Nadie te ha quitado el control; cómo decides trabajar dentro de tus opciones es lo que realmente te lo da.

 

FormArte, el arte de formar

 

 

Razones por las que deberías aplicar PNL en el aula

Nos gusta innovar y nos gusta encontrar nuevas formas de enseñar, no limitarnos a los métodos tradicionales. Estamos hablando que la PNL nace a principios de los 70, que nosotros no inventamos la pólvora, fue Richard Bandler junto con de John Grinder profesor de lingüística cuando empezaron a desarrollar la PNL en sí misma. En nuestra academia de oposiciones para maestros buscamos técnicas para que nuestros alumnos den ese salto de calidad que se precisa para sacar la plaza, y como docentes, para llevar a cabo en sus aulas con sus propios alumnos. Como digo siempre

sin emoción no hay aprendizaje y el que mejor comunica marca la diferencia

La sociedad está cambiando, ¿por qué no vamos a hacerlo los docentes?

 

Mucho se ha hablado de la Programación Neurolingüística aplicada a algunos campos como la psicología o la empresa, pero no son los únicos. ¿Por qué no usarla en la enseñanza?

 

En este artículo te vamos a hablar un poco de esta técnica y por qué usarla, 4 pinceladas que es lo que da tiempo a poner en un post. De cara a este curso estamos trabajando para ofrecer nosotros también ese carácter diferenciador, a través de la PNL, el mindfulness, el coach educativo…

¿Qué es la Programación Neurolíngüística? 

 

Seguro que has escuchado hablar de la PNL, pero quizás no tienes muy claro qué es eso. Pues vamos a empezar explicándote qué es exactamente eso de la PNL.
La Programación Neurolingüística, también llamada PNL, es una técnica de autodesarrollo que pretende ayudar a las personas a entender y tomar el control de sus procesos de pensamiento y sentimientos, y usarlos para conseguir un cambio positivo en sus vidas.
Como profesora tu trabajo no implica solo la enseñanza de conocimientos y valores, sino también poder proporcionarles a tus alumnos herramientas para que sean más seguros de sí mismos, más proactivos y, en definitiva, más felices.

 

Hablando en claro, la PNL nos permite mejorar los procesos mentales a través del uso y asociación adecuadas de palabras y lenguaje. Cada palabra y frase que decimos da inicio a un proceso neuronal interno y éste, definirá la conducta futura.

Como bien sabes, ser profesora no se limita a tener un amplio conocimiento de tu asignatura, sino también disponer de una buena habilidad comunicativa para liderar a tu grupo de alumnos y ser un referente para ellos.

 

¿Por qué usar la PNL en el aula? 

 

  • Mejora la efectividad de la enseñanza a través de una comunicación clara y entendiendo cómo el lenguaje puede afectar e influenciar a tus alumnos. Debes poder explicar de forma clara y en un formato fácil de comprender para cada uno de tus niños. La PNL puede mejorar las habilidades de comunicación y lenguaje y marcar una gran diferencia en el entorno del aula. Si das las explicaciones de una forma comprensible y que ellos puedan relacionar, es mucho más probable que escuchen y participen, con lo que tendremos un entorno de aprendizaje mucho más saludable.

 

  • La PNL puede ayudarte a lidiar con el comportamiento desafiante y aliviar cualquier situación difícil en el aula. Tratar con alumnos con una actitud más complicada puede ocupar muchísimo tiempo, además de alterar a toda la clase. La programación neurolingüística puede garantizar a los profesores que estén mejor equipados y preparados para enfrentar este tipo de situaciones. Te proporciona los recursos y herramientas necesarios para tomar el control durante los tiempos de prueba y abordar y erradicar el mal comportamiento perjudicial.

 

  • Encontrar un estilo de aprendizaje que se adapte al estudiante es una parte clave de un buen sistema educativo. Hay muchos estilos distintos de aprendizaje y cada alumno es diferente; lo que funciona para uno no tiene porque funcionar para los demás. Tu, como profesora, debes ser flexible. Hay que intentar satisfacer las necesidades de cada uno de los alumnos, en lugar de usar un enfoque único para todos. La PNL puede ayudarte a identificar los mejores estilos de aprendizaje para tus alumnos y comprender cómo aplicarlos de la mejor manera posible.

 

 

  • La Programación Neurolingüística puede ser clave para ayudarte también a aprender y comprender las herramientas de gestión del aula necesarias para tener un entorno de aprendizaje más feliz y efectivo para sus alumnos. Esto a menudo involucra la construcción de la confianza de los maestros, que a menudo pueden caer en situaciones desafiantes y cuando no se sienten en control del aula, al desarrollar y aumentar sus habilidades de liderazgo y gestión. Parte de la buena dirección del aula implica poder participar y construir una buena relación con los alumnos a fin de construir un ambiente de aprendizaje de apoyo y de confianza, lo que ayudará a fomentar la seguridad y la actitud de los estudiantes hacia la educación.

 

 

 

Como te hemos expuesto, la Programación Neurolingüística es una metodología de comunicación interpersonal que puedes aplicar en el aula y que va a ayudarte a conectar, motivar y enseñar a tus alumnos, apoyándolos para afrontar las dificultades durante el aprendizaje.

 

 

En FormArte estamos siempre a favor de las nuevas técnicas y metodologías que promuevan una educación positiva que atienda las diferencias individuales entre alumnos. Y tú, ¿aplicarías técnicas de PNL en el aula?

 

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